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Contenido |
Características
Fue a vivir a la casa que se encuentra en Meireles, esquina a Espada, estaba marcada en aquella época con el # 19. Buscaba un lugar de descanso lejos del bullicio de los hombres. En la última habitación de la vieja casona ubicó sus libros y las cajas donde guardaba su archivo personal que lo acompañó durante las dos contiendas independentistas.
Al final del patio colonial estaba la caballeriza donde guardaba el caballo que lo acompañó en la última guerra. Desde entonces esta casa quinta se convierte en el centro de atención de todo el país.
Visitantes
En ella recibe a los buenos amigos, a los veteranos de la manigua, a los patriotas sinceros. Durante su estancia en Calabazar, muchos lugareños conocieron al Generalísimo del Ejercito Libertador, al hombre de carácter firme, a demás de ser cortés y amoroso con los niños y por mucho tiempo se recordó, a aquel hombre delgado, de alta estatura, de barba y bigotes blancos, de ojos negros y pequeños que con frecuencia visitaba la casa escuela de la calle Arango, actual centro escolar. “Rafael María de Mendive”.
Por aquellos años las crisis de asma nunca lo abandonaron y en cualquier momento se producían y sólo el aire de la manigua lo aliviaba, de esto nos cuenta Pedro Máximo Vargas hijo de Margarita Gómez Toro. A cualquier hora de la noche se producía la falta de aire. Entonces le pedía a Morón, su último asistente que le ensillara a Zaino, y salía a jinetear muchas veces hasta la Víbora en extensos galopes contra la enfermedad. Al regreso al poblado ya tenía el pecho disipado”.
El 31 de octubre de 1902 se mudó para la Ciudad de la Habana para residir en la Calle Galiano # 45. Cf.: (Apuntes tomados de un folleto publicado con motivo del 150 Aniversario del Natalicio de Máximo Gómez Báez, por el Lic. Eduardo Milian Bernal Alonso).
Referencias
Fuentes
- Margarita Hernández Rondón
- Centro Provincial de Patrimonio Cultural en La Habana