Saltar a: navegación, buscar

Quemadura

Quemaduras
Información sobre la plantilla
Quemaduras.jpeg
Concepto:Las quemaduras son lesiones traumáticas que provocan necrosis hística de variable extensión y profundidad.

Quemadura Las quemaduras son lesiones traumáticas que provocan necrosis hística de variable extensión y profundidad, causadas por agentes físicos, químicos y biológicos; que causan alteraciones hístico humorales capaces de conducir a la muerte o dejar secuelas invalidantes o deformantes al paciente que las sufre.

Etiología

Entre las causas que pueden producir las quemaduras hay que distinguir aquellas que ocurren por accidentes y que son en gran medida evitables por encontrarse presentes factores humanos como la premura, irresponsabilidad, negligencias, confianza ilimitada o la distracción .

Las causas de las quemaduras son las producidas por:

Agentes Físicos:

  • Térmicos: Flash, fuego directo, líquidos calientes o inflamables, metales calientes, vapor de agua.
  • Eléctricos: electricidad natural, electricidad industrial.
  • Irradiación: Luz solar, rayos ultravioleta, Rx, rayos atómicos, armas termonucleares, otros.
  • Fricción: Apoyo mantenido y prolongado, pavimento, etc.
  • Frío: Congelación.

Agentes Químicos:

  • Acidos: Producen deshidratación celular, precipitan las proteínas formando proteinatos ácidos: Acido Clorhídrico, Sulfúrico, Fénico, Nítrico, Tricloroacético, etc.
  • Alcalis: Producen deshidratación celular, saponificando las grasas y formando proteinatos alcalinos. Hidróxido de Na (Sosa Cáustica), Hidróxido de Potasio(Potasa), Hidróxido de Ca (Cal), Hidróxido de Al, Amoníaco, etc.
  • Medicamentos: Algunos medicamentos que solo pueden ser utilizados por vía intravenosa profunda, que al extravasarse producen necrosis de los tejidos con lesiones semejantes a las quemaduras: Glucosa hipertónica, Citostáticos, Levofed, Pentotal, Interferón etc.
  • Agentes Especiales: Principalmente se utilizan en la guerra moderna, y son capaces de producir elevadas temperaturas en su combustión, así como liberar sustancias muy tóxicas: Napalm, Gas mostaza, gas lacrimógeno, Magnesio, Fósforo blanco, etc.

Armas o mezclas inecesarias

  1. Derivados del petróleo: Napalm, Supernapalm, IM.
  2. Derivados metálicos: Mg, electrón, termita.
  3. Intermedio: compuestos derivados del petróleo mezclado con una porción de metal: Pirogel, PTI.
  4. Otras:

a)Fósforo Blanco, perteneciente al tipo de los fumígeros que pueden provocar incendios.

b)Gases vesicantes (Gas Mostaza, Lewisita, Iperita).

c)Benceno.

Características de las armas incendiarias

  • Mezcla muy viscosa adherente a la piel.
  • Arde con temperatura de 800 a 3000 oC.
  • Produce pérdida del conocimiento en quemaduras pequeñas (10%).
  • La asfixia es frecuente debido al edema de las vías aéreas superiores.
  • Shock con alta frecuencia.
  • Toxemia durante semanas.
  • El organismo es más vulnerable a infecciones.
  • Provocan lesiones especialmente en zonas descubiertas del cuerpo y las manos.
  • Produce generalmente 75% de quemaduras profundas que crean alteraciones sistémicas graves.
  • Provocan intoxicaciones graves al ser inhaladas por el organismo.

Agentes Biológicos:

Algunas sustancias animales o vegetales que al ponerse en contacto con la piel producen lesiones semejantes a las quemaduras.

  • Resinas Vegetales (Guao, etc.)
  • Sustancias irritantes de origen animal: moluscos etc.

Es conveniente aclarar que no existe una relación directa entre la profundidad de una quemadura y su agente etiológico ya que en este fenómeno intervienen varios factores como son el tiempo de actuación del agente y las características propias de éste.

Fisiopatología

Fundamentalmente se producen dos fenómenos que traen como consecuencia todo el cuadro clínico de esta patología en las primeras horas de su evolución:

  1. Aumento de la permeabilidad capilar
  2. Vasodilatación.

El calor aumenta la permeabilidad de los capilares, lo que permite el paso de las proteínas plasmáticas al espacio insterticial ,lo que trae como consecuencia una disminución de la presión oncótica, produciendo un gran edema, con la consiguiente disminución del volumen sanguíneo y llevando al paciente a un colapso circulatorio.

Por otro lado la vasodilatación provoca un aumento de la presión hidrostática capilar que contribuye a la formación del edema. El líquido extravasado contiene en mayor o menor proporción plasma, agua, electrólitos y glóbulos. A medida que la lesión es más profunda y extensa las pérdidas son mayores, por lo que el peligro de shock aumenta.

En las primeras horas el shock hipovolémico es que se encuentra presente, por lo que el tratamiento debe ir encaminado en esta dirección con la consiguiente hidratación del enfermo. A las 48 a72 horas de producida la lesión se comienzan a reabsorber estos edemas con el peligro de una sobrecarga circulatoria. Una vez transcurrida estas etapas se puede presentar otro tipo de shock, el séptico, debido a la presencia de otros factores: tóxicos, infecciosos, etc.

Clasificación

Para clasificar las quemaduras debemos tener en cuenta dos factores fundamentales: la extensión y profundidad de las lesiones; por lo que debemos considerar tres clasificaciones basadas en estos aspectos: Clasificación según la profundidad, según la extensión y según su gravedad.

Clasificación según la profundidad:

Existen numerosas clasificaciones al respecto, unas tendientes a separarlas en distintos grados ,y otras superficiales y profundas .Nosotros la clasificamos teniendo en cuenta factores clínicos y anatómicos.

Describiremos y recordemos algunos aspectos acerca de la histología de la piel: la piel se considera como un órgano extendido a modo de membrana de revestimiento que contiene y protege del medio externo a todos los demás órganos y aparatos del organismo.

Consta de dos capas fundamentales: Epidermis: Se deriva del Ectodermo, presenta cinco estratos fundamentales:

Dermis: Se deriva del Mesodermo. Es una membrana conjuntivo-vasculo-nerviosa y se divide en:

De acuerdo con el número de capas afectadas por el agente lesionante, así será mas o menos profunda una quemadura.

Se clasifican en:

  • Quemaduras epidérmicas.
  • Quemaduras dérmicas A.
  • Quemaduras dérmicas AB.
  • Quemaduras hipodérmicas B.

Quemaduras epidérmicas:

Son llamadas también de primer grado o superficiales grado I. Son producidas generalmente por el sol, afectan las primeras capas de la epidermis, pero no lesionan la capa basal o germinativa, no forman ampollas y presentan un eritema debido a la vasodilatación que produce el calor; son muy dolorosas. En ellas no hay pérdida ostensible de líquido y cicatrizan espontáneamente en unos seis u ocho días sin dejar cicatrices ni secuelas.

Quemaduras dérmicas A:

Se denominan también de segundo grado superficiales, dérmicas superficiales, o superficiales grado II. Son producidas fundamentalmente por el vapor de agua o líquidos calientes. Afectan toda la epidermis y llegan hasta la papilar de la dermis, forman ampollas cuyo contenido es un líquido claro y la base de las misma es de color rosado, son dolorosas, forman costras finas en su evolución, cicatrizan en nueve a catorce días a partir del revestimiento epitelial de las glándulas sudoríparas y los folículos pilo sebáceos no lesionados, dejan como secuela piel apergaminada y despigmentada.

Quemaduras dérmicas AB:

Se conocen como de segundo grado profundas, dérmicas profundas o intermedias grado II. Son producidas generalmente por líquidos hirvientes o inflamados, afectan hasta la capa reticular de la dermis respetando solamente la base de los folículos pilo sebáceos y glándulas sudoríparas, forman ampollas cuyo contenido es un líquido turbio y su base es de color rojo cereza.

Son menos dolorosas que las dérmicas A, forman costras gruesas en su evolución y deben cicatrizar entre quince y cuarenta días a partir del revestimiento epitelial de las glándulas y folículos en su tercio inferior y que han sido respetados por la lesión; dejan como secuelas grandes cicatrices hipertróficas y queloides. Con un adecuado tratamiento local y general, evitando sepsis y con una adecuada alimentación, éstas quemaduras deben cicatrizar en quince o veinte días, por el contrario si el tratamiento local o general no es el correcto, existe sepsis o una alimentación deficiente , se comporta su evolución como quemaduras hipodérmicas B, y entonces requiere injerto de piel.

Quemaduras hipodérmicas B:

Reciben el nombre de tercer grado, profundas grado II o hipodérmicas. Se producen fundamentalmente por llamas directas, electricidad o agentes químicos; en ellas aparecen destrucción total de la piel y pueden lesionar zonas más profundas como músculos, huesos, etcétera llegando a producir verdaderas carbonizaciones.

Clínicamente son lesiones de color blanco- nacaradas o parduscas, indoloras y de consistencia dura; evolucionan hacia las formación de escaras, las cuales se desprenden espontánea o quirúrgicamente y se recubren con injertos de piel. Como en estas quemaduras están destruidas todas las capas de la piel su cicatrización es imposible; no obstante cuando son muy pequeñas pueden cicatrizar a partir de los bordes de la lesión en un período de tiempo muy prolongado y con el peligro de dejar grandes secuelas.

Clasificación según su gravedad

Quemaduras críticas:

Quemaduras de segundo grado(dérmicas) de más del 50 % de superficie corporal quemada.

Quemaduras Hipodérmicas:

Tercer grado, mayores del 25% de SCQ. También se consideran críticas las complicadas con lesiones de las vías respiratorias.

Quemaduras graves:

Las dérmicas(segundo grado) entre 20-50% de SCQ. Las hipodérmicas(tercer grado) del 10 a 25% de SCQ. Son graves además las complicaciones por lesión del tracto respiratorio, los politraumatizados, las quemaduras eléctricas o por ácidos y las hipodérmicas de la cara, manos, genitales y pies.

Quemaduras moderadas: Dérmicas(segundo grado) de 10 a 20% de SCQ; hipodérmicas de 4 a 10% de SCQ .

Quemaduras menores o leves: Dérmicas de 1 a 10% de SCQ; hipodérmicas de 1 a 3% de SCQ.

Cuadro Clinico

Estará en dependencia de la extensión y profundidad de las lesiones, así como del modo de producción de las mismas, agente causal, tiempo que transcurre desde que se produce la lesión y su llegada al centro hospitalario o sitio donde se le brinden los primeros auxilios al paciente.

Generalmente el paciente se muestra intranquilo , temeroso, refiere dolor, sed intensa, presenta palidez cutáneo-mucosa, hipotermia, edemas de las lesiones y perilesionales. Localmente depende de la profundidad de las mismas.

Diagnóstico

Para realizar un diagnóstico correcto se tomarán en cuenta distintos elementos: agente etiológico, tiempo de acción, aspecto clínico de la lesión, extensión y profundidad de las mismas.

Evolución

Está en dependencia de: extensión y profundidad de las lesiones, tiempo de transcurrido entre la lesión y el inicio del tratamiento, edad, estado de salud del paciente, complicaciones, etc

Pronóstico

Existen numerosos índices de gravedad o de pronóstico, ninguno de los cuales ha tenido resultados prácticos satisfactorios. Son muchos los autores que han publicado reglas y métodos para obtener un índice y pronóstico de vida del paciente quemado:

En nuestro medio se utiliza la Clasificación Cubana de Pronóstico de Vida, que divide a los pacientes quemados en las siguientes categorías:

  1. Leves
  2. Menos Graves
  3. Graves
  4. Muy Graves
  5. Críticos
  6. Críticos Extremos

Es necesario calcular previamente el Índice de Gravedad siguiendo los siguientes pasos:

  • Calcular extensión y profundidad de las lesiones.
  • Sumar el total de cada tipo de quemadura de acuerdo a su profundidad.
  • Multiplicar los totales por una constante K, que para las quemaduras dérmicas A es 0,34,para las dérmicas AB es 0,5 y para las hipodérmicas B es de 1. Esto se fundamenta en que se considera que las quemaduras hipodérmicas B son tres veces más graves que las dérmicas A y dos veces más graves que las dérmicas AB.
  • La suma total de estos productos nos dará el Índice de Gravedad.

De acuerdo con esta clasificación la posible supervivencia de estos enfermos en tiempo de paz y atendidos en condiciones adecuadas será la siguiente: los clasificados como leves, menos graves y graves: 100%; los muy graves: 75%; los críticos: 25,5; y los críticos extremos son incompatibles con la vida.

En tiempo de guerra este pronóstico varía, comportándose de la siguiente forma: los clasificados como leves, menos grave y graves: 100% salvo que aparezcan complicaciones con heridas combinadas, los muy graves entre el 50-60%, los críticos de 10-15% y los críticos extremos todos fallecen. El tratamiento médico se realizará por etapas, priorizando la evacuación hacia las etapas superiores según lo establecido en la Doctrina Única de Tratamiento.

Exámenes complementarios

A los pacientes clasificados como leves, menos graves o graves que requieren ingresos no se les indicarán complementarios de urgencia; al día siguiente se les realizará: hemograma, glicemia, urea, proteínas totales y fraccionadas, serología y orina.

Al ingreso de todo paciente comprendido dentro de los grupos muy graves, crítico, o crítico extremos se les indicarán de urgencia: grupo sanguíneo y factor Rh, hemograma, gasometría, ionograma, glicemia, urea, y orina .Se repetirán cada seis, doce o veinticuatro horas de acuerdo con la evolución del paciente y los medios disponibles. Al día siguiente serología, proteínas totales y fraccionadas, etc.

Tratamiento

Consideramos que el tratamiento del quemado debe comenzar en el sitio o lugar donde se produzca el accidente con las medidas de primeros auxilios, que están al alcance de cualquier persona.

Primeros auxilios:

Lo primero que se debe hacer es extinguir las llamas, retirar las ropas que estén ardiendo; si la lesión es eléctrica, debe separarse con gran cuidado de la fuente de electricidad; si es ocasionada por agentes químicos, debe lavarse copiosamente con agua la superficie afectada.

Las primeras medidas se reducirán al mínimo y nada se hará que perjudique el tratamiento ulterior. Los anillos, brazaletes, relojes, cinturones y calzado se deben retirar. Debe asegurarse la permeabilidad de las vías aéreas, si el quemado es un politraumatizado se controla la hemorragia, se inmovilizan las fracturas.

Las quemaduras deben ser tratadas como se procede con los traumatismo, con excepción de los casos donde éstas son de origen químico en las que debe lavarse la zona afectada. El quemado debe ser acostado en el suelo para evitar que las llamas sean avivadas al estar en movimiento y una vez en el suelo extinguir las llamas con agua o toallas frías. Este tratamiento debe cesar cuando la temperatura corporal se aproxime a lo normal. La mayor parte de las quemaduras se producen en la casa o centros de trabajo. A veces se le aplican remedios caseros antes de llevarlos al médico; por tanto, entre las primeras medidas que se tomen se encuentra la de evitar la futura contaminación de la herida.

Tratamiento a nivel de la atención primaria:

Cuando se produzca el traslado hacía este nivel de atención constituido por el Médico de la Familia, Postas Médicas o Policlínico Principal de Urgencias deben tomarse algunas medidas que luego facilitarán su posterior tratamiento a nivel secundario en el Hospital con Servicio Especializado, entre ellas tenemos:

  • Evitar la futura contaminación de la herida.
  • No se tratará de limpiar las heridas ni abrir las ampollas.
  • Si es posible y el estado del lesionado lo permite se cubrirán las heridas con apósitos limpios y secos, una sábana o paño estéril.
  • Si las manos están interesadas deben levantarse.
  • Si el transporte hacia la institución hospitalaria se demora más de 30 min., se debe administrar solución salina por vía oral si el paciente tolera ésta; en caso de no tolerarla canalizar vena periférica segura y administrar soluciones electrolíticas.

En caso de grandes quemados debe utilizarse el Servicio Especializado de Emergencia para el traslado de los mismos, donde se garantizará medidas intensivas necesarias y un adecuado traslado hacía el servicio especializado. Una vez en el Hospital se tomarán las acciones iniciales en aquellos quemados que por su magnitud lo requieran.

Previamente a su aplicación deben tomarse las siguientes medidas:

1.Precisar el agente causal, el modo de producción y la hora en que se produjo el accidente. 2.Despojar al enfermo de todas sus ropas, prendas y prótesis. 3.Calcular la extensión y profundidad de las lesiones para determinar su pronóstico.

Si se tratara de un paciente clasificado como leve, menos grave o grave, solamente se realizará tratamiento local, pero si se trata de un caso comprendido dentro de los restantes grupos (muy grave, crítico, críticos extremos) habrá que instituirle tratamiento general previo al local.

Cuando no se utiliza la Clasificación Cubana de Pronóstico, el tratamiento general se aplicará a los pacientes con más del 20% de Superficie Corporal Quemada. Los que presenten menos extensión sólo requieren tratamiento local. En los casos de los niños con quemaduras se comienza a hidratar con una extensión mayor del 10% de Superficie Corporal Quemada.

Tratamiento general

  1. Mantener permeables las vías aéreas (intubación, traqueotomía, si es necesario)
  2. Pesar y medir al paciente.
  3. Garantizar una vena que sea útil para administrar grandes cantidades de líquidos durante varios días (cateterización de vena profunda, subclavia, yugular o femoral).
  4. Toma de muestra sanguínea para los exámenes complementarios.
  5. Sedación y analgesia: diazepán(10mg), más duralgina(1g).
  6. Oxigeno terapia: En ocasiones el estado de excitación del paciente cesa al administrarle el oxigeno ya que mejora la hipoxia cerebral presente.

·Pasar sonda vesical y comenzar a medir la diuresis horaria(de 30 a 50 mililitros por hora).

  1. Hidratación: La deshidratación inicial fue una causa frecuente de muerte en los pacientes quemados, lo que motivó el empleo de distintos métodos para calcular los líquidos a administrar durante las primeras 24-48 horas de sufrida la lesión.

Desde comienzo del presente siglo la terapéutica de sustitución hídrica ha constituido para los cirujanos encargados del tratamiento y manejo del paciente gravemente lesionado por quemaduras un tema muy importante y controversial. Múltiples han sido las fórmulas propuestas, todas encaminadas hacia el tratamiento del shock inicial del quemado(shock hipovolémico).

No fue hasta después del año 1952, en que Evans formuló su método de hidratación, que se comenzaron a obtener resultados satisfactorios en este aspecto. Por su importancia histórica y su empleo en muchos Centros Asistenciales, aún en la actualidad, pasaremos a describir el método o fórmula de Evans para la hidratación de los enfermos.

Instrucciones

  • Regular goteo para mantener diuresis horaria entre 30 y 50 ml
  • Si oligoanuria añadir al esquema 1000 ml de Hartman y transfundirlos en una hora continuando con lo planificado. Revalorar pronóstico y peso corporal.
  • Si hemoglobina inferior a 12 grs o quemaduras hipodérmicas añadir al tercer día 250 ml de glóbulos ó 500ml de sangre.
  • Si no existe albúmina, sustituir por plasma( 50 ml de albúmina por 250 de plasma)
  • Suspender la vía oral por 48 horas. Antibióticos: De inicio Penicilina Cristalina Sódica ( 1m UD cada 4 horas por vía endovenosa. El cambio para otros antibióticos se hará posteriormente en relación con el cuadro clínico y el estudio bacteorológico.
  • Vitaminoterapia: Vitamina C (1 a 2 gramos diarios) y complejo b (3 ámpulas diarias).
  • Profilaxis antitetánica: Antitoxina tetánica (5000 U), en los casos en que existan lesiones asociadas o si las quemaduras han estado en contacto con la tierra.

En los pacientes previamente inmunizados se les reactivará el toxoide tetánico, en los no inmunizados se les comenzará con la primera dosis del toxoide y, además se le administrará la antitoxina tetánica.

Anticoagulantes:

Heparina en dosis de 50 mg cada 4 horas, controlando su administración mediante examen del tiempo de coagulación.

Alcalinizantes:

Se utiliza el bicarbonato de sodio al 8%, 4 ámpulas de 20ml con el fin de corregir la acidosis metabólica inicialmente, luego se continuará la administración de este medicamento acorde con los resultados de la gasometría.

Balance hidromineral estricto:

Muy importante para mantener un equilibrio hídrico y ácido-básico correcto.

Fisioterapia Respiratoria:

Con el objetivo de prevenir las posibles complicaciones respiratorias.

Agentes tópicos más utilizados:

a) Sulfadiazina de plata: Se obtiene por reacción del nitrato de plata con la Sulfadiazina sódica. Se utiliza en forma de crema hidrosoluble al 1%. Su espectro antimicrobiano es amplio incluye estafilococos, enterobacterias, E. Coli, etc. Se aplica sobre las quemaduras 1 ó 2 veces al día pudiéndose cubrir con apósitos o no.

b) Mafenide: Crema hidrosoluble al 10%. Eficaz contra pseudomona y gran número de bacterias grampositivas y gramnegativas. Penetran a través de las quemaduras infectadas y escaras. Se puede aplicar 1 ó 2 veces al día.

Desventajas:

  • Ardor y dolor local.
  • Trastornos ácidos-básicos, ya que es un inhibidor de la anhidrasa carbonica.
  • Prolonga el desprendimiento de las escaras.
  • Reacciones alérgica.

c) Factor de Crecimiento Epidérmico: Crema cicatrizante y antiséptica que contiene cada 100g, 1 mg de Factor de Crecimiento Epidérmico Humano y 1 g de Sulfadiacina de Plata en una base hidrófila. Tiene acción estimulante de la cicatrización y epitelización, regulador del crecimiento celular, antimicrobiano de acción bacteriostática.

d) Nitrofurazona: Crema bactericida y bacteriostática. Eficaz contra gérmenes gramnegativos y grampositivos, incluyendo Pseudomona aeruginosa.

e) Otras pomadas antibióticas. –Neomicina, Neobatín (bacitracina + neomicina) etc. utilizadas fundamentalmente en caso de hipersensibilidad a la sulfa.

f) Otros agentes tópicos: Nitrato de Plata al 0.5% en solución acuosa o en crema. Cura húmeda:

Tiene como objetivo: Disminuir la proliferación bacteriana, la eliminación de esfacelos, la preparación de zonas cruentas, el desprendimiento de costras y la neutralización de productos químicos.

Se realiza mediante la aplicación de compresas embebidas en soluciones antibióticas, antisépticas, neutralizantes o hipertónicas sobre las quemaduras, mantenidas durante un lapso prolongado. Estas compresas deben ser rehumedecidas cada 3 ó 4 h y se cambian cada 24 h como máximo.

Soluciones empleadas:

  • Suero fisiológico.
  • Solución acuosa de Hibitane al 1 x 2000.
  • Solución de ácido acético al 1 %.
  • Solución de nitrato de plata al 0.5%.
  • Cloruro de benzalconio al 1 x 5000.
  • Ácido bórico al 0.5 %.

Indicaciones:

  1. Quemaduras Químicas: (Por ácidos, álcalis, etc). La cura húmeda deberá realizarse con la solución neutralizante específica del agente lesionante.

a)Si son ácidos, poner solución bicarbonatada al 5%. b)Si son álcalis, poner solución diluida de ácido acético al 2%. Se exceptúa el proceder en el caso específico de la quemaduras por óxido de calcio (cal viva), donde la cura debe efectuarse por arrastre de las partículas con una compresa o paño embebido en un producto graso. Posteriormente se realizará el lavado amplio de la lesión conforme a los pasos sistemáticos de la cura local.

  1. Quemaduras por fósforo blanco. Deberá aplicarse una solución de sulfato de cobre al 2%, lo que tornará negras las partículas de fósforo (fosfuro cúprico), que se retirarán con una pinza de disección; posteriormente deben lavarse las lesiones con agua estéril para arrastrar el sulfato de cobre residual; se continúa con una cura húmeda con bicarbonato de sodio durante 24 horas, cambiando los apósitos cada 3 horas, luego se continua con cura oclusiva.
  2. Quemaduras por guao. Se iniciará con cura húmeda hasta que las lesiones sequen, y se pasará al tratamiento tópico de cremas con corticoides.
  3. Gases vesicantes: Se inicia la cura con agua en abundancia y luego se realiza cura oclusiva.

Prevención:

Las lesiones producidas por quemaduras son perfectamente evitables casi en su totalidad, de ahí la importancia del cumplimiento de las siguientes medidas teniendo en cuenta que prevenir y evitar las quemaduras es mejor que curarlas:

  • No utilizar recipientes con líquidos inflamables para cocinar.
  • Cerciorarse de que las cocinas se encuentren en buen estado técnico; si existen dudas,no utilizarlas.
  • No tratar de encender nuevamente una cocina de las que requieren precalentamiento, hasta estar seguros de que no queden restos de llamas.
  • Manipular con cuidado todo recipiente que contenga alimentos o agua caliente.
  • Proteger adecuadamente las fuentes eléctricas y los conductores.
  • No fumar en la cama.
  • No permitir que los niños jueguen con equipos eléctricos ni con fósforos.
  • Evitar que permanezcan al alcance de los niños recipientes que contengan productosa lientes.
  • Prohibir a los niños que permanezcan en las cocinas.
  • No permitir ningún medio de iluminación por llamas cerca de las camas.
  • Educar a los niños sobre el peligro que implica jugar con electricidad.
  • A nivel primario se deben identificar las familias de riesgos(familias de bajos ingresos económicos, bajo nivel de escolaridad, problemas sociales, integrantes con alteraciones de la conducta, etc.) para evitar conductas suicidas y homicidas.

Asistencia primaria

  • Apagar las ropas encendidas y retirarlas.
  • Aplicación de vendajes en las zonas afectadas.
  • Administración de analgésicos por vía oral.
  • Hidratación por vía oral(líquidos).
  • Inmovilización de extremidades en caso de quemaduras combinadas con fracturas o pérdidas de partes blandas.
  • Evacuación por cualquier medio.

Asistencia pre-médica:

  • Revisión del tratamiento de la etapa anterior o inicio del mismo.
  • Administración de sedo -analgésicos orales.
  • Administración de líquidos por vía oral(aguas, solución electrolíticas, jugos).
  • Antibiótico terapia oral(profilaxis de la infección).
  • Clasificación del herido para esta etapa.
  • Corrección de los vendajes en mal estado.

Preparación para la evacuación de acuerdo al orden de prioridad:

  • Primera prioridad: Quemados graves combinados o no.
  • Segunda prioridad: Quemados moderados combinados con otras heridas o moderados puros.
  • Tercera prioridad: Leves combinados y puros.

Primera asistencia medica:

  • Revisión del tratamiento de la etapa anterior o inicio del mismo.
  • Canalización de vena periférica y comienzo de hidratación.
  • Sedo analgesia: oral, endovenoso, intramuscular.
  • Oxigenoterapia en cuadros disneicos.
  • Traqueotomías o coniostomías en compromiso de vías aéreas superiores.
  • Antibiótico terapia (continuación o comienzo EV,IM,oral).
  • Administración de toxoide tetánico o suero antitetánico.
  • Corrección o aplicación de vendajes y aplicación de inmovilización si es necesario.
  • Confección tarjeta del herido.
  • Descontaminación radioactiva.
  • Evacuación según orden de prioridad(igual a la etapa anterior).
  • Los quemados con más de 80% SCQ se evacuarán hacia la BMS en última prioridad.

Asistencia medica calificada:

  • Revisión del tratamiento de la etapa anterior o inicio del mismo.
  • Valorar el estado general del herido para determinar si está en shock.
  • Si está en shock realizar tratamiento comenzando la hidratación según esquema por una vena periférica o profunda.
  • Sedo analgesia EV.
  • Antibiótico terapia (continuación o comienzo) EV.
  • Toxoide tetánico o suero antitetánico si no hicieron administración previa.
  • Realizar examen complementario necesario.
  • Cura local oclusiva valorando extensión y profundidad para realizar pronóstico de vida. *Aplicar tratamiento de lesiones combinadas.
  • Rectificar o confeccionar tarjeta del herido.

Evacuación según orden de prioridad para esta etapa siguiendo pronóstico de vida:

  • Muy grave.
  • Grave.
  • Crítico.
  • Menos grave y leve.
  • Crítico Extremo hasta 80%.

Referencias Bibliográficas

  • Artz, C.P.; Moncrief, J.A. Tratado de Quemaduras 2da Ed. Interamericana. 1972: 90-95.
  • Kirschbaum, S.M. : Quemaduras y Cirugía Plástica de sus secuelas 2da Ed., Ciudad de la Habana, Ed. Revolucionaria, 1987: 40-17.
  • Del Sol Sánchez, A : Las quemaduras y sus diferentes aspectos. Ciudad de la Habana. Ed. Científico Técnica, 1990: 19.
  • Borges Muñio, H. : Manual de procedimiento de diagnóstico y tratamiento en Caumatología y Cirugía Plástica, Ciudad de la Habana, Ed. Pueblo y Educación, 1984: 33-38.

Fuente