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Leucemia linfocita crónica

Leucemia linfocita crónica
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¿Qué es?

Es un cáncer de lento desarrollo de los órganos de formación de la sangre que produce un tipo específico de glóbulos blancos (linfocito). Más común en hombres mayores de 60 años. No es común en niños menores de 10 años. Se diagnostica normalmente a través de los análisis de sangre rutinarios.

Causas

La leucemia linfocítica crónica (LLC) causa un incremento lento en los glóbulos blancos llamados linfocitos B o células B. Las células cancerosas se diseminan desde la médula ósea hasta la sangre y también pueden afectar los ganglios linfáticos u otros órganos como el hígado y el bazo. Este tipo de leucemia finalmente provoca insuficiencia de la médula ósea. Se desconoce la causa de la LLC. No existe ningún vínculo con la radiación, químicos cancerígenos o virus. Este cáncer afecta principalmente a los adultos, alrededor de los 70 años y, rara vez, se observa en personas menores de 40 años. La enfermedad es más común en los judíos de ascendencia rusa o de Europa del este.

Síntomas

Los siguientes síntomas aparecen de forma gradual:

  • Fatiga y debilidad general.
  • Anemia de leve a moderada.
  • Nódulos linfáticos firmes y engrandecidos.
  • Pérdida de peso inexplicable.
  • Susceptibilidad a la infección.
  • Nódulos en la piel (en ocasiones).

En una fase posterior:

  • Incapacidad de resistencia a las infecciones por hongos, virus o bacterias.
  • Debilidad incapacitante.

Factores de riesgo

  • Adultos mayores de 50 años.
  • La exposición a agentes cancerígenos (aunque suelen provocar otros cánceres) físicos (radiaciones) o químicos.
  • Los tratamientos anticancerosos.

Prevención

No existen medidas preventivas específicas.

Diagnóstico y tratamiento

Las pruebas de diagnóstico incluyen:

  • Análisis de sangre de laboratorio
  • Análisis de líquido cerebro-espinal
  • Análisis de médula,
  • Rayos X de tórax
  • TAC o escáner
  • Resonancia (RMN)
  • Ecografía
  • Drenaje vertebral
  • Medidas Generales
  • La gravedad de la enfermedad puede ser determinada por el agrandamiento del hígado y del bazo, la anemia y la falta de plaquetas en la sangre.
  • En ocasiones, en los casos leves, no se precisa seguir un tratamiento.
  • El tratamiento incluirá la administración al paciente de medicación anti-cancerosa, seguida de una terapia de radiación y en ocasiones de transfusiones de sangre y plaquetas.
  • En casos muy contados, trasplante de médula ósea tras la eliminación de todas las células sanguíneas mediante irradiación corporal total (terapia más indicada y empleada en las Leucemias Agudas).
  • El paciente deberá protegerse de las exposiciones peligrosas a infecciones y mantenerse alejado de las personas que padezcan catarros y resfriados.
  • El cuidado de la boca es importante: enjuáguese la boca a menudo con una solución de agua salada con el fin de reducir el riesgo de úlceras e infecciones bucales.

Medicación

Muchas personas que padecen este desorden requieren muy poco tratamiento.

  • Es importante que el tratamiento esté personalizado y sea seguido regularmente por su médico u oncólogo.
  • Medicación anti-cancerosa, incluyendo la cortisona.
  • Medicación para controlar la gota.
  • No tome aspirinas o cualquier producto que contenga aspirina ya que la aspirina incrementa la posibilidad del sangrado así como la posibilidad de piedras de ácido úrico en el riñón.

Posibles Complicaciones

  • Sangrado.
  • Anemia grave.
  • Infecciones.
  • Gota.

Pronóstico

Esta afección está considerada incurable hoy por hoy. No obstante, los síntomas pueden ser aliviados o controlados y se puede alcanzar su remisión (desaparición de los síntomas y de las células cancerosas de la sangre) por períodos largos. Esto depende de la fase clínica en el momento de su presentación. La investigación científica de las causas y el tratamiento continúa, así que existe la esperanza de un tratamiento cada vez más efectivo e incluso su curación.

Referencias