Imaginación infantil

De EcuRed
La imaginación infantil
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Concepto:Son todas aquellas producciones literarias orales y escritas compuestas para desarrollar la fantasía

Imaginación infantil es la facultad de la mente que nos permite representar las imágenes de las cosas reales como de las ideales. Lo que hace es representarse experiencias, hechos vividos, acontecimientos que se están atravesando en el ahora, ya sea de manera visual, auditiva, táctil u olfativa-mente.

Contenido

Concepto y función de la imaginación

Por imagen se entiende la conciencia de algo que no está presenté a nuestros sentidos. Cuando el fenómeno mental es reconocido como parte de nuestra experiencia anterior lo llamamos imagen recuerdo, o simplemente recuerdo. Cuando es resultado de una combinación de experiencias anteriores, recibe el nombre de imagen-libre, o imagen por antonomasia. No son, pues, las cualidades del estado de conciencia lo que distingue el recuerdo de la imagen libre, sino la conciencia adicional de algo ya experimentado, creado o combinado por nosotros mismos. Cuando pienso, en un amigo ausente y me represento los rasgos o facciones de su rostro, la imagen que evoco es un recuerdo. Si en vez de una fisonomía familiar me represento un rostro nuevo, combinando a mi capricho o con fines estéticos elementos tomados de mi experiencia pasada, la imagen es libre.

La imaginación es la aptitud o capacidad de formar imágenes libres. Se le llama también imaginación constructiva o creadora, para distinguirla de la imaginación reproductiva, la cual no es, en substancia, sino un aspecto o fase de la memoria. Los educadores antiguos desdeñaban y hasta miraban con recelo y desconfianza este aspecto importantísimo de la vida mental. Creían equivocadamente que la imaginación era algo esencialmente falso y engañoso que vivía de irrealidades y que por lo mismo podía conducir al vicio y al error. Esta creencia ha sido ya tan refutada, que no tiene actualmente defensores. La fantasía, es decir, la imaginación abandonada a sí misma sin freno que la encauce, es ciertamente peligrosa. No puede decirse lo mismo de la imaginación puesta al servicio de los fines, intereses y necesidades de la vida. Tiene ésta una importancia tal, responde a necesidades tan profundas imperiosas, que sin ella la vida mental de hombre no se elevaría sobre el nivel de la bestia. Sin imaginación viviríamos siempre sujetos al presente. No podríamos anticipar el porvenir, no conseguiríamos nunca realizar ninguna obra de prudencia o previsión. Sin ella ni el arte ni la ciencia existirían. Ni el sabio podría construir una hipótesis y preparar una investigación, ni el artista dar vida a las ideas y emociones que anhelara expresar. Tampoco podríamos, sin ayuda de la imaginación, dirigir nuestra conducta ni realizar ninguno de los fines de la vida práctica. Gracias a ella el comerciante concibe y prepara sus negocios, el marino sus viajes, el agricultor los trabajos de cultivo y recolección de sus cosechas. Pero es más: la simple comprensión de una página escrita y hasta de un relato oral sería irrealizable si no pudiéramos representarnos por medio de imágenes las palabras leídas o escuchadas. La imaginación es tan necesaria a la inteligencia como lo es a la acción.

Variedades de la imaginación infantil

La imaginación representa en la vida infantil un papel de mucha trascendencia. No sólo es muy concreta, exuberante y viva la imaginación del niño, sino que éste tiende a proyectar al exterior sus propias creaciones, transforman de el mundo que le rodea y confundiendo frecuentemente la fantasía con la realidad. “Los niños—dice Meumann —proceden como si los productos de su fantasía fuesen una realidad indubitable. La muñeca recibe golpes o recompensas, según el caso; y cuando el caballito se deteriora, su dueño le compadece como si el juguete sintiese dolor en realidad.” La fantasía desempeña en el niño una función análoga a la que tiene en el adulto con respecto al goce artístico: nos dejamos llevar por la impresión que nos produce una obra de arte, sin preguntarnos si es algo real.

Hablando propiamente, no existen (por lo menos no se han observado) tipos de imaginación; en cambio hay multitud de variedades o aptitudes para ciertas formas de la actividad imaginativa. La imaginación, puede ser pasiva o activa. Es pasiva cuando el sujeto se abandona al juego de sus propias creaciones, sin plan ni propósito determinado. Es activa cuando persigue un fin y adopta una actitud inventiva, de creación o combinación, que influye extraordinariamente en la elección de las imágenes. Ejemplo de la primera es la del hombre que sueña despierto. Pertenecen a la segunda variedad la del artista, la del investigador científico, la del hombre de negocios, etc. La imaginación puede ser asimismo reproductiva (la que hace revivir otros estados de conciencia ya experimentados) y creadora o constructiva (que combina o forma imágenes nuevas). También se divide en rica o exuberante y en pobre o improductiva; en objetiva (casi reducida a los procesos sensoriales) y abstracta, y, últimamente, en quiméricao ingenua y analítica o crítica. Todas estas diferencias son relativas, y no se excluyen las unas a las otras. Cuando la imaginación se pone al servició de intereses estéticos, científicos, prácticos, etc., da lugar a otras tantas variedades, que reciben el nombre de imaginación artística, científica, práctica, moral, religiosa, etc. La imaginación del niño se distingue por ciertos caracteres o propiedades: es más pasiva que activa; más objetiva que abstracta; más reproductiva o imitativa que creadora; muy viva y exuberante; falta de crítica y muy subjetiva oinclinada a transformar fantásticamente la realidad exterior.

Medición de la imaginación infantil

La técnica de la medición de este poder mental se ha desenvuelto poco. Los métodos de que dispone son algo toscos e imperfectos. Los principales son el de las manchas de tinta, el de invención lingüística, el de composicióny el de interpretación de fábulas. El primero se sirve de una colección de hojas de papel, en cada una de las cuales se deja caer una gota de tinta que se extiende después, doblando la hoja y comprimiendo la misma entre los dedos. Se exhiben al niño los machones de tinta, uno a uno, durante medio minuto, y se le pide que diga las cosas que ve en cada manchón. El promedio de las imágenes sugeridas (cociente del número total de imágenes por el de los machones) representa el índice de la imaginación del sujeto. El método de invención lingüística tiene varias formas: una de ellas, llamada de Masselon, consiste en formar el mayor número posible de oraciones completas con tres palabras, niño, pelota, río, o bien carta, rey, persona, etc. Se conceden al sujeto cinco minutos para cada serie de oraciones hechas con un grupo de palabras. El promedio de oraciones escritas sirve de índice a la imaginación. Otra forma del método de invención lingüística es la de Meumann. En ésta se ofrecen al sujeto del experimento grupos de dos palabras, y se le pide que forme con cada par un juicio congruente. Algo más complicado que los anteriores es el de redacción de cuentos, bien sobre tres palabras, que sirven de base a la narración, bien sobre una serie de ideas cuya interpretación y desarrollo se pide al sujeto. El psicólogo Meumann empleó con éxito admirable la siguiente serie de ideas: casa ardiendo-niño solo—mono inteligente padres agradecidos – recompensa. El método de composición escrita tiene el carácter de un trabajo escolar. Se pide al sujetó que desarrolle un tema o asunto determinado. El número de imágenes sirve de índice al poder de invención. Y, últimamente, el método de interpretación de fábulas suministra un excelente medio de explorar la imaginación del niño. Se leen a éste, una a una, varias fábulas cortas, y sé le pide que explique en qué consiste la enseñanza, moral o aplicación (la punta, como se dice vulgarmente) del apólogo. Las fábulas se copian previamente en hojas separadas de papel, tomándolas al efecto de una serié ya estudiada.

Fuente

  • Aguayo, A.M. Pedagogía. Imprenta:"La Moderna Poesía". La Habana, 1924.

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