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La Familia en la formación de valores. La familia es referencia de vida de cada persona en esta sociedad; son estructuras complejas en donde se vierten las emociones de los individuos, son filosofías de vida en donde se mantienen los vínculos afectivos, valorales y en donde se ponen más a prueba los conflictos humanos. En el seno de la familia se producen procesos básicos: la expresión de sentimientos, adecuados o inadecuados, la personalidad del individuo y patrones de conducta; todo esto se aprende en la dinámica familiar y los que así aprendan enseñarán a su vez a sus hijos, más o menos del mismo.
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La familia
La familia, desde la antigüedad, es la célula fundamental de la sociedad, que ha perdurado, no importa la edad que tengamos, el cargo que ocupemos, el estatus social que disfrutemos, sin temor a equivocarnos podríamos denominarla como: El refugio espiritual, donde se socializan los conocimientos, las alegrías, emociones y tristezas de los mejores y peores momentos, y la que nos aconseja o sugiere cómo debe ser nuestra actuación cuando entramos en conflicto y no sabemos o no estamos seguros de cual es la mejor opción en el camino a seguir.
Para formar valores es recomendable atender los requisitos pedagógicos siguientes:
- No se debe pretender formar todos al unísono, es necesario priorizar aquellos que se desean formar y dirigir los esfuerzos en esa dirección.
- Los valores priorizados deben ser ordenados de acuerdo al sistema de relaciones.
- Es imprescindible mostrar la significación social que tiene el valor porque sin esa condición es difícil consolidarlo.
- Es necesario determinar cuáles son las normas de conducta que se desea que los estudiantes posean.
El valor responsabilidad, debe presidir la actividad humana como algo consustancial y exclusivo del ser humano, está presente en toda persona y profesión, no obstante, lo que se trata es de fortalecer la conducta y el comportamiento ciudadano de los estudiantes que se forman.
Al lograr la estructura de cada valor es necesario compararlos para determinar las relaciones que existen entre ellos y con otros valores, así como la posible jerarquización o dependencia que se puede establecer. Aunque se ha realizado la jerarquización de los valores, estos se conciben interactuando; por ejemplo, un individuo responsable puede ser a la vez honrado, honesto, patriota, internacionalista, laborioso y antiimperialista.
Cada valor conserva su independencia, contenido y forma de manifestación en la conducta, pero no se dan fraccionados sino en su integralidad tal como es la personalidad que los configura y desarrolla. Guardan una relación entre sí y con otros aspectos de la personalidad, entre ellos, los sentimientos, las actitudes, las cualidades y las motivaciones personales, o sea, cualquier valor posee la capacidad de ser movilizador de los restantes valores.
Es necesario establecer las nociones cognoscitivas y las posibles normas de conducta que corresponden a los valores y tener en cuenta que a partir de ello se realiza la operacionalización, que constituye la manifestación concreta que permite el diagnóstico y la evaluación del desarrollo de los valores.
Funcionamiento familiar
El adecuado funcionamiento familiar, será sin dudas una garantía para todos los miembros que conviven en ella, y en la formación moral y social de niños, adolescentes y jóvenes es vital, tomando en consideración que sus responsabilidad es propia y privada. Nos atreveríamos a expresar que al igual que no hay dos personas iguales (aunque muchas son semejanzas, más que sus diferencias) no hay dos familias iguales.
Lo anterior tiene como premisa que cada cual, en lo individual o en lo colectivo, asimila toda la experiencia legada en su tránsito por la vida; la significación que cada situación o actividad le ha aportado y tiene una representación positiva o negativa de lo que acontece a su alrededor.
En la actualidad
En la actualidad, al hablar de la familia se refiere en su estructura funcional a diferentes tipos que puede variar según el grado de parentesco de sus miembros, así se encuentran:
- La constituida por mamá, papá e hijos (familia nuclear).
- La que además de existir los miembros anteriores también conviven otros (abuelos, tíos, primos, etc.); conocida como familia extendida.
- Donde solo conviven mamá e hijos (familia nuclear monoparental).
- Donde conviven mamá, hijos y abuelos (familia extendida monoparental).
- Donde además de mamá, o papá e hijos hay un padre o madre sustituto con hijos de su matrimonio anterior (familia ensamblada).
En todos los casos, estos diferentes grupos de personas, que habitan bajo un mismo techo y comparten un sistema de relaciones a diario, constituyen una familia y es imprescindible que todos se acepten y toleren como tal, donde se discutan y tomen acuerdos de qué hacer y cómo, lo contrario, origina conflictos que resultan contradictorios, y en la mayoría de las ocasiones resultan traumáticos para los hijos que se tratan de educar.
La familia está considerada como una de las fuerzas más poderosas en la educación y formación de la personalidad y de los valores como estructura compleja de esta. Es por ello la importancia de que en el seno del hogar se respire un clima emocional positivo; cargado de afecto, respeto, comunicación y tolerancia mutua.
En la literatura se señala que no hay un programa para educar en la familia, y a veces determinado autores exponen, que esta educación resulta más espontánea, sin embargo existen normas, tradiciones, costumbres, principios éticos que los padres a diario tratan de enseñar y controlar en sus hijos. Es la primera fuente de vivencias emocionales y aprendizajes básicos para niños (as). Es reconocido por toda la sociedad que en el seno de la familia es donde se aprende, interioriza y se incorpora por primera vez todo aquello que posteriormente va a guiarnos en nuestro tránsito por la vida.
Las tareas hogareñas en la formación de valores
Las tares hogareñas tienen que constituirse en responsabilidad compartida entre cada uno de sus miembros, el apoyo constante para que las cosas salgan mejor, el análisis colectivo de las decisiones que se tomen, sin dudas son premisas para lograr en los más jóvenes, la formación de sentimientos, cualidades, actitudes, valores y convicciones que irán haciendo suyos. Esto le permitirá enfrentar y transformar el mundo que les rodea, y transformarse a si mismo de una manera adecuada.
En ocasiones, los padres le reclaman al maestro que el tiene la responsabilidad de eliminar en sus hijos aquellas actitudes o comportamientos negativos que posee y expresan: “mire a ver que hace con él porque yo no puedo” o sucede a la inversa, el maestro cita a los padres o los visita en el hogar, solicitando un aprendizaje o comportamiento adecuado, sin tomar en consideración que ellos son los responsables de lograrlo. En uno u otro caso valdría la pena analizar, meditar o preguntarnos ¿tienen conciencia cada uno de ellos de lo que les corresponde como educador? Se piensa que no, que el encargo social no está siempre lo suficientemente claro.
Resulta oportuno referirse a los señalado por el pedagogo cubano, Enrique José Varona:
Valor de la responsabilidad
El valor responsabilidad, estarían en primer lugar para aquellos que la sociedad promueve y trabaja para una adecuada formación ciudadana. Esto hace que sería indispensable los siguientes.
- El trabajo, la laboriosidad como fuente y satisfacción de las principales necesidades vitales del hombre (responsabilidad compartida en las tareas hogareñas).
- La solidaridad, como característica elemental hacia cualquier ser humano (preocupación constante y sistemática de en qué puede ser útil, ayudar y aportar en las labores del hogar, aunque no les corresponda).
- El patriotismo, la identidad nacional, el amor y ala defensa en todo momento de su entorno más cercano (en primer lugar el reconocimiento, amor, respeto y accionarcotidiano por conservar su flora y fauna, la que conoce, cuida y atiende sistemáticamente).
- La responsabilidad, como algo consustancial y exclusivo del ser humano (hacer en cada momento lo que le corresponde, con la satisfacción de que es algo útil).
- La honestidad, como aquello que le permite ser respetado incondicionalmente por todos los que le rodean (analizar, reflexionar y discutir sus puntos de vista, sus errores y aciertos).
Alertamos que los valores no se dan aislados, lo que hace que cuando estamos jerarquizando uno, también se está trabajando en la formación de otros. ¿Es posible ser responsable y deshonesto a la vez? Los que se interesen y tengan la posibilidad de leer este material, al menos en un por ciento alto, aunque sea empíricamente, responderán que no es posible, y seguramente coincidiríamos con ellos. Es así porque tanto la responsabilidad como la honestidad están indisolublemente ligadas entre sí. Si partimos de la premisa de que ser responsable, implica entre sus indicadores, conocer los deberes correspondientes en todo momento y a su vez cumplir con las normas de comportamiento social, entonces a la vez que se es responsable se es honesto.
Como ver las responsabilidades
Responsabilidad colectiva: es la posibilidad de influir en las decisiones de la colectividad y al mismo tiempo responder y apoyar las decisiones en los grupos sociales en que estamos incluidos.
En ambas la persona debe saber responder por las actuaciones, aceptar la responsabilidad que se derive de sus actos, tener firmeza de principios y ser autocrático, debe sentirse dispuesto a dar respuesta a las tareas y poseer el espíritu de sacrificio necesario que le permita cumplir sus tareas.
Un individuo responsable debe ser:
- Capaz de elegir una actuación racional
- Capaz de elegir los mejores medios posibles para su autorrealización personal.
- Capaz de tomar decisiones y autodirigirse a la luz de los valores sociales.
- Capaz de perseverar ante las dificultades.
- Crítico y autocrítico.
Debe demostrar
- El uso adecuado de la libertad, del sentido del deber.
- Compromiso en el cumplimiento de las principales actividades y por sus resultados.
- Normas de disciplina y de comportamiento individual y colectivo.
- Obligación e independencia.
Debe tener
- Comprensión cabal de los objetos de decisión, adquiriendo la información necesaria, investigando y superándose.
- Voluntad para cumplir las metas con abnegación y sacrificio.
Debe rechazar
- La indiferencia ante las decisiones colectivas.
- La evasión de las consecuencias de sus actos.
- La negligencia en el cumplimiento de sus deberes.
- Las actitudes de ordeno y mando a capricho.
- La inconsecuencia entre palabras y acciones.
Fuentes
- Cuba. MINED (1998).Lineamientos para fortalecer la formación de valores, la disciplina y la responsabilidad ciudadana desde la escuela./ Ministerio de Educación. La Habana: Ed. MINED. .
- Cuba. MINED (1986). La formación de las cualidades de la personalidad y las particularidades de su desarrollo en los estudiantes de 15 a 18 años. Empresa impresora gráfica.
- Chacón Arteaga, Nancy (1999.). Formación de valores morales. La Habana: Ed. Academia.
