Adalberto Echavarría Alonso

De EcuRed
Adalberto Echavarría Alonso
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Nacimiento20 de febrero de 1956
Majibacoa, Las TunasBandera de Cuba Cuba
ResidenciaCuba
Nacionalidadcubana
OcupaciónEscritor
Obras destacadasTodos los trenes pasan por Omaja , Herencias de la lumbre …


Adalberto Echavarría Alonso. Es uno de los grandes poetas de Las Tunas, admirado y querido por el pueblo tunero por su labor como formador de la juventud y su maravillosa obra.


Contenido

Síntesis Biográfica

Nace el 20 de febrero de 1956 en el barrio de Montería, en Omaja, poblado del actual municipio tunero de Majibacoa.

Proveniente de una familia humilde, sus padres, Orgelina Alonso González y Adalberto Hechavarría Guerrero, tuvieron 4 hijos (Adalberto, Alicia, Amarilis, y Arnaldo).

Su infancia fue como la de cualquier niño cubano de aquellos tiempos, había mucha miseria. El padre no tenía un trabajo fijo y recorría las colonias cañeras de Manatí a las Mil Nueve y regresaba periódicamente con un poco de dinero para el sustento familiar.

También emprendió pequeños negocios en el mismo barrio, que los ayudaban a vivir, como una pequeña cantina que construyó y la fabricación de sombreros de yarey.

Padeció de una miopía congénita. Desde pequeño Adalberto fue mimado, no sólo por ser el primogénito, sino también por padecer una miopía congénita. Se caracterizó por su timidez y le gustaba meditar mucho, preguntaba por todo, le inquietaba la vida, los acontecimientos cotidianos y quería buscarle respuesta a todas las cosas; a tal punto, que a los siete años tuvo que ser atendido por un psicólogo porque lloraba desconsoladamente al pensar en la muerte y entierro de su madre. Este tema de la muerte será recurrente en sonetos y décimas.

A causa de su enfermedad comenzó sus estudios primarios a los 8 años en la escuela rural Roberto Reyes. En esa escuelita cursó desde el primero hasta el 5to grado. Ir a la escuela significaba para él algo importantísimo, se preocupaba por aprender porque para él era algo mágico. Siempre le gustaron los libros de Lectura y de Español, porque en esos libros encontraba poemas que leía con mucha motivación y lo inclinaban por la poesía.

Su abuelo lo inclinó hacia el arte y la literatura desde pequeño, lo sentaba en sus piernas y le recitaba décimas.

Cursó el sexto grado en el centro interno Luis Augusto Turcios Lima, en Omaja. Era el año 1969 y en ese poblado no había escuela de la enseñanza secundaria. Adalberto ingresa en la escuela interna Jesús Suárez Gayol, de la capital tunera, para realizar estudios desde séptimo hasta el décimo grado. En esa escuela visitó una biblioteca por primera vez y fue muy grande su asombro ante la existencia de tantos libros. Comenzó a leer a Emilio Salgari, Julio Verne, las expediciones de Magallanes, de Juan Sebastián Alcano, libros de poesías, que le despertaron un gran interés por la lectura.

Inicios como artista

En esta etapa, en 1969, Adalberto escribió sus primeros poemas, con sólo 13 años de edad. Eran unas redondillas que le dedicó a Jesús Orta Ruíz, El Indio Naborí. El reconocido decimista visitó la escuela cuando participaba como invitado en los festejos de la Jornada Cucalambeana que se celebraba en la provincia Las Tunas.

El Indio Naborí fue el primer poeta que conoció Adalberto. Ya, en ese encuentro, el niño había leído varias décimas del escritor que aparecían en los libros del poeta, a quien considera el maestro de la décima cubana del siglo XX. A partir de ese momento Adalberto comienza a inclinarse más por la creación poética.

También en esa escuela fue privilegiado al contar con excelentes profesores, entre ellos al destacado narrador Guillermo Vidal Ortiz, su primer maestro de literatura. Cuando concluyó el décimo grado, Adalberto ingresó en el III Contingente del Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Doménech.

Adalberto fue uno de los primeros que vincularon el estudio con el trabajo dentro de la sociedad cubana, pero en su decisión prevaleció el amor por la enseñanza.

Por esos años, la vida cultural en la ciudad de Las Tunas le propició participar en las peñas culturales de la galería- taller que dirigía el escultor majibacoense Rafael Ferrero y en las actividades de promoción literaria que se desarrollaban en la capital tunera.

Siempre el joven participaba en las celebraciones de tertulias y peñas realizadas en la sede universitaria por Jorge Domingo; leían poemas, así como la revista Cayajabo, que se empezaba a publicar en Holguín. Sin embargo, nunca organizaron un taller literario, aunque sí había muchos estudiantes del Instituto que les gustaba escribir.

Once años después, en 1979, se gradúa de profesor de nivel medio y superior en el Instituto Superior Pedagógico de Holguín como Licenciado en Español y Literatura.

En ese mismo año comienza su vida laboral en la Escuela Pedagógica PEPITO TEY de Las Tunas.

Trabajador y poeta

Inicia su vida laboral en la Escuela Pedagógica Pepito Tey, en Las Tunas. Desde 1979 hasta 1983 cursó una ampliación, como le denominaron en aquel entonces, y obtuvo el título de Licenciado en Educación, en la especialidad de Español y Literatura, otorgado por el Instituto Superior Pedagógico de Holguín.

En la década del 80 la vida cultural en la ciudad de Las Tunas era muy activa, por lo que se incorporó por primera vez a un taller literario, El Cucalambé, que se realizaba en la casa de la cultura Tomasa Varona y era liderado por el padre de la poesía tunera Gilberto E. Rodríguez. Este taller significó para Adalberto una escuela. Allí, junto a Guillermo Vidal, Carlos Tamayo, Antonio Gutiérrez, Ramiro Duarte y Martha Pérez Leyva, entre otros, fue formándose el escritor.

La influencia del escritor Guillermo Vidal en la creación del poeta majibacoense está en la cotidianidad, porque durante el tiempo que trabajó en Las Tunas, ellos se veían casi diariamente y hablaban, emitían sus criterios sobre lo que estaban escribiendo.

Estas experiencias en el taller Cucalambé lo nutrieron de la poética y lo motivaron a constituir un taller literario con los estudiantes de la Escuela Pedagógica. Las inquietudes literarias se canalizaban en ese taller y hubo ya un trabajo colectivo. Comenzó a hacer realidad su idea de compartir sus conocimientos con las personas que empezaban a escribir y así el pequeño taller de la escuela Pepito Tey era una familia nucleada alrededor del poeta.

Durante esta etapa, para completar sus intereses estéticos, el joven poeta se integró a la Brigada Hermanos Saíz, (es fundada como Asociación en 1986), a la que consideraba en aquel momento como una organización “fantasma”, sin una sede como tal. Eran jóvenes escritores que se reunían para meditar sobre la mejor manera de hacer y de decir poesía El año 1987 resultó fatídico para el consagrado profesor de Español y Literatura. Decidió someterse a una intervención quirúrgica de su ojo izquierdo, afectado de catarata congénita y fue fallida la operación. Esto condicionó su inminente abandono de las aulas, pero nunca de su vocación como maestro.

Editor del Primer Boletín literario en Majibacoa

El primer boletín de promoción literaria Majiletra en Omaja causa un impacto en él poeta. El segundo número del boletín ya sale con la edición y corrección a cargo de Adalberto, quien mantuvo su publicación cada tres meses por más de 10 años, gestionando siempre los recursos materiales de su producción.

Majiletra se convirtió en el órgano oficial de los escritores del municipio, llenó un vacío importante en la labor promocional de la creación artística en Majibacoa y, además, trascendió sus fronteras. Fue recibido con regocijo por otros escritores de la provincia.

Jubilación

En 1993 ya el promotor se ve obligado a jubilarse por enfermedad. Su discapacidad visual no le permitía continuar el trabajo diario por las distintas zonas del territorio. Concluyó así su filiación como trabajador de la casa de la cultura, pero no su labor promocional; ésta se incrementa aún más.

Con la ejecución del Programa Nacional por la Lectura, en la provincia Las Tunas se inició un movimiento de constitución de casas- bibliotecas en las comunidades rurales. Adalberto, motivado por ello, convirtió su hogar en una casa-biblioteca, la fue llenando de libros, los organizó por temáticas y autores y así inició este servicio a los diferentes grupos etareos, que nunca antes había sido realizado en la comunidad de Omaja, donde no existe aún este tipo de institución.

Logros en su carrera

  • Mención Única en el Concurso Nacional Mirtha Aguirre (1983) convocado por la revista Muchacha.
  • Funda el taller literario Raúl Gómez García, que aglutinaba a los talleristas de las distintas comunidades del territorio. Este taller se nutría constantemente de jóvenes escritores como Roberto Arada, José Alberto Velázquez; poetisas como Tania Rondón, Anida Santiesteban, Damaris Pérez, Francisca Áreas, Rosa Elena Suárez.
  • Asesora a poetas como Yordanis Alonso Hechavarría y Leonardo Almaguer Hechavarría, primo y sobrino del poeta, respectivamente, quienes incursionan en la poesía y la narrativa con una calidad extraordinaria.
  • Con su primer libro obtuvo el Premio Provincial Gilberto E. Rodríguez (1991), que auspicia la UNEAC, dando muestras de su madurez creativa y consolidándose como uno de los poetas más importantes de su generación en Las Tunas.
  • En 1997 se le otorga la condición de Personalidad de la Cultura, distinción avalada por su destacada trayectoria como promotor de la cultura en Majibacoa.
  • Finalista en el Concurso Internacional de Poesía “Mario Ángel Marrodán”, en España (1998) y Mención Honorífica en el Segundo Concurso Internacional por la Paz “Ramón LLul”, celebrado en Palma de Mallorca (1996).

Su obra

  • Su primer poema “Abuelo” (publicado en 1982)
  • Publicaciones nacionales como Mujeres, Santiago, Verde Olivo, Mar y Pesca.
  • Publicación de los plaquettes de poesía Sobre la isla (1983) y La tierra donde existo (1984).
  • Libro de sonetos Herencia de la lumbre (publicado en 1992.)
  • Cuaderno Otra versión de la lluvia (publicado en 1992.)
  • Plegables Bajo el signo de Judas (A.H.S., 1994)
  • Adalberto Hechavarría Alonso. Poeta. (UNEAC, 1994).
  • Libro A trino limpio (1997)
  • Poemario Polvo temporal (2001)
  • Libro Todos los trenes pasan por Omaja (2009)

Fuentes