| ||||||||||||
Contenido |
Características
El pico es corto, robusto y cónico. La cola es mediana y cuadrada. Las patas son cortas. Las alas son cortas y redondeadas. Presentan dicromatismo sexual (macho y hembra diferentes).
A nadie se le pasaría por la cabeza tener en su casa un gorrión encerrado. No tiene el canto melodioso ni es vistoso. Es apenas un pajarito de color más bien desvaído, glotón y bochinchero y tan confianzudo como para meterse en las habitaciones de las casas en busca de algún resto de comida. Si la comida es abundante, sus hábitos son sedentarios. Pero en el caso de que el alimento escasee incursiona en bandadas buscando pastos recién granados.
Se adapta a todas las latitudes habitadas de la tierra, desde las heladas tierras suecas con 45º bajo cero hasta las muy cálidas del Mato Grosso que sobrepasan los 55º; y desde el nivel del mar hasta los 5.000 m de altitud.
Aunque son buenos voladores y frecuentan las ramas de árboles y arbustos, los gorriones se desplazan habitualmente por el suelo mientras buscan alimento, se higienizan, etc. Allí en vez de caminar, avanzan en típicos saltos cortos. Característica de estos pájaros son los baños de polvo mediante los cuales se desprenden de parásitos externos.
Buscando siempre la cercanía del hombre, el gorrión prefiere nidificar bajo algún alero, entre las tejas, en los entretechos de las casas, en el interior de cualquier hueco o en alguna saliente que le sirva de sostén. También puede hacerlo en cualquier árbol. Frecuentemente disputa estos sitios a golondrinas, ratoneras y chingolos. Además, suele apropiarse de nidos ajenos, como los de horneros, etc.
Padre y madre se ocupan de alimentarlos con una frecuencia de alrededor de veinte veces por hora. Según algunos investigadores, en una semana pueden consumir hasta 9.000 Mariposas, orugas y lombrices. Pueden alcanzar a vivir desde unos veinte meses hasta 12 años.
Descripción
El gorrión común es, seguramente, una de las aves más conocidas y que necesite menos presentación. No obstante, el hecho de ser conocida hace que pasen más desapercibidas sus principales características, las que se describen a continuación.
La especie presenta dicromismo sexual, de modo que el macho tiene el píleo de color gris oscuro y su plumaje dorsal es de color pardo rojizo. La zona ventral es de color claro uniforme. El pico es de color negro, aunque parece variar su tonalidad dependiendo de las diferentes estaciones del año.
En vuelo se puede observar una franja de color blanco en las alas. Por el contrario la hembra tiene el plumaje de colores más apagados, llamando la atención una banda de color blanco detrás de los ojos.
Apareamiento
Preferentemente las zonas habitadas por el hombre. Ciudades, pueblos, aldeas rurales, cortijos, graneros y zonas ajardinadas frecuentadas por el hombre.
Llegado el mes de Abril, comienza el apareamiento y la construcción del nido que suele hacerlo con pequeñas ramas, hierba seca, plumas, restos de pelo e incluso trocitos de lana. Suele instalarlo en huecos de muros viejos, bajo las tejas de los tejados, en el interior de setos y arbustos, así como en huecos de los árboles e incluso en algunos nidos abandonados por otras especies.
La hembra incubará durante once a treces días unos tres a siete huevos. Una vez nacidos los poyos serán alimentados por ambos adultos, sobre todo a base de insectos, durante , al menos dos semanas, pero los poyos no serán totalmente independientes hasta transcurrido un mes desde el día de su nacimiento. Son frecuentes más de una nidada, incluso en épocas más frías como el Otoño y el Invierno.
El nido es abultado y en forma de bola, con entrada lateral y bien tapizado de plumas. Ponen de tres a seis huevos, de tamaños y colores bastante diversos -posiblemente a causa de lo heterogéneo de la alimentación. Hay huevos de fondo blanco, celeste, verdoso, rojizo o gris con o sin pintas. La incubación corre por cuenta exclusiva de la hembra y dura entre once y catorce días. Los pichones nacen completamente desnudos y ciegos.
Los gorriones suelen recorrer en bandos los lugares cercanos al nido en busca de alimento, que se basa fundamentalmente en insectos, semillas, frutos secos, migas de pan y en general alimentos cercanos al suelo.
Su vuelo es rápido, con fuertes aleteos seguidos de bajos planeos para recorrer su territorio. Suelen volar en grupo. Mientras que su canto es muy ruidoso, sobre todo a primera y última horas del día donde se sitúan en bando para dormir o comenzar la jornada. Su voz más habitual es un “chip” sencillo y posteriormente puede realizar varios sonidos diferentes que componen su canto primaveral.
Problemática de la especie
Considerado habitualmente como el ave que más abunda, debido que es el pájaro más fácil de ver, al estar prácticamente localizado en las inmediaciones del hombre, de modo que se considera el ave más humanizada, en realidad su número es inferior a otras aves como el pinzón vulgar, pero lo incuestionable es que el gorrión común (Passer domesticus) es un pájaro muy abundante, o al menos esto nos dicen la generalidad de las publicaciones, que se ocupan de esta especie. Y es que el Gorrión Común se reproduce por toda Europa, faltando tan solo en Islandia y en las montañas septentrionales de Escandinavia. Habiéndose calificado su abundancia como extraordinaria en toda Eurasia.
Originario de Oriente Medio, el gorrión común ha sido una de las primeras especies adaptadas a vivir cerca del hombre, a sacar provecho de las actividades humanas, que se ha estimado se inició en el Neolítico, en la que tuvo su origen la agricultura y la ganadería. Desde entonces ha vivido asociado al hombre, de modo que si una aldea o un pueblo han quedado deshabitados se ha comprobado que muy pronto han desaparecido estos pájaros del lugar. Esta situación sin embargo parece estar cambiando y de un modo muy preocupante. Habiéndose constatado que en toda Europa el gorrión común está en declive. Un declive que los ornitólogos comenzaron a notar desde hace treinta años y que ahora se ha manifestado de un modo incuestionable en la generalidad de las ciudades en las que sus efectivos han caído drásticamente. Estimándose en millones la disminución del número de gorriones en los últimos años, lo que puede dar idea de la magnitud de este problema.
Pero si la disminución de la población de gorriones es algo incuestionable, los ornitólogos no se ponen de acuerdo sobre la causa exacta de la progresiva desaparición de estas aves. Así se ha dicho que el descenso de la población del gorrión campestre que vive fuera de las ciudades, está estrechamente vinculada con la modernización de la agricultura. Como también se ha apuntado a que los gorriones han perdido sus tradicionales escondites y lugares de nidificación.
Según otras fuentes, los gorriones desaparecen de las calles porque los diezman la contaminación. Como también se ha apuntado a la disminución del número de insectos, lo que está impidiendo sacar adelante a las crías. Un reciente estudio de la Real Sociedad para la Protección de las Aves de Londres ha dado a conocer un estudio que confirma la gravedad de esta situación: un recuento de gorriones efectuado en 1925 en los jardines de Kensington cifró en 2.603 gorriones los que se localizaban en estos jardines, esta primavera tan solo se contaron 8 ejemplares.
Al margen de cual sea la causa, posiblemente no sea una sola y lo estén todas las comentadas y algunas más, este mes hemos querido llamar la atención sobre este dato y es que el problema con la disminución del número de gorriones preocupa a toda Europa, donde aparecen especulaciones de que este pájaro pueda ser pronto incluido en la lista de especies amenazadas de extinción.