Aprendizaje desarrollador

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Aprendizaje desarrollador
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Concepto:Aprendizaje desarrolador es el que garantiza en el individuo la apropiación activa y creadora de la cultura teniendo en cuenta la diversidad.

Aprendizaje desarrollador. Es aquel que garantiza en el individuo la apropiación activa y creadora de la cultura, propiciando el desarrollo de su autoperfeccionamiento constante, de su autonomía y autodeterminación, en íntima conexión con los necesarios procesos de socialización, compromiso y responsabilidad social.

En la enseñanza de las ciencias, abarca las concepciones pedagógicas contemporáneas, basadas en la necesidad de un aprendizaje desarrollador y formativo, donde es necesario aprender a aprender, situación planteada mundialmente por muchos pedagogos y en específico por eminentes pedagogos cubanos, que vieron la necesidad de transformaciones trascendentales en los sistemas educacionales, con vistas a lograr que se diera al estudiante el papel que le corresponde dentro del aprendizaje, en contraposición con las tendencias clásicas centradas en la actividad del profesor.

En la última década, se insiste en considerar a los alumnos como sujetos activos en la construcción de conocimientos, en la necesidad de promover aprendizajes en sentido amplio y en asignar un nuevo rol al docente como mediador y facilitador del aprendizaje.

Contenido

Criterios básicos

  1. Promover el desarrollo integral de la personalidad del estudiante, es decir, activar la apropiación de conocimientos, destrezas y capacidades intelectuales en estrecha armonía con la formación de sentimientos, motivaciones, cualidades, valores, convicciones e ideales. En otras palabras, tiene que garantizar la unidad y equilibrio de lo cognitivo y lo afectivo valorativo en el desarrollo y crecimiento personal de los aprendices.
  2. Potenciar el tránsito progresivo de la dependencia a la independencia y a la autorregulación, así como el desarrollo en el sujeto de la capacidad de conocer, controlar y transformar creadoramente su propia persona y su medio.
  3. Desarrollar la capacidad para realizar aprendizajes a lo largo de la vida, a partir del dominio de las habilidades y estrategias para aprender a aprender, y de la necesidad de una autoeducación constante.

Procesos del aprendizaje desarrollador

Estos procesos se conciben como el resultado de la interacción dialéctica entre tres dimensiones básicas: la activación-regulación, la significatividad de los procesos, y la motivación para aprender, cada una estructurada por subdimensiones.

Activación - Regulación

  • Actividad intelectual productivo-creadora.
  • Metacognición.

Significatividad

  • Establecimiento de relaciones significativas.
  • Implicación en la formación de sentimientos, actitudes y valores.

Este aspecto se dirige hacia la instrumentación de estrategias de enseñanza aprendizaje encaminadas a posibilitar el descubrimiento de los vínculos esenciales entre los contenidos que se aprenden (relación del nuevo conocimiento con los conocimientos anteriores; relación de estos contenidos con las necesidades e intereses de las personas, y con su propia vida), y a convertir la búsqueda de su sentido personal en la clave para la comprensión, para la toma de conciencia de su utilidad (individual y social) y para su inserción activa en el proceso de desarrollo de la personalidad.

Motivación para aprender

  • Motivaciones predominantemente intrínsecas hacia el aprendizaje.
  • Sistema de autovaloraciones y expectativas positivas con respecto al aprendizaje.

La activación y regulación del aprendizaje, se debe trabajar para la creación de ambientes de aprendizaje productivos, creativos, metacognitivos y cooperativos, donde los estudiantes tengan la oportunidad y la necesidad, de participar activamente en la construcción de los conocimientos, de reflexionar acerca de los procesos que llevan al dominio de los mismos, de conocerse a sí mismos y a sus compañeros como aprendices, y de asumir progresivamente la dirección y el control de su propio aprendizaje.

Esto implica tomar en consideración diferentes vías para favorecer la formación y enriquecimiento de las motivaciones intrínsecas para el aprendizaje, aprovechando el existente sistema de incentivos y motivos personales que subyacen en las actitudes positivas que en general muestra el estudiantado hacia la escuela para desarrollar las primeras.

Debe existir también un trabajo especial relativo a las autovaloraciones que los sujetos tienen de sí mismos como aprendices, apoyando a los adolescentes, jóvenes y adultos en la tarea del autoconocimiento objetivo, en la formación de una auto-estima positiva, y en el establecimiento de metas, objetivos, y aspiraciones adecuadas que fomenten la necesidad de realizar aprendizajes permanentes y la seguridad de tener la preparación para ello.

La activación y regulación del aprendizaje apunta al objetivo de educar aprendices que más que ser consumidores y acumuladores de información, puedan producirla, transformarla y utilizarla a través de un proceso que devenga progresivamente autoiniciado, consciente y auto-controlado. Sobre la base de este proceso “... se produce en los estudiantes la apropiación, el crecimiento y el perfeccionamiento de los instrumentos fundamentales para el dominio del mundo y de sí”

El autoconocimiento que posee una persona acerca de sus procesos cognitivos, de las características y exigencias de las situaciones y tareas a resolver, y de las estrategias que puede desplegar para regular eficientemente su ejecución en las mismas, constituyen indudablemente un componente esencial del aprendizaje, estrechamente vinculado a su eficiencia, su carácter consciente y autorregulado.

Todos estos fenómenos se relacionan con el complejo sistema de procesos y fenómenos conocido como metacognición. En un sentido muy general, la categoría “metacognición” se refiere al conocimiento acerca de nuestra propia cognición acerca de nuestros estados cognitivos y procesos. Relacionado con lo que se conoce, se trazan metas, nuevas expectativas en la esfera del conocimiento que permite en este caso a los estudiantes, llegar a etapas superiores del desarrollo cognitivo.

Promoción del aprendizaje desarrollador desde la atención a la diversidad

Resulta para los docentes que tienen que trabajar en sus aulas con estudiantes de desigual nivel de desarrollo biológico y diferentes condiciones físicas, con capacidades, ritmos y estilos de aprendizaje disímiles, con necesidades, intereses y motivaciones muy singulares, con una formación en ambientes socioeconómicos y culturales muy distintos, y que por ende, tienen una experiencia previa y una historia personal muy originales.

En general, desde la óptica de los protagonistas del proceso de enseñanza aprendizaje, puede plantearse que la diversidad educativa en las aulas escolares se expresa entonces a través de la diversidad física y natural, de la diversidad socioeconómica y cultural, y de la diversidad psicológica (cognitiva, afectiva, motivacional y psicosocial) de estudiantes (y docentes).

Será fácil comprender que la gran variabilidad inter-individual en las aulas y centros educacionales conllevará a una gran multiplicidad de demandas educativas, y a la necesidad de desarrollar opciones que den respuestas a las mismas.

La concepción del aprendizaje desarrollador lleva implícito el reconocimiento de la diversidad y la exigencia de organizar el proceso de enseñanza-aprendizaje de manera que la tome en cuenta para potenciar el desarrollo de cada estudiante de acuerdo a sus características y potencialidades y sin perder de vista el encargo social en el que cristalizan las aspiraciones de la sociedad respecto a la formación ciudadana.

El enfoque desarrollador del aprendizaje y de la enseñanza y la pedagogía de la diversidad parten, de hecho, de un mismo soporte ético - la equidad -, y de un mismo soporte teórico-conceptual - la comprensión dialéctica del desarrollo humano y del papel de la educación en éste.

El desafío

El desafío de la atención a la Diversidad en el contexto educativo constituye un requisito básico para promover aprendizajes desarrolladores puede resultar complejo para educadores y educadoras. Para analizar y comprender la diversidad no basta con centrarse en una reflexión sobre las características y peculiaridades que presentan los alumnos. Se hace necesario prestar atención al modo en que se concentra la oferta educativa y las condiciones institucionales en que se realiza.

A la hora de hablar de diversidad, resulta tener presente la organización del centro, los criterios que rigen la selección de objetivos y contenidos, las propuestas metodológicas y las actividades de aprendizaje, como elementos claves que pueden ser manipulados para agudizar, aún más, las diferencias, o bien, para acortar las distancias y dar una respuesta justa y equilibrada a la diversidad.

Principios para el trabajo con la diversidad desde una perspectiva desarrolladora

  1. Cada estudiante es una persona que se desarrolla como una totalidad. Debe propiciarse la necesaria armonía entre su desarrollo físico, cognitivo, afectivo, moral y social, y comprender cómo se influyen recíprocamente sus diferentes esferas.
  2. Cada alumno o alumna posee un perfil individual de las fortalezas y debilidades, de aspectos positivos y negativos, de potencialidades y dificultades. Es necesario tomarlo en cuenta para ayudar a buscar y reconocer las respuestas adecuadas y eficientes que promuevan su desarrollo integral.
  3. El diagnóstico y la acción estratégica educativa son dos componentes inseparables del proceso de atención a la diversidad.
  4. Las estrategias diagnósticas y desarrolladoras deben tener una naturaleza participativa y cooperativa, basadas en la implicación de la familia, la escuela y el grupo escolar, y los diferentes agentes educativos importantes de acuerdo a la situación que se analiza.
  5. Es necesario combinar el carácter remedial y compensatorio de la atención o ayuda, con el carácter enriquecedor, desarrollador, de la intervención educativa.
  6. El grupo escolar y los procesos de comunicación constituyen una herramienta básica para la atención a las dificultades y para el crecimiento personal de los estudiantes.
  7. La atención a la diversidad educativa demanda la realización de esfuerzos para lograr disponibilidad, accesibilidad y optatividad de ofertas educativas diferenciadas para los estudiantes.
  8. Cualquier acción educativa debe realizarse desde el respeto a la equidad y a su carácter ético.

Fuentes

  • Burón, J. Aprender a aprender: Introducción a la metacognición. Bilbao: Editora Mensajero 1994.
  • CASTELLANOS SIMONS, DORIS Y OTROS. Hacia una concepción del aprendizaje desarrollador. Colección Proyectos. La Habana. 2001.
  • Illán, N. ¿Por qué, ahora, la atención a la diversidad?. En Bell, R. & I. Musibay (Coord.), Pedagogía y Diversidad (pp. 45-56). La Habana: Cátedra Andrés Bello para la Educación Especial. 2001.