Epilepsia canina

La epilepsia canina
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Perros domésticos
Clasificación Científica
Reino:Animalia
Orden:Carnívora
Suborden:Caniformia
Familia:Canidae
Género:Canis

Epilepsia canina. Es un síntoma de disfunción neurológica del cerebro. Existen episodios de "incendios incoordinados" en el encéfalo, iniciados por ejemplo por: sustancias tóxicas, anormalidades o desbalances metabólicos o electrolíticos, que desencadenan el cuadro en forma de convulsiones o ataques que se presentan en forma de temblores leves o severos y que causan una gran fatiga en los animales.

Este padecimiento se puede presentar en forma secundaria a otras enfermedades como: moquillo, tumores cerebrales, falla hepática o cardíaca, diabetes, traumas o exposición a sustancias tóxicas. Sin embargo, la "verdadera" epilepsia, es la que se presenta debido a un síndrome hereditario en ciertas razas caninas se manifiesta como una disfunción neurológica primaria cuya causa se desconoce por el momento. Por esto, desde un punto de vista clínico, en los casos de epilepsia "verdadera" sólo se pueden tratar los síntomas.

Signos de epilepsia verdadera

Tres componentes o etapas de un ataque epiléptico. El primero se le llama "aura" y en este se presentan ciertos signos indicativos del inicio del ataque como son: inquietud, nerviosismo, temblores, salivación, incoordinación y enajenación.

Estos signos pueden persistir sólo por unos segundos o por varios días, por lo que muchos propietarios no se percatan con claridad de ellos. La segunda etapa se conoce con el nombre de "ictus" (ictal) y se refiere al ataque en sí. Este puede durar unos cuantos segundos o varios minutos. Durante un episodio, el perro comúnmente cae derribado sobre un costado y hay una respuesta motora involuntaria manifestada por movimientos de patadas, pedaleo o remo.

El perro producirá una salivación excesiva y puede perder el control sobre sus esfínteres anal y urinario. Todos estos actos son inconscientes por lo que el animal pierde relación con el medio ambiente.

Algunos médicos clasifican los ataques epilépticos en caninos en base a su severidad como "gran mal" o "pequeño mal" ("petite mal"). Inmediatamente después del período ictal, se inicia la etapa "postictal" que se caracteriza por un período de confusión, desorientación, excesiva salivación, inquietud, falta de respuesta confiable en relación a los estímulos ambientales y en algunos casos ceguera.

Esta condición se piensa que se presenta como resultado de la gran fatiga neuronal y por la incapacidad neuronal de utilizar algunos metabolitos necesarios para la transmisión nerviosa. La duración de esta etapa dependerá de la severidad del período ictal y puede llegar a durar varios días.

La epilepsia en caninos aparece Los ataques se pueden presentar a cualquier edad, sin embargo, la epilepsia verdadera se presenta a partir de los 2 años.

Clasificación de epilepsia

  • Epilepsia Primaria o Idiopática: sin causa subyacente identificable, con presunto origen genético.
  • Epilepsia Secundaria o Sintomática: con causa orgánica identificable.
  • Epilepsia Criptogénica (Secundaria): con sospecha de enfermedad subyacente pero no identificada.

La denominada epilepsia o convulsión reactiva no se trata de una condición crónica, ya que al resolver la causa primaria desaparecen las crisis sin necesidad de tratamiento anticonvulsivante posterior, por lo que su inclusión en la clasificación es controvertida. Animales de cualquier edad pueden verse afectados. Un ejemplo clásico son animales de raza toy, que tienen crisis convulsivas secundarias a shunts porto sistémicos a edades tempranas.

Los tipos de convulsiones o crisis

  • Crisis focales: según su manifestación clínica, las crisis focales se pueden clasificar en motoras, sensoriales o autonómicas.
  • Crisis generalizadas (antiguamente llamadas “grand mal”): se dividen en tónico-clónicas, tónicas, clónicas, mioclónicas, atónicas o ausencias.

Las crisis focales pueden generalizarse de forma secundaria. En la epilepsia existe una serie de fenómenos que conviene definir:

  • Periodo prodrómico: fenómeno comportamental que precede al inicio de una crisis; puede durar de segundo a días. El animal puede esconderse, seguir al propietario, o parecer inquieto o asustado.
  • Aura: sensación subjetiva que señala el inicio de la crisis; difícil de reconocer en medicina veterinaria a menos que el animal vomite, salivé, u orine o defeque de forma inadecuada justo antes del inicio de la crisis.
  • Convulsión: suele durar minutos.
  • Periodo post-ictal: comportamiento atípico que prosigue inmediatamente tras la crisis; el animal puede estar inquieto, delirante, letárgico, confundido, ciego, sediento, hambrientos, orinar o defecar de forma inadecuada; puede perdurar de minutos a días.

Se diagnostica la epilepsia canina verdadera

Cuando un perro experimenta por primera vez un ataque, sin importar la edad, es muy importante pensar en otras causas menos en epilepsia. Esto se debe a que muchas otras enfermedades o desórdenes podrían causar ataques. Por lo tanto, el clínico deberá realizar una detallada historia clínica, un riguroso examen físico, hemograma completo estudios radiográficos y cuando sea posible, electroencefalogramas. Cuando el clínico no puede encontrar durante sus evaluaciones causa incriminante de los ataques, se establecerá que el paciente padece una "epilepsia verdadera".

El diagnóstico presuntivo de un paciente con epilepsia primaria o idiopática se resume en una serie de puntos:

  • Primera crisis entre 1 y 5 años.
  • Raza susceptible (Labrador, Border Collie)
  • Crisis convulsivas parciales o generalizadas aisladas.
  • Examen neurológico entre crisis normal.
  • Hematología y bioquímica completa dentro de límites fisiológicos.
  • Animal normal entre crisis.

Tratamiento de la epilepsia en caninos

Muchas veces, los perros que padecen epilepsia verdadera, presentan ataques cortos, poco violentos e infrecuentes, lo que hace que el clínico, después de una evaluación desista de prescribir un tratamiento anticonvulsivo. Sin embargo, cuando los ataques se convierten en una pesadilla, son severos, de duración prolongada y de una mayor frecuencia, entonces está indicada la intervención del médico. Existen varias drogas anticonvulsivantes disponibles en el mercado para el tratamiento de la epilepsia las cuales trabajan sedando las neuronas del encéfalo.

El tratamiento ideal es aquel que cumple una serie de requisitos:

  • Efectivo.
  • Dosis diaria o cada 12 horas.
  • Fácil de administrar.
  • Efectos secundarios mínimos.
  • Barato.

Los fármacos que clásicamente se han utilizado en medicina veterinaria son el fenobarbital y el bromuro potásico. Actualmente existen fármacos de nueva generación que ofrecen otras alternativas terapéuticas.

Fenobarbital

Farmacología:

  • Vida media de 30-70 horas (34-47 horas en gatos).
  • Buena absorción oral: 90%.
  • Unión a proteínas plasmáticas 40-50%.
  • Metabolismo hepático (citocromo P 450): puede incrementar el metabolismo de otras drogas. Produce autoinducción microsomal.
  • Excreción urinaria 25%.
  • Niveles terapéuticos recomendados: 15-40 ug/ml (23-30 ug/ml en gatos). Medicación de elección en gatos.

Véase también

Fuentes