Dopaje Sanguíneo. Es una práctica antideportiva en la cual el atleta se inyecta su propia sangre o la sangre de otra persona para aumentar su resistencia física.
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¿Qué es el dopaje sanguíneo?
El dopaje sanguíneo consiste en administrar transfusiones de sangre a un deportista que practica disciplinas de resistencia con objeto de aumentarle el número de glóbulos rojos y de hemoglobina por unidad de volumen de sangre, y aumentar la cantidad de oxígeno transportado por la sangre y utilizada por los músculos. En ese caso, la transfusión de sangre se debería acompañar teóricamente de un aumento del consumo máximo de oxígeno y de la capacidad aeróbica.
Las transfusiones sanguíneas utilizadas en el mundo deportivo pueden ser de tres tipos: las recibidas de un donante de sangre humano(transfusiones homólogas), las recibidas de una especie diferente a la humana (heterólogas) y las autotransfusiones de sangre del mismo deportista (transfusiones autólogas).
Se cree que el dopaje sanguíneo, término empleado por primera vez por los medios de comunicación, comenzó a utilizarse en el mundo deportivo hacia los años 70 y 80 porque se creía que aumentaba el consumo de oxígeno y la marca deportiva en los ejercicios de larga duración.
¿Qué son los métodos que aumentan la transferencia de oxígeno?
Son aquellos métodos que hacen que se transporte más oxígeno por la sangre hasta el músculo.
¿Cuáles son los métodos que aumentan la transferencia de oxígeno que están prohibidos por la AMA?
Los métodos que aumentan la transferencia de oxígeno que están prohibidos en la lista son de dos tipos:
- El dopaje sanguíneo. Es la inyección de sangre de hematíes (glóbulos rojos) o de productos similares de cualquier origen, realizada con fines diferentes a los terapéuticos (para tratar enfermedades).
- La administración de productos elevadores de la captación, el transporte o la liberación de oxígeno como, por ejemplo, la eritropoietina, los productos basados en hemoglobinas naturales o sintéticas, los productos basados en hemoglobinas microencapsuladas, los perfluoroquímicos y el efaproxiral (RSR13).
¿Por qué algunos deportistas utilizan el dopaje sanguíneo?
Durante los años 70 y 80 corrieron numerosos rumores en los círculos atléticos de que algunos campeones de nivel internacional que practicaban disciplinas de larga duración habían utilizado el dopaje sanguíneo. Por ejemplo, se rumoreó que en los Juegos Olímpicos de 1972, 1976, 1980, 1984 y 1988, algunos atletas de fondo, ciclistas, esquiadores de fondo y biatletas, pertenecientes a diferentes países, habían utilizado esta técnica de dopaje. Durante muchos años no se demostró la práctica del dopaje sanguíneo porque ninguno de los deportistas de los que se rumoreaba que utilizaban la citada técnica reconocieron haberla utilizado. Ante el aumento de los rumores de dopaje sanguíneo, en 1976 la Comisión Médica del Comité Olímpico Internacional condenó explícitamente la utilización del dopaje sanguíneo, aunque no lo prohibió, mientras que en 1980 la Federación Internacional de Esquí fue la primera Federación Internacional que prohibió dicha técnica de dopaje.
Sin embargo, en 1984, el Comité Olímpico de los Estados Unidos reveló que 7 miembros (4 medallistas) de su equipo olímpico de ciclismo habían recibido transfusiones sanguíneas unos días antes de comenzar los Juegos Olímpicos de 1984. Los 7 ciclistas reconocieron haber utilizado el dopaje sanguíneo porque creían que les ayudaba a mejorar sus marcas deportivas. Esta confesión provocó que en 1986 el Comité Olímpico Internacional añadiera el dopaje sanguíneo a la lista de métodos prohibidos.
Por último, algunos deportistas han declarado en los últimos años que utilizaron el dopaje sanguíneo hace varias décadas. Por ejemplo, Mikko Ala Leppilampi, atleta finlandés de 3000 metros obstáculos y finalista en los Juegos Olímpicos de Munich de 1972, declaró en 1981 al diario "L'Equipe" que había utilizado las transfusiones sanguíneas, aconsejado por su médico, que le habían hecho mejorar de manera espectacular sus marcas. Ese mismo año, Kaarlo Maaninka, medalla de plata en 10.000 metros y medalla de bronce en 5.000 metros en los Juegos Olímpicos de Moscú, reconoció en la revista finlandesa "Hymy" que le habían suministrado dos unidades de sangre en el Hospital Central de Seinaejoki. Alexandre Antipov, mejor atleta ruso de medio fondo de finales de los años 80 ha declarado recientemente que sus entrenadores le impusieron recibir una transfusión de sangre 5 días antes del comienzo de los Juegos Olímpicos de Moscú. Sin embargo, durante los 3 días posteriores a recibir la transfusión, el atleta tuvo una fiebre muy elevada que le impidió rendir a su máximo nivel durante los Juegos Olímpicos.
¿Cómo se lleva a cabo el dopaje sanguíneo?
Lo más frecuente es que el deportista se inyecte su propia sangre (transfusión autóloga). Para ello, varios meses antes de la competición más importante, al deportista se le extrae sangre. Dicha sangre se almacena, mientras que el organismo del deportista aumenta la producción de sangre para restablecer la que se le ha extraído. Varios días antes de la competición, cuando el deportista vuelve a tener una cantidad de sangre normal, se le inyecta la sangre que se le extrajo varios meses antes y que estaba almacenada. Con ello, aumenta el número de glóbulos rojos y la capacidad de la sangre para transportar oxígeno. Cuando al deportista se le inyecta la sangre de otra persona (homóloga), tiene la ventaja de que no hace falta que pase períodos de tiempo con poca sangre (cuando se le extrae). Sin embargo, tiene el gran inconveniente que la sangre puede venir de un donante infectado (ejemplo: con hepatitis o sida) y tener consecuencias nefastas para el deportista.
¿Qué efectos tiene el dopaje sanguíneo sobre la marca deportiva?
Los trabajos realizados en humanos sobre el dopaje sanguíneo antes de 1980 no consiguieron demostrar claramente que el dopaje sanguíneo se acompañase de un aumento del consumo máximo de oxígeno y de resistencia aeróbica. La razón de ello se debe a que los trabajos presentaban problemas metodológicos, se realizaban transfusiones de pequeños volúmenes de sangre, se perdía un gran número de los glóbulos rojos extraídos debidos al método de almacenamiento de sangre total, y era obligado realizar la transfusión antes de que los sujetos recuperasen los valores de concentración sanguínea de hemoglobina que tenían antes de habérseles realizado la primera extracción de sangre.
Posteriormente se han publicado varios trabajos que han encontrado que la extracción de 2 ó mas unidades de sangre, el almacenamiento de sus glóbulos rojos mediante la técnica de congelación con glicerol y su posterior transfusión al mismo sujeto al que se le extrajo la sangre, se acompaña de un aumento significativo de la concentración sanguínea de hemoglobina y del hematocrito (comprendido entre el 5% y el 28%), y de una mejora significativa del consumo máximo de oxígeno (entre el 4% y el 13%) y del tiempo de resistencia durante un ejercicio submáximo (entre el 1% y el 34%). En deportistas muy entrenados en resistencia esto supone una mejora significativa del consumo máximo de oxígeno y de la marca deportiva en ejercicios cuya duración esté comprendida entre 4 minutos y 45 minutos. Esta mejora de la marca podría tener una influencia decisiva en las posibilidades de victoria de un deportista y en su consiguiente repercusión económica.
La mejora de la marca deportiva que se observa tras realizarse las tranfusiones sanguíneas alcanza su valor máximo durante la primera semana posterior a haberse llevado a cabo dicha transfusión. Posteriormente, el efecto sobre la mejora de la marca disminuye, porque a los 14 días de haberse realizado la transfusión, la marca deportiva, aunque mejor que la realizada antes de la transfusión, es significativamente peor que la obtenida durante la primera semana posterior a la realización de la transfusión. No se sabe con precisión la fecha posterior a la transfusión a partir de la cual desaparece el efecto sobre la mejora de la marca deportiva, aunque se ha visto que a las 16 semanas de haberse realizado la transfusión, el efecto sobre la mejora de la marca deportiva ya ha desaparecido.
¿Qué efectos tiene el dopaje sanguíneo sobre la salud?
La práctica del dopaje sanguíneo puede suponer graves riesgos para la salud. Una complicación que puede darse cuando un deportista se inyecta su propia sangre que ha estado varios meses almacenada puede ser la infección generalizada por contaminación de la sangre. Además, al inyectarse más sangre de la que tiene naturalmente, la sangre puede volverse más viscosa y favorecer la aparición de trombos en la sangre, accidente vascular cerebral, insuficiencia cardiaca congestiva, hipertensión arterial y shock. Estos problemas se pueden acentuar cuando el deportista compite en ambientes muy calurosos y está deshidratado. Un deportista que se inyecta la sangre de otra persona puede tener el riesgo añadido de recibir sangre contaminada del donante de sangre y contraer, por ejemplo, infecciones víricas, hepatitis o sida.
¿Se puede detectar el dopaje sanguíneo?
Desde el año 2004, la Agencia Mundial Antidopaje tiene un método oficial reconocido para detectar el dopaje sanguíneo por transfusión de sangre homóloga . De hecho, en los Juegos Olímpicos de Atenas, al ciclista norteamericano Tyler Hamilton, campeón olímpico en contrareloj individual, se le detectó en la muestra A la existencia de dopaje sanguíneo por transfusión. Desgraciadamente, la muestra "B" no pudo ser analizada porque fue congelada en vez guardada en un frigorífico a 2-6 grados centígrados. Por dicho motivo Hamilton no puedo ser sancionado durante los Juegos Olímpicos, aunque volvió a dar positivo a los pocos días en la Vuelta Ciclista a España, esta vez en las dos muestras, con lo que pudo ser sancionado.
¿Qué son los productos basados en hemoglobinas naturales o sintéticas, los productos basados en hemoglobinas microencapsuladas y los perfluoroquímicos?
Son productos químicos que transportan el oxígeno de modo artificial y que se utilizan en medicina cuando un individuo ha perdido mucha sangre y no hay sangre para transfundirle, o cuando se sospecha que la sangre que se le va a transfundir puede estar infectada. Estos productos están todavía en estudio y todavía no son seguros.
Las hemoglobinas microencapsuladas son hemoglobinas modificadas químicamente para que tengan efectos parecidos a los de la hemoglobina natural. En 2003, todas estas moléculas de Hemoglobina modificada estaban todavía en fase experimental o en fase final de ensayos clínicos porque los efectos secundarios parecen ser importantes. En 2004 ya existían dos productos comercializados: uno para uso en humanos (Hemopure) y otro para uso en animales (Oxyglobin). Ambos productos usan hemoglobina bovina polimerizada.
Los perfluoroquímicos (PFC) son fluidos sintéticos mucho más pequeños que los glóbulos rojos (35 veces más pequeños), derivados de los hidrocarbonos cíclicos o de cadena directa, en los que los átomos de hidrógeno han sido sustituidos por halógenos (fluorido, bromido) y que tienen la capacidad de disolver el oxígeno que pasa de los pulmones a la sangre y transportar el oxígeno por la sangre. Estos productos se pueden producir industrialmente en grandes cantidades a bajo coste. Los primeros ensayos clínicos con PFC empezaron a desarrollarse en los años 80. Como los PFC no son solubles en la sangre, se suelen fabricar en pequeñas emulsiones que les permiten disolverse en la sangre. La característica química más importante de los PFC es que no se unen al oxígeno para transportarlo, sino que disuelven el oxígeno cuando la presión parcial en oxígeno del aire es elevada. Esto implica que solamente son efectivos cuando los sujetos respiran aire con una presión parcial de oxígeno muy elevada (aire enriquecido en oxígeno). Una vez que llegan a los capilares sanguíneos, el oxígeno contenido en los PFC pasa a los tejidos que tienen poco oxígeno y el anhídrido carbónico de los tejidos pasa al interior de los PFC. Una vez que los PFC con anhídrido carbónico llegan al pulmón, intercambian de nuevo dicho anhídrido carbónico por oxígeno. Para eliminarse del organismo, los PFC son absorbidos por células del retículo endotelial, se disuelven lentamente y pasan a la sangre y son eliminados por la respiración. Los PFC presentan algunas ventajas, pero también varios inconvenientes serios. La principal ventaja es que la capacidad de los PFC para intercambiar oxígeno y CO2 es 3 veces mayor que la de la hemoglobina. Otra ventaja es que como la PFC es un material sintético se puede producir en grandes cantidades industriales. Además, su grado de pureza puede ser controlada de modo preciso. Sin embargo, su principal inconveniente es que los PFC tienen mucha menor capacidad para transportar oxígeno que la hemoglobina natural. Por ello, como se ha señalado anteriormente, para que tengan la misma capacidad que la hemoglobina, la persona que los recibe debe respirar en un ambiente rico en oxígeno (hiperbaria). Además, su efecto dura muy poco tiempo porque la vida media de estancia en el organismo es de 2 a 4 horas.
¿Qué efectos tienen los productos basados en hemoglobinas naturales o sintéticas, los productos basados en hemoglobinas microencapsuladas y los perfluoroquímicos en la marca deportiva?
Algún estudio ha mostrado que la hemoglobina modificada tiene los mismos efectos que la transfusión sanguínea y que, probablemente, la administración de EPO.
No existen, en lo que nosotros conocemos, trabajos que hayan estudiado los efectos de la administración de PFC en la marca deportiva. Ello se debe a que para que haya efectos positivos, los sujetos deben estar respirando aire con oxígeno enriquecido. Esto plantea un problema de difícil solución en la competición deportiva.
¿Qué efectos tienen los productos basados en hemoglobinas naturales o sintéticas, los productos basados en hemoglobinas microencapsuladas y los perfluoroquímicos sobre la salud?
En medicina, el interés del uso de hemoglobinas modificadas y perfluoroquímicos todavía está en fase experimental. El interés de estas sustancias es que podrían ser muy útiles en casos de enfermos muy graves que tengan problemas de poca oxigenación o que se sometan a intervenciones quirúrgicas en las que pierdan cantidades importantes de sangre. Por ejemplo, la utilización de hemoglobina modificada haría disminuir la cantidad de sangre que se necesita transfundir a enfermos que han tenido múltiples traumatismos, septicemias, o tumores. La utilización de PFC podría ser interesante para mantener la oxigenación de los tejidos en situaciones críticas (infarto cerebral, cirugía cardiopulmonar) y para reducir o eliminar las transfusiones sanguíneas durante las hemorragias graves.
Los estudios experimentales realizados hasta el momento han encontrado que la administración de Hemoglobina modificada se acompaña, por el momento de cuatro efectos adversos para la salud: el desarrollo de una hipertensión arterial, la vasoconstricción, la producción excesiva de radicales libres y problemas gastrointestinales (flatulencia y meteorismo). Otra complicación que podría darse, aunque todavía no se ha observado, es la de aumentar gravemente la toxicidad del riñón. Por último, como las hemoglobinas modificadas suelen ser de origen humano o bovino, son susceptibles de estar contaminadas con agentes infecciosos o con virus y pueden inducir reacciones anafilácticas y shock. Como estos productos están en el mercado desde hace muy poco tiempo, no se conocen los efectos a medio y largo plazo que pueden tener sobre la salud. Además, una desventaja de la hemoglobina modificada con respecto a la EPO es que su acción solamente se mantiene durante 12 horas a 2 días.
No se conocen los efectos a medio y largo plazo que los PFC pueden tener sobre la salud. Los estudios experimentales realizados hasta el momento han encontrado que la administración de PFC tiene el riesgo de acompañarse de reacciones anafilácticas, taquicardia, hipotensión arterial, dolores de cabeza, fiebre y náusea. Estos efectos son molestos pero no parece que sean peligrosos y suelen desaparecer al cabo de 4 a 12 horas. También se ha indicado que podrían causar lesiones muy graves del hígado o del bazo y reacciones alérgicas.
Véase también
Fuente
- Artículo Dóping sanguíneo. Disponible en "Entrenamiento Deportivo". Consultado el 05 de junio de 2012.
- Artículo Dopaje y deporte. Disponible en "Deporte Limpio". Consultado el 05 de junio de 2012.