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PCC de Holguín. A principios de la década de los años 30, los trabajadores de Holguín y de la extensa costa norte de la antigua provincia de Oriente, crean sus primeras células comunistas, por lo que ya estos pueden contar con una vanguardia, organizada y conciente, que dirigiera acertadamente las luchas por sus demandas inmediatas, por la liberación nacional y por un futuro socialista y comunista.
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Fundación del PCC de Holguín
Antes de los años 30 en Holguín existía un naciente movimiento obrero que se expresaba en las luchas por sus demandas económicas. Un ejemplo de ello fueron los tabaqueros de Holguín que en 1918, en tiempos del gobierno de Menocal constituyeron el primer gremio de la región, dirigidos por Manuel Alejandro Ochoa, Américo García Calderín, Sixto Correa y Elpidio Nacles, los cuales van a la huelga obteniendo un aumento en sus jornales. También se encuentran otras huelgas como por ejemplo las de los tabaqueros de Gibara en 1922, las luchas de los panaderos de Holguín y de la propia Gibara, las huelgas de los portuarios de Antilla y las de los azucareros de los centrales Preston y Boston, que ya desde 1923 habían organizado la Unión Obrera de Banes por iniciativa del Sindicato Metalúrgico entre otras.
Estas luchas obreras, a pesar de su importancia, la mayor parte de las veces terminaron en derrotas, las causas principales de estas derrotas estuvieron dadas por la ideología de los dirigentes obreros que orientaban estas luchas, cuyas limitaciones anarco-sindicalistas y reformistas frenaban los movimientos con sus métodos unas veces sectarios y otras colaboracionistas, un ejemplo de ello tenemos la de Santa Lucia donde los dueños del Ingenio no solo no concedieron ninguna demanda, sino que expulsaron de la fabrica y del Batey a cincuenta trabajadores aproximadamente, con sus familias, como represalia.
Fundación de las primeras células
Solo a partir de 1931, con la llegada o retorno a Holguín de Felipe Fuentes Fernández quien funda las primeras células comunistas en los municipios de Holguín, Banes, Antilla, Gibara, Mayarí, y Puerto Padre, cumpliendo la misión a él encomendada por el Comité Central del Partido Comunista de Cuba, el movimiento obrero en el territorio que hoy ocupa la provincia Holguinera y parte de Las Tunas, experimente un salto de calidad, superando el economismo, el apoliticismo, y el nihilismo pequeño burgués existentes. Todo esto era el resultado del alza de las luchas proletarias que nacionalmente experimentaba Cuba en aquella época y que tuvo su máxima expresión en la huelga general de marzo de 1930.
Primera célula en Holguín
La primera célula del partido en la región de Holguín la fundó Felipe Fuentes en la casa de su abuela doña Rosenda Ochoa Mora situada en la calle Arias, y Morales Lemus donde en los primeros días del mes de febrero de 1931. Integrada por Luís Ochoa González quien se desempeñaba como tabaquero, por el ferroviario Antonio Gómez Vázquez, Carlos M. Pitulaga Carballo desocupado, José Bosh, Fernando Álvarez entre otros.
Constitución de otras células
Poco después se organizó una nueva célula y un mes mas tarde en el barrio rural de cruces de Purnio, donde los habitantes de allí, libran una lucha contra los geógrafos que trataron de desalojarlos de la antigua hacienda comunera de las cuevas, dirigidos por el viejo Mambí Quintín Garcel López, que ya habían establecido contactos y ayuda a Felipe Fuentes y sus compañeros, estos deciden organizar una célula del Partido, cuya constitución se realizó en la casa de Ramón Suñol en el cuartón de Charco Hondo, en cruces de Purnio y que la integraron los campesinos Pedro Velásquez Pa, Quintín Garcel López, Raimundo Velásquez Guerrero, Serafín García Rojas, Calixto García Hernández, Manuel Rojas Ochoa, y Luis Velázquez Díaz.
Organizada las tres anteriores células se constituyó el Comité Seccional de Holguín del primer PCC en el mes de marzo de 1931, el cual va a corresponder el índice de Identificación CS 2-3. La reunión se desarrolló clandestinamente en el almacén de la estación Sur del Ferrocarril de la ciudad, siendo este el tercer comité Seccional que se constituyó en la provincia de Oriente, ya que para esa fecha solo existía el partido en los municipios de Manzanillo, donde entonces estaba el Comité Distrital que dirigía Francisco Calderio (Blas Roca) y en Santiago de Cuba. La reunión fue presidida por Felipe Fuentes Fernández con la asistencia de los delegados de las tres células recién fundadas y después de acordar tareas inmediatas contra la tiranía imperante, que elaborado un plan para reactivar el movimiento obrero y campesino de la región, sobre todo en el fundamental proletariado azucarero.
Iguales acuerdos fueron adoptados poco después por las distintas células y Comités Seccionales que se fueron organizando en la zona y pronto el resultado no se hizo esperar. Ya a principios de 1932, con la asistencia de dirigentes obreros, y activistas de la CNOC y del Sindicato Nacional Obrero de la Industria Azucarera (SNOIA) pudo celebrarse en Holguín un histórico pleno regional obrero al que concurrieron delegados de los centrales San Germán, Preston, Boston, Santa Lucia, Maceo, Chaparra, Delicias y Báguanos, también los sindicatos de la ciudad y de las ligas campesinas de Cruces de Purnio, Guabasiabo y la Mula. La reunión se llevó a efecto en el barrio de puerto Nuevo, en la casa de Agustín Ayala, obrero gutierrista.
Después de este pleno la lucha se agudizó principalmente en los ingenios azucareros, siendo significativos las huelgas de los centrales Chaparra, y delicias de los portuarios de Cayo Juan Claro, así como las de Preston y Boston, las cuales al extenderse a toda la región Holguinera. Culminaron y se enlazaron a la huelga general del 12 de agosto de 1933 que provocó la caída de Machado.
Al resumir las luchas obreras de la región Hoguinera en el periodo comprendido entre 1931 y 1933, incluidos los meses posteriores a la huida de machado en este ultimo año en que se produjeron acontecimientos tales como la toma por los obreros de varios centrales azucareros (Boston, Tacajó y Santa Lucía) y combativas huelgas de los demás ingenios y numerosas fábricas de la región, se comprobó en la práctica la importancia histórica de la creación del Primer Partido Marxista-Leninista en 1931.
Y aunque en años posteriores la negra reacción batistiana auspiciada por el imperialismo, lograra temporalmente introducir el divisionismo mujalero en el movimiento obrero, la experiencia adquirida y la semilla sembrada no fueron inútiles ni baldías. Su fruto fue la Revolución, y el actual Partido Comunista de Cuba sigue siendo la vanguardia que dirige y conduce a los trabajadores y a todo el pueblo de Cuba por el camino victorioso del socialismo.