Pedro Luis Ferrer

Pedro Luis FerrerPersonaje Artístico
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Nació:
17 de septiembre de 1952
Yaguajay, Las Villas
Área:

Obras destacadas:
al que le sirva el sayo,canción de la maestra al herrero


Pedro Luis Ferrer. Compositor y guitarrista. Nació en Yaguajay, Las Villas el 17 de septiembre de 1952.

Sintesis biográfica

Nació en Yaguajay, Las Villas el 17 de septiembre de 1952. Desde pequeño se inclinó por la música.

Estudios

Los principales estudios relacionados con la música realizados por Pedro fueron:

Vida artística

Fue miembro del cuarteto Los Nova, integrado por Robertico García, director, Carlos Alfonso y Eliseo Pino; posteriormente del grupo Los Francos, con José María Vitier como pianista, y en 1970 integra, como cantante profesional el cuarteto Los Dada, dirigido por Raúl Pastora; no era propiamente un grupo de rock. Usaba la batería, la electrónica y algunos elementos formales y conceptuales de la música rock, pero había tambien una búsqueda que se apartaba de estos valores. El repertorio era creación propia y se mantenía en un rigor en los textos; eran canciones de orientación poética con un concepto musical muy original. Quizás su experiencia más rica desde el punto de vista musical fue su etapa con Los Dada, en particular la de Alfredo Areas, a quien considera su maestro de orquestación.

Giras

Ha realizado giras por Polonia donde participó en el Festival de Sopt, 1977 y tambien su música fue ejecutada por las orquestas de radio y la televisión polaca de Lodz-, Suecia, Noruega, donde ofreció recitales con sus canciones y solos de guitarra, y Helsinki, Finlandia, donde actuó con la orquesta Lov Récord; visitó España, estuvo en Angola, y viajó Berlín con el grupo Manguaré, donde participó en el Festival de la Canción Política de ese país, lo que fue su primera experiencia con una agrupación sonera, y esto, en parte, cambió su proyección profesional, cuando en 1981 decidió crear su propio grupo. Además, ha trabajado con Lena Ferrer, Lerlys Morales y Basilio Perodín.

Ya en La Habana, se encuentra con otra realidad que no es la de su natal Yaguajay; aquí entra en contacto con Roberto García y con Lorenzo García, y en sus vivencias auditivas de este período, entran Sindo Garay, Manuel Corona y Miguel Matamoros; pero la mayor influencia de en sus mejores tiempos, fue Atahualpa Yupanqui, a quien, según Pedro Luis, imite por mucho tiempo en la composición. Pero quizás lo decisivo en su formación o toma de conciencia como creador, fueron Carlos Puebla y Silvio Rodríguez.

Dice al respecto

«He sido un poco autodidacta en mi formación. No obstante, siempre me vinculé a la música progresiva de mi país. Mis primeros intentos formales los realicé con el grupo Los Dada, pero posteriormente decidí convertirme en solista. Con mi canción Santiago, cuna y pan (una de mis primeras composiciones), comencé a tener aceptación. He tratado de ser original en mis concepciones, pues pienso que todo artista debe tener su propia personalidad. No obstante, reconozco el valor de trovadores como Silvio Rodríguez a quien debe mucho la Trova Joven e indirectamente contribuyó a mi creación como compositor. No quiero decir con esto que imito a alguien, no, partí de una iniciativa de Silvio y a ella brindé mi propia aportación. Al principio mi inquietud creativa no sabía como canalizarla. Pero partiendo de la tonada de Carlos Puebla, de su mensaje cubano y con la idea proyectada por Silvio, elaboré mi línea de trabajo. Que en su contexto reúne ambas expresiones pero dista mucho de imitarlos.»

Según Danilo Orozco

«Con Pedro Luis se dan referentes de los modelos y códigos expresivos del centro de la isla, reinsertados en un amplio espectro de procesos asimilados en su creatividad individual: un guitarrista virtuoso que, sin embargo, no abusa de ese recurso salvo en canciones de un primer período que no obstante resultan de interés. En general, sus canciones con el lirismo y diáfano metodismo, en ocasiones melancólicos, al tiempo que añaden inflexiones peculiares de los modelos de su marco vivencial mas fuerte (de centro- oriente), matizado en su peculiar “nasalismo” y la naturaleza de su poderosa comunicativa voz, por no hablar de las canciones-sones y guarachas salpicadas de novedosos contrastes rítmico-armónicos y un poco común sentido demostrador.»

Para Pedro Luis Ferrer

«Los textos festivos de las guarachas se rigen por una lógica histórica y no arbitraria; están determinados en medida considerable –porque los autores tambien ponen lo suyo- por la conciencia festiva histórica de nuestro pueblo. El ingenio del creador cuenta con esa libertad concreta del sentido humorístico del cubano, cuya esencia es diferente a la de otros pueblos de América. El son y la guaracha tienen su propia poética y para juzgar su calidad y desarrollo debemos situarnos dentro de su lógica histórica esencial. Hay quienes pretenden enjuiciar la calidad de los textos de las guarachas cubanas desde una perspectiva poética ajena y caprichosa. Desde luego, en ese terreno festivo también se producen intentos infelices que se quedan muy por debajo de los logros tradicionales de nuestros grandes cultores de la guaracha. Por lo demás, no se trata de una esencia festiva humorística, estática y absoluta, sino dialéctica y relativa: el sentido del humor y la manera de divertirse los pueblos se transforman de manera constante […]. »

Por otra parte, virtuosismo guitarrístico es resultado de una completa formación técnica –auque no sistemática- en su instrumento, además de un sonido bello y potente. Sin embargo, no es de esos guitarristas que emplea grandes complejidades armónicas y recursos percutidos, pero, sin dudas, bien pudiera afirmarse que si sus acompañamientos prescindieran de la voz, quedarían como obras para guitarra sola de un gran valor musical intrínseco. Pero lo medular en él es su acendrada cubanía, esa que le permite crear en las más diversas formas musicales de nuestra música, con magistral manejo de la picaresca criolla, sin olvidar el alto vuelo lírico presente en toda su producción, vale decir, su talento como poeta. Sus canciones invitan a la reflexión no exenta de crítica honesta, y su «confianza en la utilidad de opinar»

Obras

  • Al que le sirva el sayo
  • Algo mas triste y más
  • Al son de pitazo

Fuentes

  • Diccionario de la música en Cuba Revista Bohemia