Diferencia entre revisiones de «Viaducto de La Farola»

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Los constructores en la composición del hormigón emplearon arena y grava de los rios cercanos. Conjuntamente con la calzada de la vía, se fundieron en hormigón las cunetas de drenaje, aceras y apartaderos.
 
Los constructores en la composición del hormigón emplearon arena y grava de los rios cercanos. Conjuntamente con la calzada de la vía, se fundieron en hormigón las cunetas de drenaje, aceras y apartaderos.
  
== <br>'''Detalles t�cnicos'''  ==
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== Detalles técnicos ==
  
La arquitecta �gueda Caballero Llorens, cuya monograf�a sobre La Farola obtuvo en [[2004|2004]] primer premio en el concurso de la Sociedad de Ingenier�a Civil de la UNAICC, ofrece detalles t�cnicos:<br>"El viaducto se organiza en un tablero compuesto de vigas prefabricadas de hormig�n armado y losa fundida in situ de acuerdo, fundamentalmente, con dos variantes: "La soluci�n A se aplicaba cuando la plataforma que se pod�a excavar en la monta�a no superaba de los tres a 3,5 metros y era necesario colocar un saledizo. Consiste en vigas prefabricadas de hormig�n armado, de nueve metros de longitud, apoyadas en la ladera y sustentadas, adem�s, sobre columnas-pilotes empotradas en la roca. El voladizo resultante es de tres metros. "En aquellos lugares donde resultaba posible excavar mediante buld�zeres una plataforma de cinco a ocho metros, fue aprovechada la soluci�n B: las vigas prefabricadas, con una longitud de siete metros, apoyan sobre pilotes-columnas de 40 cm de di�metro, igualmente empotradas en la roca. "El montaje de las vigas prefabricadas requiri� una gr�a de 30 toneladas, situada sobre un cami�n en el firme de la carretera. Sobre dichas vigas se colocaron unas armaduras longitudinales y transversales de acero. Luego se hormigon�, en tres fases distintas, una losa superior de 0.20 metros de espesor, la cual inclu�a a la acera y cunetas de drenaje. El conjunto fue rematado armoniosamente con la colocaci�n de la baranda prefabricada." Soluciones ingeniosas permitieron solventar dificultades que parec�an insuperables y a la vez preservar la vida de los operarios. "En parte de los cimientos hubo que cavar a mano, sobre laderas que ten�an hasta un 70 por ciento de pendiente de inclinaci�n �destaca la arquitecta Caballero Llorens�, y result� necesario sujetar con sogas a los trabajadores. "Todas las excavaciones interiores estaban se�aladas en el medio de las explanadas por donde ten�an que transitar los camiones con materiales. La soluci�n consisti� en picar con martillo neum�tico �no era posible el uso de explosivos debido a las caracter�sticas de fisuramiento de la roca� hasta llegar a la altura de un hombre. Como era imprescindible profundizar dos o tres metros, los martilleros continuaban trabajando en la perforaci�n, mientras encima de ellos unos tablones de madera dura permit�an el paso de los veh�culos que transportaban las vigas. "Otro de los procedimientos utilizados en aquellos sitios donde no se ten�a acceso fue colocar una silla en la punta del boom de la gr�a; el operador sentado en ella, pr�cticamente en el aire, martillaba en el lugar hasta dejar lista la operaci�n." En febrero de [[1997|1997]] la Sociedad de Ingenier�a Civil de la Uni�n Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcci�n de Cuba (UNAICC) incluy� al viaducto de La Farola entre las siete maravillas de la ingenier�a civil cubana.
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La arquitecta Agueda Caballero Llorens, cuya monografíaa sobre [[La Farola]] obtuvo en [[2004|2004]] primer premio en el concurso de la [[Sociedad de Ingeniería Civil]] de la UNAICC, ofrece detalles técnicos: "El viaducto se organiza en un tablero compuesto de vigas prefabricadas de hormigón armado y losa fundida in situ de acuerdo, fundamentalmente, con dos variantes: "La solución A se aplicaba cuando la plataforma que se podía excavar en la montaña no superaba de los 3 a 3,5 m y era necesario colocar un saledizo.  
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Consiste en vigas prefabricadas de hormigón armado, de 9 m de longitud, apoyadas en la ladera y sustentadas, además, sobre columnas-pilotes empotradas en la roca. El voladizo resultante es de 3 m. "En aquellos lugares donde resultaba posible excavar mediante buldozeres una plataforma de 5 a 8 metros, fue aprovechada la solución B: las vigas prefabricadas, con una longitud de 7 metros, apoyan sobre pilotes-columnas de 40 cm de diámetro, igualmente empotradas en la roca.  
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"El montaje de las vigas prefabricadas requirió una grúa de 30 toneladas, situada sobre un camión en el firme de la carretera. Sobre dichas vigas se colocaron unas armaduras longitudinales y transversales de acero. Luego se hormigonó, en tres fases distintas, una losa superior de 0.20 metros de espesor, la cual incluía a la acera y cunetas de drenaje. El conjunto fue rematado armoniosamente con la colocación de la baranda prefabricada."  
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Soluciones ingeniosas permitieron solventar dificultades que parecían insuperables y a la vez preservar la vida de los operarios. "En parte de los cimientos hubo que cavar a mano, sobre laderas que tenían hasta un 70 % de pendiente de inclinación, destaca la arquitecta Caballero Llorens, y resultó necesario sujetar con sogas a los trabajadores. "Todas las excavaciones interiores estaban señaladas en el medio de las explanadas por donde tenían que transitar los camiones con materiales. La solución consistió en picar con martillo neumático, no era posible el uso de explosivos debido a las características de fisuramiento de la roca hasta llegar a la altura de un hombre.  
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Como era imprescindible profundizar 2 o 3 metros, los martilleros continuaban trabajando en la perforación, mientras encima de ellos unos tablones de madera dura permitían el paso de los vehículos que transportaban las vigas.
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"Otro de los procedimientos utilizados en aquellos sitios donde no se tenía acceso fue colocar una silla en la punta del boom de la grúa; el operador sentado en ella, prácticamente en el aire, martillaba en el lugar hasta dejar lista la operación." En febrero de [[1997|1997]] la Sociedad de Ingeniería Civil de la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba (UNAICC) incluyó al viaducto de La Farola entre las [[siete maravillas de la ingeniería civil cubana]]
  
 
== '''Fuente'''  ==
 
== '''Fuente'''  ==

Revisión del 16:55 21 dic 2010

La Farola
La Farola
País:
Cuba
Inauguración:
1964



 La Farola: Viaducto construido en el oriente de Cuba, las complejidades de su ejecución lo mantienen como una de las siete maravillas de la ingenieria civil de la nación.

Ubicación

La Farola forma parte de la Vía Azul, carretera de 154 kilómetros que une a la ciudad con Baracoa, Primera Villa de Cuba y, que a partir de Las Guásimas, atraviesa de Sur a Norte el macizo montañoso Sagua-Baracoa en zigzagueante recorrido de 30 kilómetros.

Historia

Según Rafael Sánchez, quien en 1964 reportara para BOHEMIA la construcción de tal obra, los ingenieros determinaron hacer una carretera de hormigón de 6 M de ancho. Como el terraplén existente no tenía el ancho requerido, "en lugar de cortar la montaña se fundió una placa volada sobre el precipicio, sostenido en su parte saliente por gruesos pilotes de hormigón enclavados sobre la roca". Creadas junto a las obras, fábricas de tubos y plantas de prefabricado confeccionaron piezas de puentes y alcantarillas, vigas, tableros y barandas-defensas.

Composición del hormigón

Los constructores en la composición del hormigón emplearon arena y grava de los rios cercanos. Conjuntamente con la calzada de la vía, se fundieron en hormigón las cunetas de drenaje, aceras y apartaderos.

Detalles técnicos

La arquitecta Agueda Caballero Llorens, cuya monografíaa sobre La Farola obtuvo en 2004 primer premio en el concurso de la Sociedad de Ingeniería Civil de la UNAICC, ofrece detalles técnicos: "El viaducto se organiza en un tablero compuesto de vigas prefabricadas de hormigón armado y losa fundida in situ de acuerdo, fundamentalmente, con dos variantes: "La solución A se aplicaba cuando la plataforma que se podía excavar en la montaña no superaba de los 3 a 3,5 m y era necesario colocar un saledizo.

Consiste en vigas prefabricadas de hormigón armado, de 9 m de longitud, apoyadas en la ladera y sustentadas, además, sobre columnas-pilotes empotradas en la roca. El voladizo resultante es de 3 m. "En aquellos lugares donde resultaba posible excavar mediante buldozeres una plataforma de 5 a 8 metros, fue aprovechada la solución B: las vigas prefabricadas, con una longitud de 7 metros, apoyan sobre pilotes-columnas de 40 cm de diámetro, igualmente empotradas en la roca.

"El montaje de las vigas prefabricadas requirió una grúa de 30 toneladas, situada sobre un camión en el firme de la carretera. Sobre dichas vigas se colocaron unas armaduras longitudinales y transversales de acero. Luego se hormigonó, en tres fases distintas, una losa superior de 0.20 metros de espesor, la cual incluía a la acera y cunetas de drenaje. El conjunto fue rematado armoniosamente con la colocación de la baranda prefabricada."

Soluciones ingeniosas permitieron solventar dificultades que parecían insuperables y a la vez preservar la vida de los operarios. "En parte de los cimientos hubo que cavar a mano, sobre laderas que tenían hasta un 70 % de pendiente de inclinación, destaca la arquitecta Caballero Llorens, y resultó necesario sujetar con sogas a los trabajadores. "Todas las excavaciones interiores estaban señaladas en el medio de las explanadas por donde tenían que transitar los camiones con materiales. La solución consistió en picar con martillo neumático, no era posible el uso de explosivos debido a las características de fisuramiento de la roca hasta llegar a la altura de un hombre.

Como era imprescindible profundizar 2 o 3 metros, los martilleros continuaban trabajando en la perforación, mientras encima de ellos unos tablones de madera dura permitían el paso de los vehículos que transportaban las vigas.

"Otro de los procedimientos utilizados en aquellos sitios donde no se tenía acceso fue colocar una silla en la punta del boom de la grúa; el operador sentado en ella, prácticamente en el aire, martillaba en el lugar hasta dejar lista la operación." En febrero de 1997 la Sociedad de Ingeniería Civil de la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba (UNAICC) incluyó al viaducto de La Farola entre las siete maravillas de la ingeniería civil cubana

Fuente

  • Multimedia El Papel de las Ciencias Sociales a 50 a�os de la Revoluci�n.