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Cola Vestigial

Cola Humana Verdadera (Cola Vestigial)
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La cola vestigial, o cola humana verdadera, es una extravagancia fenotípica o un atavismo de la que apenas se conocen unos 100 casos en el mundo. Es una de las enfermedades más raras de todo el mundo.

Descripción

Esta cola crece en la zona final de sacro, a la altura del cóccix y suele estar compuesta de tejido conectivo,músculos,vasos sanguíneos,nervios y piel en la mayoría de ocasiones y, en otras pocas también tiene vértebras y cartílago. Normalmente suele extirparse nada más al nacer pero, a veces, esto no ocurre y encontramos adultos que siguen conservándola.

Características

Aunque en medicina se le llame cola, en la mayoría de los casos, no lo es tal. Una cola normal, que podemos ver por ejemplo en cualquier gato o perro, posee una serie de huesos, cartílagos, médula espinal y una serie de músculos asociados que permiten su movimiento. Los niños que nacen con cola normalmente no van a tener huesos, cartílagos ni médula espinal y los pocos músculos que se encuentran, al carecer de huesos a los que insertarse no van a permitir una contracción coordinada. Lo que sí que hay será tejido conectivo, músculos, vasos sanguíneos, nervios y piel.Todo esto lleva a que la cola pueda moverse y contraerse a voluntad del niño, aunque estos movimientos van a ser limitados e incoordinados.

La cola humana más larga de la que se tenga registro pertenecía a un muchacho de doce años en la entonces Indochina Francesa, y medía 229 mm (nueve pulgadas). Se conoce el caso de un indio llamado Chandre Oram, que se hizo famoso por su larga cola; se cree, sin embargo, que no es una cola verdadera sino un caso de espina bífida.

Causas

A pesar de que la causa de esta rareza todavía no se conoce con profundidad, se piensa que se debe a una mutación genética que reactiva un carácter oculto de nuestro desarrollo evolutivo que se ha mantenido reprimido en el genoma humano. Recientes investigaciones refuerzan aún más esta teoría. Gracias a que se descubrieron los genes que controlaban el desarrollo de la cola en ratones y otros vertebrados, se pudo comprobar que estos genes también se han descubierto en el genoma humano. La razón por la cual, no llegamos a desarrollarla a pesar de tener los genes para ello se debe a una regulación a la baja de estos genes que provoca al final la apoptosis (muerte celular programada) de las células que estaban destinadas a formar una cola. Explicado de forma sencilla, tenemos las órdenes del jefe para desarrollar una cola, pero el mensaje termina perdiéndose por el camino. Como consecuencia de ello, la única etapa en la que se observa una cola en el ser humano es entre las cuatro y ocho semanas de embarazo.

Fuentes