John F. Kennedy

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John Fitzgerald Kennedy
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Presidente de los Estados Unidos de América
35º Presidente de los Estados Unidos
20 de enero de 1961 - 22 de noviembre de 1963
VicepresidenteLyndon B. Johnson
PredecesorDwight D. Eisenhower
SucesorLyndon B. Johnson
Datos Personales
Nacimiento29 de mayo de 1917
Brookline, Massachusetts, Bandera de los Estados Unidos de América Estados Unidos
Fallecimiento22 de noviembre de 1963
Dallas, Texas, Bandera de los Estados Unidos de América Estados Unidos
Causa de la muerteMagnicidio
Conocido porJohn F. Kennedy, Jack Kennedy, JFK
CónyugeJacqueline Bouvier Kennedy

John Fitzgerald Kennedy (Brookline, Massachusetts, 29 de mayo de 1917Dallas, Texas, 22 de noviembre de 1963) fue el trigésimo quinto Presidente de los Estados Unidos. Fue conocido como John F. Kennedy, Jack Kennedy por sus amigos y popularmente como JFK.

Elegido en 1960, Kennedy se convirtió en el segundo presidente más joven de su país, después de Theodore Roosevelt. Ejerció como Presidente desde 1961 hasta su asesinato en 1963.

Durante su mandato firmó la orden ejecutiva que impuso el Bloqueo a Cuba, el 7 de febrero de 1962, dando inicio a todo un andamiaje de decisiones ejecutivas para lograr la consolidación de la política de bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba y promovió su aislamiento político a nivel regional e internacional.

Durante la administración de Kennedy se produjo la invasión mercenaria de Playa Girón, que pretendió apoderarse militarmente de Cuba, pero terminó en un gran fracaso al ser derrotada por el pueblo cubano en sólo 72 horas.

Desató la Crisis de Octubre de 1962 (Crisis de los Misiles).

Contenido

Biografía

Infancia y juventud

Sus padres fueron Joseph P. Kennedy y Rose Fitzgerald. Su padre fue un empresario de éxito y líder de la comunidad irlandesa estadounidense y embajador ante el Reino Unido. Rose era la hija menor de John "Honey Fitz" Fitzgerald, una prominente figura política de Boston, que fue congresista y alcalde de su ciudad. El matrimonio tuvo nueve hijos y John fue el segundo de ellos.

En septiembre de 1931, John fue enviado con su hermano mayor, Joe, dos años más que él, al colegio privado masculino "The Choate School" a sesenta millas de su casa en Wallingford, Connecticut, un instituto de preparación para la universidad. Se graduó de Choate en junio de 1935. El "superlativo"[1] de Kennedy en la revista de fin de año del colegio fue "El que tiene más probabilidades de llegar a Presidente".

En 1940 completó su tesis, "Appeasement in Munich," sobre la participación del Reino Unido en los Acuerdos de Múnich. Inicialmente quería que su tesis fuera privada, pero su padre lo convenció para que la publicara en un libro. Se graduó cum laude en Harvard con un título en relaciones internacionales en junio de 1940, y en julio del mismo año su tesis fue publicada con el título ¿Por qué Inglaterra se durmió?[2] (Why England Slept), que se convirtió en un superventas.

En la primavera de 1941 se ofreció como voluntario para el Ejército de los Estados Unidos pero fue rechazado principalmente por sus problemas de columna. Sin embargo, en septiembre de ese año la Armada de los Estados Unidos lo aceptó, por la influencia del director de la Oficina de Inteligencia Naval (ONI), un antiguo ayudante naval de su padre en su etapa como embajador en Gran Bretaña.

Estuvo estudiando en la Escuela de Entrenamiento de Oficiales de la Reserva Naval (Naval Reserve Officers Training School) y en el Centro de Entrenamiento de Escuadrones de Lanchas Torpederas (Motor Torpedo Boat Squadron Training Center) antes de ser destinado a Panamá y finalmente a las operaciones del Pacífico. Participó en varias misiones y fue ascendido a teniente, comandando una lancha "patrulla torpedera" (PT boat, lanchas pequeñas y rápidas destinadas a atacar por sorpresa grandes buques, cuyo efecto fue comparado con el de los mosquitos).

Recibió la Medalla de la Marina y del Cuerpo de Marines y un reconocimiento por una acción el 2 de agosto de 1943 en las Islas Salomón.

Vida política

Terminada la Segunda Guerra Mundial, Kennedy consideró la idea de hacerse periodista. En los años anteriores a la guerra no había pensado en la política pues su familia había depositado sus esperanzas políticas en su hermano mayor, Joseph P. Kennedy, Jr.. Sin embargo, Joseph falleció en la Segunda Guerra Mundial.

Cuando en 1946 el Representante de los Estados Unidos James Michael Curley dejó su cargo vacante en un distrito predominantemente demócrata para aspirar al cargo de Alcalde de Boston, Kennedy se postuló al cargo de Representante, obteniendo la victoria ante su oponente republicano por una amplia mayoría. Fue miembro del Congreso durante seis años. Sus votos a las distintas iniciativas no se ajustaron a una tendencia fija, y frecuentemente diferían de la posición del Presidente Harry S. Truman y de la del resto del Partido Demócrata. En 1952 venció al candidato republicano Henry Cabot Lodge, Jr. en la elección por el cargo de Senador de los EE. UU.

En 1956, el candidato presidencial Adlai Stevenson dejó en manos de la Convención del Partido Demócrata la nominación de un candidato a la vicepresidencia de los EE. UU. Kennedy terminó segundo en las votaciones, superado por el Senador Estes Kefauver de Tennessee. Gracias a este episodio y a pesar de su derrota, Kennedy adquirió notoriedad nacional, lo cual lo ayudaría en los años siguientes. Su padre, Joseph Kennedy, señaló que en el fondo era bueno para John no haber obtenido la nominación, porque luego muchos hubieran culpado a los católicos de la derrota electoral, aunque en privado reconocieran que cualquier demócrata hubiera tenido graves dificultades compitiendo contra Eisenhower en 1956.

John F. Kennedy votó, como senador, la aprobación final de la Ley de Derechos Civiles de 1957, la primera ley que protegía algunos derechos de las minorías, particularmente el derecho efectivo al voto de los negros en los estados sureños. Sin embargo, previamente Kennedy había votado a favor de una enmienda que limitaba la capacidad de los tribunales para perseguir los incumplimientos de tales derechos civiles, enmienda que estrechaba en gran parte la efectividad de la ley (dejaba a la ley "sin dientes", como se dijo entonces), al impedir la condena de los que la violaran. Algunos segregacionistas radicales, como los senadores James Eastland y John McClellan, o el gobernador de Misisipi James Coleman fueron de los primeros que apoyaron la campaña presidencial de Kennedy.

El Senador republicano por Wisconsin Joseph McCarthy, principal responsable de la caza de brujas anticomunista de principios de los años 1950, fue un gran amigo de la familia Kennedy. Joe Kennedy apoyó siempre a McCarthy. Robert F. Kennedy trabajó para el subcomité de McCarthy, y McCarthy estuvo relacionado sentimentalmente con Patricia Kennedy. En 1954, cuando el Senado estudiaba condenar al senador de Wisconsin, John Kennedy redactó un discurso censurando a McCarthy, pero nunca lo entregó.

El 2 de diciembre de 1954 el Senador Kennedy se encontraba en el hospital cuando el Senado comunicó su altamente publicitada decisión de censurar a McCarthy. Aunque ausente, Kennedy pudo haber influido en la decisión, pero optó por no hacerlo y nunca indicó cómo hubiera votado. Este episodio dañó severamente el apoyo a Kennedy en la comunidad más progresista, especialmente de Eleanor Roosevelt, incluso en la elección de 1960.

Presidencia de los Estados Unidos

El 2 de enero de 1960, Kennedy manifestó su intención de competir en las elecciones presidenciales de ese mismo año. En las elecciones primarias del partido Demócrata, derrotó al senador Hubert Humphrey de Minnesota y al senador Wayne Morse de Oregón.

El principal oponente de Kennedy en la convención de Los Ángeles fue el senador Lyndon B. Johnson de Texas. Adlai Stevenson, el candidato nominado por los demócratas en 1952 y 1956, no estaba compitiendo oficialmente pero tenía gran apoyo de las bases, presentes o no en la convención. El 13 de julio, Kennedy consiguió ser elegido candidato presidencial del Partido Demócrata.

Los temas de mayor importancia en los debates por la presidencia incluían el catolicismo de Kennedy, Cuba, la preocupación respecto a si la Unión Soviética estaba ganando o no la carrera espacial y los programas de misiles.

Entre septiembre y octubre se realizaron tres debates presidenciales entre Kennedy y Richard Nixon, en ese momento Vicepresidente de los Estados Unidos y también el candidato presidencial Republicano.

Después del debate, la campaña de Kennedy ganó impulso, logrando sobrepasar por algunos puntos a Nixon en la mayoría de las encuestas. El martes 8 de noviembre, Kennedy venció a Nixon en una de las elecciones presidenciales más ceñidas del siglo XX. En el voto popular nacional Kennedy derrotó a Nixon por 49,7% contra 49,5%, mientras que en el colegio electoral ganó con 303 votos contra los 219 obtenidos por Nixon (se necesitaban 269 para ganar). Catorce electores de Misisipi y Alabama rehusaron apoyar a Kennedy debido a su apoyo al movimiento de derechos civiles; estos electores dieron sus votos al Senador Harry F. Byrd, Sr. de Virginia.

Kennedy, con 43 años de edad, se convirtió en la persona más joven elegida como Presidente de Estados Unidos. Sin embargo, no fue el más joven en ejercer el cargo, pues en 1901, el Vicepresidente Theodore Roosevelt, de 42 años de edad, ejerció como presidente tras el asesinato del Presidente William McKinley.

John F. Kennedy juró como el 35º Presidente de los Estados Unidos el 20 de enero de 1961. En su discurso inaugural[3] habló de la necesidad de que los ciudadanos estadounidenses fueran más activos, pronunciando una de sus frases más famosas: "No preguntes lo que tu país puede hacer por ti; pregunta lo que tú puedes hacer por tu país."

Política exterior

Antes de que Kennedy fuera electo presidente, la administración de Eisenhower creó un plan para derrocar a la naciente Revolución Cubana. Su gobierno heredó los planes agresivos de la administración precedente contra Cuba y culminó los preparativos de la fracasada invasión por Playa Girón. Bajo su mandato fueron armados, financiados, adiestrados e infiltrados en Cuba grupos de la CIA con fines subversivos y patrocinadas las bandas contrarrevolucionarias que perpetraron asesinatos y sabotajes que costaron vidas humanas.

A pesar de haber sancionado los métodos y los fallos de la CIA tras el fiasco de Girón, Kennedy, no cambió la política de hostilidad de Washington contra La Habana y organiza un Grupo Especial Amplio, encargado de concebir y encabezar las operaciones contra Cuba, compuesto por su hermano, Robert Kennedy (Fiscal General), de su consejero militar (el general Maxwell Taylor), del consejero nacional para la seguridad (McGeorge Bundy), del secretario de Estado (Dean Rusk), asistido por un consejero (Alexis Johnson), del secretario de Defensa (Robert McNamara), asistido por un consejero (Roswell Gilpatric), del nuevo director de la CIA (John McCone), y del jefe de Estado Mayor (el general Lyman L. Lemnitzer).

Unos meses más tarde, el general Maxwell D. Taylor, en aquel momento presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor, aseguraba al Presidente que no creía posible el derrocamiento del gobierno cubano sin la intervención directa de Estados Unidos, por lo cual recomendaba "un curso más agresivo de la Operación Mangosta, cuya ejecución, autorizada por Kennedy, debía escalar sus medidas hasta crear el escenario propicio para asestar un golpe aéreo masivo sorpresivo y/o realizar la invasión.

Los gobiernos de Cuba y la Unión Soviética, en un acto de total legalidad y dentro de las prerrogativas de dos gobiernos soberanos, habían firmado el "Acuerdo entre ambos sobre la colaboración militar en la defensa del territorio nacional de Cuba".

Crisis de Octubre

El 20 de junio de 1962, el Estado Mayor General de la URSS aprobó la jefatura y composición de la Agrupación de Tropas Soviéticas que participaría en la Operación Anadyr. El comandante Raúl Castro viajó a Moscú del 3 al 16 de julio y, entre otras cosas, reiteró el criterio del Comandante en Jefe Fidel Castro, de hacer público el acuerdo militar cubano-soviético como acto soberano entre dos Estados. No obstante, la parte soviética insistió en mantener la operación en secreto, algo imposible de lograr debido a su envergadura y al sobrevuelo sistemático de la aviación de exploración norteamericana sobre Cuba.

Las unidades de la Agrupación de Tropas Soviéticas comenzaron a llegar a Cuba a principios de agosto. Por esos días ya la inteligencia de EE.UU. había determinado la presencia en Cuba de cohetes antiaéreos y aviones Mig—21, construcciones no identificadas y la existencia de especialistas militares soviéticos.

El 22 de octubre, al decretarse el bloqueo naval contra Cuba y crearse todas las condiciones para bombardear e invadir la Isla se desencadenaba la llamada Crisis de Octubre. Kennedy demandó la retirada de las armas estratégicas soviéticas basificadas en Cuba, y declaró el bloqueo naval, ante lo cual, las FAR respondieron con la Alarma de Combate para todas sus unidades.

Entre el 26 y el 31 hubo un intercambio de mensajes entre Nikita Jruschov y Fidel. En los firmados por el dirigente soviético se evidencia la unilateralidad de su actuación y la subestimación con que trataba al pequeño país; mientras que los del líder cubano alertaban sobre los peligros y se apegaban con firmeza a los principios revolucionarios.

El domingo 28 de octubre, el Kremlin comunicó a Washington que se habían impartido órdenes para interrumpir la construcción de las instalaciones, desmantelar las existentes y retornar las armas nucleares desplegadas a la URSS. En la tarde de ese día, Cuba rechazó la inspección de su territorio que habían acordado las dos potencias y dio a conocer su posición con "Los Cinco Puntos".

Los Estados Unidos y la URSS se pusieron de acuerdo sobre la base de la propuesta de Jruschov del día 26 de octubre, lo que para ambas superpotencias marcó el fin de la Crisis. El 30 y el 31 de octubre fue suspendido el bloqueo naval por la visita de U. Thant a Cuba; reanudado el 1 de noviembre. El 20 de noviembre a las 18.45 h Kennedy ordenó levantar el bloqueo naval y el 22 el Gobierno Revolucionario declaraba la vuelta a la normalidad en la Isla, luego de permanecer en pie de guerra desde el 22 de octubre.

Otras acciones

De cara al resto de América Latina, Kennedy quiso contrarrestar el influjo de la Revolución Cubana y de los revitalizados movimientos sociales con la implantación de la Alianza para el Progreso. Pero lo que en el papel se nombró "una revolución pacífica y democrática" terminó en nuevos baños de sangre.

Para frenar el despliegue de las multiformes luchas populares latinoamericanas y caribeñas, se inició una escala represiva y de nuevos golpes de Estado militares, y una nueva cadena de intervenciones militares directas e indirectas de los EE.UU. en la región.

En el sureste de Asia, Kennedy continuó lo que Eisenhower había comenzado, usando fuerza militar limitada para combatir las fuerzas comandadas principalmente por Ho Chi Minh. Estableció programas para ayudar al inestable gobierno francés de Vietnam del Sur proveyendo ayuda política, económica y militar, lo que incluía el envio de 16.000 consejeros militares y Fuerzas Especiales de EE. UU. a la región. Kennedy acordó también utilizar "zonas libres para disparar" (free-fire zones),[4] napalm, agente Naranja y aviones jet.

En 1963, promovió un golpe militar de los grupos reaccionarios del sur de Vietnam y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) se encargó de asesinar al presidente Ngo Dinh Diem y de sustituirlo por una Junta Militar con el objeto de impedir la libre determinación de sus habitantes de unirse a la República Democrática de Vietnam, dirigida por Ho Chi Minh.

Política interna

Kennedy llamó a su programa de política interna "La nueva frontera" (New Frontier). Ambiciosamente prometía fondos federales para la educación, atención médica para la tercera edad y la intervención del gobierno para detener la recesión. Prometió también poner fin a la discriminación racial. En 1963, propuso una reforma en los impuestos que incluía su reducción, que fue aprobada por el Congreso en 1964, después de su asesinato.

Uno de los asuntos nacionales más agobiantes de la era Kennedy fue el turbulento final de las prácticas de discriminación racial toleradas o incluso autorizadas por las autoridades estatales.

La segregación en los autobuses, los restaurantes, los teatros, cines, baños y otros espacios públicos continuó. Kennedy apoyó la integración racial y los derechos civiles, y durante su campaña presidencial en 1960 telefoneó a Coretta Scott King, esposa del encarcelado reverendo Martin Luther King, Jr., lo que, quizás, atrajo apoyo del electorado negro a su candidatura. La intervención de John y Robert Kennedy aseguró la excarcelación de King.[5]

El 9 de septiembre de 1963 Kennedy se dirigió al país con motivo de la segregación que continuaba ocurriendo en Alabama, e instó al gobernador Wallace que el orden solo se mantendría en tal estado si él estaba dispuesto a exigirlo.

El 11 de junio del mismo año, el Presidente Kennedy intervino cuando el Gobernador de Alabama, George Wallace, bloqueó la puerta de la Universidad de Alabama para impedir matricularse a dos estudiantes afro-estadounidenses, Vivian Malone y James Hood. George Wallace sólo cedió y se apartó cuando fue requerido por los alguaciles federales, el Fiscal General Nicholas Katzenbach y la Guardia Nacional de Alabama. Esa tarde Kennedy dio su famoso discurso sobre los derechos civiles por radio y televisión.[6]

Kennedy deseaba con ansiedad que Estados Unidos liderara la carrera espacial. La primera vez que Kennedy declaró el objetivo de llevar a un hombre a la Luna fue en una Sesión Conjunta de Congreso y Senado, celebrada el 25 de mayo de 1961. En esa ocasión dijo:

Primero, creo que esta nación debe asumir como meta el lograr que un hombre vaya a la Luna y regrese a salvo a la Tierra antes del fin de esta década. Ningún otro proyecto individual será tan impresionante para la humanidad ni más importante que los viajes de largo alcance al espacio; y ninguno será tan difícil y costoso de conseguir.

Los EE.UU. lanzaron un satélite a la órbita geoestacionaria y Kennedy solicitó al Congreso que aprobara un presupuesto de más de 25 mil millones de dólares para el Programa Apolo. El 20 de julio de 1969, casi seis años después de la muerte de JFK, el objetivo del Programa Apolo fue alcanzado y un hombre aterrizó en la Luna.

Relaciones con Cuba

Kennedy y su equipo heredaron de la administración anterior al plan de invasión mercenaria a Cuba que, a un costo de más de 13 millones de dólares se había estado preparando desde mediados de 1960[7]. Sin embargo fue su administración la que finalmente dio luz verde a la invasión por Bahía de Cochinos, financiada, armada y entrenada por Estados Unidos. Cuando aquella agresión mercenaria fue derrotada en apenas 72 horas, el jefe de la Casa Blanca se abstuvo de ordenar la entrada en acción de las tropas y medios del Pentágono. También bajo su mandato se desarrolló la Operación Mangosta, puesta a punto por la CIA para articular a grupos contrarrevolucionarios con el fin de desarrollar acciones terroristas y de desestabilización dentro de la isla. Por aquella época, la CIA, con autorización del más alto nivel, fraguaba intentos de asesinar a Fidel Castro y a otros dirigentes revolucionarios.

En febrero de 1962 el gobierno de John F. Kennedy impuso a Cuba el bloqueo económico total. En ese año se desató la llamada Crisis de Octubre o Crisis de los Misiles, que estuvo a punto de desembocar en una guerra nuclear. Los cohetes nucleares soviéticos, que estos habían instalado en Cuba para su defensa, fueron retirados de la Isla a cambio del compromiso de Estados Unidos de no atacarla militarmente.

En el año 1963 continuó la hostilidad del gobierno estadounidense contra Cuba; pero se revelaron indicios de un empeño del gobierno de Estados Unidos de encontrar un modus vivendi con Cuba en intercambiar ideas y mensajes[7]. Se realizan algunos intercambios por medio de las representaciones diplomáticas de ambos países en las Naciones Unidas y a sugerencia de Bill Attwood, el presidente Kennedy envía al periodista francés Jean Daniel a Cuba con un mensaje para el Primer Ministro Fidel Castro. El gobierno cubano responde positivamente abriendo el canal de comunicación[7].

El 5 de noviembre de 1963, 17 días antes del magnicidio en Dallas, fue hecha una grabación que recoge una conversación en el despacho oval entre Kennedy y George McBundy, jefe del Consejo Nacional de Seguridad. La cinta prueba la disposición de John F. Kennedy a iniciar un diálogo con Cuba.

Según el grupo de estudios National Security Archive (NSA), especializado en la obtención y análisis de documentos desclasificados por el gobierno estadounidense, en aquel encuentro Kennedy aprobó el viaje secreto a Cuba de su embajador alterno ante las Naciones Unidas, William Attwood.

Todo esto podría estar en sintonía con el doble carril por el cual transitaba su gobierno, que había heredado una serie de planes desestabilizadores contra el proceso revolucionario liderado por Fidel Castro.

Asesinato

El automóvil presidencial momentos antes del asesinato.
El automóvil presidencial momentos antes del asesinato.
El 22 de noviembre de 1963, en Dallas, Texas, cae asesinado el presidente John Kennedy. Lo sustituye el vicepresidente Lyndon Johnson.

Los tres proyectiles homicidas le alcanzaron cuando viajaba en un automóvil descubierto, en el centro de Dallas, donde iba a pronunciar un discurso. El mandatario viajaba en la limosina acompañado de su esposa Jacqueline, el Gobernador del Estado de Texas, John Connally, y su esposa; el vicepresidente Lyndon Johnson, y la esposa de éste. Ambos resultaron ilesos providencialmente.

Dos de los tres proyectiles alcanzaron con fatales consecuencias al Mandatario. El tercer proyectil hirió al gobernador de Texas, John Connally. Cuarenta minutos después del atentado, el Presidente dejaba de existir en la clínica donde recibió los primeros auxilios.

Lee Harvey Oswald, su presunto asesino, fue arrestado en un teatro aproximadamente 80 minutos después de los disparos. Oswald fue inicialmente acusado por el homicidio de un oficial de policía de Dallas, J.D. Tippit, antes de ser acusado por el homicidio del presidente. Oswald dijo no haber matado a nadie, alegando que él era un señuelo. A los dos días Jack Ruby, propietario de un club de Dallas, le asesinó. Es arrestado inmediatamente y en declaraciones posteriores, afirmó que había disparado a Oswald por una ofuscación del momento y que no había planeado el asesinato.

El informe oficial de la Comisión Warren dice que Lee Harvey Oswald fue el único asesino, aunque durante años muchos se han acumulado elementos en torno a que fue una sórdida conspiración que involucró a poderosos intereses políticos, económicos, a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) e incluso, a conocidos terroristas cubano-americanos.

Para algunos especialistas la teoría de un tirador solitario es falsa e incluso, un museo que existe en Dallas expone la teoría de que el homicidio fue resultado de nueve tiros disparados por dos personas, lo que contradice la versión oficial de que sólo hubo tres disparos y un único francotirador.

Aunque en 1988 el departamento de Justicia cerró la investigación por falta de pruebas convincentes de conspiración, años después testigos que estuvieron cerca de los sucesos manifestaron que fueron ignorados y nunca llamados a declarar.

Algunos especialistas como Robert Dallek, profesor de historia de la Universidad de Boston, consideran que una de las causas que cerraron la investigación fue que el FBI y los servicios de inteligencia quisieron ocultar su incapacidad para asegurar la protección del presidente o tal vez su participación en los hechos.

Otras hipótesis argumentan que detrás de la muerte de Kennedy están los cubanos de Miami, dolidos por el fracaso de la invasión de Playa Girón y su renuencia a ordenar una intervención de la isla con las fuerzas armadas de Estados Unidos, señalan algunos documentos de la época.

Incluso, medios de prensa internacionales han citado recientemente que el terrorista de origen cubano y agente de la CIA Luis Posada Carriles estaba en Dallas el día del crimen.

El 14 de marzo de 1967, el cuerpo de Kennedy fue trasladado a su sepultura permanente situada en el Cementario Nacional de Arlington.

Fidel en una de sus frases expresó:

Pudo más el orgullo herido, y de nuevo se vio arrastrado a la idea de invadirnos. Esto trajo la Crisis de Octubre y los riesgos más graves que ha conocido hasta hoy el mundo de una guerra termonuclear. Emergió como una autoridad de esa prueba gracias a los errores de su adversario principal. Quiso conversar seriamente con Cuba y así lo decidió. Envió a Jean Daniel para conversar conmigo y regresar a Washington. Este cumplía su misión en ese momento, cuando llegó la noticia del asesinato del Presidente Kennedy. Su muerte y la extraña forma en que se programó y llevó a cabo fue verdaderamente triste.[8]

Posibles conspiraciones

Según han revelado el ex guardaespaldas de Kennedy, Paul Kangas, y otros investigadores, Richard Nixon y George Bush estaban en Dallas el 22 de noviembre de 1963, aunque ambos políticos alegaran que no recordaban donde estaban ese día. Una de las evidencias en las que se apoyan los investigadores, es un memorándum de Edgar Hoover, director del FBI, donde se revela que George Bush, oficial de la CIA, informó el 23 de noviembre de 1963 cómo estaban reaccionando contra Kennedy los exiliados cubanos.[9]

Carl Freund, del diario Dallas Morning News, entrevistó a Nixon el propio día del magnicidio. Este aseguró que Kennedy excluiría a Lyndon Johnson como Vice de la candidatura en 1964 y arremetió contra el Presidente por las demostraciones raciales:

Ofreció más de lo que puede realizar.[10]

El diario agregó que Nixon asistía allí a una reunión de la compañía Pepsi Cola y se hospedó en el hotel Baker. The Dallas Times Herald publicó la víspera del magnicidio una foto tomada en Dallas de Nixon y Donald Kendall, presidente de la Pepsi Cola. Ante las pruebas documentales, Nixon admitió que estuvo allí invitado por Kendall. Según el investigador Kangas, Nixon no abandonó la ciudad antes del asesinato, pues "los documentos del Aeropuerto muestran que se marchó después del asesinato".[10]

Según Madeleine Brown, amiga del Vicepresidente Johnson, este asistió con ella el 21 de noviembre a una recepción privada en casa de Clint Murchinson, magnate petrolero de Dallas, donde pronunció una frase enigmática:

A partir de mañana esos malditos Kennedy no serán más un problema.[11]

Referencias

Fuentes