Huerto intensivo

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Huerto intensivo
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Concepto:Del latín hortu. Terreno de corta extensión, finca rústica, generalmente cercado de pared, en que se plantan verduras, legumbres y a veces árboles frutales.
Huertos intensivos. Un huerto intensivo, se puede definir como una huerta en la que aprovechando la fertilidad natural del suelo y enriqueciendo y manteniendo la misma mediante prácticas de manejo integrado de la nutrición y la fitotecnia de los cultivos, sobre la base de los principios de una Horticultura orgánica, se pueden obtener altos rendimientos por unidad de superficie y tiempo con alta calidad de sus frutos agrícolas. Un huerto intensivo es una parcela de terreno destinada a la producción de hortalizas, que se explota continuamente dadas sus características de localización y condiciones.

Contenido

HUERTO INTENSIVO

Estos tienen características similares a los Organopónicos en cuanto a la ubicación, el manejo y el destino de los cultivos. Sin embargo, en lugar de establecer sus siembras en canteros artificiales construidos con diferentes materiales, se realizan directamente en el suelo constituyendo un sistema abierto al tener las plantas y los procesos que se desarrollan en su medio de crecimiento (Cantero) una vinculación directa con el suelo, que continuamente son enriquecidos con materia orgánica. Estos huertos ocupan por lo general más área que los Organopónicos. Los huertos intensivos pueden ser explotados por productores privados individuales, asociados en familias o por otros vínculos aunque también pueden ser explotados en tierras estatales. El destino de la producción es para la comercialización y para autoabastecimiento.

LOCALIZACIÓN

La macrolocalización de un área para el fomento de un huerto intensivo con fines de generación de ingresos se hará atendiendo a los siguientes aspectos generales:

  1. Condiciones edafoclimáticas adecuadas a los cultivos del huerto que tienen salida para el autoconsumo y el mercado. Se deberán considerar los requerimientos generales de suelo y clima y sus factores favorables y desfavorables (limitantes), así como la idoneidad de los cultivos a las condiciones del lugar, su estacionalidad y relación con la demanda.
  2. Requisitos para la factibilidad de establecimiento del huerto bajo principios de la horticultura orgánica.

La microlocalización del huerto en la Finca se hará teniendo en cuenta:

  1. Suelo fértil naturalmente o susceptible de mejorar con prácticas y medios disponibles.
  2. Suelo con adecuadas propiedades físicas que permitan su laboreo y drenaje.
  3. Terreno con pendiente ligera (2 - 4 %).
  4. Suelo libre de infestaciones por nemátodos que no puedan ser controlados con métodos incompatibles con la agricultura orgánica.
  5. Disponibilidad de agua con calidad suficiente para uso agrícola.
  6. Fácil acceso.
  7. Idoneidad topográfica para el cercado, protección fitosanitaria y protección contra vientos.
  8. Disponibilidad de insumos.

Para el caso de la aprobación de un área en la que no existen alternativas para la selección, es decir que se trata de decidir si se utiliza como huerto o no, el análisis se deberá enfocar hacia el estudio de los factores limitantes de que los cultivos puedan expresar su rendimiento potencial y de los otros factores antes mencionados, así como la factibilidad del empleo de prácticas capaces de paliar el efecto negativo de dichos factores adversos. A diferencia del organopónico, en el huerto intensivo no se construyen contenedores o canteros con guarderas, sino que se utiliza el mismo suelo del área. Sin embargo esto no excluye el uso de materia orgánica como parte del medio de cultivo, todo lo contrario, la aplicación de materia orgánica en sus distintas variantes es parte de las prácticas de manejo intensivo del huerto. Por esta razón en su localización se debe considerar además la disponibilidad de fuentes de materia orgánica. Se refiere al cultivo de vegetales sobre suelos mejorados a través de prácticas agrícolas orgánicas y bajo manejos fitotécnicos intensivos y sostenibles. El tamaño del Huerto Intensivo varía de acuerdo con el área existente, la disponibilidad de agua y el volumen de producción necesarios: puede tener entre algunos cientos de metros cuadrados, hasta más de una hectárea, aunque no resultan muy aconsejables los huertos extremadamente grandes, dado que necesitan personal administrativo y recursos materiales costosos y, por lo general, la eficiencia disminuye. Cuando se presenta la necesidad de un área considerable de Huerto Intensivo, en forma compacta, es preferible subdividirla en áreas menores. El fomento y explotación de un huerto puede hacerse en diferentes condiciones. El primero de los casos sería el fomento de una huerto en condiciones de una finca en la que se dispone de diferentes terrenos, o en el segundo, el fomento en un área de dimensiones limitadas y que no ofrece posibilidades de selección, es decir o se trabaja o no se trabaja.

ORIENTACIÓN Y DISPOSICIÓN DE LOS CANTEROS

En todos los casos, es imprescindible que los canteros sean orientados transversales a la pendiente predominante en el terreno. Si esto no fuera posible, entonces se procederá a formar canteros de corta longitud. Esta práctica contribuye, en gran medida, a la conservación de los suelos y con ello, a la garantía de altos rendimientos. Siempre que la pendiente lo permita, los canteros se orientarán de norte a sur. En casos excepcionales, se pudiera utilizar la siembra en surcos en el Huerto Intensivo, para algunos cultivos como el quimbombó, o con el fin de emplear áreas que se encuentren en fase de rehabilitación o preparación de canteros, siempre sobre la base de la explotación intensiva. El factor decisivo en la estabilidad de los altos rendimientos, está determinado por la constancia y disciplina de las actividades para la restitución de la fertilidad del cantero, una vez realizada la cosecha, lo cual va desde el laboreo, para darle las condiciones físicas necesarias, que incluyen la subsolación ligera, hasta la aplicación de materia orgánica, antes de la próxima siembra, que debe alcanzar los 10 kg/m2 al año distribuidos por rotaciones de cultivos. En caso de déficit de materia orgánica para restituir la fertilidad del cantero, ésta puede ser aplicada localmente, en el nido de siembra de la postura o semilla. Tanto en el caso de los Organopónicos como de los Huertos Intensivos, se debe lograr un óptimo aprovechamiento del área como, por ejemplo, sembrar en la periferia, aprovechar la cerca para plantar habichuela, chayote u otros cultivos hortícolas trepadores, entre otras prácticas.

PRINCIPIOS TÉCNICOS GENERALES

Los principios en los que se sustenta el cultivo en huertos intensivos son en sentido general los mismos que para el cultivo organopónico u horticultura orgánica, solo que con adecuaciones a su diferencia fundamental con el organopónico: el uso del suelo del lugar. El cultivo en huertos intensivos posee lo señalado antes como ventaja, sin embargo como desventaja todo lo que esta relacionado con la posibilidad que ofrecen los contenedores para el control de condiciones y manejo del sustrato, así como en principio el hecho de que está en desventaja contra un sustrato que es mitad suelo mitad materia orgánica (u otra proporción como en el caso del uso de la zeolita como tercer componente), lo cual le otorga propiedades físico - químicas y biológicas mejoradas. Esta desventaja será menor en la medida en que la fertilidad natural del suelo sea mayor y en la que sea posible añadir estos materiales en cuantía apropiada, teniendo en cuenta las necesidades de los cultivos y el aspecto económico. No se excluye la posibilidad de que se pueda prescindir totalmente de la incorporación de materia orgánica como mejoradora de suelos para el inicio de la explotación del huerto. Existen suelos con características excepcionales para la horticultura en los que incluso no sería aconsejable el empleo de ningún material externo, que en muchos casos son armas de doble filo en cuanto a ser portadores de elementos minerales a niveles tóxicos, plagas o enfermedades del suelo y semillas de malezas. En este caso se encuentran algunos suelos de origen volcánico y suelos de forestas de América Central, que junto a la altitud y las variables climáticas concurrentes, le confieren propiedades exclusivas para una horticultura exitosa sin mayores limitaciones que el apropiado uso de la tecnología. Los principios a seguir desde el punto de vista fitotécnico corresponden a los de una horticultura orgánica, según se ha mencionado antes, pero el carácter de intensivo está conferido en honor a la palabra precisamente por el uso de procedimientos de este tipo con alcance a métodos de siembra, rotaciones, arreglos espaciales, asociaciones, métodos de preparación y mejora con Materia orgánica de los Suelos, aplicación de alternativas de fertilización biológica, alternativas biológicas de lucha contra Plagas y enfermedades, manejo integrado de malezas, uso del riego, entre otras prácticas.

Esencialmente estos principios pueden enumerarse como sigue:

  1. Uso del suelo del lugar enriquecido con materia orgánica y/u otros materiales.
  2. Uso de variedades de plantas resistentes a plagas, enfermedades y condiciones adversas del medio, adaptadas a las condiciones del huerto intensivo.
  3. Uso de alternativas biológicas y productos naturales para el control de plagas y enfermedades.
  4. Uso de alternativas biológicas y orgánicas para restaurar la fertilidad del suelo de forma sistemática e integrada.
  5. Empleo de prácticas fitotécnicas adecuadas y como complemento en el manejo intensivo del suelo.
  6. Uso de las distancias y sistemas de siembra más apropiados para cada especie cultivada, rotación y asociación de los cultivos en los Canteros.
  7. Uso de la estacionalidad de los cultivos, trazándose calendarios óptimos de siembra y sucesión, de forma que sea escalonada la cosecha o acorde a las necesidades o exigencias de los mercados.
  8. Uso de alternativas genéticas o fitotécnicas para el cultivo de especies que en condiciones controladas pueden extender su período de cosecha. Por ejemplo el tapado con telas que regulan la cantidad de radiación solar para hortalizas en el verano o uso de variedades adaptadas.
  9. Aprovechamiento máximo de los recursos naturales localmente disponibles en prácticas tales como el mulching o empajado, tutoreo de especies de enredadera, etc.
  10. Uso de productos estimuladores del crecimiento vegetal elaborados a partir de fuentes orgánicas.
  11. El huerto intensivo no excluye los principios de una agricultura integrada en los predios, en la que se combine la producción agrícola y animal como fuente de un flujo seguro de biorrecursos.
  12. La relación especialización - diversificación de la producción debe responder a un equilibrio armónico en correspondencia con el equilibrio recursos locales - insumos externos.
  13. La experiencia local es la mejor experiencia. Si bien se pueden adoptar prácticas de cultivo, ellas requieren ser adaptadas localmente, pues las condiciones climáticas, las características de los suelos, los recursos naturales, la población animal y vegetal al nivel de los macro y microorganismos e incluso las tradiciones, son características propias de cada zona geográfica y quiénes mejores las conocen, por el transcurso de los años, son quienes viven y trabajan en su entorno.

LA SIEMBRA COMO ACTIVIDAD FUNDAMENTAL

Preparación del cantero para la siembra.

Constituye una de las operaciones de mayor responsabilidad en la exploración del huerto intensivo. De su calidad depende el éxito de la producción y la estabilidad de los rendimientos en sucesivas cosechas. Una vez seleccionada el área, de acuerdo con los requisitos establecidos, se procede a la preparación básica del suelo. Para los huertos grandes Se incluye la subsolación y aradura profunda, en forma mecanizada o con tracción animal. Para huertos pequeños Es necesaria una preparación, a la mayor profundidad posible, con tridente. En ambos casos, siempre hay que tener presente que la friabilidad y aireación en el lecho de siembra es imprescindible para la obtención de altos rendimientos. Después de preparado y nivelado el suelo, se procede a la formación de los canteros, en los que se utilizan, fundamentalmente, 2 formas:

Época de siembra

Sembrar los cultivos en el momento más propicio donde coincidan las exigencias propias de cada especie vegetal es uno de los factores que favorecen el crecimiento y desarrollo de las plantas, permitiendo entre otros beneficios:

Tipo y norma de siembra

Para el caso de hortalizas de hojas, condimentos y rabanitos, se pueden realizar las siembras en marcos cuadrados o tres bolillos, de modo transversal al ancho del cantero, ya que permite una mayor densidad de plantas por metro cuadrado facilita las labores de escarde. Para el caso de Tomates, ajíAjíes, Habichuelas y Pepinos, la siembra más adecuada consiste en dos hileras a lo largo del cantero y, excepto los Ajíes, deberán ser tutorados, para obtener frutos de alta calidad, incrementar el rendimiento, lograr mayor densidad y evitar que los frutos se pongan en contacto con el sustrato, y evitar así la merma del rendimiento por concepto de pudrición. Las Habichuelas y Tomates de crecimiento determinado no requieren tutores.

Densidad de siembra

Al controlar la densidad de siembra logramos que las plantas encuentren el espacio vital óptimo para su desarrollo. Poblaciones mayores a las requeridas aumentan la competencia entre las plantas. Se incrementa el autosombreo, lo que favorece el desarrollo de Enfermedades fungosas producto del exceso de humedad. Menor cantidad de plantas por superficie aumenta la presencia de Plantas indeseables y no resulta económico en el uso de la tierra.


El uso de semilleros como fuente de rápida produción

Por la importancia que tiene disponer de Posturas listas para el trasplante durante todo el año, es necesario tomar medidas en el huerto intensivo para garantizar una producción estable, con altos rendimientos. Estas razones hacen que el área para Semillero debe ser preparada de igual forma que para el organopónico, es decir, con gualderas y mezclas de Materia orgánica con el suelo, para obtener un Sustrato orgánico. Además, se establecerá de tal manera que pueda ser preservado frente a inclemencias del tiempo, como abundantes lluvias, vientos fuertes y otras.


Referencias

  1. Abad, M. Curso superior de especialización sobre cultivo sin suelos / M. Abad.-- Almería : FIAPA, 1993.-- 363 p.
  2. Altieri, M.A. Agroecología. Bases científicas para una agricultura sustentable/M.A. Altieri.-- Consorcio Latino Americano sobre Agroecología y Desarrollo, 1997.-- 249 p.
  3. Guzmán, C.T, Yanet Ojeda y J.L. Pozo. La agricultura urbana. Algunos conceptos, consideraciones y perspectivas. En: Memorias. Primer Encuentro Internacional sobre Agricultura Urbana y su Impacto en la Alimentación de la Comunidad.-- Ciudad de La Habana : 1995, p. 7 - 11.
  4. Pérez, R. La Permacultura como forma de Agricultura Urbana. En: Memorias. Primer Encuentro Internacional sobre Agricultura Urbana y su Impacto en la Alimentación de la Comunidad.-- Ciudad de La Habana : 1995, p. 19 - 23.
  5. http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?TIPO_HTML=2&TIPO_BUS=3&LEMA=Huerto, ||http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?TIPO_HTML=2&TIPO_BUS=3&LEMA=Huerto||
  6. Manual técnico para organopónicos, huertos intensivos y organoponía semiprotegida. p2-9