Historieta

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Historieta
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Concepto:Una serie de dibujos que constituye un relato, con texto o sin él, así como al medio de comunicación en su conjunto.

Historieta. Una serie de dibujos que constituye un relato, con texto o sin él, así como al medio de comunicación en su conjunto.

Contenido

Definición

Partiendo de la concepción de Will Eisner de esta narrativa gráfica como un arte secuencial, Scott McCloud llega a la siguiente definición: Ilustraciones yuxtapuestas y otras imágenes en secuencia deliberada con el propósito de transmitir información u obtener una respuesta estética del lector.

Sin embargo, no todos los teóricos están de acuerdo con esta definición, la más popular en la actualidad, dado que permite la inclusión de la fotonovela y, en cambio, ignora el denominado humor gráfico.

Historia del comic

Diversas manifestaciones artísticas de la Antigüedad y la Edad Media pueden ajustarse a la definición de cómic dada más arriba: Pinturas murales egipcias o griegas, relieves romanos, vitrales de iglesias, manuscritos iluminados, códices precolombinos, Biblia pauperum, etc. Con la invención de la imprenta (1446) se producen ya aleluyas y con la de la litografía (1789), se inicia la reproducción masiva de dibujos (las imágenes de Épinal, entre ellas).[1] En la primera mitad del siglo XIX, destacan pioneros como Rodolphe Töpffer, pero será en la prensa como primer medio de comunicación de masas, donde más evolucione la Historieta, primero en Europa y luego en Estados Unidos. Es en este país donde se implanta definitivamente el globo de diálogo, gracias a series mayoritariamente cómicas y de grafismo caricaturesco como The Katzenjammer Kids (1897), Krazy Kat (1911) o Bringing up father (1913). A partir de 1929, empiezan a triunfar las tiras de aventuras de grafismo realista, como Flash Gordon (1934) o Príncipe Valiente (1937). Estas invadirán Europa a partir de 1934 con Le Journal de Mickey, aunque con resistencias como Tintín (1929) y Le Journal de Spirou (1938), y movimientos originales como el de la novela en imágenes. A partir de este año, sin embargo, las tiras de prensa estadounidenses empezarían a acusar la competencia de los comic-books protagonizados por superhéroes. Durante la postguerra, las escuelas argentina, franco-belga y japonesa adquieren un gran desarrollo, gracias a figuras como Oesterheld, Franquin y Tezuka, respectivamente. En general puede decirse que "el grueso de la producción norteamericana, para la segunda mitad de los años sesenta, ha bajado de nivel y se halla por debajo de la producción francesa o italiana".21 Será en ambos países donde se afiance una nueva conciencia del medio, orientándose los nuevos autores (Crepax, Moebius, etc.) hacia un público cada vez menos juvenil. Con ello, y con la competencia de nuevos medios de entretenimiento como la Televisión, el cómic va dejando de ser un medio masivo, salvo en Japón. Precisamente, su historieta conquistará el resto del mundo a partir de 1988, gracias al éxito de sus versiones en dibujos animados. Del mismo modo, las experiencias del cómic underground de los años 60 cristalizan en un sólido movimiento alternativo, ya en los 80, que da lugar a su vez al movimiento de la novela gráfica. Internet también constituye un nuevo factor a tener en cuenta.

Tradiciones

Del relato expuesto más arriba, puede deducirse la existencia de 3 grandes tradiciones historietísticas a nivel global, todas con sus propias sistemas de producción y distribución: Estadounidense o Comics, Japonesa o Manga, y Franco-belga o Bande Dessinée De menor trascendencia global, aunque con fases de gloria, y siempre con algún autor relevante y rasgos específicos, pero sufriendo la estrechez e incluso crisis de su mercado, podemos citar otras escuelas, como la: Argentina o Historietas, Británica o British Comics, Española o Tebeo Italiana o Fumetti. Aparte de la producción argentina y española, puede destacarse la de otros países hispanos, como Chile, Cuba o México y, en menor medida, Colombia o el Perú. [2]


Inicios en Cuba

En la primera mitad del siglo XX en Cuba la historieta sufrió el mismo destino que en otros países latinoamericanos y europeos: los bajos precios a que se ofrecían las tiras producidas y publicadas en Norteamérica y que ya habían cubierto sus gastos impedían cualquier posibilidad de surgimiento y desarrollo de una producción nacional. A pesar de ello, con el sacrificio de los autores, se abrieron algunos breves espacios que se asentaron sobre las líneas desde el costumbrismo a la sátira política.

Con el triunfo de la revolución surgen algunos espacios de publicaciones, entre ellas la Revista Pionero que abrió sus páginas a la historieta en 1961.

En ella aparecieron personajes de profundos arraigos en los más pequeños. La limitación
Cecilo Áviles
Cecilo Áviles
de las publicaciones infantiles a principios de la década de los 90, trajo consigo la ausencia de este género gráfico en la poligrafía nacional, pero con el surgimiento de la revista Pionero, en 1999 como revista mensual se inició una segunda y mejor etapa. Trayendo consigo los grandes personajes como: Cucho, de Virgilo Martínez; Cecilin y Coti, de Cecilio Áviles; Matías Pérez de Luís Lorenso; Yari de Roberto Alfonso y Elpidio Valdés de Juan Padrón.

Fuentes

Enlaces externos

Referencias


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