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Santiago de Cuba (Cuna de la Revolución)


Santiago de Cuba (Cuna de la Revolución)
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Fidel en el balcón del Ayuntamiento, frente al parque Céspedes, se dirige al legendario pueblo de Antonio Maceo y de Frank País, y le comunica el triunfo de la Revolución y con ello la conquista definitiva de la independencia de Cuba.
Fecha:1 de enero de 1959
Lugar:Santiago de Cuba
Descripción:
Santiago de Cuba protagonista del acontecimiento más extraordinario y excepcional de la historia de la Patria
País(es) involucrado(s)
Cuba
Líderes:
Pueblo Santiaguero

Santiago de Cuba, Cuna de la Revolución: En la capital ocurrieron importantes acontecimientos, se gestaba un despegue de combatientes para acabar con el gobierno cruel del tirano Batista, pero el plan ciertamente no se pudo cumplir en su totalidad porque este logró escapar con un grupo de sus más allegados oficiales, políticos y familiares.

Fue entonces que se puso en marcha un plan concebido por el enemigo para sabotear el triunfo revolucionario. El General Cantillo, en confabulación con la embajada yanqui en La Habana, presidió una junta militar en la que asumía la jefatura del Estado Mayor del Ejército y designó como presidente provisional a Carlos Manuel Piedra, el magistrado de mayor edad del Tribunal Supremo de Justicia, que en la práctica no tomó posesión de su cargo. Así se consumaba la traición de Cantillo y por tanto quedaron roto los acuerdos pactados entre él y la Dirección Nacional del movimiento revolucionario.

Correspondió a Santiago de Cuba como escenario geográfico e histórico ser protagonista del acontecimiento más extraordinario y excepcional dentro del devenir histórico de la Patria: el derrumbe definitivo de más de 400 años de explotación, injusticia, represión, saqueo, humillación y dependencia hacia un amo extranjero: el inicio de una nueva vida, una nueva etapa, una nueva historia naciente enero de 1959.

Historia

Desde horas de la tarde del 31 de diciembre de 1958 miles de documentos impresos, pancartas y boletines fueron repartidos y ubicados por toda la ciudad por el Frente de propaganda.

Santiago de Cuba era un hervidero de júbilo popular; la población santiaguera mantenía sus expresiones de simpatía con los revolucionarios; en miles de puertas y ventanas colgaron banderas cubanas y del M-26-7. A través de la emisora CMKC, en función de apoyo a la Revolución, se transmitían por medio del locutor Noel Pérez, órdenes que Fidel enviaba a los comandantes Belarmino Castilla Más, Félix Pena y a Delio Gómez Ochoa, entre otros, a que se esforzaran por confraternizar con los soldados, para evitar enfrentamientos armados por iniciativa de las fuerzas revolucionarias.

En fin, todo quedó dispuesto para la entrada triunfal a Santiago de Cuba de las fuerzas principales y de la Comandancia del Ejército Rebelde, encabezados por el Jefe de la Revolución.

Paralelamente a estos acontecimientos, en la mañana del día 1 de Enero de 1959, comenzó a gestarse un nuevo esfuerzo para lograr la rendición de la ciudad por una vía pacífica. En esta ocasión, el señor Agustín González Seis dedos, reverendo de la Segunda Iglesia Bautista de esta ciudad, estuvo dispuesto a interceder con su oficio entre las autoridades del régimen y la Comandancia del Ejército Rebelde.

Aproximadamente a las 6.00 de la mañana el compañero Egberto Gómez, vecino de El Cristo y por encargo del Comandante Hubert Matos Jefe de la columna 9, y que más tarde se convertiría en uno de los traidores más connotados del la historia revolucionaria esa misma mañana hizo contacto con el reverendo González Seis dedos y se trasladaron para el lugar conocido como Finca Prosperidad, allí el Comandante Matos hizo entrega al representante bautista de una carta para hacerla llegar al coronel Rego Rubido, jefe militar de la plaza.

“Junto a ese documento, el reverendo portó un mensaje para el alto oficial en el que lo acreditaba y ratificaba como enlace entre ambas fuerzas, firmado por el comandante Matos.”

Egberto y el pastor viajaron hacia Santiago de Cuba de inmediato y dirigiéndose ambos para el Gobierno Provincial, hicieron contacto con el jefe de la Policía comandante Bonifacio Haza, para que este facilitara el encuentro entre el coronel Rubido y González Seis dedos.

Haza y la comitiva partieron hacia el Cuartel Moncada y se produjo el encuentro; el coronel respondió por escrito y entregó su mensaje al reverendo Seis dedos.

“En dicho mensaje el oficial Rubido manifestaba que solo entregaría la plaza a Fidel Castro; de esta forma Seis dedos regresó hasta la Comandancia acompañado de Haza y en el intercambio con Fidel, el Comandante en Jefe recibió el mensaje de Rego Rubido y le contestó por escrito, invitándolo a subir hasta El Escandel para fijar los términos que correspondían a la rendición de Santiago”.

Rendición de Santiago de Cuba

El alto oficial del Ejército cuando eran aproximadamente las 3.00 de la tarde subió al sitio conocido como El Escandel y tuvo una entrevista de aproximadamente tres horas con el Líder de la revolución; ellos acordaron que se produjera la rendición de Santiago de Cuba por la vía pacífica, siendo necesario que el Comandante Raúl Castro cumpliendo instrucciones de Fidel bajara con Rubido a que transmitieran lo acordado a los oficiales y tropas en el Moncada y que la oficialidad de ese regimiento se trasladara al Escandel para establecer un diálogo con la máxima dirección de la Revolución.

Aproximadamente a las 8.00 pm del 31 de diciembre llegaron al Moncada Raúl Castro, Rego Rubido, el Comandante René de los Santos y el combatiente Raúl Guerra Bermejo (Maro).

De inmediato Raúl desde el despacho del jefe de la guarnición le dirigió la palabra a la oficialidad, significando lo inútil de continuar la resistencia y los convocó a entrevistarse con el Comandante en Jefe, planteamientos que fueron aceptados. En el polígono estaban las tropas y Raúl se dirigió a ellos en términos similares y también recibió la aprobación, por lo que la guarnición había aceptado rendirse.

De inmediato los oficiales se trasladaron hacia El Escandel acompañados por el comandante René de los Santos, Raúl y Maro se quedaron en la ciudad.

En horas de la noche del día 1 de Enero, el coronel José Rego Rubido, Jefe del Regimiento No. 1 Antonio Maceo con sede en el Cuartel Moncada, unido a la oficialidad y soldados de esa fortaleza se rindieron de forma incondicional ante Fidel Castro y su estado mayor en El Escandel.

En ese momento Fidel nombró al coronel Rubido Jefe del Estado Mayor del Ejército, con la anuencia de Presidente Urrutia, que había llegado a ese sitio procedente de la ciudad de Santiago de Cuba.

De inmediato todos los vehículos disponibles fueron alineados en una caravana y las tropas bajo las órdenes y encabezadas por Fidel iniciaron el recorrido para la entrada triunfal a Santiago de Cuba, quedando atrás el territorio de El Caney. La caravana que entró por Ferreiro, tomando por la Avenida Garzón en búsqueda del centro de la ciudad para llegar hasta el Ayuntamiento fue seguida, rodeada y aclamada por miles de santiagueros, que interrumpiendo varias veces la marcha, deseaban mostrar de forma enardecida con besos, abrazos, flores y banderas del M-26-7 su respaldo y solidaridad a las fuerzas revolucionarias.

Simultáneamente con la misma caravana militar, marchó otra columna de pueblo hasta el destino final para el histórico encuentro.

Antes de llegar a su fin del recorrido, la caravana se detuvo en la emisora CMKC aproximadamente a las 11.00 de la noche, Fidel entró a la emisora junto a otros compañeros de lucha.

Allí el Comandante en Jefe conoció que desde La Habana el coronel Ramón Barquín que relevó a Cantillo por órdenes de la Embajada norteamericana intentó comunicarse por teléfono y decididamente Fidel expresó no tener absolutamente nada que hablar con ese personaje, según las palabras del operador y locutor, el combatiente Noel Pérez que sirvió de intermediario en esa conversación.

También Fidel ordenó a través de la CMKC formando parte de la Cadena de la Libertad que se transmitiera constantemente que la huelga continuara en todo el país. El Comandante en Jefe asomado a una de las ventanas del edificio dirigió breves palabras y convocó a los presentes a que se dirigieran al Parque Céspedes.

Entrada triunfal de Fidel a Santiago de Cuba.

Cuando Fidel entró a Santiago de Cuba en las últimas horas de la noche del día 1 de enero de 1959, ratificó al Dr. Urrutia la proposición de su designación como Presidente Provisional del Gobierno Revolucionario, Urrutia había tomado posesión a las 11 de la noche del día primero, dando lectura de su juramento al pueblo pocas horas después.

Durante toda la noche, el área del céntrico Parque Céspedes fue escenario del más extraordinario y excepcional acto de masas que se ha dado en esta ciudad a lo largo de su historia. El pueblo santiaguero mezclado con los milicianos del M-26-7, con los “barbudos” del Ejército Rebelde y con los miles que de forma activa cooperaron con el proceso revolucionario, daban riendas sueltas a la victoria revolucionaria.

Entre esos participantes el inolvidable Arturo Duque de Estrada expresó: “No se podía dar un paso y lo que estaba produciéndose en el parque era impresionante, gente de pueblo y soldados rebeldes que nunca se habían visto en sus vidas, se abrazaban, lloraban y daban vivas a Cuba, a la Revolución, a Fidel

[...] Nunca olvidaré a una señora que arrodillada en la calle y con lagrimas corriéndole por sus mejillas miraba para el balcón donde estaba Fidel.”

La algarabía era tremenda, la presencia en el balcón central del Ayuntamiento de varios de los principales jefes y personalidades que tomarían los micrófonos como oradores no encontraban como dar inicio al acto.

Pasadas las 12 de la noche comenzaron los oradores del acto, que abordaron diferentes facetas de la lucha y clamaron por la victoria alcanzada. El Periódico Revolución publicó:

“A la hora del cierre de esta edición, el Dr. Manuel Urrutia está jurando en el Palacio Municipal ante el pueblo y los soldados del “26 de Julio” el cargo de Presidente provisional de Cuba"

En el Parque Céspedes se efectuó después de las 12 de la noche un gran acto [...] donde hicieron uso de la palabra Monseñor Pérez Serantes; el Comandante Raúl Castro; José Pellón Jaén, dirigente obrero; Omar Fernández Cañizares, dirigente estudiantil; Leyda Sarabia Rodríguez, por las mujeres cubanas; Francisco Ibarra Martínez, por los maestros y fuerzas vivas de la ciudad; el Comandante Hubert Matos; el Dr. Fidel Castro y por ultimo para proclamar su juramento como Presidente, el Dr. Manuel Urrutia [...].

Palabras de Fidel al pueblo santiaguero

[...] “Al fin hemos llegado a Santiago, duro y largo ha sido el camino, pero hemos llegado [...] esta vez por fortuna para Cuba, la Revolución llegará de verdad al poder [...] La historia del 95 no se repitió, esta vez los mambises entraron en Santiago de Cuba [...] Cuando hacemos a Santiago de Cuba Capital Provisional de la República, sabemos por qué lo hacemos.

No se trata de halagar demagógicamente a una localidad determinada; se trata, sencillamente, de que Santiago ha sido el baluarte más firme de la Revolución [...] la Revolución empieza ahora.

La Revolución no será una tarea fácil; ¡La Revolución será una empresa dura, llena de peligros! [...] la paz que la patria necesita se ha logrado, Santiago de Cuba ha llegado a la libertad sin que hubiera que derramar más sangre, por eso hay tanta alegría”. [...]

1 de enero de 1959 en Santiago de Cuba

En una breve valoración de los acontecimientos ocurridos en Santiago de Cuba el 1 de Enero de 1959 que contribuyeron a la victoria definitiva de la Revolución Cubana, es significativo que esta fecha representa para el pueblo cubano la apertura de las puertas a la conquista plena de su independencia política y económica, de la soberanía y la dignidad nacional, así como el rescate de sus riquezas.

Este acontecimiento fue producto de las leyes del Desarrollo histórico social, dado en una situación de injusticia, represión, agudización de la crisis económica, la pérdida de los valores morales y éticos de una sociedad corrompida y de la desastrosa situación social de las grandes masas que conforman al pueblo cubano.

El triunfo del 1 de enero de 1959 no constituyó un simple cambio político o relevo de hombres en el poder sino que transformó a partir de entonces, la estructura del país y de la sociedad en todos los órdenes; es un cambio de sistema socio político.

La victoria del primer día de enero de 1959 tiene como virtud excepcional en el devenir histórico cubano que fue el resultado de una Revolución auténtica, única y consecuente con el proceso histórico iniciado en La Demajagua en 1868, prolongada en el 1895 contra el Colonialismo español; continuidad del proceso revolucionario de la primera mitad del Siglo XX y fruto indiscutible de la vanguardia revolucionaria de la Generación del Centenario.

Fuentes

  • Historia del municipio de Santiago de Cuba. Comisión de Asuntos Históricos del Comité Municipal del PCC, Santiago de Cuba.