Contusión

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Contusión
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Contusión. Es la lesión producida por la fuerza vulnerante mecánica que se produce sin romper la piel y puede producir magulladuras o aplastamientos u ocultar otras graves lesiones internas. Los efectos de un golpe contuso varían según la fuerza y energía aplicada sobre el organismo dando lugar a una lesión superficial, como una equimosis, o lesiones sobre órganos y vísceras que pueden comprometer la vida del sujeto, como una fractura.

Contenido

Tipos de contusiones

Según la intensidad o golpe se dividen en:

  • Mínimas
  • 1º grado
  • 2º grado
  • 3º grado

Contusiones mínimas

No se produce ninguna alteración o desgarro de planos profundos. Por efecto del pequeño golpe se produce en la zona enrojecimiento. Al enrojecimiento de la piel se le llama eritema. No requieren tratamiento y desaparecen en unos días. No obstante se puede aplicar compresas frías.

Contusiones de 1º grado

Si el golpe es un poco mayor se pueden afectar los capilares que por la acción del golpe se rompen produciendo una minúscula pérdida sanguínea llamada Equimosis (cardenal) la piel se torna de color amoratado. Esta equimosis desaparece al cabo de unos días, variando su color a verdoso y después amarillento. Los síntomas aparte de el dolor se completa con una discreta paresia (sensación de hormigueo) muscular mas intensa cuando el golpe se localiza sobre algún trayecto nervioso.

Contusiones de 2º grado

Si el golpe es mayor se lesionan vasos mayores y la contusión se caracteriza por una colección líquida que produce relieve y se llama hematoma o chichón.

Contusiones de 3º grado

Son aquellas que aunque en principio la piel pueda ser de calor normal y después volverse de color gris, hay un aplastamiento intenso de partes blandas (grasa, músculos) que pueden quedar reducidas a una masa afectando a otras estructuras internas como nervios, huesos, etc. (Caída muy intensa o aplastamiento).
Cuando el traumatismo es fuerte, aparece un aplastamiento de las partes blandas (tejido subcutáneo y músculos) que puede afectar también a los nervios y a los huesos. No es extraño que, dada la fragilidad de la piel del niño, ésta se rompa. Son las llamadas contusiones de tercer grado, que implican un dolor más agudo y mayor inflamación y endurecimiento de la zona afectada.
El pequeño muestra dificultad para efectuar movimientos. Aunque el aspecto en un primer momento no es demasiado alarmante, al cabo de unas horas los tejidos se impregnan de sangre y llegan a teñirse de color negruzco.

Primeros auxilios

  • Inmovilizar la zona afectada y elevarla.
  • Aplicar frío local mediante compresas de agua fría o hielo (envuelto en un paño o bolsa para que no toque directamente en la piel) para conseguir vasoconstricción o cerramiento de los vasos sanguíneos y congelación (anestesia) de las terminaciones nerviosas del dolor.
  • NO pinchar los hematomas.
  • Valorar por personal facultativo, ya que suelen ocultar bajo ellas, en ocasiones, lesiones importantes internas que pueden pasar desapercibidas.

Tratamiento

El modo de proceder ante una contusión es similar en los tres casos. Conviene aplicar frío, sin contacto directo con la piel, durante veinte minutos cada hora. Si la zona afectada es una extremidad, se mantendrá levantada por encima de la altura del corazón. En las de tercer grado, conviene inmovilizarla igual que si se tratara de una lesión ósea. Los hematomas no deben manipularse nunca.

Conmoción cerebral

Cuando la lesión ha dañado la cabeza, el desplazamiento del cerebro choca con las paredes del cráneo, por lo que puede producirse conmoción o lesión con riesgo de muerte y habrá que acelerar la llegada del médico. Mientras tanto, la víctima no debe moverse. Es muy importante vigilar las constantes vitales del niño e intentar, si es posible, mantenerle despierto.
Con frecuencia, las víctimas no tienen memoria sobre los hechos que precedieron a la lesión o que ocurrieron inmediatamente después de recobrar el conocimiento. Los traumatismos craneales más graves producen períodos de amnesia más prolongados. Generalmente, la máxima pérdida de memoria de la persona se presenta inmediatamente después resultar lastimado. Algo de memoria se va recuperando a medida que el tiempo pasa; sin embargo, es posible que nunca ocurra la recuperación completa de la memoria acerca del evento. Puede haber sangrado en el cerebro o a su alrededor con cualquier impacto en la cabeza, así se presente o no pérdida del conocimiento. Si alguien ha recibido un golpe en la cabeza, se debe vigilar atentamente para ver si hay signos de posible daño cerebral. Entre las cosas que se deben observar se puede mencionar el vómito repetitivo, pupilas desiguales, estado mental confuso o niveles variables de conciencia, actividad seudoconvulsiva, debilidad en un lado del cuerpo o incapacidad de despertarse (coma).

Síntomas de la conmoción cerebral

  • Dolor de cabeza.
  • Alteración del nivel de conciencia (somnolencia, difícil de despertar o cambios similares).
  • Pérdida del conocimiento.
  • Pérdida de la memoria (amnesia) de hechos que rodearon la lesión.
  • Cambios en la lucidez mental y la conciencia.
  • Convulsiones.
  • Debilidad muscular en uno o en ambos lados.
  • Confusión persistente.
  • Pérdida del conocimiento persistente (coma).
  • Vómitos repetitivos.
  • Pupilas desiguales.
  • Movimientos oculares inusuales.
  • Anomalías para caminar.

Tratamiento de la conmoción cerebral

  • Descanso. Se debe dar un tiempo adecuado para la recuperación. No precipitarse a las actividades diarias, tales como el trabajo o el colegio.
  • Dejar al cuidado del enfermo un adulto responsable (alguien que lo despierte cada cierto tiempo, tal como lo aconseje su médico). El médico le explicará cómo identificar las complicaciones como, por ejemplo, el sangrado cerebral.
  • Exposición limitada a los medicamentos: no tomar medicamentos sin el permiso de su doctor. Esto es especialmente por la aspirina, adelgazadores de la sangre, y medicamentos que provoquen somnolencia. Evitar el consumo de alcohol y fármacos ilícitos.

Prevención de la conmoción cerebral

Evitar actividades que puedan hacer que su cabeza rebote o se sacuda. Nunca regresar a la actividad deportiva hasta que el médico lo haya autorizado.
Preguntar cuando sea seguro conducir, andar en bicicleta, escalar o usar equipo pesado.

Prevenir el síndrome de Segundo Impacto

Evitar una segunda lesión en la cabeza en los niños y adolescentes que hayan tenido una conmoción cerebral. Incluso una segunda lesión leve en los niños y adolescentes puede aumentar rápidamente la hinchazón, provocando la pérdida de la conciencia e, incluso, la muerte.
Los niños o adolescentes que sufren una conmoción leve, sin pérdida de conciencia pero con confusión u otros síntomas que duren más de 15 minutos, deben evitar las actividades que lo puedan conllevar a una segunda lesión en la cabeza durante por lo menos una semana.
Los que hayan sufrido pérdida de conciencia, deben evitar una segunda lesión en la cabeza durante dos semanas. Dado que estas recomendaciones varían, los padres deben buscar atención médica para cualquier niño que haya sufrido una conmoción cerebral.

Fuente

LT. Medicina General integral. Volumen III