Saltar a: navegación, buscar

Danza Jaguey

Danza Jagüey.Pertenecientes al Movimiento de Artistas Aficionados al Arte en Cuba, se encuentra entre los de mayor referencia por su vitalidad, fuerza, expresividad, dominio de la escena y singularidad al hurgar en el tronco cultural del Folklore franco-haitiano, Afrocubano, caribeño y popular con lo cual ha ganado durante tres décadas distinciones , una estela de premios y reconocimientos dentro y fuera del país.

Fecha de creación

El conjunto fue creado el 5 de octubre de 1975 por un grupo de estudiantes y profesores de la entonces Filial pedagógica Manuel Tames, devenido Instituto Superior Pedagógico Raúl Gómez García.

¿Cómo surge el nombre de Jagüey que lleva la danza?

Cuentan los vecinos de La Esperanza hoy Central Argeo Martínez que hace muchos años un viejo haitiano luego de tanto caminar, llegó allí para morir en un enorme árbol de jagüey del cual vivían orgullosos los lugareños.

Según la historia, al anciano lo encontraron en posición fetal dentro de la grieta formada en el nacimiento del árbol hasta el cual había peregrinado para hacer una ofrenda. Dicen que los antepasados del caminante le susurraban al oído: “Ese es el árbol de la vida que crece… es nuestro árbol”.

En esa mística leyenda, rescatada por un grupo de estudiantes del Pedagógico luego de realizar una investigación sociocultural en Argeo Martínez, se basa la compañía para tomar el nombre de Jagüey.

Dicen los pobladores de esa localidad guantanamera que de aquel árbol hoy sólo quedan ruinas, mas su savia le otorgó el don inagotable de la vitalidad y el baile al Conjunto Folklórico Jagüey. Sus 30 años de existencia así lo confirman.

Tres décadas de baile.

Diariamente entre rigurosas horas de ensayos vespertinos transita la vida de los integrantes de Jagüey, luego de cumplir sus tareas curriculares. Alumnos y profesores con cualidades para esa manifestación asumen la danza como una manera más de expresión y cambio de vida.

Actualmente el colectivo es dirigido por Ranulfo Thompson y artísticamene por Omar Vega, quienes aseguran que Jagüey está viviendo una renovación constante en cuanto a su membresía, preocupación que los embarga sobremanera más no los amilana “pues aún hay calidad en lo que hacemos” dicen.

“Dados los novedosos programas –expresan-, los estudiantes tienen que marchar hacia sus municipios, y eso nos obliga a hacer nuevas captaciones cada curso, por lo que es más compleja la labor. Al respecto estamos buscando alternativas con la dirección de la FEU  y del centro para lograr mantener a esos alumnos más tiempo en la Compañía.

“Cualitativamente es diferente, pues antes contábamos con bailarines que estaban durante sus cinco años de estudio en el colectivo, ahora están por poco tiempo lo cual hace más rigurosas las horas de ensayos y se exige mayor versatilidad y calidad a quienes ingresan para poder mantener el repertorio”, finalizan.

Labor Comunitaria

Aunque con una definida línea estética y conceptual acerca del folklore franco-haitiano, ambos directivos refirieron que están trabajando buena parte de las danzas populares cubanas y del Caribe y que el colectivo continúa realizando la labor comunitaria en barrios de la ciudad.

A propósito de los premios los cuales suman una treintena en las tres décadas de vida, confiesan que parte de ese logro es gracia al apoyo y representatividad que reciben del Instituto Superior Pedagógico Raúl Gómez García, “la dirección del centro nunca ha estado ajena a nuestra labor” aseguran.

Primer premio

Con sólo un año de formado la participación del colectivo en el Festival Nacional de la FEU  1976 fue considerada una osadía más Jagüey se agenció el primer Premio del certamen, lo cual le validó su solidez y le abrió un camino de lauros en casi todos los festivales y eventos en que se ha presentado.

Premios obtenidos

Entre los más significativos premios y condecoraciones que ostenta Jagüey aparecen el del Mérito y la Distinción por la Cultura Nacional, en 1885 y 2000 respectivamente; la Réplica del machete del Generalísimo Máximo Gómez Báez, el Provincial y Nacional de Cultura Comunitaria, en 1999; Premio de Honor en el Festival Internacional de los Pirineos, en 1991 y el Especial en el Encuentro de Raíces Tradicionales, en 1995, ambos en Francia más cerca en el tiempo en el 2004, recibió la Medalla de Plata en la XVII edición del Festival de la FEU.

Fuente