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Biblia políglota

Biblia políglota
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Bibliapolíglota.jpg
Imágen de la portada.
Primera edición1517
Ejemplares600
PaísEspaña

Biblia políglota. Texto de la Biblia acompañado de un mínimo de dos versiones en lenguas distintas, dispuesto en columnas yuxtapuestas o sobrepuestas.

Historia

El primero en intentar un trabajo de estas características fue Orígenes (ca. 183/186-ca. 252/254), en su Héxapla. Le sigue el ensayo realizado por el impresor italiano Aldo Manuzio, quien en 1497 o 1498 proyectó una Biblia políglota en hebreo, griego y latín; incluso llegó a componer una página de muestra (Biblioteca Nacional de París), pero no llegó nunca a realizarla. En 1516 apareció en Génova el llamado Salterio de Giustiniani, en hebreo, griego, árabe, caldeo y latín, primero y único volumen de la Biblia políglota que pretendía editar el religioso dominico y obispo de Nebbio Agustín Giustiniani y que no tuvo continuidad.

Biblia políglota complutense

La primera gran Biblia políglota en la Biblia políglota complutense o Biblia de Alcalá, en latín, griego y hebreo, uno de los libros más célebres del mundo. Patrocinada por el cardenal Cisneros, que hizo traer a España preciosos códices bíblicos, comenzó su preparación en 1503. Colaboraron en ella Antonio de Nebrija, en la parte latina; en la griega, el cretense Demetrio Ducas, ayudado por Diego López Estúñiga y Fernando Núñez Pinciano, y en la hebrea, los conversos, Alfonso de Alcalá, Pablo Coronel y Alfonso de Zamora. La obra, cuya impresión comenzó en 1517, consta de seis volúmenes en folio.

Los cuatro primeros contienen el Antiguo Testamento, al final del tomo cuatro (último en imprimirse) aparece la fecha de 1517, cuatro meses antes de la muerte del cardenal Cisneros. El tomo quinto, fechado en 1514 (el primero en imprimirse) contiene todo el Nuevo Testamento, y el sexto, terminado en 1515 (el segundo impreso) un vocabulario hebraico-latino y otros tratados complementarios. La obra no se puso a la venta hasta 1520, una vez aprobada por el Papa León X.

Para su composición e impresión, Cisneros hizo venir de Logroño a Arnao Guillén de Brocar. Se imprimieron seiscientos ejemplares, alguno de ellos en pergamino. Los tipos griegos utilizados en estas biblias están considerados los más bellos que jamás se hayan tallado. Biblia políglota complutense fue la primera cuyos tallados se consideran los más bellos de la historia.

Biblia políglota de Amberes

La segunda Biblia políglota en el cómputo cronológico es la Biblia políglota de Amberes o regia, en hebreo, latín y griego, parcialmente costeada por Felipe II (a petición del cardenal Granvela), dirigida y corregida por Benito Arias Montano (por orden del rey), ayudado en esas tareas por Andrés Maes, Francisco Lucas de Brujas, Guido y Nicolás Lefévre de la Bodeire, Francisco y Nicolás Guido Ravlenghien y el jesuita Johann Willem. La impresión, que comenzó en julio de 1568, se terminó en mayo de 1572 en los talleres de Christophe Plantin en Amberes. Tirándose 1213 ejemplares, de los cuales 13 en pergamino.

Consta de ocho volúmenes, de los cuales los cuatro primeros contienen en Antiguo Testamento; el Nuevo Testamento se haya en el volumen quinto, el sexto contiene una gramática hebrea, otra caldea, otra siríaca, un diccionario siriacocaldaico y otro griego, un Thesaurus de Pagnino y un vocabulario titulado Peculium syrorum; el volumen séptimo contiene disertaciones bíblica, colecciones de variantes, notas filológicas, etc., el octavo comprende la versión latina de los libros de la Biblia hebrea y el texto griego del Nuevo Testamento.

Arias Montano tuvo dificultades para que Pío V aprobara su trabajo; muerto este papa, la aprobó sus sucesor Gregorio XIII, pese a lo cual León de Castro, profesor de la Universidad de Salamanca, denunció a la inquisición española el trabajo de Arias montano. La inquisición estudio la obra y la aprobó, pese de hallar en ellas ciertas faltas, calificadas de insuficientes para condenarlas.

Benito Arias Montano fue el cargado de realizarla por orden del rey Felipe II.

Biblia políglota de París

El proyecto de esta Biblia de debe al cardenal Du Perron y al bibliotecario del rey, Jaime de Thuo, quienes pretendían reeditar la Biblia políglota de Amberes con la ayuda de dos maronitas, para lo cual obtuvieron privilegio real en 1615. Muertos en 1617 y 1618, respectivamente, ambos personajes, la idea fue aprobada, nos obstante, por asamblea general del clero francés (1619).

Finalmente fue retomada por Guido Michel Le Jay, abogado del parlamento, quien la encargó a Juan Morin, Felipe de Aquino, Gabriel Sionita y Juan Hesronita. Los textos estaba en hebreos, samaritano, caldeo, griego y siríaco, latín y árabe. La impresión se confió a Antoine Vitré; comenzaba en marzo de 1628, no pudo terminarse hasta 1655: los cuatros primeros volúmenes estaban impresos en 1629; el sexto, en 1632; el quinto en 1630 y 1633; el octavo, en 1635; el séptimo, en 1642; finalmente el noveno, en 1655, a causa de un contencioso con Gabriel Sionita, encerrado en el castillo de Vincennes en 1640 por negarse a entregar algunos manuscritos orientales.

Por diversas cuasas, la edición de esta biblia supuso la ruina de Le Jay. En 1666 libros holandeses hicieron una edicion fraudulenta de la Biblia políglota de París con el título de Biblia Alexandrina Heptaglota, pero la superchería fue descubierta.

Biblia políglota de Londres

Debido al fracaso de la Biblia políglota de París, el inglés, Brian Walton, que más tarde sería obispo anglicano de Chester, decidió afrontar la realización de otra políglota (también conocida como Biblia políglota sacra) que salvara los inconvenientes de la parisina. Obtuvo la ayuda intelectual de Edmund Castle, Samuel Clark, Thomas Hyde y Alexander Hnish, quienes dieron a la imprenta una políglota en hebreo, latín, griego, arameo, siríaco, samaritano, etiópico, árabe y persa.

La obra, en seis volúmenes, fue impresa en la imprenta londinense de Thomas Roycroft. El primer volumen apareció en septiembre de 1654; el segundo, en 1655; el sexto y último, en 1657. En 1669 se añadió a la obra el Lexicon heptagloton de Edmund Castle. En 1663 fue incluida en el Índice de libros prohibidos. Debido a las experiencias de las políglotas anteriores, como la de Alcalá, Amberes y París, las londinenses está considerada la más completa de las obras de su género.

Otras biblias políglotas

Aunque de menor importancia, se han impreso otras biblias políglotas, a veces incompletas, que interesa conocer. Por ejemplo, además del Salterio de Gustiniani mencionado, los judíos de Constantinopla imprimieron en 1546 y 1547 el Pentateuco en varias lenguas (el segundo en griego vulgar y castellano). Juan Draconites comenzó una Biblia Pentapla (en hebreo, caldeo, griego, latín y alemán) con textos sobre puestos línea por línea.

En 1587 se publicó en Heidelberg la Biblia sacra hebraice, graece et latine (también conocida como Biblia de Vatablo y biblia de P. de Bertram) en dos tomos con el Antiguo Testamento, reeditada en 1599 y 1616. También deben mencionarse la Biblia políglota de Hamburgo, publicada por Jaime Lucius en 1596; La biblia políglota de Leipzig, editada por Reiniccius en 1713 (Nuevo Testamento) y 1750 – 1751 (Antiguo Testamento); la Biblia políglota de Bagster, impresa en Londres en 1831 por el editor cuyo nombre lleva; la Biblia políglota de Stier y Theile, en cuatro volúmenes (1846-1855); la Biblia políglota de Levante, publicada en Londres en 1876; la Biblia políglota de Vigouroux, ocho volúmenes impresos en París en 1900 – 1919.

Fuentes

  • Martines de Sousa, José. Diccionario de Bibliología y Ciencias Afines. Ediciones Pirámides, S.A. Madrid. 1989. pag 57-60.