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Hemorragia pulmonar

Hemorragia pulmonar.
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Es una patología grave con una elevada tasa de mortalidad en el recién nacido.
Agente transmisor:Se desconoce.
Forma de propagación:Se desconoce.

Hemorragia pulmonar. Esta enfermedad figura en primer lugar entre las numerosas observadas en el recién nacido; su patogenia no es bien conocida, el diagnóstico resulta difícil o imposible y el tratamiento da resultados completamente negativos.

Etiología y patogénesis

La hemorragia pulmonar es más frecuente en los lactantes con talla baja al nacer que en los que tienen una talla media, y sobre todo es más frecuente en los lactantes con peso bajo en relación a su edad gestacional.

A veces la hemorragia pulmonar se acompaña de signos hemorrágicos en otras partes. En estos casos se puede observar el el rezumamiento continuo durante varias horas en las heridas efectuadas por la punción venosa o por las inyecciones subcutáneas o intramusculares. En la sangre de estos niños no se encuentra alteración específica alguna de la coagulación, ni cesa generalmente la hemorragia por efecto de la transfusión de sangre citratada o natural.

Se puede comprobar que la hemorragia pulmonar ocasiona la muerte en la anemia hemolítica grave del recién nacido o en los niños de madres diabéticas. En ninguno de estos estados nos ha sido posible conocer cuál fue la causa de la hemorragia intrapulmonar.

Rothman ha indicado que la hemorragia pulmonar puede presentarse después de partos en los que las contracciones uterinas fueron excesivamente enérgicas. El autor cree que las mismas pueden llegar a producir una hipervolemia fetal determinante de turgencia y rotura capilares.

El hallazgo de un bajo nivel de hematocritos en el líquido sanguinolento aspirado del conducto respiratorio, condujo a Adamson y cols. a sugerir que el líquido era un filtrado de capilares pulmonares e indicativo de su ingurgitación. Presumiblemente, la asfixia puede originar insuficiencia ventricular izquierda aguda en algunos lactantes.

Nosotros hemos encontrado hemorragias pulmonares junto con hemorragias de otros orígenes en sepsis por E. coli con trombosis intravascular extensa y en una ocasión con trombosis intravascular sin dato alguno de sepsis.

Diagnóstico

Solo un signo característico diferencia la hemorragia pulmonar de otros estados causantes de disnea en el recién nacido y que solo se presenta en la mitad de los casos comprobados; la expectoración o regurgitación por la boca, nariz o ambas a la vez, de materia sanguinolenta que en ocasiones tiene un color parduzco y está mezclada con moco o semeja sangre fresca y pura. Los niños pueden presentar disnea inmediatamente después del nacimiento o tardar 3 días o más. Pueden, o no, presentar una hemorragia profusa en las heridas de la punción venosa.

Exámenes

Al examen físico no se descubren signos patognomónicos. Es posible encontrar enfisema pulmonar, atelectasia o ambos procesos, y a veces se auscultan estertores gruesos y medianos. El examen radiográfico muestra generalmente una imagen normal de los pulmones.

Tratamiento

Al parecer, los distintos métodos terapéuticos no son eficaces. Se han efectuado transfusiones de sangre citratada en varios casos y la transfusión directa en otros, sin modificar el curso letal de la enfermedad. El pronóstico es muy grave.

Fuentes

  • Alexander J. Schaffer y Mary Ellen Avery. Enfermedades del recién nacido. Tomo 1. Pág. 221. La Habana. Edición Revolucionaria. 1981.
  • Información sobre Hemorragia pulmonar (en línea). Consultado: 17 de septiembre de 2012. Disponible en: www.scielo.isciii.es