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Cayo Loco

Cayo Loco
Información sobre la plantilla
Localidad de Cuba
EntidadLocalidad
 • PaísBandera de Cuba Cuba
 • ProvinciaCienfuegos
 • MunicipioCienfuegos
Vistaaereacayoloco.jpg
Sitio referencial de la ciudad de Cienfuegos

Cayo Loco. Es el nombre de una pequeña isla que pertenece a la República de Cuba, se ubica en el Bahía de Cienfuegos. Administrativamente es parte de la provincia cubana de Cienfuegos, 225 kilómetros al suroeste de la Capital la Habana.

En el pasado fue una importante base naval, y en 1952 fue el sitio donde se produjeron enfrentamientos entre leales y opositores al presidente cubano Fulgencio Batista con un numero no precisado de fallecidos y heridos. Posteriormente se instalaría un museo para recordar esos hechos.

Características

Cayo loco, que también se conoció indistintamente como "Cayo Güije" o "Cayo Nuevo", es un sitio rodeado de misterio y leyendas populares como es la historia mística y apasionante de la Venus Negra, una mujer muda, de la raza negra, de cuerpo exuberante, que habitaba en el cayo. En actas capitulares de 1813 ya se hace referencia a este accidente geográfico que reza como realengo.

En 1865 la marina española se interesó en él y decidió trasladar su Comandancia, radicada en Trinidad, para instalarse en la bahía de Cienfuegos, por sus características naturales. En este lugar radica con firmeza la historia de lo ocurrido el 5 de septiembre de 1957 en esta ciudad, asi como se encuentra ubicado el "Museo Naval", sitio referencial y de gran importancia para Cienfuegos.

Hechos históricos

Monumento en Cayo Loco

Tras el golpe militar perpetrado el 10 de marzo de 1952 en Cuba, el levantamiento popular en la ciudad de Cienfuegos al centro del país el 5 de septiembre de 1957, ocupa un lugar destacado en la lucha por derrocar a la dictadura de Fulgencio Batista.

Cuando se produjo el estallido rebelde, la ciudad entera se levantó. En la madrugada anterior habían arribado Julio Camacho Aguilera por el Movimiento 26 de Julio (M-26-7), y el ex alférez de fragata Dionisio San Román, jefe militar del alzamiento, encargado de dirigir los acontecimientos.

Cerca de las seis de la mañana de ese día, los revolucionarios redujeron en silencio las postas de entrada de Cayo Loco, y así dieron paso a los jefes de las acciones y a los milicianos del 26 de julio, que permanecieron acuartelados, y acudieron a buscar las armas ocupadas, parte de las cuales se entregaron al pueblo.

De inmediato cayeron las estaciones de la policía marítima y la policía nacional, el ayuntamiento y otros puntos. Aunque no pudieron tomar el cuartel de la guardia rural, los soldados se encerraron allí y la ciudad quedó en manos de los rebeldes por espacio de 24 horas. Luego, la tiranía lanzó sobre Cienfuegos a sus tropas que ametrallaron y bombardearon indiscriminadamente los barrios, y causaron decenas de muertos, heridos y mutilados entre la población.

Lo más impactante del levantamiento del 5 de septiembre en esa urbe cubana fue el apoyo popular: el pueblo en masa se volcó a las calles. Desde el punto de vista político, probó la inexistencia de la tan cacareada unidad monolítica entre ejército, policía y marina de que se jactaba Batista, porque esta última había sido capaz de alzarse en armas contra las dos restantes. Ello ocasionó un fraccionamiento interno muy grande dentro de las fuerzas armadas y, por supuesto, debilitó profundamente al régimen.

Aunque en lo interno esta acción resultó un revés para el movimiento en Cienfuegos, que desde entonces quedó prácticamente neutralizado, en sentido general representó una victoria para la lucha, por su tremenda repercusión nacional y el hecho de que, durante horas, fue un territorio libre, el primero de la Revolución en el país.

La ciudad de Cienfuegos, que hoy se levanta majestuosa y orgullosa de su historia, cada 5 de septiembre enaltece a quienes contribuyeron a forjar allí los destellos de la libertad, que fuera conquistada de manera definitiva el Primero de Enero de 1959.

El Museo Naval

Museo Naval de Cienfuegos.
El Museo Histórico Naval de Cienfuegos es el único de su tipo en Cuba, y se encuentra ubicado en Cayo Loco, en las márgenes de la bahía de Jagua, en lo que otrora fuera el distrito naval Sur. Su valor histórico está dado por el hecho de que allí tuvo lugar el alzamiento del 5 de septiembre de 1957 contra la dictadura de Fulgencio Batista, cuya historia se recoge detalladamente en una de sus salas donde se muestra desde la relación del hombre precolombino con el mar, hasta hoy en día.

La institución fue fundada el 5 de septiembre de 1980 y al recorrer sus diferentes salas, el visitante tiene la posibilidad de apreciar la historia naval en Cuba, las cuales tienen un alto valor histórico, artístico y documental, coherente, entre cuyas temáticas se pone de manifiesto todo lo relacionado con las incursiones de corsarios y piratas, los combates marinos y las agresiones de Estados Unidos contra el país.

Uno de sus espacios está dedicado a la historia natural sobre la formación de la tierra, las rocas, los fósiles marinos y varias colecciones de diferentes especies de la fauna y la flora de aquel hábitat. Cuenta con salones en los que se exponen temas relacionados con el medio ambiente y la navegación mediante instrumentos antiguos, la réplica del puente de mando de un barco, y los diversos sistemas internacionales de señalizaciones marinas.

Además, también se exhiben muestras testimoniales de la evolución y desarrollo de las diferentes instituciones relacionadas con las actividades marítimas a partir del 1º de enero de 1959. Una variada muestra del arte contemporáneo con la temática marina como centro; fundamentalmente de obras plásticas de artistas del territorio, puede ser admirada en una de las salas. El sitio más relevante y visitado del museo lo constituye el dedicado a reflejar los hechos ocurridos el 5 de septiembre, gesta popular protagonizada en 1957 por los cienfuegueros.

Fue precisamente en la sede del museo, entonces distrito naval sur, por donde se inició el levantamiento cuando este enclave fue tomado por marinos insurrectos vinculados al Movimiento 26 de Julio; con el alférez Dionisio San Román al frente. En el "Museo Histórico Naval" de Cienfuegos se desarrollan habitualmente coloquios, jornadas científicas, encuentros con la historia, concursos y competencias del arte culinario, lo que demuestra su elevado nivel de didactismo e interacción a favor de los visitantes.

De estilo ecléctico, con influencia renacentista, tiene un inmueble de entrada de dos niveles, con un paso peatonal y vehicular, así como dos edificaciones de dos plantas, en forma de herradura, con patio central; en sus áreas de acceso, el arquitecto Daniel Taboada y el escultor Evelio Lecour dedicaron, en 1977, un monumento a los caídos en la heroica gesta del 5 de septiembre.

En 1919 durante la pseudo república se instaló allí la marina para custodiar el litoral sur del territorio nacional y llegó a ser la más importante base naval del centro del país. La marina de guerra constitucional quedó establecida en 1935 mientras la marina de guerra norteamericana se encargó de garantizar la preparación militar de sus ocupantes y aumentar su arsenal bélico ya como distrito naval del sur.

Tras el triunfo revolucionario acogió el mando del Ejército Rebelde y luego quedó como escuela de pescadores hasta 1979, cuando fue destinado al Museo Histórico Naval para exponer el desarrollo de las actividades náuticas, comerciales, portuarias y pesqueras. Todo el que visita esta institución declarada Patrimonio Nacional, puede recibir instrucción desde el punto de vista científico, histórico y cultural. El Museo Histórico Naval de Cienfuegos permanece abierto al público de martes a viernes en el horario de 9:00 AM a 5: 00 PM, mientras que los sábados y domingos lo hace de 9:00 AM a 1:00 PM.

Leyendas

La Venus negra

Según cuentan, atrapada en el entorno marino de "Cayo Loco", una mujer atrajo la atención de varios hombres que por primera vez visitaban el islote interesados en esas tierras. La mujer de piel muy oscura y hermosura singular, andaba desnuda y sin otra compañía que una garza azul y una paloma blanca, por lo cual uno de los comerciantes se compadeció de la muchacha y la llevó a casa a fin de encargarle tareas domésticas.

Mas, la joven se sintió prisionera sin la brisa del mar y el canto de los pájaros, al punto de quedarse quieta en un rincón sin alimentarse, y así adelgazó tanto que temieron por su vida hasta ser devuelta a su lugar silvestre, amparada por la naturaleza. Aseguran que en 1876, antes de que concluyera la Guerra de los 10 años, y mientras descargaban un gran convoy militar, apareció en una de las viviendas del Cayo una anciana negra que caminaba desnuda y solo en el pecho llevaba un collar de cuencas rojas, blancas y azules.

Fuentes