Elementos climáticos

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Elementos Climáticos
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Concepto:Elementos que influllen el desarrollo del clima.

Elementos Climaticos. El modo más fácil de interpretar el clima de un lugar es en términos de promedios temporales de sus elementos. Los principales elementos del clima son la temperatura, las precipitaciones, la presión atmosférica y los vientos.

Contenido

Temperatura atmosférica

La temperatura atmosférica hace referencia a la cantidad de calor que tiene el aire. El calor es una forma de energía que pasa de los cuerpos calientes a los fríos cuando se ponen en contacto, hasta que las temperaturas de ambos se igualan. El Sol es la fuente de calor del planeta. Los rayos solares atraviesan los gases atmosféricos sin apenas calentarlos, pero caldean la superficie terrestre, que es la que acaba transmitiendo el calor al aire en contacto con ella. Entre la atmósfera y la superficie terrestre se produce un intercambio permanente de calor a través de los movimientos del aire, la evaporación y la condensación del vapor de agua.

Como consecuencia de los movimientos de rotación y traslación, la superficie terrestre recibe de forma desigual la energía solar y así la transmite al aire que tiene sobre ella. La zona del ecuador recibe más calor que los polos. Este desequilibrio es la causa principal de la circulación del aire y del agua en la atmósfera.

La temperatura atmosférica se mide normalmente en grados centígrados o Celsius (ºC) y grados Fahrenheit (ºF), y para calcularla se usa el termómetro. Varía de unas zonas a otras en función de varios factores relacionados con el reparto vertical y horizontal del aire, e interrelacionados entre sí: la latitud, la altitud y la continentalidad o distancia al mar (ver más adelante el epígrafe Factores climáticos).

La temperatura media de la superficie terrestre es de unos 15 °C. Desde 1861 este promedio ha aumentado en unos 0,6 ºC y es uno de los indicadores que confirman el cambio climático.

La temperatura máxima diaria, es decir, la mayor registrada en un día en un lugar, suele darse entre las 14 y las 16 horas (horario solar), mientras que la temperatura mínima diaria se suele observar entre las 6 y las 8 horas.

Precipitaciones

La atmósfera terrestre contiene cantidades variables de agua en forma de vapor. La humedad hace referencia a la cantidad de vapor de agua que hay en el aire. Varía en función de la temperatura: el aire frío es poco húmedo y el aire cálido tiene grandes cantidades de vapor de agua. El aire húmedo es más ligero que el aire seco y origina las zonas de bajas presiones. Cuando una masa de aire caliente se enfría, se desprende del vapor que le sobra en forma de precipitación. El aire muy húmedo suele ir acompañado de precipitaciones. La humedad relativa del aire se mide con el higrómetro y se expresa en porcentaje (%); el valor máximo es el 100 %.

El ciclo del agua tiene un protagonismo fundamental en la formación de las nubes y de las precipitaciones. El vapor de agua que se encuentra en la atmósfera procede principalmente de la evaporación del agua de los océanos, además de la de los ríos, lagos, terrenos húmedos y plantas. Hay mayor evaporación con temperaturas altas. Cuando el vapor de agua se condensa, pasa a estar en estado líquido y se originan las nubes, formadas por minúsculas gotas de agua. Si estas se hacen más gruesas y pesadas, por ejemplo, al unirse con trozos microscópicos de sal tras la evaporación marina, precipitan.

Se llaman precipitaciones al agua que cae procedente de la atmósfera sobre un lugar de la superficie terrestre. Como ocurre con las temperaturas, las precipitaciones se distribuyen de forma desigual en el planeta en función de varios factores climáticos, como la altitud, la latitud, la distancia al mar y la vegetación.

Las precipitaciones se miden con el pluviómetro y se expresan en milímetros (mm), centímetros (cm) o litros por metro cuadrado (l/m2).

Tipos de precipitaciones

Existen tres formas principales de precipitaciones: lluvia, nieve y granizo. La nieve y el granizo son precipitaciones en estado sólido.

La lluvia es la precipitación de agua líquida desde la atmósfera y es portadora de sustancias nitrogenadas que son beneficiosas para la agricultura. El volumen de una gota de lluvia (diámetro superior a 0,5 mm) es, aproximadamente, un millón de veces mayor que el de una gotita primitiva de nube. Una lluvia suele ser continua y regular; si las gotas son más pequeñas y parece que flotan en el aire, se habla de llovizna. Cuando llueve de golpe, con intensidad y por poco rato tiene lugar un chubasco, chaparrón o aguacero. Si la lluvia es tan violenta y abundante que provoca riadas e inundaciones, se habla de tromba o manga de agua.

El rocío, la escarcha y la niebla son consideradas también formas de precipitación.

Tipos de lluvia

Las lluvias resultan del ascenso y enfriamiento del aire húmedo: este no puede retener todo su vapor de agua al bajar la temperatura y una parte se condensa rápidamente y precipita. Las lluvias pueden tener tres orígenes distintos:

  1. Lluvias convectivas o por corrientes ascendentes de aire más cálido. La tierra se calienta más en unas zonas que en otras (dependiendo del tipo de suelo, la vegetación) y transmite el calor a la masa de aire que tiene encima; esta masa de aire comienza a elevarse como una burbuja porque está más caliente y es más ligera y, al ascender, se enfría; si hay humedad, se forma una nube, comienza la condensación y llueve. Este mecanismo también puede formar niebla. El ascenso espontáneo de aire húmedo asociado a la convección es característico de zonas cálidas y húmedas. También se da durante los veranos secos de las zonas templadas: son las típicas tormentas ya avanzada la tarde, acompañadas de un gran aparato eléctrico (rayos, truenos).
  2. Lluvias orográficas o de relieve. Cuando los vientos húmedos que provienen del mar tropiezan con una montaña o relieve elevado se ven obligados a ascender para salvar esa barrera orográfica; a medida que el aire asciende por la ladera de barlovento se enfría, puede llegar a condensarse, se forman nubes y, entonces, llueve. Traspasada la cumbre, el aire desciende por la ladera de sotavento, se recalienta, pero como no hay una fuente de humedad, el aire es seco y no llueve. Así se forman los desiertos orográficos o sombras pluviométricas.
  3. Lluvias frontales o ciclónicas. Una masa de aire frío puede actuar como una barrera montañosa, pues es más densa que las más cálidas y permanece en niveles más bajos (la densidad del aire depende de la temperatura: el aire frío es más pesado que el caliente y por eso solo asciende al ser calentado). Como las masas de aire generalmente no se mezclan, cuando una masa de aire caliente se topa con una fría se ve obligada a ascender, se condensa, se forman nubes y se producen lluvias en la zona afectada por la superficie del frente, es decir, donde contactan las dos masas de aire. Estas lluvias son características de latitudes medias y altas.

Presión atmosférica

El aire pesa y ejerce una presión sobre los objetos y las personas. Asimismo es muy compresible por lo que es más denso en las capas bajas de la atmósfera, donde también la presión es mayor. A mayor peso del aire, mayor presión. La presión debida al peso del aire se denomina presión atmosférica, la cual se mide con el barómetro y se expresa en hectopascales (hPa), siendo un hPa igual a un milibar (mb).

La máxima presión atmosférica se da al nivel del mar y disminuye al aumentar la altitud, la humedad y la temperatura, tres factores muy relacionados entre sí. Es menor cuanto más alto está un lugar sobre el nivel del mar, pues es menor la capa de aire que tiene encima (decrece aproximadamente 1 hPa cada 8 m en las capas atmosféricas más bajas y, a unos 1.500 m, alrededor de 1 hPa cada 15 m). La presión atmosférica se reduce al aumentar la humedad, pues el vapor de agua pesa menos que otros gases, o igualmente decrece al subir la temperatura, pues el aire cálido pesa menos que el aire frío.

Hay zonas de alta presión y zonas de baja presión. Las altas presiones superan los 1.015 hPa y reciben el nombre de anticiclones (en los mapas del tiempo de superficie se simbolizan con la letra A o H); un anticiclón da lugar a un tiempo estable y seco. Las zonas que tienen una presión inferior a 1.015 hPa se denominan borrascas (símbolo B o L), ciclones o depresiones, y originan un tiempo inestable y lluvioso. En las zonas de contacto entre anticiclones y borrascas se forman frentes lluviosos.

Viento

Al variar la presión atmosférica se producen corrientes de aire. El viento es simplemente aire en movimiento con respecto a la superficie terrestre y su componente es horizontal (los movimientos de aire en sentido vertical suelen llamarse corrientes ascendentes y descendentes de convección). Se origina por las diferencias de presión atmosférica: al ejercer el aire más peso en un lugar que en otro, la diferencia de pesos (un peso es una fuerza) hace que el aire se mueva y se produzca viento.

El viento siempre fluye desde los centros de alta presión (anticiclones) hacia los de baja presión (depresiones) y su fuerza es tanto mayor cuanto mayor es el desnivel de presiones. A escala planetaria la circulación del viento transfiere calor.

En superficie, el viento viene definido por dos parámetros: su dirección en el plano horizontal y su velocidad. La veleta indica la dirección del viento y el anemómetro mide su velocidad, que se expresa en km/h o nudos. También se usa la rosa de los vientos, un diagrama dividido en 360º que tiene el norte como origen y avanza en el sentido de giro de las agujas del reloj; así, un viento del sur corresponde a 180º.

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