Cultura material de los cimarrones

De EcuRed
Cultura material de los cimarrones. En Latinoamérica, se llamó cimarrón a los esclavos rebeldes, algunos de ellos fugitivos, que llevaban una vida de libertad en rincones apartados de las comunidades y pueblos.
Cimarrones
Cimarrones

La cultura material de los cimarrones

Los estudios de la diáspora africana han dedicado gran atención a identificar las etnias de las poblaciones esclavizadas, así como a estudiar la trasmisión transatlántica y la criollización de elementos culturales africanos tales como el idioma, las creencias religiosas, cosmovisión y la organización político –socia.

Los arqueólogos investigan muchos de estos mismos aspectos de la pervivencia cultural y la adaptabilidad de los grupos humanos. En el pasado los estudios sobre la diáspora se enfocaban con frecuencia en dos áreas geográficas solamente: un área emisora general en áfrica y el área rectora de los esclavos en las américas. Pero como reconocen ahora muchos investigadores en el momento en que los africanos prisioneros partían de las costas de áfrica ya había entre ellos numerosas etnias mezcladas y resulta arriesgado atenerse a los que al respecto llevaban los tratantes europeos.

Una ves que los esclavos cruzaban el océano con frecuencia pasaban de un destino a otro y podían conocer una variedad de locaciones y sistemas de esclavitud. El análisis se torna más complejo por el hecho de que en algunas áreas los indígenas americanos los europeos y los africanos vinieron en estrecho contacto por más de tres siglos. El complejo entramado de permutaciones culturales motivado por la migración múltiple y la interacción con europeos y amerindios de distintas naciones enriquece grandemente la historia de los africanos en la américa colonial pero también hace más difícil su estudio.Los burócratas españoles crearon un rico registro documental de los africanos que vivían bajo su imperio mostrando momentos de su vida a través de censos, nominas militares expedientes judiciales civiles y criminales, concesiones de tierra y la correspondencia.

Y aunque la iglesia católica nunca desarrollo un esfuerzo misionero importante entre los africanos, como el que hizo entre los indígenas americanos si trató de lograr la conversión de los africanos que residían en las poblaciones y en este proceso generó algunos de los más antiguos registros documentales que se conservan sobre los africanos en américa a partir de mediados del siglo XVI.

Los documentos españoles son más limitados en lo que se refiere a la vida en los palenques, manieles, mocambos, y cumbes, las diversas formas en que eran llamadas las comunidades de esclavos fugitivos. Los observadores de la época no siempre prestaban atención, o registraban por escrito lo visto en ellas pero los informes de los sacerdotes enviados a dichas comunidades incluso de los militares que las combatieron, ofrecen valiosa evidencias acerca de la disposición físicas demografía y el liderazgo civil religioso y militar en estos grupos, al igual que información dispersa sobre sus esquemas de subsistencia y sus vínculos comerciales con europeos indígenas y otros africanos libres y esclavos cuando los palenques invictos alcanzaban su legitimación como población, se generaba un nuevo flujo de documentos como la carta de constitución del poblado, registros parroquiales, militares, notariales y muchos de los mismos materiales disponibles en cualquier pueblo español. Mas importante quizás es el registro histórico que generaron los propios africanos, tanto libres como esclavos de su vida en las colonias españolas. En dependencia de sus historias individuales, algunos africanos sabían leer y escribir en varias lenguas y, lo mismo que los indígenas rápidamente aprendieron y se adaptaron a la cultura judicial española. Escribieron peticiones y cartas a las autoridades, y al propio rey proclamando su fidelidad, iniciaron demandas legales y transacciones de propiedades y dejaron testamentos. Sus testimonios verbales también llegan a nosotros a través de los procedimientos civiles y penales, en los cuales eran anotados por los notarios españoles quienes los leían luego a los testigos bajo juramento para su verificación, alteración o corrección. Si loa africanos no hablaban español, los oficiales de la corte utilizaban intérpretes tal como lo hacían con testigos de otras nacionalidades.

La arqueología histórica en algunas de las locaciones del caribe también esta aportando nuevos puntos de vista de gran importancia en cuanto a la vida material de los africanos la cual no es tratada con frecuencia en los registros documentales, pero se ha hecho poco en el área de la colonización española.

A través del estudio de estos materiales tales como cerámica pipas cestos e implementos de hierro rasgos arquitectónicos y esquemas especiales, restos vegetales y animales, huesos y dientes que algunos están afilados o mutilados, adornos funerarios y objetos de aparente significación socio-religiosa tales como las cuentas, botones monedas perforadas o rotas, piezas de caza o amuletos para solo mencionar algunos, los arqueólogos intentan encontrar el significado oculto y deslindar los orígenes africanos y las adaptaciones culturales americanas.

Estudios de casos en Ecuador, Colombia y La Española

En 1503 el gobernador Nicolás se quejaba de que africanos fugitivos habían encontrado refugio entre los tainos en las montañas de la española. En 1521, esclavos de la etnia wolof que trabajaban en la hacienda azucarera de Diego Colón llevaron a cabo la primera rebelión de esclavos de que se tiene registro en las Américas, posiblemente con la intención de escapa hacia los mismos reductos.

Hacia mediados del siglo XVI se estimaban se estimaban en 7000 los cimarrones que vivían en asentamientos dispersos por toda la isla. Las autoridades españolas y los colonos informaban atemorizados de los ataques de estos cimarrones contra minas de oro, ingenios azucareros y haciendas en el valle central de las vegas.

Los cimarrones no atacaban al azar o simplemente por venganza. Un grupo dirigido por diego de guzmán (alias campos ) atacó San Juan de Maguana e incendiaron las casas de calderas de dos ingenios azucareros donde liberaron muchos esclavos antes de volver a la seguridad de su escondite en las montañas de bahoruco de azua los cimarrones se llevaron mineral de hierro y un herrero para que lo trabajase para ellos.

Los gobernadores y pobladores llamaron a estos ataques las guerras cimarronas y tras invertir dinero en campañas militares tan costosas como infructíferas en cuanto a la eliminación de los rebeldes, fueron gradualmente estableciendo patrones de coexistencia con ellos. Con frecuencia les enviaban sacerdotes para tratar de reducirlos a la obediencia por medios pacíficos y los informes de estos religiosos son una rica fuente de evidencia documentales a cerca de la vid en los asentamientos cimarrones. Cuando los españoles lograban capturar cimarrones estos eran interrogados y juzgados lo cual generaba expedientes legales que son también de gran valor para los investigadores.

En el tiempo en que los cimarrones de la española se encontraban envueltos en su guerra contra los españoles en el siglo XVI un barco cargado de esclavos de guinea en trayecto de Panamá a Perú, naufragó en las costas de Ecuador. Teniendo como líder a un hombre negro llamado Antón, 17 hombres y 6 escaparon a las intrincadas selvas tierra adentro, donde se aliaron con los indígenas pidi 1553.

Los hombres se convirtieron en guerreros al servicio de los pidi pero al parecer se excedieron en sus demandas con relación a los recursos disponibles de la tribu y sus mujeres. Puede inferirse de estos hechos que dichos individuos tenían dominio de las artes militares y es posible también estuviese originado en su vida anterior en áfrica al final de este conflicto solo habían sobrevivido 7 hombres y 3 mujeres estos pocos africanos se mezclaron con los indígenas de la costa y dieron lugar a una nueva cultura la cultura sambo en un asentamiento llamado esmeraldas desde sus inicios esmeraldas, aunque gobernada por los africanos y sus descendientes fue un asentamiento multirracial al cual contribuyeron numerosos grupos de diferentes culturas y lenguas.

Se pudo conocer que los cimarrones practicaban la tala de arboles, construcción de embarcaciones, agricultura y metalurgia entre sus ocupaciones. Reportes posteriores evidencian que cultivaban, plátanos, maíz, yuca, cacao, tabaco algodón, arroz y caña de azúcar en tierras aledañas al rio, así como criaban cerdos y gallinas para su propio consumo y para vender a los pueblos indígenas cercanos probablemente las mujeres se encargaban de la mayoría de las tareas agrícolas y de crianzas de los animales mientras los hombres se ocupaban de caza y la pesca.

Más de medio siglo después el arzobispo de la española intentó reducir pacíficamente a 600 familias todavía agrupadas en 4 palenques a lo largo de la montañosa costa sur de la isla. Aunque su misión fracasó e arzobispo recogió información valiosa acerca de los asentamientos que visitó. Encontró que los cimarrones se autoabastecían, no mediante el robo, sino por el cultivo de gran variedad la caza y la crianza de animales. Dijo que los hombres eran tan buenos arqueros como herreros. Además de las tareas tradicionales del hogar y probablemente una buena parte de las agrícolas.

Aunque 4 años después de la visita del arzobispo los españoles realizaron una serie de ataques prácticamente fulminantes contra los asentamientos de bahoruco algunas comunidades de cimarrones se mantuvieron hasta bien entrado el siglo XVIII.

Esclavos escapados del principal puerto esclavista de Sudamérica, Cartagena y sus minas de oro y haciendas cercanas crearon asentamientos de las escarpadas provincias del interior de Colombia que eran muy similares a los de sus contrapartes en México y Ecuador.

En 1683 tropas españolas marcharon contra una red de asentamientos en las montañas de Sierra María y localizaron un poblado fortificado desde donde los africanos salieron para hacerles frente con mucho valor y destreza utilizando armas españolas que habían obtenido en encuentros anteriores tales como lanzas arcos y flechas.

Al caer la noche los españoles se empaparon bajo la lluvia pues en su huida los españoles quemaron sus refugios y destruyeron sus campos de yuca y maíz. El famoso palenque de San Basilio en las afueras de Cartagena había sido organizado a principios del siglo XVII por un tal domingo bioho, quien proclamaba haber sido gobernante en África y recreó una dinastía real en Colombia bajo el nombre de rey Benkos.

Después de gastar casi 37000 pesos en expediciones fallidas contra el, el gobernador de Cartagena llego a un acuerdo con Benkos, pero solo para traicionarlo y colgarlo en 1619. Aunque los españoles neutralizaron la amenaza que significaba San Basilio, en 1691 todavía se quejaban de que los esclavos fugados robaban ganado y habían usurpado 300 minas de oro en la región. Nuevamente el gobernador de Cartagena preparó una gran expedición para un ataque al palenque de San Miguel, el cual estaba defendido por un numero considerado de hombres con el refuerzo de otros palenques cercanos que estos cimarrones habían dado a sus poblados ayudan a describir el tipo de terrenos en que se hallaban y los productos a los que dedicaban sus labores agrícolas estos distintos campamentos.

Incluía arenal coco, el limón, tabacal, espino, la venta y tres con sonoros nombres africanos: Duanga, Norosi y masu. Despues de un sitio de 48 días los pobladores de San Miguel incendiaron su propio asentamiento y se dispensaron contra sus aliados.

Algunas de estas comunidades sobrevivieron en las condiciones más duras y aisladas hasta el siglo XVIII. En 1785 los españoles volvieron a hacer contacto con los cimarrones de Bahoruco en la española. Los pobladores del Maniel Neiba estaban viviendo tiempos difíciles. El asentamiento estaba compuesto por 57 familias con un total de 133 personas.

Los residentes dijeron que la población había sido mayor, pero epidemias de viruelas y disentería acabaron con muchos incluyendo dos ancianos que eran muy venerados y que debían haber organizado el maniel un tiempo atrás.

Algunos de los africanos más viejos constituían un recurso valioso para la comunidad al proporcionar su conocimiento directo acerca de un amplio espectro de procedimientos técnicos y sociales que le permitían sostenerse en el monte, entre los campos de saber mas importantes se hallaban la arquitectura agricultura artes curativas y guerras. Los ancianos respetados también contribuían a la conservación del lenguaje creencias identidad y otras prácticas culturales.

En este asentamiento tan aislado y probablemente en otros, sus muertes constituyeron perdidas reales, no solo afectivas para el grupo.Los cimarrones de Neyba habían construido bohíos con techos de hojas de palma, pero no edificios públicos tales como una iglesia.

En su aislamiento estos cimarrones vivían como pudiera haberlo hecho cualquier campesino pobre descendiente de españoles cultivaban arroz maíz plátanos caña de azúcar y otros productos variados en parcelas individuales y para su propio consumo.

Tal como hacían los primeros los hombres de San Basilio talaban los arboles y preparaba las tierras mientras las mujeres y los niños realizaban la mayoría de la bores agrícolas siendo el arroz y la yuca las cosechas mas importantes también se cultivaba maíz maní ñame plátanos de distintos tipos melones tabaco y algodón, protegían estos campos con una fascinante amalgama de rituales, como colocar una cabeza de vaca o cruces en las esquinas o asar sapos en los matorrales cercanos para envenenar los soros que pudieran comerse la cosecha. Las plegarias a san pablo protegían de los gusanos.

Lo mismo las cosechas que los animales o las personas. En la medida en que son descubiertas nuevas evidencias arqueológicas en locaciones de cimarrones y se genera más información sobre las diferentes etnias africanas a través de nuevos y más exactos estudios sobre la trata negrera será posible precisar nuevas investigaciones históricas.

La tarea de rastrear el pasado africano es inmensamente compleja pero la oportunidad de intercambiar los hallazgos con estudiosos de diferentes disciplinas que abarquen un amplio rango de espacio geográfico y temporal pudiera hacer avanzar los esfuerzos combinados de manera importante.

Fuente

  • Archivo General de Indias (A): “Autos sobre la reducción y pacificación de los negros fugitivos y fortificados en los palenques de la Sierra María”, 1691-1695, Santa Fe 213.
  • _____ (B):”Del padre Fernando zapata al gobernador Martín de Cevallos”, abril 21,1693, Santa Fe 212.
    • ¬_____ (C):”Ordenanzas que dio el virrey de las indias, por mandato de S.M; sobre los negros y sus amos, santo domingo 6 de enero de 1522, patronato 295.
    • _____ (D):”Real Cédula”, julio 13, 1686, Santa Fe 531, libro 11 folio 271.
    • _____ (E):”Reporte del gobernador Juan de Pando” mayo 1,1683, Santa Fe 213.
    • _____ (F): Luis de Chaves y mendosa:” lista de los negros que se contienen en el Maniel de Neyba”, abril 12, 1785, Santo domingo, 1102.
  • El Caribe Arqueológico.