Comunidad primitiva

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Comunidad Primitiva
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Descripción:
Fase inicial del desarrollo de la sociedad que surgió con la aparición del hombre hace alrededor de un millón de años y que dominó la tierra hasta el quinto o cuarto milenio antes de nuestra era (a.n.e.)
La comunidad primitiva constituyó la fase del desarrollo más larga de la sociedad humana. Data de más de un millón de años.

Contenido

Primeras formas de relaciones económicas entre los hombres

La época del régimen de la comunidad primitiva se divide en dos períodos históricos: el período de la horda primitiva que comprende el mayor intervalo de tiempo y se caracteriza por la separación del hombre del reino animal y donde aparecen los primeros instrumentos de trabajo y las primeras formas de relaciones de producción y el período del régimen gentilicio, cuando culmina el proceso de separación del hombre del reino animal y comienza el desarrollo de la sociedad humana.

Las fuerzas productivas

Instrumentos de trabajo
Instrumentos de trabajo
Los primeros instrumentos de trabajo del hombre primitivo se confeccionaron de palo y piedra. Sin embargo, los instrumentos de trabajo propiamente dicho aparecen desde el instante en que los antepasados del hombre comienzan a utilizar los objetos de la naturaleza no de vez en cuando, sino de un modo sistemático, cuando empiezan a darle una u otra forma. Uno de los primeros instrumentos de trabajo del hombre primitivo fue la masa de mano. Después de la masa apareció el hacha de piedra y la lanza de piedra. La combinación del palo y la piedra permitió elaborar instrumentos de trabajo más productivos.
El hombre primitivo recogía alimentos, cazaba y pescaba. Con la aparición del hacha de piedra y la lanza, la caza se convirtió en la forma fundamental de actividad laboral.
El la comunidad primitiva los hombres realizaban en común las actividades económicas. El trabajo conjunto despertó la conciencia humana y desarrolló la mente. En el curso de la actividad laboral surgió la necesidad de intercambiar experiencias. Al principio lo hacían por medios de gestos y más tarde surgió y se desarrolló el lenguaje.

Desarrollo de los instrumentos de trabajo

Fue un gran paso de avance en el desarrollo de la sociedad primitiva el descubrimiento y la conquista del fuego y su obtención por procedimientos artificiales. El dominio de la fuerza del fuego permitió al hombre primitivo disponer de un medio de defensa más seguro contra los ataques de las fieras y el frío, descender de los árboles y construir sus primeras viviendas, lo que posibilitó poblar zonas con clima moderado. Aprovechando el fuego, el hombre podo preparar comidas menos primitivas y más variadas, lo que contribuyó al desarrollo del cerebro y la dieta. Es de tal importancia el descubrimiento yt la conquista del fuego pues ofreció la posibilidad de elaborar instrumentos de trabajo más perfectos.
En una agotadora lucha por la existencia, el hombre primitivo fue perfeccionando lenta, pero constantemente sus instrumentos de trabajo. Se mejoró la elaboración de las herramientas de piedra lo que contribuyó a crear herramientas destinadas a determinadas operaciones laborales. Se desarrolló la diferenciación de los instrumentos de trabajo lo que a su vez originó la diferenciación de los tipos de actividad laboral.
Al ir perfeccionando más y más los instrumentos de trabajo se pudo pasar de la recogida de alimentos, al cultivo de algunas plantas, al surgimiento y desarrollo de la agricultura.

Instrumento de trabajo de caza
Instrumento de trabajo de caza
El invento del arco y la flecha constituyó un enorme paso de avance el desarrollo de las fuerzas productivas. “El arco, la cuerda y la flecha –señaló Engels- forman ya un instrumento muy complejo, cuya invención supone larga experiencia acumulada y facultades mentales desarrolladas, así como el conocimiento simultáneo de otro muchos inventos.”
Sobre la base del empleo del arco y la flecha, la caza se convirtió en una forma de actividad laboral más productiva. Poco a poco el hombre comenzó a cazar y domesticar animales. Con la domesticación de los animales empezó a desarrollarse la ganadería. La domesticación de animales posibilitó pasar del primitivo cultivo de la tierra a base de la azada a la aradura mediante el empleo de la fuerza animal.
El desarrollo de las fuerzas productivas condujo a la construcción de chozas, cabañas, viviendas.
Surgió la producción de prendas de vestir, de artículos con fines domésticos y artículos de alfarería. Aparecieron los primeros medios de locomoción: castra, trineos y botes. También aparece la rueda. Lentamente pero definitivamente, la economía del hombre primitivo se fue haciendo más variada; los tipos de actividad laboral más diversos, y los instrumentos de trabajo más especializados y perfectos.

Organización del trabajo
Organización del trabajo

La horda primitiva

La primera forma de las relaciones sociales fue la horda humana primitiva. Esta forma fue la transición del estado zoológico al social y correspondió al nivel más bajo de desarrollo de las fuerzas productivas.
Los antepasados del hombre vivían en manadas, y los primeros hombres en hordas. Pero la horda primitiva se distinguía cualitativamente de las manadas por el hecho de que la base de los vínculos entre los hombres primitivos es la actividad laboral conjunta. El trabajo cohesionaba a los miembros de la comunidad en colectividad, lo que los diferenciaba definitivamente del mundo animal. En esta fase, las relaciones sociales se formaban bajo la influencia de las relaciones entre los sexos y los lazos parentescos.
La influencia de los lazos parentescos en el carácter de los vínculos y relaciones entre los hombres mantiene cierta importancia a lo largo de todo el período de la comunidad primitiva. La horda primitiva era una colectividad homogénea en lo que no había división en grupos sociales; las relaciones entre los sexos no estaban ordenadas; el trabajo se efectuaba en forma de cooperación primitiva. Los instrumentos de trabajo se elaboraban de cuando en cuando a medida que eran necesarios. Al desarrollarse el proceso de diferenciación y especialización de los instrumentos de trabajo, en la horda primitiva fue surgiendo gradualmente la división del trabajo.
Entre los diversos grupos humanos no existía enlace permanente y estaban aislados entre sí, vivían a grandes distancias, sin entrar en contacto. Esta forma de vínculos sociales comenzó a desaparecer en la medida que se fueron desarrollando las fuerzas productivas y aumentando la producción. Se inició así el paso de la horda primitiva a una nueva forma de relaciones sociales: el régimen gentilicio.

El régimen gentilicio

En el régimen gentilicio, la célula fundamental de la sociedad era la gens, que unía a un grupo de personas ligadas por lazos parentescos. El régimen gentilicio introdujo notables limitaciones en las relaciones sociales. Los miembros de una gens dada no podía contraer matrimonio entre sí, considerándose hermanos y hermanas. Las relaciones nupciales sólo podían establecerse entre personas de distintas gens. Sin embargo, el varón de una misma gens podía enlazarse con cualquier mujer de otra gens, y la mujer de una gens dada, con el hombre que fuera de otra gens. En estas condiciones era difícil establecer la paternidad, y la cuenta de la descendencia se llevaba sólo por la línea materna.

El matriarcado y el patriarcado

La forma inicial de la comunidad gentilicia fue la gens matriarcal, que era un conjunto de personas vinculadas entre sí por los lazos consanguíneos por línea materna. Al frente de la gens estaba la mujer.
El papel predominante de la mujer se explica ante todo por su función decisiva en la vida económica de esta etapa. La caza a la que se dedicaban los hombres, debido al bajo nivel de las fuerzas productivas, era de poco rendimiento. Los principales medios de vida eran logrados por las mujeres, que se dedicaban a la agricultura de azada. Recogían alimentos, cuidaban de la hacienda, creaban y conservaban reservas alimenticias.
En la medida que se desarrollaron las fuerzas productivas, aumentó el papel económico del hombre. La domesticación de animales y el desarrollo de la ganadería, proporcionaban medios de existencia en cantidades cada vez mayores. El paso del cultivo de la tierra a base de la azada al cultivo con arado, aumento el papel del hombre dentro de la familia. Poco a poco la mujer fue ocupándose preferentemente de las labores domésticas.
El descenso del papel económico de la mujer hizo decaer también su papel en la solución de todos lo problemas de la gens, en la que se agrupaban personas vinculadas por lazos de parentescos por línea paterna, y el hombre pasó a encabezar la comunidad gentilicia. El matriarcado fue sustituido por el patriarcado.

El carácter directamente social del trabajo

En la comunidad primitiva se formó una economía bastante variada, que comprendía la agricultura, la caza, la pesca, la ganadería, la alfarería, la elaboración de instrumentos de trabajo, etc. A pesar de esto no se había llegado a un división del trabajo estable entre los miembros de la comunidad. Sólo existía la división del trabajo según el sexo y la edad. La masa fundamental de la población apta para el trabajo era aprovechada alternativamente en los más variados tipos de trabajo. La colectividad decidía que clase de trabajo debía realizarse en uno u otro período de tiempo y quien debía ejecutarlo. Cada uno se sometía a la voluntad única de la colectividad. Por ello el trabajo de las personas aisladas era una partícula necesaria del trabajo social y se manifestaba en el propio proceso de trabajo como trabajo directamente social.
En el modo de producción de la comunidad primitiva, la economía tenía un carácter natural. Cada comunidad se proporcionaba por sí misma todo lo necesario. Los productos eran creados para su consumo directo.

Distribución nivelada de los productos

El bajo nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y la propiedad común de los medios de producción y de los productos creados determinaron el carácter específico de la distribución en la sociedad primitiva. Allí dominaba la distribución nivelada. Todos los miembros de la comunidad percibían una parte igual del producto creado independientemente de la cantidad y la calidad del trabajo aportado.
El poco desarrollo de las fuerzas productivas determinaba además el carácter limitado de la producción y apenas llegaba para proporcionar una existencia semihambrienta. Sólo a base de una distribución nivelada de los productos del trabajo podía realizarse la distribución de la fuerza de trabajo de todos los miembros de la comunidad aptos para el trabajo en provecho de una lucha más eficiente contra la naturaleza.

Ley económica fundamental de la comunidad primitiva

El hombre primitivo libraba una lucha rigurosa por la existencia. El bajo nivel de las fuerzas productivas determinaba el modo de vida y una elevada mortalidad. La tarea esencial del hombre primitivo consistía en lograr las condiciones materiales de su existencia. Pero la existencia de un miembro estaba ligada a la existencia de todos los demás. Por ello, la condición principal de la existencia del individuo era la existencia de la comunidad como colectividad única, capaz de luchar con éxito contra la naturaleza. Y el fin de la producción no era simplemente satisfacer las pequeñas necesidades de los miembros de la comunidad, sino asegurar las condiciones de existencia de la comunidad en su conjunto, y solo a base de eso conseguir la reproducción del individuo como ser viviente.
Los medios para conseguir esos fines eran el trabajo colectivo, la propiedad comunal y la distribución nivelada. La necesidad de lograr conjuntamente los medios de existencia que aseguraran la conservación de la actividad vital de la comunidad y de cada uno de sus miembros constituía la ley económica fundamental de la comunidad primitiva.

Referencias bibliográficas

  • F. Engels, El origen de la Familia, la Propiedad privada y el Estado. Pág. 30. Ed Política. La Habana.
  • Curso de Economía Política. Universidad de Lomonosov. Tomo I. Primera parte. Pág. 83.
  • Material didáctico de Ciencias Sociales. Economía Política. Ed Progreso. Moscú. Cap. II. Pág. 28.
  • V. I. Lenin. La cuestión agraria y los críticos de Marx. O. C. Tomo V. Pág. 109

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