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Pascalina

Pascalina
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Concepto:La pascalina es una de las primeras calculadoras mecánicas, que funcionaba a base de ruedas y engranajes. Fue inventada por Blaise Pascal tras tres años de trabajo sobre la misma

La Pascalina es la primera calculadora mecánica de la historia. Inventada por el gran pensador, filósofo y matemático francés Blaise Pascal a la edad de diecinueve años en 1642. El aparato podía sumar y restar, y también multiplicar y dividir mediante sumas o restas sucesivas. Pascal desarrolló el invento para hacer más fácil la recaudación de los impuestos a su padre. La Pascalina es antecesor directo de las calculadoras modernas y un hito en la carrera computacional que llega hasta nuestros días.

Surgimiento

La historia de la informática se remonta a la antigüedad. El ejemplo más remoto es el ábaco, que ya se utilizaba en el año 2000 a. C. y todavía se usa en Japón y en Europa oriental. El ábaco es una clase de computadora muy útil, en la que se puede ver físicamente la suma, en los alambres: la posición de las bolas movibles constituye una «memoria» de la suma. Pero el ábaco no es automático y no es útil para manejar cifras elevadas. El matemático y filósofo francés Blaise Pascal inventó en 1642 la primera calculadora mecánica del mundo, posiblemente para complacer a su padre, que era el inspector de hacienda de la zona. La máquina funcionaba a la perfección, transportaba los números de la columna de las unidades hasta la columna de las decenas mediante un mecanismo de trinquete, más o menos de la misma forma en que transporta los números el velocímetro de un automóvil, y era totalmente funcional. Blaise la denominó Pascalina. Gottfried Leibniz trabajó en el perfeccionamiento de la máquina de suma de Pascal, e intentó mejorarla de forma que fuera capaz de multiplicar y dividir. Lo logró mediante un dispositivo mecánico llamado cilindro de Leibniz. Después de haber perfeccionado esta máquina, Leibniz centró sus esfuerzos en la creación de un método que permitiera convertir el sistema decimal en otro de base binaria.

¿Cómo funcionaba?

Blaise Pascal era hijo de un funcionario recaudador de impuestos. A los 18 años, Pascal, que ayudaba ocasionalmente a su padre a redactar sus informes oficiales, se planteó el problema de cómo ahorrarle a su progenitor el engorro de las tediosas operaciones aritméticas en las que debían sumarse interminables relaciones de números. Con 19 años, Pascal regaló a su padre su primer modelo de calculadora mecánica, con la que éste podía calcular con mayor rapidez y seguridad.

Máquina Pascalina

La pascalina (en la parte superior de la imagen) abultaba algo menos que una caja de zapatos y era de forma baja y alargada. En su interior (en la derecha de la imagen) se disponían unas ruedas dentadas conectadas entre sí, formando una cadena de transmisión, de modo que cuando una rueda giraba completamente sobre su eje, hacía avanzar un grado a la siguiente.

Pascal, creador de la Pascalina

Las ruedas representaban el sistema decimal de numeración. Cada rueda constaba de diez pasos, para lo cual estaba convenientemente marcada con números del 9 al 0. El número total de ruedas era ocho, seis ruedas para representar los números enteros y dos ruedas más, en el extremo izquierdo, para los decimales. Con esta disposición se podían manejar números enteros entre 0'01 y 999.999'99. Mediante una manivela se hacía girar las ruedas dentadas. Para sumar o restar no había más que accionar la manivela en el sentido apropiado, con lo que las ruedas corrían los pasos necesarios. Cuando una rueda estaba en el 9 y se sumaba 1, ésta avanzaba hasta la posición marcada por un cero. En este punto, un gancho hacía avanzar un paso a la rueda siguiente. De esta manera se realizaba la operación de adición.

Repercusión

A lo largo de los años, Pascal construyó una cincuentena de modelos o versiones de la pascalina, en su afán de conseguir una calculadora que realmente le satisficiera. A pesar de la calidad técnica del invento, y del prestigio que le granjeó a su autor, la pascalina no tuvo repercusión en las oficinas reales ni gozó de la aceptación de los colegas de su padre.

Por una parte, los amanuenses y contables prefirieron seguir sus sostumbres, tanto por rutina como por temor a ser desbancados por la eficaz máquina. Por otra, los empleadores o empresarios no vieron beneficio alguno en la compra de costosas máquinas, cuando el trabajo era resuelto manualmente a muy bajo precio.

Fuentes