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Selección artificial

Selección artificial
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Concepto:Técnica de control reproductivo mediante la cual el hombre altera los genes de organismos domésticos o cultivados

Selección artificial. Es la técnica de control reproductivo mediante la cual el hombre altera los genes de organismos domésticos y/o cultivados. Dicha técnica actua sobre las características hereditables de las Especies incrementando la frecuencia de algunas variaciones en las siguientes generaciones, lo cual equivale a que el efecto de la selección artificial es una evolución en la cual los valores de eficacia biológica de los organismos se determinan en relación las preferencias de un elemento ambiental que funciona como agente. Se han logrado mediante estas técnicas algunas variedades de Vegetales como el Plátano y el Maíz, Plantas ornamentales, así como las variedades de perros modernas.

Importancia

Mediante este tipo de selección surgieron por ejemplo todas las variedades de perros modernas, cada una de las cuales está adaptada a algunas tareas específicas como la vigilancia y la compañía, así como a diferentes preferencias estéticas de los humanos por la expresión facial y la apariencia del cabello, entre otras.

Las características de los productos agrícolas también están determinadas en gran medida por efectos de la selección artificial, proceso mediante el cual se han logrado variedades vegetales que se pueden aprovechar fácilmente para usos alimenticios del ser humano, como es el caso del maíz y el plátano, cuyos frutos han optimizado su rendimiento comestible relativo al hombre como adaptación a las exigencias de los cultivadores; también las plantas ornamentales muchas veces exhiben diseños que coinciden impresionantemente con las concepciones humanas más comunes de belleza por causa de una selección de acuerdo a preferencias.

Definición amplia

Atendiendo a la definición biológica amplia, la selección artificial es un proceso de evolución biológica mediante el cual una especie se adapta a las preferencias de un agente para sobrevivir.

Este agente se caracteriza por proceder sistemática o técnicamente exhibiendo patrones de comportamiento (preferencias) a las cuales tiene que adaptarse el organismo en cuestión, de tal manera que este agente funciona como un filtro selectivo.

A diferencia de la Selección natural, donde el filtro selectivo resulta de la lucha por la existencia contra las condiciones ambientales, el agente selectivo en la selección artificial no es el conjunto general de condiciones ambientales del organismo, sino un agente específico dentro de tales condiciones.

En efecto, el seleccionador es el elemento ambiental más importante al que se tiene que adaptar el organismo, pero al fin y al cabo hace parte del medio ambiente y, en este respecto, puede asegurarse que la selección artificial no se diferencia esencialmente de la natural, sino que es un tipo específico de ésta donde la eficacia biológica está determinada especialmente por las preferencias de un elemento ambiental que funciona como agente.

Tipos de selección artificial

En cuanto a las capacidades mentales implicadas en el proceso, hay dos tipos de selección artificial: consciente, que sucede cuando el hombre selecciona las características de un organismo de acuerdo a un plan, e inconsciente, que corresponde al tipo de selección donde las preferencias humanas funcionan como un filtro adaptativo sin necesidad de un plan consciente.

Aunque en términos de resultados evolutivos pueden ser lo mismo, en cuanto a la metodología que utiliza, hay básicamente dos tipos de selección artificial: cuando el filtro selectivo favorece que los organismos con cierta característica preferida se reproduzcan (Selección positiva) o cuando el filtro impide que organismos con cierta característica no preferida no se reproduzcan (Selección negativa)

El agente selectivo

Puede pensarse que el único agente de selección artificial es el hombre, ya que es la única especie conocida que domina a cabalidad la técnica y que puede ejercer selección de acuerdo a un plan plenamente consciente e inteligente; sin embargo, caracterizando las preferencias del agente principalmente como tendencias conductuales (patrones no aleatorios de comportamiento), se puede argumentar a favor de que no es estrictamente necesario ser inteligente y consciente para poder ser un agente selectivo y, en esta medida, reconocer que:

  • Hay otras especies animales que pueden ser agentes selectivos.
  • Otros agentes abióticos pueden ser agentes selectivos.
  • El ser humano no requiere obrar conscientemente para poder ser un agente selectivo. En pocas palabras, esto significa que el hecho de que haya selección no implica que haya selección consciente.

Las Hormigas cortadoras de hojas (Attini Atta y Atti Acromyrmex) son un ejemplo perfecto de especies no humanas que efectúan selección artificial. Estos insectos cortan las hojas para cultivar Hongos (Agaricaceae Leucoagaricus y Agaricaceae Leucocoprinus) que son los que producen alimentos de los cuales depende la supervivencia de las colonias.

En esta relación de mutualismo los hongos se han adaptado completamente a las preferencias de las hormigas, a tal punto que sus funciones orgánicas están especializadas en el servicio a los insectos (produciendo un exceso de alimento para ellos) y no podrían sobrevivir sin el cuidado de éstos.

En este caso, la analogía con las granjas humanas es perfectamente válida. La selección artificial también podría ser realizada por agentes no-vivos, como sería el caso de un sistema robótico que, por ejemplo, aislara reproductivamente a los organismos de una población que no cumplieran con determinado parámetro cuantificable.

Finalmente, la selección artificial puede realizarse inconscientemente, no sólo por especies humanas, sino también por la humana. Un ejemplo de esto es la causa de la evolución de los cangrejos heike, que tiene un caparazón con una serie de protuberancias que forman un rostro humanoide.

Los pescadores japoneses, atendiendo “para nuestro propósito es más importante una forma de selección que puede ser llamada inconsciente y que resulta de que cada cual trata de poseer los mejores animales y hacerlos reproducirse. Así, un hombre que se propone tener perros ventores elige naturalmente los mejores ejemplares, aunque no desea ni espera modificar permanentemente la raza.”

La analogía entre la selección artificial y la selección natural es un punto clave de la exposición de la teoría de la evolución de Darwin en El Origen de las especies.

Eficacia biológica del organismo seleccionado

Como todos los procesos de selección biológica, este tipo de selección opera sobre las variaciones heredables de los organismos y produce adaptación a las condiciones de vida, que en este caso es una supervivencia diferencial de los más aptos con respecto a las preferencias del agente selectivo.

Aunque las adaptaciones del organismo seleccionado puedan beneficiar al agente selector, estas benefician directamente a los organismos seleccionados, dado que le permiten reproducirse.

Una de las críticas más frecuentes a la selección artificial que practica el hombre es que se priva de la libertad a los animales y se les impide vivir en el medio natural, en el cual el principal factor al que tiene que adaptarse el organismo son las preferencias.

“Uno de los rasgos más notables de nuestras razas domesticadas es que vemos en ellas adaptación, no ciertamente para el beneficio propio del animal o de la planta, sino para la utilidad o capricho del hombre” “no podemos suponer que todas las razas aparecieron súbitamente tan perfectas y útiles como las vemos; a decir verdad, sabemos que en muchos casos no ha sido esa su historia.

La clave es el poder que tiene el Hombre de selección acumulativa: la naturaleza le da variaciones sucesivas; el hombre las aumenta en ciertas direcciones útiles para él. En este sentido puede decirse que se ha creado las razas útiles.”

Véase también

Fuente