Colonización del Espacio

De EcuRed
Colonización del Espacio
Concepto:La colonización del espacio, también llamada humanización del espacio, es el asentamiento humano hipotético, permanente y autónomo (autosuficiente) en lugares fuera de la Tierra. El primer paso es una presencia humana permanente en el espacio, como ocurre con la Estación Espacial Internacional.
Colonización del Espacio. Es un importante tema de la antigua ciencia ficción, pero que actualmente entra en el campo de la ciencia en estos días.

Mientras que la mayoría de la gente piensa en colonias espaciales en la Luna, o en Marte, otros opinan que las primeras colonias estarán en órbita. Varios grupos de diseño de la NASA, ESA y de otros lugares, han examinado la viabilidad de establecer una colonia en órbita. Determinaron que hay suficiente cantidad de todos los materiales necesarios en la Luna, y en asteroides cercanos a la Tierra, que la energía solar está fácilmente disponible en grandes cantidades, y que no se requieren nuevos descubrimientos científicos, aunque sí será necesario un gran despliegue de ingeniería

Contenido

Método

Construir ciudades en el espacio requerirá gente, materiales, energía, transporte, comunicación, soporte vital, un cierto nivel de gravedad (aceleración) y protección contra la radiación. Las colonias deberán ubicarse de tal manera que puedan satisfacerse estas necesidades.

Materiales

Las colonias en la Luna y en Marte pueden usar los materiales locales, aunque la Luna carece del carbono, el hidrógeno y el nitrógeno necesario. Para las colonias en órbita, enviar materiales desde la Tierra sería demasiado caro, entonces los materiales deberían provenir de la Luna, de Objetos próximos a la Tierra, o de las lunas marcianas Fobos o Deimos donde las fuerzas gravitacionales son menores, no hay atmósfera, y no hay biosfera que dañar. La Luna tiene grandes cantidades de oxígeno, silicio y metales, pero poco hidrógeno, carbono o nitrógeno. Los asteroides y cometas próximos a la Tierra contienen importantes cantidades de metal, oxígeno, hidrógeno y carbón, y algo de nitrógeno, pero no necesariamente la cantidad suficiente para conseguir evitar mandar grandes suministros desde la Tierra.

Energía

La energía solar en órbita es abundante, fiable, y se usa habitualmente hoy en día para proporcionar energía a los satélites. En el espacio no hay noche, nubes o atmósfera que bloqueen la luz. La energía solar disponible, en vatios por metro cuadrado, a cualquier distancia dada del Sol, d, puede ser calculada mediante la fórmula E=1366 / d2, donde d viene dada en unidades astronómicas (UA). Particularmente en las condiciones del espacio, la luz del Sol puede ser utilizada directamente, utilizando hornos solares hechos de hojas metálicas ligeras, que generarían miles de grados de temperatura sin coste alguno, o reflejando la luz hacia cultivos para que éstos puedan llevar a cabo la fotosíntesis. Serían necesarias grandes estructuras para convertir la energía solar en grandes cantidades de electricidad para el uso del asentamiento. En la Tierra, una persona media utiliza entre 2 y 6 kW. La energía podría ser exportada de los mismos, usando rayos de microondas, para enviarla a la Tierra. En la Luna, que posee noches de dos semanas terrestres, y Marte, debido a su distancia del Sol, que tiene noches y polvo, lo que reduce la cantidad de energía solar disponible en un factor 1/2,3, la energía nuclear es la posibilidad más atractiva, aunque más peligrosa. Una de las mayores dificultades de la generación de energía nuclear y térmica en entornos sin aire tales como la Luna y el espacio y, en menor medida, la escasa atmósfera marciana es la disipación del inevitable calor generado. Dicha disipación necesita de una extensa superficie radiante.

Comunicación

Comparado con los otros requerimientos, la comunicación es relativamente fácil entre la órbita y la Luna. Muchas de las actuales conversaciones terrestres pasan ya por satélites. Las comunicaciones a Marte sufrirían demoras significativas debido a la velocidad de la luz, haciendo las conversaciones de voz poco prácticas. Otros medios de comunicación, como el correo electrónico y los mensajes de voz, no resultarían un problema.

Soporte vital

El ser humano necesita aire, agua, comida y temperaturas razonables para sobrevivir. En la Tierra todo esto es proporcionado por una enorme y compleja biosfera. En los asentamientos espaciales, un sistema cerrado y relativamente pequeño debe reciclar todos los nutrientes sin colapsarse. El proyecto Biosphere II en Arizona ha demostrado que una biosfera construida por el hombre en un complejo pequeño y cerrado puede albergar a ocho seres humanos durante al menos un año, aunque hubo varios problemas. Al cabo de un año de los dos que debía durar la misión, el oxígeno hubo de ser repuesto, lo que sugiere que se alcanzó la hermeticidad atmosférica. Las relaciones entre organismos, sus hábitat, y el entorno no terrestre, pueden ser:

  • Organismos y sus hábitat totalmente aislados del entorno (los ejemplos incluyen biosferas artificiales, Biosphere 2, sistemas de soporte vital).
  • Cambiar el entorno para convertirlo en un hábitat apto para la vida (un proceso llamado terraformación).
  • Cambiar los organismos para convertirlos en más compatibles con el entorno, por ejemplo, integrando el hábitat en los organismos.

Protección contra la radiación

Los rayos cósmicos y las variaciones solares crean un entorno de radiación letal en el espacio. Para proteger la vida, los asentamientos deben estar rodeados de suficiente masa que absorba la mayor parte de la radiación que llegue. Se requieren alrededor de cinco o diez toneladas de material por metro cuadrado de superficie. Esto se puede llevar a cabo con el material de desecho que queda del procesado del regolito lunar y de los asteroides después de extraerles oxígeno, metales y otros materiales útiles.

Tamaño de las poblaciones

En 2002, el antropólogo John H. Moore estimó que una población de 150-180 individuos permitiría la reproducción normal de 60-80 generaciones (equivalente a 2000 años). Una población inicial mucho más reducida de dos hembras humanas sería viable mientras hubiera embriones humanos disponibles en la Tierra. El uso de un banco de esperma desde nuestro planeta también proporcionaría una base inicial con una endogamia despreciable.

Espacio

Otra posibilidad que no involucra ningún cuerpo celeste es la de una estación espacial, de enormes dimensiones, capaz de albergar a cientos de miles de personas. Estas estaciones podrían ser construidas tanto en la órbita terrestre como en los distintos puntos de Lagrange. La ventaja que presenta esta posibilidad es que las estaciones estarían relativamente cerca de la Tierra y tendrían energía solar abundante. Finalmente, otra posibilidad es colonizar asteroides. Una ventaja es que poseen gran cantidad de material, aunque su órbita los aleja considerablemente de la tierra, pasando cerca algunas veces por década. Para colonizar asteroides, sería preciso colocar cohetes para poder dirigir su rumbo, en caso de una posible colisión con algún otro asteroide, planeta, o satélite. Dentro del cinturón de asteroides, el caso de Ceres es un objetivo por su localización, ya que al ser el cuerpo más grande del cinturón, podría convertirse en un centro de recolección, procesamiento y exportación, de recursos de asteroides cercanos. Sin embargo, carece de atmósfera y de un campo magnético.

Motivación y oposición

Colonizar el espacio traería variadas ventajas: primero, ante una eventual catástrofe en la Tierra (p.ej, una guerra nuclear a gran escala, o cualquier evento que pueda destruir la vida en el planeta) la mejor forma de asegurar la supervivencia de la especie humana es la colonización espacial, además de poder preservar a otras especies animales y vegetales. Otra ventaja es la posibilidad de extraer recursos de otros planetas o satélites, los que podrían ayudar a desarrollar nuevas fuentes de energía, como el mencionado caso del helio-3. También, otras fuentes de ingreso provendrían del desarrollo del turismo espacial, pero más organizado y generalizado. Poblar otros planetas podría ser una forma de desacelerar el deterioro ambiental de la Tierra. Sin embargo, hay opiniones que sostienen que colonizar el espacio es una pérdida de dinero y tiempo, que podría invertirse en mejorar las condiciones de vida de la gente de este planeta (hecho que por fuerza nos conduciría a la expansión por el Universo debido a la probable superdensidad demográfica y al avance tecnológico constante). A la larga, en un horizonte muy lejano, la necesaria muerte del Sol como estrella, fuente de energía y mantenimiento del Sistema Solar, obligaría al ser humano a impulsar la ocupación espacial, con la consecuente candidatura de planetas extrasolares para la colonización. Otra opinión en contra consiste en el pensamiento de que la colonización del espacio representa una continuación del colonialismo que se ha desarrollado durante la historia, y que esto dividiría más a las distintas naciones o estados, en lugar de unir a la humanidad como algo único; pero este hecho podría darse de forma opuesta debido a la necesidad de unión entre los seres humanos al verse obligados a expandirse por el Universo. No obstante, las teorías al respecto son muy relativas, diversas y/o dispares.

Véase también

Fuentes