Absorción y transporte de agua (Plantas)

De EcuRed
La absorción y transporte de agua en las plantas
Información sobre la plantilla

Absorción y transporte de agua en las plantas. Son funciones indispensables para el crecimiento y desarrollo de las plantas.

Contenido

Formas de absorción

El agua puede ser absorbida prácticamente a través de cualquier superficie vegetal, pero en el caso de las plantas terrestres la casi totalidad del agua es absorbida a través de las raíces y solo una pequeña porción mediante los órganos aéreos. El agua es absorbida fundamentalmente por los pelos radicales y otras zonas de la raíz, y después su transporte hacia la parte aérea debe realizarse por los tejidos del xilema.

El xilema es el tejido más importante en el transporte de agua, está formado por varios tipos de diferentes de células vivas y no vivas, entre las que puede señalarse los elementos traqueales, a través de los cuales se realiza prácticamente todo el transporte del agua, también se encuentran en el xilema las fibras y las células parenquimáticas vivas.

Elementos traqueales

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Los elementos traqueales (tráqueas y traqueidas) constituyen el sistema conductor del agua y son las células más directamente relacionadas con el transporte del agua en la planta. Ambas son más o menos alargadas, tienen paredes secundarias lignificadas y están muertas durante su fase funcional. No hay en su interior ningún tipo de citoplasma que impida el paso del líquido, lo cual facilita el transporte eficaz del agua en cantidades relativamente grandes. Las paredes apicales están perforadas, características típicas tanto de las células de las tráqueas como de las traqueidas. En los vasos más evolucionados las paredes de los extremos pueden faltar totalmente, con lo cual no queda ningún obstáculo que se oponga al paso del agua a través de la célula.

Si tomamos un gran número de células traqueales y las empalmamos por sus extremos, obtendremos una larga estructura en forma de tubo. Esta es exactamente la disposición que reencuentran en las células que forman los vasos, unidas entre sí por sus paredes terminales, y forman lo que se llama un vaso o conducto xilemático. Los vasos del tejido del xilema forman una red de conductos que se extienden por todas las regiones de la planta, y llevan a todas las células vivas un suministro de agua fácilmente accesible, siendo de importancia primordial para la planta, no solamente para mantener su turgencia, sino también para el transporte de otras sustancias (por ejemplo los elementos minerales) que pueden ser llevadas de una a otra célula por el movimiento de agua.

El conjunto de los vasos es la vía principal por la cual el agua es transportada en las angiospermas. Sin embargo no existen vasos en las coníferas, y en este grupo son las traqueidas las que constituyen la vía principal de circulación del agua. Estas traqueidas son largas células fusiformes, provistas de paredes terminales inclinadas en ángulo agudo y perforadas. Estas paredes terminales de las traqueidas se superponen, y constituyen así una vía continua para el movimiento del agua. Claro está que el moviendo del agua en un grupo de traqueidas es mucho menos directo y encuentra una resistencia mucho mayor que en un sistema de tráqueas.

Aunque las tráqueas y las traqueidas estén orientadas en la planta en dirección vertical y el movimiento de agua tenga lugar de modo predominante en esta dirección, también existe un cierto movimiento lateral. Las paredes laterales de las tráqueas y traqueidas están perforadas en numerosas punteaduras, poros a a través de los cuales puede pasar el agua.

Absorción de agua por las raíces

Prácticamente las plantas realizan toda la absorción de agua a través del sistema radical y principalmente por la región de las raíces donde se encuentran los pelos absorbentes. El agua que penetra por los pelos absorbentes y otras células de la epidermis de la raíz, lo hace por efecto de un gradiente de presión de difusión. Regularmente el déficit de presión de difusión de las células de las raíces es superior que el de la disolución del suelo, por lo cual el agua penetra en las raíces procedentes del suelo. En la medida que aumenta la concentración de solutos de las células o disminuya la presión de turgencia, se incrementará el déficit de presión de difusión celular y como resultado de ello aumentará la absorción de agua.

Podemos afirmar que la mayor parte de la absorción del agua tiene lugar por medio de un mecanismo osmótico (absorción pasiva). Sin embargo, algunos investigadores estiman que puede existir cierta absorción activa, no osmótica, parta la cual se requiere un gasto de energía metabólica; tanto es así que las teorías que explican la absorción de agua suelen denominarse teorías de absorción pasiva y teorías de absorción activa.

Véase también

Fuentes

  • GARCIA DEL MORAL, L.F.; LIGERO LIGERO, F.; ROMERO MONREAL, L. y SANCHEZ CALLE, I. (1979): Prácticas de Fisiología Vegetal. Ediciones Universidad de Granada.
  • MOORE, R.H. (1960): Laboratory Guide for Elemental Plant Physiology. Burgess, Minnesota.
  • ROBERTS, J. y WHITEHOUSE, D.G. (1976): Practical Plant Physiology. Longman, London.
  • ROVALO MERINO, M.J. y ROJAS GARCIDUEÑAS, M. (1982): Fisiología Vegetal. Prácticas de Laboratorio. Limusa, México.
  • SANCHEZ DIAZ, M.; APARICIO TEJO, P. y PEÑA CALVO, J.I. (1980): Prácticas de Fisiología Vegetal. Ediciones Universidad de Navarra, Pamplona.