Los Pies. Son una de las partes más importantes de nuestro cuerpo y, sin embargo, es la zona a la que menos atención prestamos. Los pies soportan nuestro peso y nos permiten desplazarnos, así que es necesario cuidar su salud. Con el cambio de estación y la llegada de frío, el calzado de verano se sustituye por el de invierno, quedando así nuestros pies más protegidos aunque a veces sea de forma incorrecta.
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Dolor en los pies
El dolor de pies puede perjudicar las funciones diarias de una persona activa. La mayoría de las personas comienzan a padecer este dolor alrededor de los 60 años. Sin embargo, estos problemas pueden comenzar bastante antes: a los 20 o a los 30 años de edad. El peso excesivo, la diabetes y problemas de circulación pueden contribuir al dolor de pies. Un calzado correcto y el ejercicio regular son elementos cruciales a la hora de prevenir los problemas en los pies.
Si sufres de sobrepeso tienes más posibilidades de tener estos dolores ya que la obesidad tensiona todavía más a los pies. Si eres diabético los pies pueden ser la primera parte del cuerpo en mostrar complicaciones como una baja circulación y una perdida de la sensibilidad. Por esta razón los diabéticos deberían hacer examinar sus pies anualmente y evitar todo tipo de zapatos que causen presión.Aquellas personas que sufren de una enfermedad arterial periférica y, por lo tanto, tienen poca circulación son más susceptibles de tener estos problemas.
De la misma forma, fumar contribuye a la poca circulación. Además, la historia de nuestra familia también nos puede guiar a la hora de descubrir los potenciales problemas que podemos tener con los pies.Si tienes pie plano o un empeine muy alto hay más riesgos de que tengas dolores. Una de las consecuencias del pie plano es que los músculos y los tendones se estiran y se debilitan, derivando en tendinitis o en artitris. Un empeine muy alto es rígido y pone más presión en el talón así también como en las rodillas, la cadera y la espalda.
Zapatos adecuados u ortodoxia pueden ayudar a un pie plano.El uso de calzado inadecuado puede empeorar e incluso provocar problemas en el pie. El calzado debe amoldarse al pie y brindar un buen soporte para evitar irritaciones en las articulaciones y la piel. Consultar a un podólogo de vez en cuando también puede ayudar. Por último, no te olvides que caminar diariamente es la mejor manera de ejercitar los músculos de los pies y mantenerlos saludables.
Seguro que no es nada nuevo para ti, luego de varias horas con tacos altos y de pie o sentada, sentir el molesto dolor de piernas y pies.
Ejercicios para el dolor en los pies
Trata de mantener intervalos entre estar sentada o parada, si es una reunión en que puedes cambiar de lugar o permanecer de pie, aprovecha para hacerlo por unos momentos y ya luego opta por mantenerte sentada, sin permanecer demasiado en ninguna de las dos posiciones, ya que igual se sobrecargan las piernas y se presenta el malestar. Hoy te doy dos consejos infalibles para ayudarte, ya sea de pie o sentada que seguro ayudarán a que al volver a casa, no te sientas como si hubieras vuelto de escalar el Himalaya. Estando de pie, por momentos ponte ligeramente de puntillas, claro tomando el suficiente cuidado para no caerte, hazlo y vuelve de nuevo calmamente a la posición normal, si lo haces un par de veces y descansas, vuelve a intentarlo hasta completar unas cinco veces. Si has de estar sentada por mucho tiempo, aprovecha para subir los pies apoyándolos suavemente sobre los talones y luego bajando para apoyarlos en los dedos, sin prisa y con calma y sin hacer peso sobre ninguno de los dos extremos, esto activa la circulación y mantendrá tus pies descansados y evitará la molestía sensación que llega luego de permanecer un rato inactivo.
Uso del calzado adecuado
Usar zapatos cómodos que calcen bien puede prevenir muchos problemas de los pies. A continuación encontrará algunos consejos para asegurar que los zapatos le calzan bien: La talla de zapatos puede cambiar a medida que usted envejece, así que siempre pida que le midan los pies antes de comprar zapatos. El mejor momento para medir los pies es al final del día, cuando los pies están más grandes.
La mayoría de las personas tienen un pie más grande que el otro. Asegure que sus zapatos le calzan bien al pie más grande. No compre zapatos sin antes probárselos. La talla de los zapatos puede variar dependiendo del tipo de zapato, la marca y el estilo. Por ejemplo, es possible que la talla que usted usa para zapatos de tenis no sea la misma que necesita para zapatos de vestir. Camine con los zapatos puestos para asegurar que se sienten bien. Los talones de los zapatos no deben resbalarse hacia arriba y hacia abajo cuando camina.
Escoja zapatos que tienen la horma de su pie. Los estilos que tienen tacones altos o son puntiagudos pueden dañar sus pies. Póngase de pie cuando se está probando un par de zapatos para asegurar que hay un espacio de cerca de ½ pulgada entre sus dedos y la punta del zapato. Asegure que el metatarso del pie calza cómodamente en la parte más ancha del zapato. No compre zapatos que se sienten muy apretados pensando que se van a estirar.
La parte superior de los zapatos debe ser fabricada con un material suave y flexible. Las suelas deben proporcionarle una tracción firme y no ser resbalosas. Las suelas gruesas amortiguan los pies cuando camina en superficies duras. Los zapatos de tacón bajo son más cómodos, más seguros y menos perjudiciales que los zapatos de tacón alto.
Problemas comunes
Las infecciones fungales, tales como el pie de atleta, ocurren porque la mayoría del tiempo tenemos puestos zapatos en los pies. Los zapatos son calientes, oscuros y húmedos, el lugar perfecto para que crezcan los hongos. Un hongo puede causar piel seca, enrojecimiento, ampollas, picazón y descamación, y esta condición puede ser difícil de curar. Haga lo siguiente para prevenir las infecciones: Mantenga sus pies limpios y secos. Asegúrese de secar las áreas que están entre los dedos. Cámbiese los zapatos y las medias o calcetines a menudo para ayudar a mantener los pies secos. No compre zapatos apretados. Trate de usar todos los días un polvo para los pies que no contenga talco.
Los callos
Los callos y las callosidades son causados por la presión que ocurre cuando los huesos de los pies rozan contra los zapatos. Los callos usualmente aparecen en la parte superior y en los lados de los dedos, mientras que las callosidades se forman en las plantas de los pies. Usar zapatos que calzan mejor o parches acolchonados sin medicamentos puede ayudar. Cuando se baña, frote suavemente el callo o la callosidad con una toallita o piedra para ayudar a reducir su tamaño. Para evitar una infección, no trate de afeitar el callo o la callosidad. Visite a su médico, especialmente si usted tiene diabetes o problemas circulatorios.
Las verrugas
Las verrugas son crecimientos en la piel causados por un virus. Pueden ser dolorosas y pueden propagarse si no son tratadas.
Los juanetes
Los juanetes son articulaciones hinchadas y dolorosas que pueden desarrollarse en la base del dedo gordo. Este problema tiende a ser hereditario. Los juanetes también pueden ser causados por zapatos que son muy pequeños o tienen una horma puntiaguda. Si el juanete no es muy doloroso, los zapatos de horma ancha en el área de los dedos y en la parte de en medio del pie (empeine) o las plantillas pueden ayudarle. Cubrirlo con vendas adhesivas o parches acolchonados puede producir alivio.. A veces, una cirugía es necesaria para aliviar la presión y reparar la articulación del dedo.
Uñas encarnadas
Las uñas encarnadas ocurren cuando una parte de la uña se incrusta en la piel. Esto puede suceder si no se cortan las uñas del pie en línea recta, de manera que las puntas de las uñas puedan verse sobre la piel. Use un cortaúñas hecho especialmente para cortar las uñas de los pies. Las uñas encarnadas son muy comunes en el dedo gordo. Un médico puede remover la parte de la uña que está incrustada en la piel.
Los neuromas
Los neuromas son el resultado de una acumulación de tejido alrededor de un nervio inflamado en el pie. Pueden causar hormigueo, entumecimiento o dolor en el metatarso del pie y en los dedos del pie. Esto puede ocasionar que una persona pierda el equilibrio. Los zapatos que son muy estrechos o que tienen tacones altos pueden empeorar el problema.
Los dedo en martillo
Los dedos en martillo son causados por un encogimiento de los tendones que controlan el movimiento de los dedos. La articulación del dedo crece y contrae el dedo hacia atrás. Con el tiempo, la articulación se agranda y se entiesa a medida que va rozando contra los zapatos. Eso puede afectar el equilibrio de una persona. Un espacio más amplio en los zapatos o en las medias o calcetines puede ayudar. En casos muy graves, es posible que sea necesario realizar una cirugía.
Los espolones
Los espolones son prominencias óseas que crecen en los huesos de los pies. Son causados por estrés en los pies. Estar de pie por largos periodos de tiempo, usar zapatos que no calzan bien o tener sobrepeso pueden empeorar los espolones. A veces los espolones no duelen; otras veces pueden causar dolor. A veces es necesario realizar una cirugía.
Pies Hinchados
Los pies hinchados pueden ocurrir cuando se ha estado de pie por mucho tiempo. Si los pies y los tobillos permanecen hinchados, eso puede señalar un problema de salud más grave. Visite a su médico para recibir un chequeo.
Pies resecos
Un verdadero problema la resequedad en los pies, resultado sin duda alguna de los contaminantes y del uso prolongado ya sea de zapatos sin talón o de mala calidad, aunque éstas pudieran ser causas no únicas hay tantos factores que pueden resecar la piel del área de los pies, haciendo de ellos menos lucidores.
Lo importante es no lamentarse sino darle una solución al asunto. Lo ideal es mantenerse hidratada por que estos problemas se agravan si consumes poco o nada de agua. Utilizar cremas humectantes en los pies y sobretodo, darle una cura semanal con algo tan natural como el aguacate y yogurt natural. La mezcla de ambos puedes aplicarla una vez por semana antes de ir a la cama.
Mezcla una cucharada sopera de yogurt con dos de aguacate hasta lograr una mezcla cremosa. Aplica en el área de los pies con masajes suaves y lentos y deja que la crema haga su trabajo por alrededor de 45 minutos, al cabo de los cuales lavas tus pies con agua fría. Los resultados se evidenciarán en pocas semanas y es una rutina que debes incorporar a la habitual para tener unos pies “de lujo”.
Reflexología en los pies
La reflexología de pies consiste en masajear los pies para aliviar algunos problemas de salud y calmar tensiones. Existen zona en el pie en donde se encuentran representadas todas las partes del cuerpo así como los órganos. Así es que, mediante la reflexología de pies o podal, podemos calmar dolores, facilitar la eliminación de toxinas, prevenir enfermedades y podemos tener un efecto terapéutico para el tratamiento de algunas enfermedades y dolencias. Si estamos pensando en practicar reflexología de pies nosotros mismos hay que tener en cuenta algunos factores que son importantes. Antes que nada, tanto el masajista como el masajeado deben adoptar una posición cómoda, se sugiere que quien recibe los masajes esté acostado con un pequeño almohadón o cojín bajo las rodillas y con el pie sobre la falda de el masajista. Lo importante es que esté en una posición muy cómoda y que pueda permanecer inmóvil hasta que termine la sesión.
El movimiento al masajear es en la planta de los pies, donde se encuentran la mayoría de los puntos del mapa de reflexologia. Se utiliza principalmente el dedo pulgar haciendo un movimiento circular, lento y profundo. Es conveniente tomarse uno o dos minutos antes de empezar para acostumbrarse al contacto, manipulando todo el pie con la mano, ambos pies. El éxito de una sesión de reflexología podal depende en gran medida del masajista. El practicante debe saber como reducir la tensión y estimular el flujo de energía en la zona donde trabaja. Esto tiene mucho que ver con el estado en que se encuentre quien da los masajes, es importante también que el masajista esté bien relajado y libre de tensiones.