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El hidalgo de los mares (Película)

El hidalgo de los mares
Información sobre la plantilla
Aventuras marinas | Bandera de los Estados Unidos de América Estados Unidos
117  min
Otro(s) nombre(s)Captain Horatio Hornblower
Estreno1951
GuiónIvan Goff, Ben Roberts, Aeneas MacKenzie (basado en la novela de C.S. Forester)
DirectorRaoul Walsh
Dirección de FotografíaGuy Green
ProductoraWarner Bros. Pictures

El hidalgo de los mares (Filme). Excelente film de aventuras, basado en una novela de C.S. Forester, que se beneficia de una construcción muy sólida y de un envidiable sentido del ritmo narrativo. Pertenece a una concepción del espectáculo ya superada, pero que sigue manteniendo un gran vigor.

Sinopsis

En 1807, Napoleón se prepara para invadir Inglaterra después de tener Europa bajo su poder. La Corona Inglesa dispone de una escuadra de trescientos buques como únida defensa. Uno de éstos, el Lydia, navega por el Pacífico en misión secreta bajo el mando del capitán Horacio Hornblower (Gregory Peck).

Reparto

Críticas

El capitán Hornblower

Primero de cuatro films realizados por Raoul Walsh sobre aventuras en el mar ("El pirata Barbanegra, 1952", "El mundo en sus manos, 1952" y "Los gavilanes del estrecho, 1953"). Se basa en las tres primeras novelas ("The Happy Return", "A Ship On The Line" y "Flying Colours") de Cecil S. Forester, según adaptación del mismo. Se rueda en exteriores de la Riviera francesa y de Villefranche-sur-Mer y en los Warner Firts National Studios (Inglaterra, RU). Producido por Gerry Mitchell, se estrena el 10-IV-1951 (RU).

La acción tiene lugar en el Pacífico, entre el Cabo de Hornos y un lugar próximo al istmo de Panamá, Plymouth, Londres, La Tete-de-Buch, el río Loira y el puerto fluvial de Nantes. Los hechos tienen lugar a lo largo de unos 12 meses, en 1807/08, después de la batalla de Trafalgar (1805), en el marco de la guerra de Inglaterra y Napoleón.

La película combina acción, aventuras, drama, romance, comedia y guerra. El relato está dividido a la manera clásica en introducción, tres actos y epílogo. Los primeros minutos del metraje se dedican a la presentación de los personajes y de su situación, mediante un encadenado de planos precisos y diversos que familiarizan al espectador con la tripulación. La acción se inicia con la llegada de la fragata Lydia al lugar de destino, sólo conocido por el capitán, seguida de una batalla con un galeón, primera batalla naval de Walsh, vibrante y visualmente muy atractiva. El film luce una grata sencillez narrativa, que se apoya en el uso de elipsis y sugerencias. Pocos realizadores han sabido decir tantas cosas con tan pocos fotogramas como Walsh en el film. Yuxtapone texturas narrativas diferentes, que dan ligereza al relato. Éste es el caso (no el único del film) de la última batalla, precedida de una secuencia dramática y seguida de un episodio en clave de comedia. Destaca el buen manejo del humor (apuestas sobre las previsiones del capitán, hizado de una dama a bordo, gritos de miedo de la sirvienta) y de la farsa (extravagancias grotescas de Alvarado). No descuida la épica de la historia y su grandeza: admiración de la tripulación por el capitán, su capacidad de sorprender al enemigo y su habilidad para concluir acciones relevantes. No faltan toques de humanidad: el capitán cocone a los miembros de la tripulación por su nombre, rechaza los castigos físicos, etc.

La música subraya el sentido de la acción, como el despliegue de las velas ("Main Tittle"), la ternura del bebé (melodía de caja de música), la próxima separación de los enamorados (bajos), su reencuentro (melodía romántica). La fotografía aporta momentos culminantes como el movimiento de cámara que acompaña la lectura por el capitán de la carta de su esposa, de la que muestra la butaca, el cuadro de bordar y el clavecín. La interpretación de Gregory Peck es austera y sobria, como corresponde al papel. La de Virginia Mayo es desenvuelta y seductora. El capitán Hornblower es un personaje de ficción literaria.

La tos del capitán Hornblower

Raoul Walsh lleva a cabo una adaptación ficticia de la novela de C.S. Forester, sobre el capitán Horatio Hornblower.

Uno de los primeros alicientes con los que cuenta la película es la fotografía inundada en ese technicolor resplandeciente, la mano de Walsh en las batallas, Gregory Peck y Virginia Mayo... aunque a los españoles nos traten un tanto despistados y nos dejen de lado aquí luchan contra el mismo enemigo. "El hidalgo de los mares" es una cinta de aventuras agradable y entretenida, que no se puede comparar con "El mundo en sus manos" más épica y con más sentido del humor, aún así no pierde para nada el interés del espectador que asiste a una sesión de buen cine y para nada aburrida.

Ya no hay películas de aventuras como estas

Estupenda película de aventuras dirigida por Raoul Walsh. Pese a lo comentado, tiene u excelente ritmo, y en ningún momento se hace larga. Magnífica interpretación de Gregory Peck, bien Virginia Mayo y magníficos los diálogos entre los dos oficiales del barco, cruzando apuestas sobre las decisiones del capitán.

Sin ser una obra maestra, es una buena película que hará pasar un rato agradable

Cine clásico de calidad

Lo que más me ha gustado de esta película es que está filmada con seriedad. Es una producción al estilo de los años 50 pero con calidad en todos sus aspectos, aún a pesar de estar rodada casi toda ella en estudio, y de ahí viene uno de sus méritos junto con el buen oficio siempre del director Raoul Walsh. La fotografía es excelente, así como la intepretación del maestro Gregory Peck, junto a todos los secundarios. El film se sigue con interés gracias también a los diálogos muy bien escritos en una película que quiere dar sensación de realidad y buen hacer.

Es de destacar en una producción del año 1951 la buena calidad del sonido de la versión española(doblaje), que seguramente fué realizada nuevamente no hace mucho tiempo, lo cual beneficia la calidad sonora de dicha versión sin los defectos del paso del tiempo en la banda de sonid0. Muy recomendable en los tiempos actuales para los amantes del buen cine de siempre.

Fuentes