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Campaña Admirable

Campaña Admirable
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Res34.jpg
Fecha:14 de mayo de 1813
Lugar:Occidente de Venezuela
Descripción:
Fue una acción militar enmarcada dentro de la Guerra de Independencia de Venezuela.
Resultado:
Independencia del Occidente de Venezuela.Instauración de la Segunda República de Venezuela
Consecuencias:
Liberación de Venezuela
País(es) involucrado(s)
Bandera de la República Bolivariana de Venezuela Venezuela
Líderes:
Simón Bolívar

Campaña Admirable. Fue una acción militar enmarcada dentro de la Guerra de Independencia de Venezuela. Fue comandada por el Libertador Simón Bolívar y consiguió la liberación del occidente de Venezuela, integrado en aquel entonces por las provincias de Mérida, Barinas, Trujillo y Caracas. Estos éxitos juntos con los obtenidos en oriente por Santiago Mariño darían origen a la conformación de la Segunda República de Venezuela.

Historia

En mayo de 1813, Simón Bolívar comenzó la guerra de liberación de Venezuela. Entró triunfalmente a Mérida y el 18 de junio de ese mismo año, proclamó en Trujillo la "guerra a muerte" a los españoles.

En Caracas, recibió el título de "Libertador". En junio de 1814, el sanguinario realista José Tomás Boves triunfa en La Puerta y avanza hacia Caracas. Bolívar se retira al Oriente, embarcándose después rumbo a Cartagena. En Tunja el Congreso le otorgó amplios poderes para la campaña de la Nueva Granada, pero temiendo una guerra civil se embarca para la isla de Jamaica a fin de organizar la nueva campaña militar en Venezuela.

En 1815, desembarcó en Margarita, preparó una expedición y partió a Carúpano y después a Ocumare de la Costa. Volvió a Haití por segunda vez y regresó a Venezuela en enero de 1816. El 6 de mayo de ese año fue reconocido como Jefe Supremo de la República en una Asamblea de notables reunida en el templo de Santa Ana, de la Isla de Margarita.

La Campaña

La resistencia de algunos subalternos opuestos en la Nueva Granada al proyecto de Bolívar de invadir a Venezuela, cesaron cuando en mayo recibió la aprobación de sus ideas, y socorros militares, del eminente Camilo Torres, Presidente de la Nueva Granada, y del general Nariño, Presidente de Cundinamarca. Pero el gobierno granadino sólo recomendaba libertar las provincias de Mérida y Trujillo, mientras que Bolívar creía posible e indispensable llegar hasta Caracas.

Convencido de esta verdad escribió al ilustre Presidente de la Nueva Granada estas solemnes palabras:

"Espero con la más inmortal impaciencia la orden para marchar rápidamente sobre Caracas a cumplir mi profecía de fijar los estandartes de la Nueva Granada en los muros de Puerto Cabello y La Guaira. Todo el ejército aspira por tener esta gloria, y no hay un solo cobarde en él, que se atreva a no desearlo".
Simón Bolívar
En el mismo oficio decía:
"Dentro de dos meses podremos ver enteramente libertada la República de Venezuela, siempre que el Soberano Poder Ejecutivo me autorice para obrar con arreglo a las circunstancias, porque de otro modo no aprovecharemos la bella oportunidad que se nos ofrece", y así lo efectuó porque en el plazo indicado, Venezuela quedó libre de españoles.

Gracias al vigor de sus actos y energía de sus promesas, pudo obtener el permiso de avanzar y libertar a su país. Luego de dejar bien asegurada la frontera, el 14 de mayo partió hacia Venezuela. Ese mismo día su vanguardia había libertado a Mérida. En esta ciudad fue proclamado libertador.

El día 18 tuvo lugar un episodio altamente ilustrativo. Santander, comandante del 50 batallón de la Unión se negaba a marchar por creer disparatado el proyecto. Bolívar le habló ardorosamente a la tropa, Santander sostenía con energía su punto de vista, ¿cuál de los dos tenía razón?

En aquel momento el proyecto de Bolívar parecía una locura. Miranda, general de Francia, con 6000 hombres se había rendido a Monteverde, quien sólo disponía de 3000 soldados, entre ellos muchos reclutas. ¿Cómo se le ocurre a este Bolívar, oficial subalterno, batir a Monteverde con 500 hombres? El argumento aparentemente era fuerte, pero si se analiza no resulta así.

Miranda, conocido en Europa por sus grandes dotes personales, su idealismo y tacto diplomático, militarmente valía poco, y no supo apreciar la situación en que se hallaba. Bolívar al contrario, conocía a fondo el medió americano, y la estolidez de Monteverde, mostrada en su conducta militar en la lucha contra Miranda; se explicaba muy bien su triunfo y sabía que atacándolo con vigor y de sorpresa no opondría mayor resistencia. Esto último salta a la vista en todos los oficios de Bolívar: en ellos resplandece la fe absoluta que tenía en la fuerza de su acción, y la ejecución de la campaña correspondió exactamente a sus predicciones.

Cómo se explica esa diversidad de criterio? Muy sencillamente: Santander dueño apenas de modestas condiciones militares, carecía de los conceptos fundamentales del arte. La demostración de lo expuesto lo comprueba.

Bolívar sabía que la audacia en la guerra es una fuerza creadora y que la sorpresa induce al adversario a cometer errores generalmente irreparables. Estos dos elementos, manejados por el alma de un Bolívar, producen efecto sobrenatural, aun cuando no sea por tiempo indefinido. Santander ajeno a estos principios tenía que opinar como lo hizo en La Grita, mientras Bolívar pensaba lo contrario.

Tal es la explicación de dos conceptos tan diferentes en hombres de semejantes aficiones políticas.

El impulso que Bolívar le comunicó a sus tropas en la invasión se fue disminuyendo por el frotamiento, el cansancio, la escasez de reemplazos debido al cambio paulatino de la opinión y la necesidad de cubrir mayor territorio, y sobre todo por la oposición constante de Inglaterra a la introducción de armamentos en Venezuela. Sin esta última causa. el Libertador habría mantenido su situación preponderante en el teatro de la guerra.

Liberación de Trujillo

Redimido como va expuesto el Partido Capitular de Mérida y sus anexos, se propuso limpiar de enemigos la provincia de Trujillo antes de que sus destacamentos se reunieran en un solo cuerpo capaz de influir en la campaña. Al efecto las partidas existentes en los valles de Trujillo y en el de Boconó a ambos lados de la Cordillera, fueron batidas por sendas columnas patriotas, y luego reuniendo entre las dos 500 hombres, al mando del brillante oficial Atanasio Girardot, derrotaron el 19 de junio en el lugar denominado de Agua Obispo, más adelante de Carache, a la columna de 600 veteranos del comandante Cañas, enviado de Barquisimeto a detener a Bolívar.

Maniobra de Barinas

Enseguida para sorprender los cuarteles de Barinas, Bolívar marchó personalmente con la fuerza principal, no por el camino directo de los Callejones, escabroso y difícil, sino dando la vuelta al Norte por el valle de Boconó y el Abra de Guanare, a fin de separar la división de Tiscar de las tropas que pudieran dirigirse de Valencia y San Carlos en su socorro. Los realistas confundidos cuando vieron llegar a su espalda a los enemigos hasta entonces delante de ellos, quedaron desconcertados. Maniobra fecunda, complemento de las anteriores, y decisiva en la campaña, causa de que los adversarios abandonaran el campo casi sin combatir.

Guerra a muerte

Pero antes de realizar estas bellas operaciones, su patriotismo y el conocimiento profundo del medio social y político le indujeron a proclamar el terrible decreto del 15 de junio de 1813, resumido en estas palabras: "Españoles y canarios, contad con la muerte aún siendo indiferentes, si no obráis activamente en obsequio de la libertad de la América. Americanos, contad con la vida aún cuando seáis culpables".

Este decreto fue necesario para separar a la mayoría realista, hostil a los independientes por odio a los blancos, propietarios, partidarios de la Independencia. Además el sentimiento de la patria no estaba generalizado o no existía en el pueblo; en algunas batallas dadas en tiempo de Miranda la defección de cuerpos enteros pasados a los enemigos, les proporcionó a éstos el triunfo sobre los patriotas: requeríase un acto tremendo que, deslindando para siempre los dos bandos, permitiese crear el sentimiento de la nacionalidad y las virtudes guerreras, base indispensable de empresas grandes y heroicas.

La proclama del 15 de junio llenaba este grandioso propósito, y como dice Baralt, el Decreto de Guerra a Muerte fue el más grande y transcendental de sus pensamientos revolucionarios.

Fuentes

  • Oficio de Bolívar del 10 de mayo de 1813. O'Leary, tomo XIII, pág. 219.
  • Bolívar al Presidente de la Unión, Mérida, 26 de mayo de 1813. Boletín de la Academia Nacional de la Historia No. 106, pág. 177.
  • Oficio a Ribas, 3 de julio de la Misión de Boconó; a Ponce, de Barinas el 8 de julio de 1813. O'Leary XIII, págs. 299 y 300. Al Soberano Congreso de la Nueva Granada. pág. 302.
  • Bolívar al Presidente de la Nueva Granada, Barinas, 9 de julio de 1813. O'Leary, Documentos, tomo XIII, págs. 288 a 292.
  • Oficio a Ribas, Guanare, 17 de julio de 1813, O'Leary, tomo XIII, pág. 306.
  • A Ribas, tío político de Bolívar, le costaba obedecerle. Su esposa Josefa Palacios, siendo una niña muy joven, sirvió de madre al huérfano Simón Bolívar, desde su primera niñez.
  • O´Leary Vi: Memorias de Urdaneta, págs. 279 y 280.
  • Memorias de Urdaneta. O'Leary VI, pag. 279.
  • Oficio al Supremo Congreso de la Nueva Granada, Valencia 2 de agosto de 1813. O'Leary XIII, pag. 821.
  • Bolívar al Presidente de la Nueva Granada, La Victoria, 5 de agosto de 1818, Oleary', tomo XIII, pág. 329 Caracas, 14 de agosto de 1813. En la Biblioteca Nacional de Bogotá.
  • Restrepo no conocía la plaza; se equivoca al suponerla fácil de tomar por las tropas de Bolívar, tomo II, pág. 177.
  • Gaceta de Caracas, No. 1, 26 de agosto de 1813, pág. 4.
  • José Domingo Díaz:Recuerdos sobre la Rebelión de Caracas, Madrid, 1829, págs. 54 y 55.
  • José de Austria: Bosquejo de la Historia Militar de Venezuela, en la Guerra de su Independencia. Caracas, 1855. Págs. 179, 180, 188 y 204.
  • Observaciones de Francisco de Azpurua a los Recuerdos de José Domingo Díaz. Madrid 1913.
  • Documentos Inéditos. Fuérza de la guarnición. Boletín de la Academia de la Historia No. 68, ág. 409.
  • Boletines del ejército libertador Ns, 1,2,3,4 y 5, en el de la Academia de la Historia N0 18, págs. 601 a 607.
  • Boletín No. 10 del ejército libertador, en el de la Academia de la Historia N' 18, pág. 608.
  • Oficio del capitán Prieto a Monteverde. Fragata Venganza al frente de Puerto Cabello, 16 de septiembre de 1813. Lecuna. Documentos Inéditos. Boletín de la Academia de la Historia, No. 68, pág. 416.
  • Bolívar al Presidente de la Nueva Granada, 22 de septiembre de 1813. O'Leary XIII, pág. 376.