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Mi planta de naranja-lima

Mi planta de naranja-lima
Información sobre la plantilla
16.5x10.5
Título originalO Meu Pé de Laranja Lima
Autor(a)(es)(as)José Mauro de Vasconcelos
Editorial:El Ateneo
GéneroNovela
ISBN950-02-8533-9
PaísBandera de Brasil Brasil
Mi planta de naranja-lima. (O Meu Pé de Laranja Lima), es una novela de José Mauro de Vasconcelos escritor Brasileño (1920-1984). Esta obra es la cabecera de la trilogía (Mi planta de Naranja Lima, Vamos a calentar el Sol y Doidao) donde el autor describe lo más esencial de su vida. Obra muy elogiada por la crítica y calurosamente elegida por el público, con páginas de gran colorido narrativo y extraordinaria fuerza, relata la historia de un niño que un día, de pronto, descubre el dolor y se hace adulto precozmente.

Resumen

Es la historia de un niño brasileño llamado Zezé, el cual se caracteriza por ser muy travieso y de una inteligencia extrema, pero muy tierno y cariñoso. Proviene de una familia pobre y su hogar se encuentra en crisis pues su padre se encuentra sin empleo y la madre labora en las noches en una fábrica. Sus travesuras cargadas de inocencia le proporcionan palizas y regaños por parte de sus familiares, pero a su vez la inteligencia del chico los deja desconcertados y sin palabras; ejemplo de ello cuando demuestra que aprendió a leer de forma autodidacta.

La primera parte se centra en describir el hogar y las personas hasta el momento más importantes para Zezé, cargada de un sentido humorístico donde el lector logra conoces el pensar y actuar del pequeño travieso. Debido a la crisis se ven obligados a dejar su hogar por otro y al llegar a este sus hermanos reparten cada parte de la fauna y al protagonista le toca la planta de naranja lima, la más pequeña del jardín. En esta planta encuentra refugio para el maltrato de la vida y de su familia llegando hasta el punto de personificar la planta nombrándola Xururuca. Todas estas risas acaban cuando la obra se traslada a la parte dura y triste de la vida del niño. Pero su amor por la familia era tan fuerte que todo el dolor no era capaz de opacarlo, sentimiento que brinda más a su hermano pequeño Luis (El Rey Luis). En la formación del Zezé el abuelo Edmundo, la hermana Gloria y su hermano Totoca juega un papel muy importante pues son los que trata de explicarle situaciones de la vida que el pequeño por su inocencia no es capaz de comprender.

Pero ocurre algo muy importante en la vida de Zezé y es cuando conoce a Manuel Valladares (El Portuga), encuentro que es propiciado por una de sus travesuras pues era costumbre que los chicos de camino a la escuela, abordaran en los coches por la parte trasera tratando de no ser sorprendidos por el dueño, y hacerlo con el Portuga era un desafío. Además del bochorno en este encuentro, conoció el verdadero amor de padre y amigo, y para el Portuga también fue provechoso, pues el pequeño con su forma de ser logro darle color a la vida de este hombre que se encontraba totalmente solo. La afinidad Zezé-Portuga fue tan fuerte que este hombre, luego de que el pequeño recibiera una fuerte golpiza le comenta la posibilidad de adoptarlo, generando en Zezé todo un tsunami de alegría. Pero vuelve a girar la brújula de la historia apuntando al norte triste, cuando Zezé se entera en medio de clases que el Mangarativa(tren del pueblo) había atropellado el choche del Portuga, de inmediato el pequeño sale corriendo hacia el lugar del suceso y lo detiene el vendedor del cafetín "Miseria y Hambre" que visitaba a diario acompañado de su amigo, pero por mucho que el vendedor le dijera que no había muerto su corazón sentía su ausencia, sabía que había muerto y estaba en el cielo. Zezé enfermó por un período de tres semanas, y fue tan duro que alegó querer morir. Los vecinos decían que la calle estaba muerta sin el travieso Zezé. Luego de las atenciones esmeradas de la familia el chico se recuperó, el padre encontró trabajo y la madre pudo dejar de trabajar en la fábrica por la noche. Se compraron una casa con muchos árboles, para que pudiese elegir otro amigo y el padre comenzó a querer al pequeño. Pero Zezé no podía borrar la imagen de su gran amigo Portuga, y comenzó su madures siguiendo el ejemplo de su amigo pues quería ser tierno, como este lo había sido con él, y muchas veces se mentía pues no era feliz en su ternura.

Temas

Primera Parte

  • El descubridor de las cosas.
  • Una cierta planta de naranja-lima.
  • Los flacos dedos de la pobreza.
  • El pajarito, la escuela y la flor.
  • En la celda he de verte morir.

Segunda Parte

  • El murciélago.
  • La conquista.
  • Conversaciones de aquí y allá.
  • Dos Palizas memorables.
  • Suave y extraño pedido.
  • De pedazos y pedazos se forma la ternura.
  • El Mangarativa.
  • Son tantos los viejos árboles.
  • La confesión final.

Dedicatoria

Para los vivos

«Ciccilio Matara, Mercedes Crañas Rinaldi, Eric Gemeinder, Francisco Marins y Amaldo Magalhaes de Giacomo y también Helene Rudge Miller (Piu-Piu!) sin poder olvidar a mi "hijo" Fernando Seplinsky.»

A los muertos

«El homenaje de mi nostalgia a mi hermano Luis, el Rey Luis, y mi hermana Gloria; Luis renunció a vivir a los veinte años, y Gloria a los veinticuatro también pensó que realmente vivir no valía la pena. Igual nostalgia para Manuel Valladares, que mostró a mis seis años el significado de la ternura[...]!

»Que todos descansen en paz!... y ahora Dorival Laurencoo da Silva (!Dodó, ni la tristeza ni la nostalgia matan![...])»

La Confesión Final

«Los años pasaron, mi querido Manuel Valladares. Hoy tengo cuarenta y ocho años y, a veces, en mi nostalgia, siento la impresión de que continúo siendo una criatura. Que en cualquier momento vas a aparecer trayéndome fotos de artistas de cine o más bolitas. Tú fuiste quien me enseñó la ternura de la vida, mi Portuga querido. Hoy soy yo el que tiene que distribuir las bolitas y las figuritas, porque la vida sin ternura no vale gran cosa. A veces soy feliz en mi ternura, a veces me engaño, los que es más común. En aquel tiempo[...] En el tiempo de nuestro tiempo no sabía que muchos años antes un Príncipe Idiota, arrodillado frente a un altar, preguntaba a los iconos, con los ojos llenos de lágrimas: "¿Por qué les cuentan cosas a las criaturas?" Y la verdad es, mi querido Portuga, que a mí me contaron las cosas demasiado pronto,!Adiós! Ubatuba,1967.»

Fuente

  • Mi planta de Naranja Lima, José Mauro de Vasconcelos. Editorial El Ateneo