Fiebre efímera bovina

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Fiebre efímera bovina
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Concepto:La fiebre efímera bovina es una enfermedad viral epidémica.

La Fiebre efímera bovina (FEB), es una enfermedad viral epizoótica transmitida por artrópodos al ganado y al Búfalo de Agua, caracterizada por una súbita elevación de la fiebre, depresión, rigidez y cojera. La gravedad clínica de la enfermedad parece inconsistente con la subsecuente rápida recuperación. La fiebre efímera bovina es endémica en la mayoría de las zonas tropicales , presentan taquipnea y producen descargas serosas,rigidez,cojera,etc.


Virus de la FEB

  • Etiología: El virus de la FEB, tiene un solo filamento de RNA. La morfología general es la de un rhabdovirus.
  • Historia: La FEB fue descrita por primera vez en 1906 en Sudáfrica, aunque se sabe que la enfermedad se había presentado con anterioridad. Los países donde se presenta la FEB son aquellos que se localizan a ambos lados del ecuador incluyendo a todos los países de África y aquellos de Asia, que están al sur de una línea que comprende: Israel, Siria Irak, Irán, Paquistán, India, Bangladesh, China y el sur de Japón, a través del sureste de Asia hasta Australia. No ha habido reportes de la presencia del virus de la FEB en Norte y Sudamérica.

Vaca postrada por la enfermedad

Vaca postrada.jpeg

Signos clínicos

En esta enfermedad la fiebre gene realmente es bifásica, con picos altos de temperatura, de 40-41.6°C espaciados en 12-18 horas. Los signos clínicos durante la primera etapa febril generalmente son moderados excepto por la caída drástica de la producción láctea. Las características de los signos clínicos correspondientes a la segunda fase febril incluyen la aceleración en el ritmo cardiaco y respiratorio, anorexia, atonía rumial, depresión, secreción serosa o mucosa, nasal y ocular, salivación, con tracciones musculares, temblores y rigidez generalizada o cojera, que va de una extremidad a otra. Muchos animales permanecen echados de 12 a 24 horas pero, si se les estimula bastante se ponen en pie. Otros animales se encuentran completamente recostados en posición esternal. La recuperación se inicia 1-2 días después de que se presentan los primeros signos clínicos, y por lo general es completa y sin secuelas 1-2 días después. En algunos casos se pueden presentar diversas complicaciones. La muerte súbita se puede presentar ya sea en la etapa febril o durante la recuperación. La parálisis de las extremidades puede persistir durante días, semanas o ser permanente. En las vacas en lactación, la producción se recupera en un 85-90% después de diez días a los niveles que tenían antes de la enfermedad.

Descarga sanguinolenta, hematoquecia (sangre fresca en las heces)

Sangre en las heces.jpeg

Descarga nasal

Descarga nasal.jpeg

Período de incubación

 El período de incubación experimental es de 2-9 días postinyección intravenosa del virus de la FEB.  El caso (o casos) índice, en condiciones epizoóticas, se presenta aproximadamente, una semana antes de que se presenten la mayoría de los casos en el rebaño.

Lesiones macroscópicas

Las lesiones macroscópicas más frecuentes son pequeñas cantidades de secreción de fibrina en las cavidades pleural, peritoneal y pericardica y cantidades variables en las cápsulas de las articulaciones. Los pulmones pueden presentar zonas edematosas. La linfadenitis se presenta constantemente y son menos frecuentes las hemorragias petequiales en los ganglios linfáticos. En algunos casos se puede encontrar necrosis focal en los grupos musculares mayores. Los cambios hemáticos son muy característicos, hay un aumento en la producción de leucocitos, con una inversión de la proporción de neutrofilos y linfocitos. Con el inicio de la fiebre desciende rápidamente el nivel de linfocitos, que regresan a sus niveles normales 3-4 días después. Esta caída, es seguida unas cuantas horas después, por un rápido incremento en los neutrófilos, con aparición simultánea de sus formas inmaduras. Al recuperarse clínicamente, la cuenta leucocitaria regresa a la normalidad. Los niveles de fibrinógeno en el suero aumentan hasta 3-4 veces su nivel normal, regresando a su normalidad 1-2 semanas después de la recuperación.

Segundo día de signos clínicos: nótese el coágulo de fibirna, donde señala el bisturí

Diagnóstico en el campo

Los casos aislados son difíciles de diagnosticar, pero en un brote en un hato con bovinos en diversas etapas de la enfermedad, el diagnóstico se puede realizar a partir de las observaciones clínicas y la historia del brote. Durante el período febril de la enfermedad debe de tomarse una muestra sanguínea y en 1 o 2 semanas posteriores repetir la toma. Una parte de la sangre se maneja con anticoagulante, la otra sola. Se efectúa un frotis con parte de la sangre no coagulada, la cual se seca al aire. Las muestras sanguíneas deben tomarse de animales en distintas etapas de la enfermedad, para que la confirmación del laboratorio sea más rápida.


  • Diagnóstico de laboratorio: El método más eficiente para identificar la enfermedad es la infección en animales susceptibles por medio de la inyección endovenosa de sangre completa. El ganado inoculado es cuidadosamente observado para detectar la presencia de la fiebre y los signos característicos. Se puede intentar el aislamiento del virus (a partir de la fracción leucocitaria de la sangre) en ratones lactantes o en cultivos celulares, pero esto generalmente es muy lento. La cuenta diferencial de leucocitos nos proporciona el diagnóstico de campo más rápido. El alto porcentaje de neutrófilos con muchas formas inmaduras, no es patognomónico de la FEB, pero un diagnóstico de campo puede ser erróneo si no se encuentran estos hallazgos. La prueba serológica más específica y más utilizada es la seroneutralización de virus en líneas celulares Vero.
  • Diagnóstico diferencial: Cuando en el campo se realiza un diagnóstico basándose solamente en un animal, se puede confundir a la fiebre efímera con varias enfermedades, por ejemplo: la fiebre del valle de Rift en sus inicios, hidropericardio, lengua azul, botulismo, babesiosis o pierna negra.

La salivación puede sugerir fiebre aftosa, aunque nunca existen lesiones vesiculares en hocico y patas. Es muy fácil obtener un frotis sanguíneo teñido y observarlo en cualquier laboratorio, ya sea humano o veterinario, para poder constatar la neurotrofilia característica, la cual puede apoyar, pero no definir un diagnóstico rápido de la enfermedad, excluyendo a la mayoría de las enfermedades virales.


Pronóstico

En la mayoría de los casos, especialmente en bovinos jóvenes, la enfermedad varía de medio a moderadamente grave y la recuperación es muy avanzada al 3er. día del inicio de los signos clínicos. Las vacas en lactancia, los toros en buenas condiciones y los novillos gordos son los más afectados y su recuperación puede durar hasta una semana, aún cuando no se hayan presentado complicaciones. Puede haber alta mortandad.

Transmisión

Experimentalmente la enfermedad se puede reproducir en el ganado mediante la inyección intravenosa del virus de la FEB. Evidencias epizootiológicas indican que el virus de la FEB solamente es diseminado en la naturaleza por el piquete de insectos. La enfermedad no se transmite de vaca a vaca por contacto directo, ni por medio de la inyección de exudado. Existen evidencias experimentales de que el virus de la FEB no se propaga a través del semen. Teóricamente la carne no representa ningún riesgo en la transmisión del virus, debido a su rápida inactivación a niveles de pH inferiores a 5. Esos niveles ácidos aparecen rápidamente en el tejido muscular de los bovinos después de su muerte. Epizootias de la FEB se presentan en el verano en países de clima templado como son Australia, Sudáfrica, Japón, desapareciendo con las primeras heladas. En África y en Australia la enfermedad se mueve rápidamente, abarca grandes distancias, pero siempre en sentido contrario al ecuador. En Kenia, las epizootias están asociadas con las lluvias recientes.

Huéspedes

La enfermedad clínica ha sido observada únicamente en el ganado bovino y en los búfalos de agua; sin embargo, se han encontrado anticuerpos neutralizantes en el búfalo Cape, el waterbuck y en Australia en el ciervo.

Inmunidad e inmunización

Casi todos los animales que han padecido un sólo ataque de fiebre efímera ovina, son inmunes al desafío natural o artificial. En Sudáfrica, Japón, y en Australia se han producido varios tipos de vacunas, aparentemente éstas protegen contra desafíos severos de laboratorio, pero a la fecha, todavía no se han publicado evidencias objetivas de la efectividad de estas vacunas en epizootias de campo.

Fuentes