Combate de Aguacatico

Combate de Aguacatico
Información sobre la plantilla
Fecha:28 de septiembre de 1958.


Combate de Aguacatico se libró el 28 de septiembre de 1958 entre el Ejército Rebelde y el ejército batistano en el municipio de Puerto Padre, en que fuerzas de la tiranía asaltaron el campamento rebelde establecido en ese lugar y provocaron la muerte de ocho personas, entre ellas algunas personas inocentes.

Antecedentes del campamento

En 1956, existe ya una gran actividad clandestina, se espera la llegada de Fidel. Es atacado el Polvorín el 29 de Noviembre de 1956, en apoyo al desembarco del Granma que se produce el 2 de Diciembre. La lucha continúa en ascenso hasta que a partir de la Huelga de Abril de 1958 comienzan a crearse campamentos y grupos guerrilleros de gran estabilidad. Así habían guerrilleros que operaban en la zona de Yarey (Puerto Padre), Esprey, La Lima , La Herradura (Jesús Menéndez), Bazarales (Puerto Padre), y otros lugares, que convirtieron el territorio en un verdadero hervidero revolucionario bajo la dirección del Movimiento 26 de Julio En estas circunstancias surge el Campamento de Aguacatico con la jefatura primero de Conrado Hidalgo y después de Rengal Guerrero (El Mexicano).

Creación del campamento

La creación de este campamento se produjo a finales de Agosto de 1958, tuvo una duración efímera, pues el ataque del ejército de la tiranía causó su destrucción. Surge debido a la necesidad de ocultar a los revolucionarios que habían efectuado un atentado contra el sargento Gilberto Mora Peña en el camino de San Manuel (Puerto Padre) a La Jía (Puerto Padre). En la emboscada al esbirro participaron Conrado Hidalgo, Juan Ramírez Cabrera e Isner Zayas. Ninguno de estos hombres podía regresar a su casa por lo que la dirección del Movimiento 26 de Julio en San Manuel encomendó a Luis Reyes y Manuel Sosa la gestión de ocultar y proteger a los perseguidos. Reyes y Sosa pidieron al campesino Higinio Soria Utria que les diera albergue en su casa de Aguacatico. Estos acontecimientos ocurrían el 24 de agosto de 1958, es decir, dos días después del atentado que se realizó el 22 del mismo mes. El campesino Soria aceptó, creó las condiciones, albergó a los revolucionarios y designó a su esposa Santos Carmenate y a su hija Léride Soria Carmenate, para que les cocinaran.

Función del campamento

La zona de Aguacatico, era un punto intrincado geográficamente , en el municipio de Puerto Padre, distante a unos 25 Km., al Sureste de la ciudad cabecera. Existían en aquel paraje, muchos arbustos y algunos árboles frondosos que se extendían en una zona comprendida entre El Jobo , Salgacero (Jesús Menéndez) Nro 4 y El Mijial (Puerto Padre). Los caminos de acceso eran muy malos y prácticamente intransitables en época de lluvias, pero si se tiene en cuenta que Puerto Padre, San Manuel, Vázquez (Puerto Padre) y Delicias, estaban relativamente cerca, lo convertían en un lugar ideal para crear un campamento de lucha guerrillera contra el tirano El campamento situado en un lugar con magníficas condiciones naturales, bien resguardado y relativamente cerca de las zonas de operaciones, se convirtió en un sitio ideal para el adiestramiento y alistamiento de nuevos revolucionarios

El combate

El campamento de Aguacatico funcionó como tal hasta el 26 de septiembre de 1958, fecha en que una columna del ejército de la dictadura, compuesta por soldados de los cuarteles de Chaparra y Delicias y mandada por el teniente Cristóbal Cabrera Elizarde, asaltó el mismo y ejecutó los más feroces asesinatos. Los soldados llegaron por la madrugada hasta el lugar conocido por La Jagua, allí se apoderaron de un camión propiedad de René Serrano y siguieron camino a La Anguila (Puerto Padre). En este lugar el camión se atascó, lo abandonaron y siguieron a pie hasta Aguacatico. La tropa que avanzaba en herradura en dirección a El Jobo, se encontró en el camino al comerciante español Fernando López Rodríguez. El sargento Mora que lo conocía lo dejó seguir, sin embargo López tropezó entonces con el grupo mandado por el teniente Cabrera quien ordenó que se le registrara. López portaba un revólver e inmediatamente fue hecho prisionero. La tropa continuó su avance y capturó a los hermanos Orlean y Cecilio Madrigal Pavón que se encontraban en la casa de su tío Manuel Martínez. A estos adolescentes –Orlean tenía 19 años, Cecilio 16- les fueron ocupados revólveres y brazaletes del 26 de Julio y de inmediato comenzaron a golpearlos de modo brutal. Dada la orden de proseguir la marcha continuaron apresando a los que se encontraban a su paso. De ese modo cayeron en poder de la soldadesca Walfrido Pavón y Máximo Reina. Esta último fue ahorcado con un alambre de púas y baleado posteriormente en un acto de salvaje crueldad. Ambos fueron víctimas inocentes de la sangrienta represión de la tiranía que veía aproximarse su fin inevitable. Alrededor de las ocho de la mañana el ejército llegó al campamento y sorprendió a los alzados. En el tiroteo inicial cayeron tres rebeldes: René Teodoro Guzmán Pérez, Aldo Bautista Rodríguez y Alfredo Peña Silva. Los rebeldes ripostaron de acuerdo a sus escasas posibilidades pero la marcada desventaja les obligó a retirarse de cualquier modo. Ocupado el campamento, los soldados prendieron fuego a cinco casas propiedad de Higinio Soria, de Raúl Prado y de sus familias. Después de terminado el saqueo del campamento, torturaron y asesinaron a los hermanos Madrigal, a Fernando López y a Walfrido Pavón. Después cubrieron los cuerpos con pencas de guano y les prendieron fuego. Destruido el campamento, los 105 rebeldes , aproximadamente, que se encontraban en él se dispersaron. Algunos encabezados por Rengal Guerrero (llamado el mexicano) subieron a ala Sierra Maestra y luego bajaron para incorporarse a otros campamentos. Otros permanecieron en la zona o no volvieron a incorporarse a la lucha armada.

Fuentes