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Bulería

Baile Bulería
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Concepto:Danza natural de España.

Bulería. Es el ritmo y baile más rápido del arte flamenco de carácter vivaracho típico de Jérez de la Frontera.

Historia

Se piensa que su nombre proviene de los términos “bullería”, “burlería” o “burla”, cualidades que se expresan en la ejecución del baile por bulerías. Las bulerías son consideradas el ritmo más difícil de ejecutar en el flamenco, tanto para los bailadores como para los guitarristas. Su compás se marca en 12 tiempos, al igual que las soleares y las alegrías. Sin embargo, es un ritmo mucho más rápido y flexible.

Las bulerías se interpretan por sí solas o al final de otros palos flamencos. En la soleá y la alegría el bailador acostumbra al final del baile subir el ritmo del zapateo hasta convertirlo en bulerías. Las bulerías a menudo se interpretan al final de una presentación de flamenco y se conocen como “fin de fiesta”.

Características

Es un baile repleto de intuición por parte del artista que le permite mucho lucimiento y gran comunicación con el público, porque es el estilo que admite mayor improvisación. El compás juega un papel fundamental en esa libertad de movimientos espontáneos, graciosos y pícaros. Se requiere dominio de los contratiempos, riqueza de pasos, velocidad y fuerza en los pies si se quiere zapatear y expresividad absoluta en los brazos, en el cuerpo e incluso, en la cara. A veces, se meten por bulerías pasos de otras danzas folclóricas y populares, aunque con un toque de guasa o de burla, y es el único palo flamenco que admite saltos en la interpretación masculina.

Entre la fiesta y la burla, la bulería se ha convertido desde el último tercio del siglo XX en el estilo más popular entre flamencos y público en general. Gracias a artistas como Camarón de la Isla y Paco de Lucía, lo que en un principio fue apenas un cante para acompañar el baile tomará tal preponderancia que va a acabar reinando en los escenarios y grabaciones.

Historia

Al parecer nació en Jerez, como un particular remate acelerado de la soleá. Lo que no es discutible es que es allí donde se cultiva con superior resultado. Camarón y Paco han llevado la bulería al no va más, aportando infinidad de contratiempos que han enriquecido la ya de por sí valiosísima rítmica de que hace gala.

La primera vez que aparecen rotuladas como tal en un disco es en uno de Pastora Pavón, Niña de los Peines, de 1910. Otra variante o antecedente de las bulerías son las chuflas, cuyo estilo podemos escuchar como remate de las alegrías a dúo que interpreta el Sordera secundando a la Perla y María Vargas en el primer CD. En general, muchas cantiñas gaditanas y hasta tangos acabarán dando el salto a bulerías. La bulería es un estilo que come de todo y todo lo asimila.

Tonalidad

La tonalidad de las bulerías jerezanas suele seguir la cadencia andaluza, mientras que en Cádiz suelen adoptar el modo mayor -pues, ya decimos que provienen generalmente de cantiñas-. No obstante existen bulerías modo menor, aunque éstas por lo general sean adaptaciones de canciones al compás bulearero, conocidas como cuplés por bulerías.

Ahora bien, la capacidad de fagocitar todo lo que se le ponga al alcance, la bulería ha traído una gama en la que caben todas las posibilidades imaginables.

Compás

En principio se interpretaba en compás de 3x4 (o 3x8 debido a su velocidad ligera). En las grabaciones más antiguas queda patente. Este hecho ha propiciado que el acompañamiento primigenio de las bulerías esté más cercano al aire abandolao, con su rasgueo característico del bolero español que ya se comentó. Sin embargo, debido a la sorprendente evolución del estilo este sistema de acompañamiento se ha perfeccionado.

Esto se debe además a que subsisten diferentes maneras de plantear el estilo, algunas de ellas además muy apegadas al pasado, mientras otras aparecen en una vanguardia que se escapa del actual concepto. La base fundamental sobre la que se suele marcar hoy la bulería responde al sistema que mencionamos para la soleá (ver reloj), sólo que a una velocidad mayor, doblando casi el tiempo habitual de una soleá. Como decimos las bulerías es habitual escribirlas en 3x8:

Estrofa

Las coplas de bulerías son básicamente las de las soleares, en sus tres variantes. Sin embargo, debido a la versatilidad del género, por bulerías se podrá encontrar de todo; desde tangos -flamencos o argentinos- fandangos o seguidillas, hasta cualquier tipo cantable hecho bulería.

Así en la poética de la bulería encontraremos, por tanto, de todo; de cuartetas a décimas que lloran, que ríen, que no saben no contestan, aunque en sus inicios las coplas de bulerías eran de carácter eminentemente festivo y burlón, que, burla burlando, de ahí le viene el nombre.

Claves

El ritmo, el repique característico de las palmas, el rasgueo propio, los jaleos, todo desvela al más neófito que está escuchando bulerías. Y más si son de Jerez de la Frontera, donde las palmas tienen una cadencia especial y catártica, que los palmeros repican sin cesar, marcando los acentos con especial sutileza. En otras localidades los acentos se desplazan restando la contundencia festera que obtienen en Jerez. Por ejemplo, en Morón de la Frontera el acompañamiento de las bulerías nos remite a la jota, con sus acentos dejando el primer tiempo en silencio.

Así la guitarra puede cerrar en el momento que le parezca, sin tener que esperar a concluir los doce tiempos propios del compás de soleá. En cuanto al carácter de cada variante, diremos que las bulerías de la provincia de Cádiz resultan más vivaces que las de otras localidades, mientras que las sevillanas (Utrera y Lebrija principalmente) se hacen más pastueñas, remarcando los acentos básicos. En definitiva la bulería es capaz de absorber y reinterpretar lo que se le ponga por delante, todo entra por bulerías, lo importante es saber meter por bulerías, por ejemplo, a Beethoven si hace falta, pero con el aire e intención flamenca adecuados.

Fuentes