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	<title>EcuRed - Contribuciones del colaborador [es]</title>
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	<subtitle>Contribuciones del colaborador</subtitle>
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		<title>Realengo 18 (El Salvador)</title>
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		<updated>2022-12-16T21:51:42Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Realengo 18&lt;br /&gt;
|imagen =&lt;br /&gt;
|pie = Acta de la reunión efectuada el día [[3 de agosto]] de [[1958]] por la Delegación Campesina &amp;quot;José Martí&amp;quot; del Realengo 18.&lt;br /&gt;
|fecha= [[5 de agosto]] de [[1796]]-[[1 de enero]] de [[1959]]&lt;br /&gt;
|resumen= El realengo 18 constituye, sin lugar a duda, el más alto exponente de las luchas campesinas en [[Cuba]] hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]]. &lt;br /&gt;
|resultado=Firma del Acta de La Lima&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países = {{Bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar = municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]],&amp;lt;br&amp;gt;[[provincia de Guantánamo]],&amp;lt;br&amp;gt;[[República de Cuba]] {{bandera|Cuba}}&lt;br /&gt;
|líderes = [[Lino de las Mercedes Álvarez]]&lt;br /&gt;
|ejecutores = Campesinos asentados en aquellas tierras del municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]]&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Realengo 18''' es una localidad ubicada al noroeste del municipio [[El&amp;amp;nbsp;Salvador]], en la provincia [[Guantánamo (Cuba)]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Constituye, sin lugar a dudas, el más alto exponente de las luchas campesinas en Cuba hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]] del [[1 de enero]] de [[1959]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los campesinos (algunos son descendientes de [[Mambí|mambises]]), se asentaban en aquellas tierras por el derecho consuetudinario heredado de sus padres y abuelos después de haber regado con su sudor durante generaciones completas las tierras en que habían nacido. [[Lino de las Mercedes Álvarez]] fue el líder indiscutible del movimiento campesino y conocedor de la zona. En reiteradas ocasiones tuvo largas discusiones con los gobernantes de turno y jamás se dejó sobornar. Es hoy ejemplo y guía del campesinado cubano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Origen del nombre==&lt;br /&gt;
Cuando los españoles colonizaron Cuba, repartieron las tierras en grandes haciendas circulares (nombradas hatos). En el sitio donde coincidían los linderos de tres grandes fincas, quedaba siempre un espacio libre, semejante a un triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esos espacios libres devienen, con el tiempo, tierras no repartidas, en teoría, propiedad de la corona española. A ellas se les llamó &amp;quot;realengos&amp;quot; y en ellos, durante la colonia, se autorizó a blancos pobres, negros, mulatos libres y descendientes de aborígenes cubanos, a establecer sus sitios de labor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí se fundaron familias que durante siglos vivieron en esos terrenos. Hasta que, ya en el [[siglo XX]], las compañías latifundistas, fundamentalmente norteamericanas, comenzaron a codiciarlos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al principio intentaron la intimidación y la compra pero su voluntad se estrelló con el amor de los habitantes de los realengos a su terruño. Algunos de esos campesinos ya habían legalizado su estancia en esas pequeñas fincas e incluso aparecían sus títulos de propiedad en los juzgados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Comienzos ==&lt;br /&gt;
Su historia comenzó a finales del [[siglo XVIII]], cuando el [[5 de agosto]] de [[1796]] el rey de [[España|España]], Carlos IV, dictó una real cédula autorizando a Don Joaquín Nicolás Beltrán, Conde de Mopox y de Jaruco, a descubrir y mesurar a favor de Su Majestad las tierras realengas situadas en un radio de diez leguas hacia el Noroeste, tomando como punto de partida el entonces caserío de [[Guantánamo]], asentado a la entrada de la bahía de igual nombre.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
EI [[27 de noviembre]] del siguiente año, [[1797]], Don Antonio López Gómez, comisionado por el Conde para hacer las exploraciones, comunicó a este la existencia de El Realengo 18, con una extensión total de 487 caballerías. Habrían de transcurrir más de sesenta años para que El Realengo 18 quedara reconocido como tal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1864]], en virtud de la reclamación formulada por un nieto heredero del Conde, se procedió a la mesura y deslinde del tercio de El Realengo (162,33 caballerías), que a él correspondía, quedando claramente aceptada su existencia con una extensión de 324 caballerías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica ==&lt;br /&gt;
Colinda por el Norte con la Sierra de Tiguabos, por el Sur con Arroyo Piedra, por el Este con la hacienda de Marcos Sánchez y por el Oeste con Belona, cuyas tierras fueron segregadas a favor del demandante.&lt;br /&gt;
                                                                      [[Archivo: Ubicación_.jpg ]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Población ==&lt;br /&gt;
Si bien la población de El Realengo 18 registró su mayor auge en las primeras décadas del [[siglo XX]], es obvio que desde la culminación de la gesta de [[1868]], en virtud del [[Pacto del Zanjón]] numerosas familias campesinas, en su mayoría mambisas, comenzaron a asentarse en sus tierras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El inicio de la era republicana y el reconocimiento oficial de la existencia de El Realengo, lejos de representar para sus moradores la garantía del tranquilo disfrute de las tierras ocupadas, marcaron una larga y angustiosa etapa de desalojos, atropellos y desmanes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Disputas por el reparto ==&lt;br /&gt;
Las compañías extranjeras y los latifundistas criollos lanzaron sobre aquellas tierras vírgenes y su riqueza forestal. Entre los pretendientes de la rica región sobresalían la compañía Sucriere Oriental de Cuba; los latifundistas Antonio Arias Vidal y los hermanos Aguilera Kindelán; los ricos terratenientes Federico Almeida, Antonio Casas, Francisco Vidal, Paco, y Francisco Puyans. También las compañías Maisí [[Sociedad Anónima|S.A]] y la  Corralillo S.A se disputaban el reparto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frente a los reiterados abusos de la [[Guardia Rural]], empleada para garantizar la explotación de la riqueza maderera de El Realengo, se distinguió la actitud enérgica y viril del Consejo de Veteranos de Guantánamo, presidido por el teniente [[José García López]], que se solidarizó con los realenguistas y denunció los sistemáticos atropellos y compleja situación que atravesaban estos. Después de un tortuoso y prolongado proceso se dispuso la cancelación de la inscripción de El Realengo como tierra del [[Estado]]. Esta resolución, dictada en [[julio]] de [[1905]], causó efecto el [[1 de diciembre]] del propio año.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Inicios de los años 1920 ==&lt;br /&gt;
Los realenguistas no contaron con una organización que los representara y aglutinara para enfrentar las embestidas de la geofagia. No obstante, se opusieron a quienes pretendían desalojarlos y a la tala indiscriminada de los bosques. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal magnitud fueron sus denuncias y resistencia que no sólo volvieron a contar con el apoyo del Consejo de Veteranos de esa ciudad y de los sectores más progresistas de Guantánamo, sino que lograron que el [[9 de diciembre]] de [[1920]] El Realengo fuera nuevamente registrado como tierra del Estado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ante el impedimento legal, los geófagos adoptaron la táctica de repartírselo en pedazos, anexando a sus fincas o haciendas las áreas colindantes. Para hacerlo instrumentaron un mecanismo diabólico que hacía imposible la vida a los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tres factores conformaban el andamiaje: Los inspectores de Montes y Minas, la Guardia Rural y los Jueces y Tribunales Penales. Los primeros denunciaban, los segundos intimidaban y reprimían, y los terceros sancionaban a los campesinos en esas tierras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1917]], la Compañía Esperanza S.A, dueña del central de igual nombre (después Central Argeo Martínez), pretendió desalojar a un grupo de campesinos en la zona de Arroyo Piedra con el propósito de cultivar [[caña]] de azúcar en esas tierras. Ante la resistencia de los ocupantes, la compañía, con el apoyo del entonces presidente [[Mario García Menocal]], les propuso un cambio, ofreciéndoles tierras montañosas de inferior calidad, el cual fue aceptado por muchos campesinos temerosos de ser desalojados. Poco tiempo después la propia empresa pretendía que estos le pagaran renta por la tierra que ocupaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Desalojos ==&lt;br /&gt;
En el transcurso de los años 1920 tuvieron lugar numerosos desalojos en aquella zona oriental. A manera de ejemplo pueden citarse los siguientes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*En [[1927]], la San Benito Company desalojó a ocho campesinos en el cuartón Limonar y arrancó con bueyes sus humildes [[Bohío|bohíos]]. La apelación ante los tribunales de justicia solo sirvió para que los reclamantes fueran condenados a treinta y un días de cárcel por usurpación de terrenos, quedando sus familiares a la intemperie y en el más absoluto desamparo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Meses después, veintinueve campesinos fueron desalojados en el barrio de José Grande. El tribunal los condenó, además, a pagar los costos del juicio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resistencia ==&lt;br /&gt;
En [[1928]], Federico Almeida intentó desalojar a varios campesinos, entre ellos a Francisco Charón. La resistencia del recio campesino, apoyado por numerosos vecinos, hizo que el alguacil del juzgado se hiciera acompañar por ocho parejas de la Guardia Rural para poder practicar el desalojo. Tras la retirada del alguacil y los soldados, Charón se instaló de nuevo en su vivienda y allí continuó defendiendo su derecho a vivir en ella. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las asociaciones campesinas constituidas en la zona iniciaron una resistencia organizada, la cual años más tarde posibilitó la creación de la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Líder == &lt;br /&gt;
Cuando Federico Almeida quiso utilizar como instrumento a uno de sus empleados, el carretero y Quimbuelero Lino de las Mercedes Álvarez, sin proponérselo, dotó al movimiento de los realenguistas del dirigente y conductor que necesitaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Quién era este hombre, de piel oscura y estatura pequeña que había tenido el coraje de decir al mensajero enviado por el poderoso magnate: “''Dígale, usted a Don Federico que yo vine aquí a arrear quimbuelos y no a desalojar a nadie''”?, y desde entonces unió su suerte a la de quienes luchaban por el derecho a cultivar la tierra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bajo su guía podían emprender batallas de mayor envergadura. Las incipientes y aisladas asociaciones campesinas un tanto espontáneamente creadas, se extendieron a todos los cuartones de El Realengo. Su existencia y consolidación hizo posible la vertebración del movimiento de resistencia a una escala superior y surgió la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resolución ==&lt;br /&gt;
El [[19 de julio]] de [[1934]], en cumplimiento de la  Resolución dictada el [[25 de marzo]] de [[1932]] por el Tribunal Supremo de Justicia, se anuló la inscripción de El Realengo y comenzó una trascendental etapa que habría de dar connotación nacional a la lucha de los realenguistas. Ante esa situación quedaban dos alternativas: Resignarse al desalojo y deambular por los caminos reales; o Enfrentarse a los usurpadores. Sin vacilación los campesinos optaron por la segunda, prestos a afrontar los riesgos. &lt;br /&gt;
== Medidas adoptadas ==&lt;br /&gt;
La primera y más importante medida adoptada por los campesinos, bajo la dirección de Lino, fue fortalecer su organización. La delegación de vecinos se transformó en Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo y sus Colindancias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así los realenguistas 18 mancomunaban su lucha con los vecinos de las zonas aledañas, en su mayoría precaristas también amenazados del desalojo. Se procedió a fortalecer la organización en los diferentes cuartones y se amplió, con la representación de estos, la junta directiva, a partir de entonces “Estado Mayor”. En cada cuartón se creó un destacamento formado por cincuenta o sesenta hombres que mantenían guardia permanente y estaban listos para trasladarse de inmediato donde su presencia fuera necesaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enfrentamientos ==                                                                &lt;br /&gt;
El [[3 de agosto]] de [[1934]] ocurrió el primer enfrentamiento. Ese día el ingeniero Félix Barreras, acompañado por un grupo de peones agrícolas, pretendió comenzar un deslinde en Charco de los Palos, pero fue detenido por uno de los destacamentos campesinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los realenguistas cursaron telegramas a las autoridades denunciando el hecho y expresándoles su decisión de impedir el deslinde. Una manifestación de cuatrocientos jinetes avanzó en protesta hacia la ciudad de Guantánamo, donde no se les permitió la entrada. No obstante, lograron que una representación fuera recibida por las autoridades municipales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[20 de octubre]], el ingeniero González, contratado por una de las compañías, acompañado por el cabo Danger y varios soldados, intentó iniciar el deslinde en el cuartón El Saíto. Nuevamente fueron detenidos por un contingente de realenguistas. Lo numeroso del grupo y la firmeza de su determinación, hizo que el militar solicitara refuerzos al escuadrón de Guantánamo. Al llegar estos decidió continuar la trocha; pero el contingente campesino también se había incrementado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muy pronto circuló por todo el país la noticia de la situación creada en El Realengo. La propia prensa burguesa, encabezada por el [[Diario de la Marina]], aunque tergiversando los acontecimientos, no tuvo otra alternativa que reflejar en sus páginas lo que allí sucedía, exhortando al gobierno y, de forma especial, al ejército a “imponer el orden” y acabar con la “anarquía” entronizada por los realenguistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el coronel [[Fulgencio Batista]], entonces jefe del ejército y “hombre fuerte” del país en virtud del cuartelazo del [[4 de septiembre]] de [[1933]], proclamó, colérico, que en El Realengo “habría deslinde o habría sangre”, los realenguistas respondieron con su histórica la consigna de “Tierra o Sangre”, patentizando así su decisión de defender a toda costa la tierra en la que obtenían el sustento familiar. &lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo_18.jpg|thumb|right|200px|Enfrentamiento donde surge la consigna: ''“Tierra o Sangre”''.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor de El Realengo comenzó a tenderse un cerco militar. Centenares de soldados, en zafarrancho de combate, se apostaron en los más estratégicos lugares de acceso a las tierras en litigio. Todo auguraba una ofensiva militar en gran escala. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[septiembre]] y [[octubre]] varios representantes del gobierno entraron a El Realengo para convencer a Lino Álvarez de que depusiera su actitud, entre ellos el alcalde de Guantánamo, Felipe Jay &amp;quot;pipo&amp;quot;, y el gobernador de Oriente, Gonzalo Pérez André, el comandante auditor del ejército, Nilo Picazo, y el entonces secretario de justicia, Raúl de Cárdenas, ninguno de los cuales era portador de soluciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Solidaridad con los realenguistas ==&lt;br /&gt;
Del mismo modo en que el ejército presionaba y las altas autoridades del país amenazaban con la adopción de drásticas medidas, comenzó a desarrollarse en toda la isla un fuerte movimiento de solidaridad con los campesinos. El [[Partido Comunista de Cuba]], como destacamento de vanguardia de la clase obrera, comprendió la importancia histórica de la lucha de aquella masa y decidió, en consecuencia, ofrecerle su apoyo, y envió varios activistas, dirigentes obreros, juveniles y del propio Partido, entre ellos [[Ramón Nicolau González]], Alfredo Martínez Calderín, Lelis Nordet y Arturo Villarreal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos militantes comunistas hicieron contacto con Lino Álvarez y le ofrecieron su ayuda y experiencia con vistas a fortalecer el movimiento campesino, organizar la resistencia armada y divulgar la razón de su lucha, para lo cual editarían boletines y manifiestos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Unido a esto se gestaría en todo el país un poderoso movimiento de apoyo. La solidaridad con los realenguistas alcanzó verdadera connotación nacional. En numerosos centrales azucareros de la región oriental se decretaron paros obreros y se hacía inminente el estallido de una huelga general si El Realengo era invadido por el ejército.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apoyo del Partido Comunista y del Movimiento Obrero no sólo se concretó a la denuncia y a la movilización popular, sino que alcanzó connotación superior con el envío de armas a los realenguistas para su defensa. Mediante una colecta popular realizada en centros obreros de [[San Antonio de los Baños]], [[Regla]], [[Guanabacoa]] y otros municipios habaneros, fueron adquiridos y enviados a El Realengo cincuenta fusiles Springfield, igual cantidad de revólveres y pistolas, y un fusil antiaéreo, los que rotulados en inglés y facturados como piezas de repuesto para maquinarias, lograron burlar la vigilancia de las fuerzas represivas. Armas que llegaron a la ciudad de Guantánamo y fueron ocultadas en la vivienda de  Lelis Nordet, y de este punto trasladada en un arria de mulos hasta el Realengo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No pudo ser más oportuno el momento de la llegada de las armas. El ejército recibió nuevos refuerzos y una avioneta sobrevolaba los campamentos de los realenguistas, lo cual presagiaba la inminente ofensiva. Pronto fue del conocimiento de las autoridades la presencia de las armas en El Realengo, y se vieron obligados a meditar, porque ya no se trataba de campesinos mal armados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto, unido a la convulsa situación política imperante en el país, que amenazaba con desembocar en una huelga general, obligó a Batista y a sus colaboradores a parlamentar con los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando ya el enfrentamiento parecía un hecho se presentó en el campamento rebelde el gobernador Pérez André con un ultimátum donde se daba a los campesinos veinticuatro horas de plazo para deponer las armas. Vencido este, el ejército atacaría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lino Álvarez, rodeado de centenares de campesinos, rechazó de forma enérgica el amenazante documento y expresó al gobernador que únicamente llegaría a un acuerdo cuando el gobierno procediera a retirar sus fuerzas, se paralizaran los deslindes y se les ofreciera garantía de la permanencia en la tierra. Al día siguiente el comandante Picazo solicitó entrevistarse con Lino, quien reiteró al emisario los planteamientos formulados al gobernador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Acta de La Lima ==&lt;br /&gt;
Después de una larga discusión, prolongada hasta altas horas de la noche, el comandante Picazo, en nombre del gobierno, aceptó firmar el Acta de La&amp;amp;nbsp;Lima (localidad ubicada 39&amp;amp;nbsp;km al noroeste de la ciudad de Guantánamo), donde quedaron plasmadas las condiciones exigidas por los campesinos, resumidas en los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
*       Retirada del ejército de toda la periferia de El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Los campesinos mantendrían las armas y el ejército no entraría en aquel territorio, salvo la pareja de ronda, y siempre con pleno conocimiento del comité.&lt;br /&gt;
*       Prórroga por dos años de todo tipo de litigio sobre El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Aumento del precio del café de cuatro a ocho pesos el quintal.&lt;br /&gt;
*       Anulación en los juzgados y en los cuerpos represivos, de los procesos de detención contra todos los dirigentes de El Realengo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Resultados==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La estoica resistencia y el triunfo alcanzado ejercieron notable influencia en el movimiento campesino de todo el país. Pero, como era lógico, dadas las circunstancias de la época con los gobiernos que representaban los intereses de la oligarquía burguesa terrateniente, sumisos a los dictados del imperialismo yanqui, los geófagos y compañías que pretendían apoderarse de las tierras realengas no renunciaban a sus propósitos y pronto volvieron a las andadas.&lt;br /&gt;
A pesar de sus esfuerzos, los luchadores más conscientes no pudieron impedir que al reintegrarse los campesinos a sus labores cotidianas, los destacamentos armados comenzaran a desmembrarse paulatinamente. La Guardia Rural, los guardajurados y los mayorales reaparecieron y con ellos las intrigas y maniobras para desalojar a los campesinos de la tierra mediante métodos más sutiles como la compra de posesiones y la firma de contratos, a partir de engañosas ofertas, para la siembra de caña. &lt;br /&gt;
En [[1937]] los dirigentes realenguistas lograron promover combativas movilizaciones contra la siembra de caña. No obstante comenzó a evidenciarse la existencia de dos tendencias discrepantes en cuanto a la línea a seguir, de un lado, quienes habiendo alcanzado un mayor status económico abogaban por una vida más tranquila, postulando y aceptando transacciones en aras de mantener sus posesiones. Los partidarios de esta corriente, formada por comerciantes y campesinos acomodados, fueron posteriormente ganados por la propaganda demagógica de los falsos líderes de la  Confederación Campesina de Cuba, del otro los dirigentes campesinos que, ya ganados por la ideología [[Marxismo-Leninismo|marxista]], se dieron cuenta de lo que entrañaba esa organización y postulaban la pureza del movimiento y la defensa intransigente de la línea histórica del 1934.&lt;br /&gt;
El anticomunismo empezó a ser utilizado para dividir a los campesinos. Lino Álvarez, con un bajo nivel cultural, poco desarrollo ideológico y mal aconsejado por algunos de sus colaboradores más cercanos, fue víctima de una virulenta campaña difamatoria y se vinculó a los falsos líderes de la Confederación, llegando a ocupar por un corto tiempo la presidencia de esta. &lt;br /&gt;
El recio luchador agrario pensó ingenuamente que, uniéndose a quienes tenían acceso a las más altas esferas de gobierno, podía librar con éxito la batalla por la tierra y por la dignidad del campesinado. Los dirigentes de la mencionada organización, demagogos y oportunistas, utilizando como paraban la figura de Lino, trataron y, en buena medida lo lograron, de explotar su prestigio y autoridad en beneficio de sus bastardas ambiciones. &lt;br /&gt;
Esta situación motivó que los dirigentes realenguistas, dispuestos a mantener en alto la bandera de lucha por la permanencia en la tierra, sin componendas ni claudicaciones, se vieran en la necesidad de crear una nueva organización campesina. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Campesinos_Realengo_18.jpg|Campesinos_Realengo_18 ]]                                        &lt;br /&gt;
== Nueva organización campesina ==&lt;br /&gt;
En los finales de la década del 40, un grupo de destacados luchadores, encabezados por Vicente Fernández, Pedro Despaigne, Gil Hierrezuelo y Miguelito Betancourt, entre otros, se dieron a la tarea de organizar la Sociedad [[José Martí]], oficializada en el registro de Asociaciones del Gobierno Provincial de [[Santiago de Cuba]], en julio de 1953.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Festival Pro-Reforma Agraria realizado en [[1956]] y las combativas movilizaciones de centenares de campesinos, incluidas numerosas mujeres, efectuadas en el transcurso de [[1957]] para impedir la siembra de caña que pretendían realizar los latifundistas como maniobra para ocupar tierras realengas, ilustran cómo la Sociedad José Martí, vinculando de forma audaz la lucha por la permanencia en la tierra con actividades culturales y recreativas, pudo mantener en alto la bandera de los realenguistas durante la tiranía batistiana.&lt;br /&gt;
El desarrollo del proceso insurreccional y, en particular, la apertura del [[Segundo Frente Oriental Frank País]]”, marcó para los realenguistas el principio del fin de los desalojos y atropellos, vejámenes y agonías, que a lo largo de más de 50 años de seudorrepública hubo de soportar. &lt;br /&gt;
Su intuición de hombres curtidos en la lucha les hizo comprender que el nuevo [[Ejército Rebelde|ejército libertador]] encarnaba sus más legítimas aspiraciones y fueron ellos, sus mujeres e hijos, activos colaboradores de los combatientes rebeldes. Las armas que en [[1934]] habían servido para defender una precaria permanencia en la tierra, fueron de nuevo empuñadas, esta vez para conquistar, junto a la ansiada meta, la más alta aspiración: la definitiva independencia de la patria.&lt;br /&gt;
==La historia al libro y luego al cine==&lt;br /&gt;
[[Realengo 18 (película)|''Realengo 18'']] fue el nombre escogido para una película cubana del director cinematográfico cubano [[Oscar Torres]] y [[Eduardo Manet]], filme de ficción producido en 1961 basado en la obra homónima del escritor cubano [[Pablo de la Torriente Brau]], que relata un hecho real de la lucha en este lugar. &lt;br /&gt;
== Fuentes ==&lt;br /&gt;
*Colección de libros, Segundo Frente Oriental &amp;quot;Frank País García&amp;quot;, libro Buró Agrario.&lt;br /&gt;
*[http://www.gtmo.cult.cu/instituciones/patrimonio/modules.php?name=News&amp;amp;file=article&amp;amp;sid=65 Centro Provincial de Patrimonio Cultural en Guantánamo]. &lt;br /&gt;
*[http://www.cubahora.cu/index.php?tpl=principal/ver-noticias/ver-not_hist.tpl.html&amp;amp;newsid_obj_id=1034521 Cuba en Noticias (Historia)].           [[Categoría: Localidades de Guantánamo]]            [[Categoría: Hechos de la historia de Cuba]]&amp;lt;!-- en realidad &amp;quot;Realengo 18&amp;quot; no es un hecho sino una localidad --&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
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		<title>Realengo 18 (El Salvador)</title>
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		<updated>2022-12-16T21:49:37Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Realengo 18&lt;br /&gt;
|imagen =&lt;br /&gt;
|pie = Acta de la reunión efectuada el día [[3 de agosto]] de [[1958]] por la Delegación Campesina &amp;quot;José Martí&amp;quot; del Realengo 18.&lt;br /&gt;
|fecha= [[5 de agosto]] de [[1796]]-[[1 de enero]] de [[1959]]&lt;br /&gt;
|resumen= El realengo 18 constituye, sin lugar a duda, el más alto exponente de las luchas campesinas en [[Cuba]] hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]]. &lt;br /&gt;
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|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países = {{Bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar = municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]],&amp;lt;br&amp;gt;[[provincia de Guantánamo]],&amp;lt;br&amp;gt;[[República de Cuba]] {{bandera|Cuba}}&lt;br /&gt;
|líderes = [[Lino de las Mercedes Álvarez]]&lt;br /&gt;
|ejecutores = Campesinos asentados en aquellas tierras del municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]]&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Realengo 18''' es una localidad ubicada al noroeste del municipio [[El&amp;amp;nbsp;Salvador]], en la provincia [[Guantánamo (Cuba)]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Constituye, sin lugar a dudas, el más alto exponente de las luchas campesinas en Cuba hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]] del [[1 de enero]] de [[1959]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los campesinos (algunos son descendientes de [[Mambí|mambises]]), se asentaban en aquellas tierras por el derecho consuetudinario heredado de sus padres y abuelos después de haber regado con su sudor durante generaciones completas las tierras en que habían nacido. [[Lino de las Mercedes Álvarez]] fue el líder indiscutible del movimiento campesino y conocedor de la zona. En reiteradas ocasiones tuvo largas discusiones con los gobernantes de turno y jamás se dejó sobornar. Es hoy ejemplo y guía del campesinado cubano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Origen del nombre==&lt;br /&gt;
Cuando los españoles colonizaron Cuba, repartieron las tierras en grandes haciendas circulares (nombradas hatos). En el sitio donde coincidían los linderos de tres grandes fincas, quedaba siempre un espacio libre, semejante a un triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esos espacios libres devienen, con el tiempo, tierras no repartidas, en teoría, propiedad de la corona española. A ellas se les llamó &amp;quot;realengos&amp;quot; y en ellos, durante la colonia, se autorizó a blancos pobres, negros, mulatos libres y descendientes de aborígenes cubanos, a establecer sus sitios de labor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí se fundaron familias que durante siglos vivieron en esos terrenos. Hasta que, ya en el [[siglo XX]], las compañías latifundistas, fundamentalmente norteamericanas, comenzaron a codiciarlos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al principio intentaron la intimidación y la compra pero su voluntad se estrelló con el amor de los habitantes de los realengos a su terruño. Algunos de esos campesinos ya habían legalizado su estancia en esas pequeñas fincas e incluso aparecían sus títulos de propiedad en los juzgados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Comienzos ==&lt;br /&gt;
Su historia comenzó a finales del [[siglo XVIII]], cuando el [[5 de agosto]] de [[1796]] el rey de [[España|España]], Carlos IV, dictó una real cédula autorizando a Don Joaquín Nicolás Beltrán, Conde de Mopox y de Jaruco, a descubrir y mesurar a favor de Su Majestad las tierras realengas situadas en un radio de diez leguas hacia el Noroeste, tomando como punto de partida el entonces caserío de [[Guantánamo]], asentado a la entrada de la bahía de igual nombre.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
EI [[27 de noviembre]] del siguiente año, [[1797]], Don Antonio López Gómez, comisionado por el Conde para hacer las exploraciones, comunicó a este la existencia de El Realengo 18, con una extensión total de 487 caballerías. Habrían de transcurrir más de sesenta años para que El Realengo 18 quedara reconocido como tal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1864]], en virtud de la reclamación formulada por un nieto heredero del Conde, se procedió a la mesura y deslinde del tercio de El Realengo (162,33 caballerías), que a él correspondía, quedando claramente aceptada su existencia con una extensión de 324 caballerías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica ==&lt;br /&gt;
Colinda por el Norte con la Sierra de Tiguabos, por el Sur con Arroyo Piedra, por el Este con la hacienda de Marcos Sánchez y por el Oeste con Belona, cuyas tierras fueron segregadas a favor del demandante.&lt;br /&gt;
                                                                      [[Archivo: Ubicación_.jpg ]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Población ==&lt;br /&gt;
Si bien la población de El Realengo 18 registró su mayor auge en las primeras décadas del [[siglo XX]], es obvio que desde la culminación de la gesta de [[1868]], en virtud del [[Pacto del Zanjón]] numerosas familias campesinas, en su mayoría mambisas, comenzaron a asentarse en sus tierras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El inicio de la era republicana y el reconocimiento oficial de la existencia de El Realengo, lejos de representar para sus moradores la garantía del tranquilo disfrute de las tierras ocupadas, marcaron una larga y angustiosa etapa de desalojos, atropellos y desmanes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Disputas por el reparto ==&lt;br /&gt;
Las compañías extranjeras y los latifundistas criollos lanzaron sobre aquellas tierras vírgenes y su riqueza forestal. Entre los pretendientes de la rica región sobresalían la compañía Sucriere Oriental de Cuba; los latifundistas Antonio Arias Vidal y los hermanos Aguilera Kindelán; los ricos terratenientes Federico Almeida, Antonio Casas, Francisco Vidal, Paco, y Francisco Puyans. También las compañías Maisí [[Sociedad Anónima|S.A]] y la  Corralillo S.A se disputaban el reparto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frente a los reiterados abusos de la [[Guardia Rural]], empleada para garantizar la explotación de la riqueza maderera de El Realengo, se distinguió la actitud enérgica y viril del Consejo de Veteranos de Guantánamo, presidido por el teniente [[José García López]], que se solidarizó con los realenguistas y denunció los sistemáticos atropellos y compleja situación que atravesaban estos. Después de un tortuoso y prolongado proceso se dispuso la cancelación de la inscripción de El Realengo como tierra del [[Estado]]. Esta resolución, dictada en [[julio]] de [[1905]], causó efecto el [[1 de diciembre]] del propio año.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Inicios de los años 1920 ==&lt;br /&gt;
Los realenguistas no contaron con una organización que los representara y aglutinara para enfrentar las embestidas de la geofagia. No obstante, se opusieron a quienes pretendían desalojarlos y a la tala indiscriminada de los bosques. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal magnitud fueron sus denuncias y resistencia que no sólo volvieron a contar con el apoyo del Consejo de Veteranos de esa ciudad y de los sectores más progresistas de Guantánamo, sino que lograron que el [[9 de diciembre]] de [[1920]] El Realengo fuera nuevamente registrado como tierra del Estado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ante el impedimento legal, los geófagos adoptaron la táctica de repartírselo en pedazos, anexando a sus fincas o haciendas las áreas colindantes. Para hacerlo instrumentaron un mecanismo diabólico que hacía imposible la vida a los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tres factores conformaban el andamiaje: Los inspectores de Montes y Minas, la Guardia Rural y los Jueces y Tribunales Penales. Los primeros denunciaban, los segundos intimidaban y reprimían, y los terceros sancionaban a los campesinos en esas tierras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1917]], la Compañía Esperanza S.A, dueña del central de igual nombre (después Central Argeo Martínez), pretendió desalojar a un grupo de campesinos en la zona de Arroyo Piedra con el propósito de cultivar [[caña]] de azúcar en esas tierras. Ante la resistencia de los ocupantes, la compañía, con el apoyo del entonces presidente [[Mario García Menocal]], les propuso un cambio, ofreciéndoles tierras montañosas de inferior calidad, el cual fue aceptado por muchos campesinos temerosos de ser desalojados. Poco tiempo después la propia empresa pretendía que estos le pagaran renta por la tierra que ocupaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Desalojos ==&lt;br /&gt;
En el transcurso de los años 1920 tuvieron lugar numerosos desalojos en aquella zona oriental. A manera de ejemplo pueden citarse los siguientes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*En [[1927]], la San Benito Company desalojó a ocho campesinos en el cuartón Limonar y arrancó con bueyes sus humildes [[Bohío|bohíos]]. La apelación ante los tribunales de justicia solo sirvió para que los reclamantes fueran condenados a treinta y un días de cárcel por usurpación de terrenos, quedando sus familiares a la intemperie y en el más absoluto desamparo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Meses después, veintinueve campesinos fueron desalojados en el barrio de José Grande. El tribunal los condenó, además, a pagar los costos del juicio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resistencia ==&lt;br /&gt;
En [[1928]], Federico Almeida intentó desalojar a varios campesinos, entre ellos a Francisco Charón. La resistencia del recio campesino, apoyado por numerosos vecinos, hizo que el alguacil del juzgado se hiciera acompañar por ocho parejas de la Guardia Rural para poder practicar el desalojo. Tras la retirada del alguacil y los soldados, Charón se instaló de nuevo en su vivienda y allí continuó defendiendo su derecho a vivir en ella. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las asociaciones campesinas constituidas en la zona iniciaron una resistencia organizada, la cual años más tarde posibilitó la creación de la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Líder == &lt;br /&gt;
Cuando Federico Almeida quiso utilizar como instrumento a uno de sus empleados, el carretero y Quimbuelero Lino de las Mercedes Álvarez, sin proponérselo, dotó al movimiento de los realenguistas del dirigente y conductor que necesitaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Quién era este hombre, de piel oscura y estatura pequeña que había tenido el coraje de decir al mensajero enviado por el poderoso magnate: “''Dígale, usted a Don Federico que yo vine aquí a arrear quimbuelos y no a desalojar a nadie''”?, y desde entonces unió su suerte a la de quienes luchaban por el derecho a cultivar la tierra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bajo su guía podían emprender batallas de mayor envergadura. Las incipientes y aisladas asociaciones campesinas un tanto espontáneamente creadas, se extendieron a todos los cuartones de El Realengo. Su existencia y consolidación hizo posible la vertebración del movimiento de resistencia a una escala superior y surgió la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resolución ==&lt;br /&gt;
El [[19 de julio]] de [[1934]], en cumplimiento de la  Resolución dictada el [[25 de marzo]] de [[1932]] por el Tribunal Supremo de Justicia, se anuló la inscripción de El Realengo y comenzó una trascendental etapa que habría de dar connotación nacional a la lucha de los realenguistas. Ante esa situación quedaban dos alternativas: Resignarse al desalojo y deambular por los caminos reales; o Enfrentarse a los usurpadores. Sin vacilación los campesinos optaron por la segunda, prestos a afrontar los riesgos. &lt;br /&gt;
== Medidas adoptadas ==&lt;br /&gt;
La primera y más importante medida adoptada por los campesinos, bajo la dirección de Lino, fue fortalecer su organización. La delegación de vecinos se transformó en Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo y sus Colindancias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así los realenguistas 18 mancomunaban su lucha con los vecinos de las zonas aledañas, en su mayoría precaristas también amenazados del desalojo. Se procedió a fortalecer la organización en los diferentes cuartones y se amplió, con la representación de estos, la junta directiva, a partir de entonces “Estado Mayor”. En cada cuartón se creó un destacamento formado por cincuenta o sesenta hombres que mantenían guardia permanente y estaban listos para trasladarse de inmediato donde su presencia fuera necesaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enfrentamientos ==                                                                &lt;br /&gt;
El [[3 de agosto]] de [[1934]] ocurrió el primer enfrentamiento. Ese día el ingeniero Félix Barreras, acompañado por un grupo de peones agrícolas, pretendió comenzar un deslinde en Charco de los Palos, pero fue detenido por uno de los destacamentos campesinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los realenguistas cursaron telegramas a las autoridades denunciando el hecho y expresándoles su decisión de impedir el deslinde. Una manifestación de cuatrocientos jinetes avanzó en protesta hacia la ciudad de Guantánamo, donde no se les permitió la entrada. No obstante, lograron que una representación fuera recibida por las autoridades municipales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[20 de octubre]], el ingeniero González, contratado por una de las compañías, acompañado por el cabo Danger y varios soldados, intentó iniciar el deslinde en el cuartón El Saíto. Nuevamente fueron detenidos por un contingente de realenguistas. Lo numeroso del grupo y la firmeza de su determinación, hizo que el militar solicitara refuerzos al escuadrón de Guantánamo. Al llegar estos decidió continuar la trocha; pero el contingente campesino también se había incrementado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muy pronto circuló por todo el país la noticia de la situación creada en El Realengo. La propia prensa burguesa, encabezada por el [[Diario de la Marina]], aunque tergiversando los acontecimientos, no tuvo otra alternativa que reflejar en sus páginas lo que allí sucedía, exhortando al gobierno y, de forma especial, al ejército a “imponer el orden” y acabar con la “anarquía” entronizada por los realenguistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el coronel [[Fulgencio Batista]], entonces jefe del ejército y “hombre fuerte” del país en virtud del cuartelazo del [[4 de septiembre]] de [[1933]], proclamó, colérico, que en El Realengo “habría deslinde o habría sangre”, los realenguistas respondieron con su histórica la consigna de “Tierra o Sangre”, patentizando así su decisión de defender a toda costa la tierra en la que obtenían el sustento familiar. &lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo_18.jpg|thumb|right|200px|Enfrentamiento donde surge la consigna: ''“Tierra o Sangre”''.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor de El Realengo comenzó a tenderse un cerco militar. Centenares de soldados, en zafarrancho de combate, se apostaron en los más estratégicos lugares de acceso a las tierras en litigio. Todo auguraba una ofensiva militar en gran escala. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[septiembre]] y [[octubre]] varios representantes del gobierno entraron a El Realengo para convencer a Lino Álvarez de que depusiera su actitud, entre ellos el alcalde de Guantánamo, Felipe Jay &amp;quot;pipo&amp;quot;, y el gobernador de Oriente, Gonzalo Pérez André, el comandante auditor del ejército, Nilo Picazo, y el entonces secretario de justicia, Raúl de Cárdenas, ninguno de los cuales era portador de soluciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Solidaridad con los realenguistas ==&lt;br /&gt;
Del mismo modo en que el ejército presionaba y las altas autoridades del país amenazaban con la adopción de drásticas medidas, comenzó a desarrollarse en toda la isla un fuerte movimiento de solidaridad con los campesinos. El [[Partido Comunista de Cuba]], como destacamento de vanguardia de la clase obrera, comprendió la importancia histórica de la lucha de aquella masa y decidió, en consecuencia, ofrecerle su apoyo, y envió varios activistas, dirigentes obreros, juveniles y del propio Partido, entre ellos [[Ramón Nicolau González]], Alfredo Martínez Calderín, Lelis Nordet y Arturo Villarreal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos militantes comunistas hicieron contacto con Lino Álvarez y le ofrecieron su ayuda y experiencia con vistas a fortalecer el movimiento campesino, organizar la resistencia armada y divulgar la razón de su lucha, para lo cual editarían boletines y manifiestos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Unido a esto se gestaría en todo el país un poderoso movimiento de apoyo. La solidaridad con los realenguistas alcanzó verdadera connotación nacional. En numerosos centrales azucareros de la región oriental se decretaron paros obreros y se hacía inminente el estallido de una huelga general si El Realengo era invadido por el ejército.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apoyo del Partido Comunista y del Movimiento Obrero no sólo se concretó a la denuncia y a la movilización popular, sino que alcanzó connotación superior con el envío de armas a los realenguistas para su defensa. Mediante una colecta popular realizada en centros obreros de [[San Antonio de los Baños]], [[Regla]], [[Guanabacoa]] y otros municipios habaneros, fueron adquiridos y enviados a El Realengo cincuenta fusiles Springfield, igual cantidad de revólveres y pistolas, y un fusil antiaéreo, los que rotulados en inglés y facturados como piezas de repuesto para maquinarias, lograron burlar la vigilancia de las fuerzas represivas. Armas que llegaron a la ciudad de Guantánamo y fueron ocultadas en la vivienda de  Lelis Nordet, y de este punto trasladada en un arria de mulos hasta el Realengo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No pudo ser más oportuno el momento de la llegada de las armas. El ejército recibió nuevos refuerzos y una avioneta sobrevolaba los campamentos de los realenguistas, lo cual presagiaba la inminente ofensiva. Pronto fue del conocimiento de las autoridades la presencia de las armas en El Realengo, y se vieron obligados a meditar, porque ya no se trataba de campesinos mal armados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto, unido a la convulsa situación política imperante en el país, que amenazaba con desembocar en una huelga general, obligó a Batista y a sus colaboradores a parlamentar con los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando ya el enfrentamiento parecía un hecho se presentó en el campamento rebelde el gobernador Pérez André con un ultimátum donde se daba a los campesinos veinticuatro horas de plazo para deponer las armas. Vencido este, el ejército atacaría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lino Álvarez, rodeado de centenares de campesinos, rechazó de forma enérgica el amenazante documento y expresó al gobernador que únicamente llegaría a un acuerdo cuando el gobierno procediera a retirar sus fuerzas, se paralizaran los deslindes y se les ofreciera garantía de la permanencia en la tierra. Al día siguiente el comandante Picazo solicitó entrevistarse con Lino, quien reiteró al emisario los planteamientos formulados al gobernador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Acta de La Lima ==&lt;br /&gt;
Después de una larga discusión, prolongada hasta altas horas de la noche, el comandante Picazo, en nombre del gobierno, aceptó firmar el Acta de La&amp;amp;nbsp;Lima (localidad ubicada 39&amp;amp;nbsp;km al noroeste de la ciudad de Guantánamo), donde quedaron plasmadas las condiciones exigidas por los campesinos, resumidas en los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
*       Retirada del ejército de toda la periferia de El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Los campesinos mantendrían las armas y el ejército no entraría en aquel territorio, salvo la pareja de ronda, y siempre con pleno conocimiento del comité.&lt;br /&gt;
*       Prórroga por dos años de todo tipo de litigio sobre El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Aumento del precio del café de cuatro a ocho pesos el quintal.&lt;br /&gt;
*       Anulación en los juzgados y en los cuerpos represivos, de los procesos de detención contra todos los dirigentes de El Realengo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Resultados==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La estoica resistencia y el triunfo alcanzado ejercieron notable influencia en el movimiento campesino de todo el país. Pero, como era lógico, dadas las circunstancias de la época con los gobiernos que representaban los intereses de la oligarquía burguesa terrateniente, sumisos a los dictados del imperialismo yanqui, los geófagos y compañías que pretendían apoderarse de las tierras realengas no renunciaban a sus propósitos y pronto volvieron a las andadas.&lt;br /&gt;
A pesar de sus esfuerzos, los luchadores más conscientes no pudieron impedir que al reintegrarse los campesinos a sus labores cotidianas, los destacamentos armados comenzaran a desmembrarse paulatinamente. La Guardia Rural, los guardajurados y los mayorales reaparecieron y con ellos las intrigas y maniobras para desalojar a los campesinos de la tierra mediante métodos más sutiles como la compra de posesiones y la firma de contratos, a partir de engañosas ofertas, para la siembra de caña. &lt;br /&gt;
En [[1937]] los dirigentes realenguistas lograron promover combativas movilizaciones contra la siembra de caña. No obstante comenzó a evidenciarse la existencia de dos tendencias discrepantes en cuanto a la línea a seguir, de un lado, quienes habiendo alcanzado un mayor status económico abogaban por una vida más tranquila, postulando y aceptando transacciones en aras de mantener sus posesiones. Los partidarios de esta corriente, formada por comerciantes y campesinos acomodados, fueron posteriormente ganados por la propaganda demagógica de los falsos líderes de la  Confederación Campesina de Cuba, del otro los dirigentes campesinos que, ya ganados por la ideología [[Marxismo-Leninismo|marxista]], se dieron cuenta de lo que entrañaba esa organización y postulaban la pureza del movimiento y la defensa intransigente de la línea histórica del 1934.&lt;br /&gt;
El anticomunismo empezó a ser utilizado para dividir a los campesinos. Lino Álvarez, con un bajo nivel cultural, poco desarrollo ideológico y mal aconsejado por algunos de sus colaboradores más cercanos, fue víctima de una virulenta campaña difamatoria y se vinculó a los falsos líderes de la Confederación, llegando a ocupar por un corto tiempo la presidencia de esta. &lt;br /&gt;
El recio luchador agrario pensó ingenuamente que, uniéndose a quienes tenían acceso a las más altas esferas de gobierno, podía librar con éxito la batalla por la tierra y por la dignidad del campesinado. Los dirigentes de la mencionada organización, demagogos y oportunistas, utilizando como paraban la figura de Lino, trataron y, en buena medida lo lograron, de explotar su prestigio y autoridad en beneficio de sus bastardas ambiciones. &lt;br /&gt;
Esta situación motivó que los dirigentes realenguistas, dispuestos a mantener en alto la bandera de lucha por la permanencia en la tierra, sin componendas ni claudicaciones, se vieran en la necesidad de crear una nueva organización campesina. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Campesinos_Realengo_18.jpg|Campesinos_Realengo_18 ]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
                                                    &lt;br /&gt;
== Nueva organización campesina ==&lt;br /&gt;
En los finales de la década del 40, un grupo de destacados luchadores, encabezados por Vicente Fernández, Pedro Despaigne, Gil Hierrezuelo y Miguelito Betancourt, entre otros, se dieron a la tarea de organizar la Sociedad [[José Martí]], oficializada en el registro de Asociaciones del Gobierno Provincial de [[Santiago de Cuba]], en julio de 1953.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Festival Pro-Reforma Agraria realizado en [[1956]] y las combativas movilizaciones de centenares de campesinos, incluidas numerosas mujeres, efectuadas en el transcurso de [[1957]] para impedir la siembra de caña que pretendían realizar los latifundistas como maniobra para ocupar tierras realengas, ilustran cómo la Sociedad José Martí, vinculando de forma audaz la lucha por la permanencia en la tierra con actividades culturales y recreativas, pudo mantener en alto la bandera de los realenguistas durante la tiranía batistiana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El desarrollo del proceso insurreccional y, en particular, la apertura del [[Segundo Frente Oriental Frank País]]”, marcó para los realenguistas el principio del fin de los desalojos y atropellos, vejámenes y agonías, que a lo largo de más de 50 años de seudorrepública hubo de soportar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su intuición de hombres curtidos en la lucha les hizo comprender que el nuevo [[Ejército Rebelde|ejército libertador]] encarnaba sus más legítimas aspiraciones y fueron ellos, sus mujeres e hijos, activos colaboradores de los combatientes rebeldes. Las armas que en [[1934]] habían servido para defender una precaria permanencia en la tierra, fueron de nuevo empuñadas, esta vez para conquistar, junto a la ansiada meta, la más alta aspiración: la definitiva independencia de la patria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==La historia al libro y luego al cine==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Realengo 18 (película)|''Realengo 18'']] fue el nombre escogido para una película cubana del director cinematográfico cubano [[Oscar Torres]] y [[Eduardo Manet]], filme de ficción producido en 1961 basado en la obra homónima del escritor cubano [[Pablo de la Torriente Brau]], que relata un hecho real de la lucha en este lugar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Colección de libros, Segundo Frente Oriental &amp;quot;Frank País García&amp;quot;, libro Buró Agrario.&lt;br /&gt;
*[http://www.gtmo.cult.cu/instituciones/patrimonio/modules.php?name=News&amp;amp;file=article&amp;amp;sid=65 Centro Provincial de Patrimonio Cultural en Guantánamo]. &lt;br /&gt;
*[http://www.cubahora.cu/index.php?tpl=principal/ver-noticias/ver-not_hist.tpl.html&amp;amp;newsid_obj_id=1034521 Cuba en Noticias (Historia)].           [[Categoría: Localidades de Guantánamo]]            [[Categoría: Hechos de la historia de Cuba]]&amp;lt;!-- en realidad &amp;quot;Realengo 18&amp;quot; no es un hecho sino una localidad --&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
== Información de copyright: ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuente: ==&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
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		<title>Realengo 18 (El Salvador)</title>
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		<updated>2022-12-16T21:31:19Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: /* Resultados */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Realengo 18&lt;br /&gt;
|imagen =&lt;br /&gt;
|pie = Acta de la reunión efectuada el día [[3 de agosto]] de [[1958]] por la Delegación Campesina &amp;quot;José Martí&amp;quot; del Realengo 18.&lt;br /&gt;
|fecha= [[5 de agosto]] de [[1796]]-[[1 de enero]] de [[1959]]&lt;br /&gt;
|resumen= El realengo 18 constituye, sin lugar a duda, el más alto exponente de las luchas campesinas en [[Cuba]] hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]]. &lt;br /&gt;
|resultado=Firma del Acta de La Lima&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países = {{Bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar = municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]],&amp;lt;br&amp;gt;[[provincia de Guantánamo]],&amp;lt;br&amp;gt;[[República de Cuba]] {{bandera|Cuba}}&lt;br /&gt;
|líderes = [[Lino de las Mercedes Álvarez]]&lt;br /&gt;
|ejecutores = Campesinos asentados en aquellas tierras del municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]]&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Realengo 18''' es una localidad ubicada al noroeste del municipio [[El&amp;amp;nbsp;Salvador]], en la provincia [[Guantánamo (Cuba)]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Constituye, sin lugar a dudas, el más alto exponente de las luchas campesinas en Cuba hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]] del [[1 de enero]] de [[1959]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los campesinos (algunos son descendientes de [[Mambí|mambises]]), se asentaban en aquellas tierras por el derecho consuetudinario heredado de sus padres y abuelos después de haber regado con su sudor durante generaciones completas las tierras en que habían nacido. [[Lino de las Mercedes Álvarez]] fue el líder indiscutible del movimiento campesino y conocedor de la zona. En reiteradas ocasiones tuvo largas discusiones con los gobernantes de turno y jamás se dejó sobornar. Es hoy ejemplo y guía del campesinado cubano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Origen del nombre==&lt;br /&gt;
Cuando los españoles colonizaron Cuba, repartieron las tierras en grandes haciendas circulares (nombradas hatos). En el sitio donde coincidían los linderos de tres grandes fincas, quedaba siempre un espacio libre, semejante a un triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esos espacios libres devienen, con el tiempo, tierras no repartidas, en teoría, propiedad de la corona española. A ellas se les llamó &amp;quot;realengos&amp;quot; y en ellos, durante la colonia, se autorizó a blancos pobres, negros, mulatos libres y descendientes de aborígenes cubanos, a establecer sus sitios de labor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí se fundaron familias que durante siglos vivieron en esos terrenos. Hasta que, ya en el [[siglo XX]], las compañías latifundistas, fundamentalmente norteamericanas, comenzaron a codiciarlos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al principio intentaron la intimidación y la compra pero su voluntad se estrelló con el amor de los habitantes de los realengos a su terruño. Algunos de esos campesinos ya habían legalizado su estancia en esas pequeñas fincas e incluso aparecían sus títulos de propiedad en los juzgados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Comienzos ==&lt;br /&gt;
Su historia comenzó a finales del [[siglo XVIII]], cuando el [[5 de agosto]] de [[1796]] el rey de [[España|España]], Carlos IV, dictó una real cédula autorizando a Don Joaquín Nicolás Beltrán, Conde de Mopox y de Jaruco, a descubrir y mesurar a favor de Su Majestad las tierras realengas situadas en un radio de diez leguas hacia el Noroeste, tomando como punto de partida el entonces caserío de [[Guantánamo]], asentado a la entrada de la bahía de igual nombre.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
EI [[27 de noviembre]] del siguiente año, [[1797]], Don Antonio López Gómez, comisionado por el Conde para hacer las exploraciones, comunicó a este la existencia de El Realengo 18, con una extensión total de 487 caballerías. Habrían de transcurrir más de sesenta años para que El Realengo 18 quedara reconocido como tal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1864]], en virtud de la reclamación formulada por un nieto heredero del Conde, se procedió a la mesura y deslinde del tercio de El Realengo (162,33 caballerías), que a él correspondía, quedando claramente aceptada su existencia con una extensión de 324 caballerías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica ==&lt;br /&gt;
Colinda por el Norte con la Sierra de Tiguabos, por el Sur con Arroyo Piedra, por el Este con la hacienda de Marcos Sánchez y por el Oeste con Belona, cuyas tierras fueron segregadas a favor del demandante.&lt;br /&gt;
                                                                      [[Archivo: Realengo_18.jpeg ]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Población ==&lt;br /&gt;
Si bien la población de El Realengo 18 registró su mayor auge en las primeras décadas del [[siglo XX]], es obvio que desde la culminación de la gesta de [[1868]], en virtud del [[Pacto del Zanjón]] numerosas familias campesinas, en su mayoría mambisas, comenzaron a asentarse en sus tierras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El inicio de la era republicana y el reconocimiento oficial de la existencia de El Realengo, lejos de representar para sus moradores la garantía del tranquilo disfrute de las tierras ocupadas, marcaron una larga y angustiosa etapa de desalojos, atropellos y desmanes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Disputas por el reparto ==&lt;br /&gt;
Las compañías extranjeras y los latifundistas criollos lanzaron sobre aquellas tierras vírgenes y su riqueza forestal. Entre los pretendientes de la rica región sobresalían la compañía Sucriere Oriental de Cuba; los latifundistas Antonio Arias Vidal y los hermanos Aguilera Kindelán; los ricos terratenientes Federico Almeida, Antonio Casas, Francisco Vidal, Paco, y Francisco Puyans. También las compañías Maisí [[Sociedad Anónima|S.A]] y la  Corralillo S.A se disputaban el reparto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frente a los reiterados abusos de la [[Guardia Rural]], empleada para garantizar la explotación de la riqueza maderera de El Realengo, se distinguió la actitud enérgica y viril del Consejo de Veteranos de Guantánamo, presidido por el teniente [[José García López]], que se solidarizó con los realenguistas y denunció los sistemáticos atropellos y compleja situación que atravesaban estos. Después de un tortuoso y prolongado proceso se dispuso la cancelación de la inscripción de El Realengo como tierra del [[Estado]]. Esta resolución, dictada en [[julio]] de [[1905]], causó efecto el [[1 de diciembre]] del propio año.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Inicios de los años 1920 ==&lt;br /&gt;
Los realenguistas no contaron con una organización que los representara y aglutinara para enfrentar las embestidas de la geofagia. No obstante, se opusieron a quienes pretendían desalojarlos y a la tala indiscriminada de los bosques. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal magnitud fueron sus denuncias y resistencia que no sólo volvieron a contar con el apoyo del Consejo de Veteranos de esa ciudad y de los sectores más progresistas de Guantánamo, sino que lograron que el [[9 de diciembre]] de [[1920]] El Realengo fuera nuevamente registrado como tierra del Estado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ante el impedimento legal, los geófagos adoptaron la táctica de repartírselo en pedazos, anexando a sus fincas o haciendas las áreas colindantes. Para hacerlo instrumentaron un mecanismo diabólico que hacía imposible la vida a los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tres factores conformaban el andamiaje: Los inspectores de Montes y Minas, la Guardia Rural y los Jueces y Tribunales Penales. Los primeros denunciaban, los segundos intimidaban y reprimían, y los terceros sancionaban a los campesinos en esas tierras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1917]], la Compañía Esperanza S.A, dueña del central de igual nombre (después Central Argeo Martínez), pretendió desalojar a un grupo de campesinos en la zona de Arroyo Piedra con el propósito de cultivar [[caña]] de azúcar en esas tierras. Ante la resistencia de los ocupantes, la compañía, con el apoyo del entonces presidente [[Mario García Menocal]], les propuso un cambio, ofreciéndoles tierras montañosas de inferior calidad, el cual fue aceptado por muchos campesinos temerosos de ser desalojados. Poco tiempo después la propia empresa pretendía que estos le pagaran renta por la tierra que ocupaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Desalojos ==&lt;br /&gt;
En el transcurso de los años 1920 tuvieron lugar numerosos desalojos en aquella zona oriental. A manera de ejemplo pueden citarse los siguientes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*En [[1927]], la San Benito Company desalojó a ocho campesinos en el cuartón Limonar y arrancó con bueyes sus humildes [[Bohío|bohíos]]. La apelación ante los tribunales de justicia solo sirvió para que los reclamantes fueran condenados a treinta y un días de cárcel por usurpación de terrenos, quedando sus familiares a la intemperie y en el más absoluto desamparo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Meses después, veintinueve campesinos fueron desalojados en el barrio de José Grande. El tribunal los condenó, además, a pagar los costos del juicio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resistencia ==&lt;br /&gt;
En [[1928]], Federico Almeida intentó desalojar a varios campesinos, entre ellos a Francisco Charón. La resistencia del recio campesino, apoyado por numerosos vecinos, hizo que el alguacil del juzgado se hiciera acompañar por ocho parejas de la Guardia Rural para poder practicar el desalojo. Tras la retirada del alguacil y los soldados, Charón se instaló de nuevo en su vivienda y allí continuó defendiendo su derecho a vivir en ella. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las asociaciones campesinas constituidas en la zona iniciaron una resistencia organizada, la cual años más tarde posibilitó la creación de la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Líder == &lt;br /&gt;
Cuando Federico Almeida quiso utilizar como instrumento a uno de sus empleados, el carretero y Quimbuelero Lino de las Mercedes Álvarez, sin proponérselo, dotó al movimiento de los realenguistas del dirigente y conductor que necesitaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Quién era este hombre, de piel oscura y estatura pequeña que había tenido el coraje de decir al mensajero enviado por el poderoso magnate: “''Dígale, usted a Don Federico que yo vine aquí a arrear quimbuelos y no a desalojar a nadie''”?, y desde entonces unió su suerte a la de quienes luchaban por el derecho a cultivar la tierra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bajo su guía podían emprender batallas de mayor envergadura. Las incipientes y aisladas asociaciones campesinas un tanto espontáneamente creadas, se extendieron a todos los cuartones de El Realengo. Su existencia y consolidación hizo posible la vertebración del movimiento de resistencia a una escala superior y surgió la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resolución ==&lt;br /&gt;
El [[19 de julio]] de [[1934]], en cumplimiento de la  Resolución dictada el [[25 de marzo]] de [[1932]] por el Tribunal Supremo de Justicia, se anuló la inscripción de El Realengo y comenzó una trascendental etapa que habría de dar connotación nacional a la lucha de los realenguistas. Ante esa situación quedaban dos alternativas: Resignarse al desalojo y deambular por los caminos reales; o Enfrentarse a los usurpadores. Sin vacilación los campesinos optaron por la segunda, prestos a afrontar los riesgos. &lt;br /&gt;
== Medidas adoptadas ==&lt;br /&gt;
La primera y más importante medida adoptada por los campesinos, bajo la dirección de Lino, fue fortalecer su organización. La delegación de vecinos se transformó en Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo y sus Colindancias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así los realenguistas 18 mancomunaban su lucha con los vecinos de las zonas aledañas, en su mayoría precaristas también amenazados del desalojo. Se procedió a fortalecer la organización en los diferentes cuartones y se amplió, con la representación de estos, la junta directiva, a partir de entonces “Estado Mayor”. En cada cuartón se creó un destacamento formado por cincuenta o sesenta hombres que mantenían guardia permanente y estaban listos para trasladarse de inmediato donde su presencia fuera necesaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enfrentamientos ==                                                                &lt;br /&gt;
El [[3 de agosto]] de [[1934]] ocurrió el primer enfrentamiento. Ese día el ingeniero Félix Barreras, acompañado por un grupo de peones agrícolas, pretendió comenzar un deslinde en Charco de los Palos, pero fue detenido por uno de los destacamentos campesinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los realenguistas cursaron telegramas a las autoridades denunciando el hecho y expresándoles su decisión de impedir el deslinde. Una manifestación de cuatrocientos jinetes avanzó en protesta hacia la ciudad de Guantánamo, donde no se les permitió la entrada. No obstante, lograron que una representación fuera recibida por las autoridades municipales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[20 de octubre]], el ingeniero González, contratado por una de las compañías, acompañado por el cabo Danger y varios soldados, intentó iniciar el deslinde en el cuartón El Saíto. Nuevamente fueron detenidos por un contingente de realenguistas. Lo numeroso del grupo y la firmeza de su determinación, hizo que el militar solicitara refuerzos al escuadrón de Guantánamo. Al llegar estos decidió continuar la trocha; pero el contingente campesino también se había incrementado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muy pronto circuló por todo el país la noticia de la situación creada en El Realengo. La propia prensa burguesa, encabezada por el [[Diario de la Marina]], aunque tergiversando los acontecimientos, no tuvo otra alternativa que reflejar en sus páginas lo que allí sucedía, exhortando al gobierno y, de forma especial, al ejército a “imponer el orden” y acabar con la “anarquía” entronizada por los realenguistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el coronel [[Fulgencio Batista]], entonces jefe del ejército y “hombre fuerte” del país en virtud del cuartelazo del [[4 de septiembre]] de [[1933]], proclamó, colérico, que en El Realengo “habría deslinde o habría sangre”, los realenguistas respondieron con su histórica la consigna de “Tierra o Sangre”, patentizando así su decisión de defender a toda costa la tierra en la que obtenían el sustento familiar. &lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo_18.jpg|thumb|right|200px|Enfrentamiento donde surge la consigna: ''“Tierra o Sangre”''.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor de El Realengo comenzó a tenderse un cerco militar. Centenares de soldados, en zafarrancho de combate, se apostaron en los más estratégicos lugares de acceso a las tierras en litigio. Todo auguraba una ofensiva militar en gran escala. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[septiembre]] y [[octubre]] varios representantes del gobierno entraron a El Realengo para convencer a Lino Álvarez de que depusiera su actitud, entre ellos el alcalde de Guantánamo, Felipe Jay &amp;quot;pipo&amp;quot;, y el gobernador de Oriente, Gonzalo Pérez André, el comandante auditor del ejército, Nilo Picazo, y el entonces secretario de justicia, Raúl de Cárdenas, ninguno de los cuales era portador de soluciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Solidaridad con los realenguistas ==&lt;br /&gt;
Del mismo modo en que el ejército presionaba y las altas autoridades del país amenazaban con la adopción de drásticas medidas, comenzó a desarrollarse en toda la isla un fuerte movimiento de solidaridad con los campesinos. El [[Partido Comunista de Cuba]], como destacamento de vanguardia de la clase obrera, comprendió la importancia histórica de la lucha de aquella masa y decidió, en consecuencia, ofrecerle su apoyo, y envió varios activistas, dirigentes obreros, juveniles y del propio Partido, entre ellos [[Ramón Nicolau González]], Alfredo Martínez Calderín, Lelis Nordet y Arturo Villarreal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos militantes comunistas hicieron contacto con Lino Álvarez y le ofrecieron su ayuda y experiencia con vistas a fortalecer el movimiento campesino, organizar la resistencia armada y divulgar la razón de su lucha, para lo cual editarían boletines y manifiestos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Unido a esto se gestaría en todo el país un poderoso movimiento de apoyo. La solidaridad con los realenguistas alcanzó verdadera connotación nacional. En numerosos centrales azucareros de la región oriental se decretaron paros obreros y se hacía inminente el estallido de una huelga general si El Realengo era invadido por el ejército.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apoyo del Partido Comunista y del Movimiento Obrero no sólo se concretó a la denuncia y a la movilización popular, sino que alcanzó connotación superior con el envío de armas a los realenguistas para su defensa. Mediante una colecta popular realizada en centros obreros de [[San Antonio de los Baños]], [[Regla]], [[Guanabacoa]] y otros municipios habaneros, fueron adquiridos y enviados a El Realengo cincuenta fusiles Springfield, igual cantidad de revólveres y pistolas, y un fusil antiaéreo, los que rotulados en inglés y facturados como piezas de repuesto para maquinarias, lograron burlar la vigilancia de las fuerzas represivas. Armas que llegaron a la ciudad de Guantánamo y fueron ocultadas en la vivienda de  Lelis Nordet, y de este punto trasladada en un arria de mulos hasta el Realengo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No pudo ser más oportuno el momento de la llegada de las armas. El ejército recibió nuevos refuerzos y una avioneta sobrevolaba los campamentos de los realenguistas, lo cual presagiaba la inminente ofensiva. Pronto fue del conocimiento de las autoridades la presencia de las armas en El Realengo, y se vieron obligados a meditar, porque ya no se trataba de campesinos mal armados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto, unido a la convulsa situación política imperante en el país, que amenazaba con desembocar en una huelga general, obligó a Batista y a sus colaboradores a parlamentar con los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando ya el enfrentamiento parecía un hecho se presentó en el campamento rebelde el gobernador Pérez André con un ultimátum donde se daba a los campesinos veinticuatro horas de plazo para deponer las armas. Vencido este, el ejército atacaría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lino Álvarez, rodeado de centenares de campesinos, rechazó de forma enérgica el amenazante documento y expresó al gobernador que únicamente llegaría a un acuerdo cuando el gobierno procediera a retirar sus fuerzas, se paralizaran los deslindes y se les ofreciera garantía de la permanencia en la tierra. Al día siguiente el comandante Picazo solicitó entrevistarse con Lino, quien reiteró al emisario los planteamientos formulados al gobernador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Acta de La Lima ==&lt;br /&gt;
Después de una larga discusión, prolongada hasta altas horas de la noche, el comandante Picazo, en nombre del gobierno, aceptó firmar el Acta de La&amp;amp;nbsp;Lima (localidad ubicada 39&amp;amp;nbsp;km al noroeste de la ciudad de Guantánamo), donde quedaron plasmadas las condiciones exigidas por los campesinos, resumidas en los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
*       Retirada del ejército de toda la periferia de El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Los campesinos mantendrían las armas y el ejército no entraría en aquel territorio, salvo la pareja de ronda, y siempre con pleno conocimiento del comité.&lt;br /&gt;
*       Prórroga por dos años de todo tipo de litigio sobre El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Aumento del precio del café de cuatro a ocho pesos el quintal.&lt;br /&gt;
*       Anulación en los juzgados y en los cuerpos represivos, de los procesos de detención contra todos los dirigentes de El Realengo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Resultados==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La estoica resistencia y el triunfo alcanzado ejercieron notable influencia en el movimiento campesino de todo el país. Pero, como era lógico, dadas las circunstancias de la época con los gobiernos que representaban los intereses de la oligarquía burguesa terrateniente, sumisos a los dictados del imperialismo yanqui, los geófagos y compañías que pretendían apoderarse de las tierras realengas no renunciaban a sus propósitos y pronto volvieron a las andadas.&lt;br /&gt;
A pesar de sus esfuerzos, los luchadores más conscientes no pudieron impedir que al reintegrarse los campesinos a sus labores cotidianas, los destacamentos armados comenzaran a desmembrarse paulatinamente. La Guardia Rural, los guardajurados y los mayorales reaparecieron y con ellos las intrigas y maniobras para desalojar a los campesinos de la tierra mediante métodos más sutiles como la compra de posesiones y la firma de contratos, a partir de engañosas ofertas, para la siembra de caña. &lt;br /&gt;
En [[1937]] los dirigentes realenguistas lograron promover combativas movilizaciones contra la siembra de caña. No obstante comenzó a evidenciarse la existencia de dos tendencias discrepantes en cuanto a la línea a seguir, de un lado, quienes habiendo alcanzado un mayor status económico abogaban por una vida más tranquila, postulando y aceptando transacciones en aras de mantener sus posesiones. Los partidarios de esta corriente, formada por comerciantes y campesinos acomodados, fueron posteriormente ganados por la propaganda demagógica de los falsos líderes de la  Confederación Campesina de Cuba, del otro los dirigentes campesinos que, ya ganados por la ideología [[Marxismo-Leninismo|marxista]], se dieron cuenta de lo que entrañaba esa organización y postulaban la pureza del movimiento y la defensa intransigente de la línea histórica del 1934.&lt;br /&gt;
El anticomunismo empezó a ser utilizado para dividir a los campesinos. Lino Álvarez, con un bajo nivel cultural, poco desarrollo ideológico y mal aconsejado por algunos de sus colaboradores más cercanos, fue víctima de una virulenta campaña difamatoria y se vinculó a los falsos líderes de la Confederación, llegando a ocupar por un corto tiempo la presidencia de esta. &lt;br /&gt;
El recio luchador agrario pensó ingenuamente que, uniéndose a quienes tenían acceso a las más altas esferas de gobierno, podía librar con éxito la batalla por la tierra y por la dignidad del campesinado. Los dirigentes de la mencionada organización, demagogos y oportunistas, utilizando como paraban la figura de Lino, trataron y, en buena medida lo lograron, de explotar su prestigio y autoridad en beneficio de sus bastardas ambiciones. &lt;br /&gt;
Esta situación motivó que los dirigentes realenguistas, dispuestos a mantener en alto la bandera de lucha por la permanencia en la tierra, sin componendas ni claudicaciones, se vieran en la necesidad de crear una nueva organización campesina.&lt;br /&gt;
                                                       [[Archivo:Realengo 18.jpeg]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Nueva organización campesina ==&lt;br /&gt;
En los finales de la década del 40, un grupo de destacados luchadores, encabezados por Vicente Fernández, Pedro Despaigne, Gil Hierrezuelo y Miguelito Betancourt, entre otros, se dieron a la tarea de organizar la Sociedad [[José Martí]], oficializada en el registro de Asociaciones del Gobierno Provincial de [[Santiago de Cuba]], en julio de 1953.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Festival Pro-Reforma Agraria realizado en [[1956]] y las combativas movilizaciones de centenares de campesinos, incluidas numerosas mujeres, efectuadas en el transcurso de [[1957]] para impedir la siembra de caña que pretendían realizar los latifundistas como maniobra para ocupar tierras realengas, ilustran cómo la Sociedad José Martí, vinculando de forma audaz la lucha por la permanencia en la tierra con actividades culturales y recreativas, pudo mantener en alto la bandera de los realenguistas durante la tiranía batistiana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El desarrollo del proceso insurreccional y, en particular, la apertura del [[Segundo Frente Oriental Frank País]]”, marcó para los realenguistas el principio del fin de los desalojos y atropellos, vejámenes y agonías, que a lo largo de más de 50 años de seudorrepública hubo de soportar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su intuición de hombres curtidos en la lucha les hizo comprender que el nuevo [[Ejército Rebelde|ejército libertador]] encarnaba sus más legítimas aspiraciones y fueron ellos, sus mujeres e hijos, activos colaboradores de los combatientes rebeldes. Las armas que en [[1934]] habían servido para defender una precaria permanencia en la tierra, fueron de nuevo empuñadas, esta vez para conquistar, junto a la ansiada meta, la más alta aspiración: la definitiva independencia de la patria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==La historia al libro y luego al cine==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Realengo 18 (película)|''Realengo 18'']] fue el nombre escogido para una película cubana del director cinematográfico cubano [[Oscar Torres]] y [[Eduardo Manet]], filme de ficción producido en 1961 basado en la obra homónima del escritor cubano [[Pablo de la Torriente Brau]], que relata un hecho real de la lucha en este lugar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Colección de libros, Segundo Frente Oriental &amp;quot;Frank País García&amp;quot;, libro Buró Agrario.&lt;br /&gt;
*[http://www.gtmo.cult.cu/instituciones/patrimonio/modules.php?name=News&amp;amp;file=article&amp;amp;sid=65 Centro Provincial de Patrimonio Cultural en Guantánamo]. &lt;br /&gt;
*[http://www.cubahora.cu/index.php?tpl=principal/ver-noticias/ver-not_hist.tpl.html&amp;amp;newsid_obj_id=1034521 Cuba en Noticias (Historia)].           [[Categoría: Localidades de Guantánamo]]            [[Categoría: Hechos de la historia de Cuba]]&amp;lt;!-- en realidad &amp;quot;Realengo 18&amp;quot; no es un hecho sino una localidad --&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Realengo_18_(El_Salvador)&amp;diff=4267209</id>
		<title>Realengo 18 (El Salvador)</title>
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		<updated>2022-12-16T21:25:36Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: /* Resultados */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Realengo 18&lt;br /&gt;
|imagen =&lt;br /&gt;
|pie = Acta de la reunión efectuada el día [[3 de agosto]] de [[1958]] por la Delegación Campesina &amp;quot;José Martí&amp;quot; del Realengo 18.&lt;br /&gt;
|fecha= [[5 de agosto]] de [[1796]]-[[1 de enero]] de [[1959]]&lt;br /&gt;
|resumen= El realengo 18 constituye, sin lugar a duda, el más alto exponente de las luchas campesinas en [[Cuba]] hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]]. &lt;br /&gt;
|resultado=Firma del Acta de La Lima&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países = {{Bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar = municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]],&amp;lt;br&amp;gt;[[provincia de Guantánamo]],&amp;lt;br&amp;gt;[[República de Cuba]] {{bandera|Cuba}}&lt;br /&gt;
|líderes = [[Lino de las Mercedes Álvarez]]&lt;br /&gt;
|ejecutores = Campesinos asentados en aquellas tierras del municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]]&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Realengo 18''' es una localidad ubicada al noroeste del municipio [[El&amp;amp;nbsp;Salvador]], en la provincia [[Guantánamo (Cuba)]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Constituye, sin lugar a dudas, el más alto exponente de las luchas campesinas en Cuba hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]] del [[1 de enero]] de [[1959]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los campesinos (algunos son descendientes de [[Mambí|mambises]]), se asentaban en aquellas tierras por el derecho consuetudinario heredado de sus padres y abuelos después de haber regado con su sudor durante generaciones completas las tierras en que habían nacido. [[Lino de las Mercedes Álvarez]] fue el líder indiscutible del movimiento campesino y conocedor de la zona. En reiteradas ocasiones tuvo largas discusiones con los gobernantes de turno y jamás se dejó sobornar. Es hoy ejemplo y guía del campesinado cubano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Origen del nombre==&lt;br /&gt;
Cuando los españoles colonizaron Cuba, repartieron las tierras en grandes haciendas circulares (nombradas hatos). En el sitio donde coincidían los linderos de tres grandes fincas, quedaba siempre un espacio libre, semejante a un triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esos espacios libres devienen, con el tiempo, tierras no repartidas, en teoría, propiedad de la corona española. A ellas se les llamó &amp;quot;realengos&amp;quot; y en ellos, durante la colonia, se autorizó a blancos pobres, negros, mulatos libres y descendientes de aborígenes cubanos, a establecer sus sitios de labor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí se fundaron familias que durante siglos vivieron en esos terrenos. Hasta que, ya en el [[siglo XX]], las compañías latifundistas, fundamentalmente norteamericanas, comenzaron a codiciarlos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al principio intentaron la intimidación y la compra pero su voluntad se estrelló con el amor de los habitantes de los realengos a su terruño. Algunos de esos campesinos ya habían legalizado su estancia en esas pequeñas fincas e incluso aparecían sus títulos de propiedad en los juzgados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Comienzos ==&lt;br /&gt;
Su historia comenzó a finales del [[siglo XVIII]], cuando el [[5 de agosto]] de [[1796]] el rey de [[España|España]], Carlos IV, dictó una real cédula autorizando a Don Joaquín Nicolás Beltrán, Conde de Mopox y de Jaruco, a descubrir y mesurar a favor de Su Majestad las tierras realengas situadas en un radio de diez leguas hacia el Noroeste, tomando como punto de partida el entonces caserío de [[Guantánamo]], asentado a la entrada de la bahía de igual nombre.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
EI [[27 de noviembre]] del siguiente año, [[1797]], Don Antonio López Gómez, comisionado por el Conde para hacer las exploraciones, comunicó a este la existencia de El Realengo 18, con una extensión total de 487 caballerías. Habrían de transcurrir más de sesenta años para que El Realengo 18 quedara reconocido como tal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1864]], en virtud de la reclamación formulada por un nieto heredero del Conde, se procedió a la mesura y deslinde del tercio de El Realengo (162,33 caballerías), que a él correspondía, quedando claramente aceptada su existencia con una extensión de 324 caballerías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica ==&lt;br /&gt;
Colinda por el Norte con la Sierra de Tiguabos, por el Sur con Arroyo Piedra, por el Este con la hacienda de Marcos Sánchez y por el Oeste con Belona, cuyas tierras fueron segregadas a favor del demandante.&lt;br /&gt;
                                                                      [[Archivo: Realengo_18.jpeg ]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Población ==&lt;br /&gt;
Si bien la población de El Realengo 18 registró su mayor auge en las primeras décadas del [[siglo XX]], es obvio que desde la culminación de la gesta de [[1868]], en virtud del [[Pacto del Zanjón]] numerosas familias campesinas, en su mayoría mambisas, comenzaron a asentarse en sus tierras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El inicio de la era republicana y el reconocimiento oficial de la existencia de El Realengo, lejos de representar para sus moradores la garantía del tranquilo disfrute de las tierras ocupadas, marcaron una larga y angustiosa etapa de desalojos, atropellos y desmanes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Disputas por el reparto ==&lt;br /&gt;
Las compañías extranjeras y los latifundistas criollos lanzaron sobre aquellas tierras vírgenes y su riqueza forestal. Entre los pretendientes de la rica región sobresalían la compañía Sucriere Oriental de Cuba; los latifundistas Antonio Arias Vidal y los hermanos Aguilera Kindelán; los ricos terratenientes Federico Almeida, Antonio Casas, Francisco Vidal, Paco, y Francisco Puyans. También las compañías Maisí [[Sociedad Anónima|S.A]] y la  Corralillo S.A se disputaban el reparto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frente a los reiterados abusos de la [[Guardia Rural]], empleada para garantizar la explotación de la riqueza maderera de El Realengo, se distinguió la actitud enérgica y viril del Consejo de Veteranos de Guantánamo, presidido por el teniente [[José García López]], que se solidarizó con los realenguistas y denunció los sistemáticos atropellos y compleja situación que atravesaban estos. Después de un tortuoso y prolongado proceso se dispuso la cancelación de la inscripción de El Realengo como tierra del [[Estado]]. Esta resolución, dictada en [[julio]] de [[1905]], causó efecto el [[1 de diciembre]] del propio año.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Inicios de los años 1920 ==&lt;br /&gt;
Los realenguistas no contaron con una organización que los representara y aglutinara para enfrentar las embestidas de la geofagia. No obstante, se opusieron a quienes pretendían desalojarlos y a la tala indiscriminada de los bosques. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal magnitud fueron sus denuncias y resistencia que no sólo volvieron a contar con el apoyo del Consejo de Veteranos de esa ciudad y de los sectores más progresistas de Guantánamo, sino que lograron que el [[9 de diciembre]] de [[1920]] El Realengo fuera nuevamente registrado como tierra del Estado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ante el impedimento legal, los geófagos adoptaron la táctica de repartírselo en pedazos, anexando a sus fincas o haciendas las áreas colindantes. Para hacerlo instrumentaron un mecanismo diabólico que hacía imposible la vida a los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tres factores conformaban el andamiaje: Los inspectores de Montes y Minas, la Guardia Rural y los Jueces y Tribunales Penales. Los primeros denunciaban, los segundos intimidaban y reprimían, y los terceros sancionaban a los campesinos en esas tierras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1917]], la Compañía Esperanza S.A, dueña del central de igual nombre (después Central Argeo Martínez), pretendió desalojar a un grupo de campesinos en la zona de Arroyo Piedra con el propósito de cultivar [[caña]] de azúcar en esas tierras. Ante la resistencia de los ocupantes, la compañía, con el apoyo del entonces presidente [[Mario García Menocal]], les propuso un cambio, ofreciéndoles tierras montañosas de inferior calidad, el cual fue aceptado por muchos campesinos temerosos de ser desalojados. Poco tiempo después la propia empresa pretendía que estos le pagaran renta por la tierra que ocupaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Desalojos ==&lt;br /&gt;
En el transcurso de los años 1920 tuvieron lugar numerosos desalojos en aquella zona oriental. A manera de ejemplo pueden citarse los siguientes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*En [[1927]], la San Benito Company desalojó a ocho campesinos en el cuartón Limonar y arrancó con bueyes sus humildes [[Bohío|bohíos]]. La apelación ante los tribunales de justicia solo sirvió para que los reclamantes fueran condenados a treinta y un días de cárcel por usurpación de terrenos, quedando sus familiares a la intemperie y en el más absoluto desamparo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Meses después, veintinueve campesinos fueron desalojados en el barrio de José Grande. El tribunal los condenó, además, a pagar los costos del juicio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resistencia ==&lt;br /&gt;
En [[1928]], Federico Almeida intentó desalojar a varios campesinos, entre ellos a Francisco Charón. La resistencia del recio campesino, apoyado por numerosos vecinos, hizo que el alguacil del juzgado se hiciera acompañar por ocho parejas de la Guardia Rural para poder practicar el desalojo. Tras la retirada del alguacil y los soldados, Charón se instaló de nuevo en su vivienda y allí continuó defendiendo su derecho a vivir en ella. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las asociaciones campesinas constituidas en la zona iniciaron una resistencia organizada, la cual años más tarde posibilitó la creación de la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Líder == &lt;br /&gt;
Cuando Federico Almeida quiso utilizar como instrumento a uno de sus empleados, el carretero y Quimbuelero Lino de las Mercedes Álvarez, sin proponérselo, dotó al movimiento de los realenguistas del dirigente y conductor que necesitaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Quién era este hombre, de piel oscura y estatura pequeña que había tenido el coraje de decir al mensajero enviado por el poderoso magnate: “''Dígale, usted a Don Federico que yo vine aquí a arrear quimbuelos y no a desalojar a nadie''”?, y desde entonces unió su suerte a la de quienes luchaban por el derecho a cultivar la tierra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bajo su guía podían emprender batallas de mayor envergadura. Las incipientes y aisladas asociaciones campesinas un tanto espontáneamente creadas, se extendieron a todos los cuartones de El Realengo. Su existencia y consolidación hizo posible la vertebración del movimiento de resistencia a una escala superior y surgió la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resolución ==&lt;br /&gt;
El [[19 de julio]] de [[1934]], en cumplimiento de la  Resolución dictada el [[25 de marzo]] de [[1932]] por el Tribunal Supremo de Justicia, se anuló la inscripción de El Realengo y comenzó una trascendental etapa que habría de dar connotación nacional a la lucha de los realenguistas. Ante esa situación quedaban dos alternativas: Resignarse al desalojo y deambular por los caminos reales; o Enfrentarse a los usurpadores. Sin vacilación los campesinos optaron por la segunda, prestos a afrontar los riesgos. &lt;br /&gt;
== Medidas adoptadas ==&lt;br /&gt;
La primera y más importante medida adoptada por los campesinos, bajo la dirección de Lino, fue fortalecer su organización. La delegación de vecinos se transformó en Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo y sus Colindancias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así los realenguistas 18 mancomunaban su lucha con los vecinos de las zonas aledañas, en su mayoría precaristas también amenazados del desalojo. Se procedió a fortalecer la organización en los diferentes cuartones y se amplió, con la representación de estos, la junta directiva, a partir de entonces “Estado Mayor”. En cada cuartón se creó un destacamento formado por cincuenta o sesenta hombres que mantenían guardia permanente y estaban listos para trasladarse de inmediato donde su presencia fuera necesaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enfrentamientos ==                                                                &lt;br /&gt;
El [[3 de agosto]] de [[1934]] ocurrió el primer enfrentamiento. Ese día el ingeniero Félix Barreras, acompañado por un grupo de peones agrícolas, pretendió comenzar un deslinde en Charco de los Palos, pero fue detenido por uno de los destacamentos campesinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los realenguistas cursaron telegramas a las autoridades denunciando el hecho y expresándoles su decisión de impedir el deslinde. Una manifestación de cuatrocientos jinetes avanzó en protesta hacia la ciudad de Guantánamo, donde no se les permitió la entrada. No obstante, lograron que una representación fuera recibida por las autoridades municipales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[20 de octubre]], el ingeniero González, contratado por una de las compañías, acompañado por el cabo Danger y varios soldados, intentó iniciar el deslinde en el cuartón El Saíto. Nuevamente fueron detenidos por un contingente de realenguistas. Lo numeroso del grupo y la firmeza de su determinación, hizo que el militar solicitara refuerzos al escuadrón de Guantánamo. Al llegar estos decidió continuar la trocha; pero el contingente campesino también se había incrementado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muy pronto circuló por todo el país la noticia de la situación creada en El Realengo. La propia prensa burguesa, encabezada por el [[Diario de la Marina]], aunque tergiversando los acontecimientos, no tuvo otra alternativa que reflejar en sus páginas lo que allí sucedía, exhortando al gobierno y, de forma especial, al ejército a “imponer el orden” y acabar con la “anarquía” entronizada por los realenguistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el coronel [[Fulgencio Batista]], entonces jefe del ejército y “hombre fuerte” del país en virtud del cuartelazo del [[4 de septiembre]] de [[1933]], proclamó, colérico, que en El Realengo “habría deslinde o habría sangre”, los realenguistas respondieron con su histórica la consigna de “Tierra o Sangre”, patentizando así su decisión de defender a toda costa la tierra en la que obtenían el sustento familiar. &lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo_18.jpg|thumb|right|200px|Enfrentamiento donde surge la consigna: ''“Tierra o Sangre”''.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor de El Realengo comenzó a tenderse un cerco militar. Centenares de soldados, en zafarrancho de combate, se apostaron en los más estratégicos lugares de acceso a las tierras en litigio. Todo auguraba una ofensiva militar en gran escala. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[septiembre]] y [[octubre]] varios representantes del gobierno entraron a El Realengo para convencer a Lino Álvarez de que depusiera su actitud, entre ellos el alcalde de Guantánamo, Felipe Jay &amp;quot;pipo&amp;quot;, y el gobernador de Oriente, Gonzalo Pérez André, el comandante auditor del ejército, Nilo Picazo, y el entonces secretario de justicia, Raúl de Cárdenas, ninguno de los cuales era portador de soluciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Solidaridad con los realenguistas ==&lt;br /&gt;
Del mismo modo en que el ejército presionaba y las altas autoridades del país amenazaban con la adopción de drásticas medidas, comenzó a desarrollarse en toda la isla un fuerte movimiento de solidaridad con los campesinos. El [[Partido Comunista de Cuba]], como destacamento de vanguardia de la clase obrera, comprendió la importancia histórica de la lucha de aquella masa y decidió, en consecuencia, ofrecerle su apoyo, y envió varios activistas, dirigentes obreros, juveniles y del propio Partido, entre ellos [[Ramón Nicolau González]], Alfredo Martínez Calderín, Lelis Nordet y Arturo Villarreal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos militantes comunistas hicieron contacto con Lino Álvarez y le ofrecieron su ayuda y experiencia con vistas a fortalecer el movimiento campesino, organizar la resistencia armada y divulgar la razón de su lucha, para lo cual editarían boletines y manifiestos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Unido a esto se gestaría en todo el país un poderoso movimiento de apoyo. La solidaridad con los realenguistas alcanzó verdadera connotación nacional. En numerosos centrales azucareros de la región oriental se decretaron paros obreros y se hacía inminente el estallido de una huelga general si El Realengo era invadido por el ejército.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apoyo del Partido Comunista y del Movimiento Obrero no sólo se concretó a la denuncia y a la movilización popular, sino que alcanzó connotación superior con el envío de armas a los realenguistas para su defensa. Mediante una colecta popular realizada en centros obreros de [[San Antonio de los Baños]], [[Regla]], [[Guanabacoa]] y otros municipios habaneros, fueron adquiridos y enviados a El Realengo cincuenta fusiles Springfield, igual cantidad de revólveres y pistolas, y un fusil antiaéreo, los que rotulados en inglés y facturados como piezas de repuesto para maquinarias, lograron burlar la vigilancia de las fuerzas represivas. Armas que llegaron a la ciudad de Guantánamo y fueron ocultadas en la vivienda de  Lelis Nordet, y de este punto trasladada en un arria de mulos hasta el Realengo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No pudo ser más oportuno el momento de la llegada de las armas. El ejército recibió nuevos refuerzos y una avioneta sobrevolaba los campamentos de los realenguistas, lo cual presagiaba la inminente ofensiva. Pronto fue del conocimiento de las autoridades la presencia de las armas en El Realengo, y se vieron obligados a meditar, porque ya no se trataba de campesinos mal armados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto, unido a la convulsa situación política imperante en el país, que amenazaba con desembocar en una huelga general, obligó a Batista y a sus colaboradores a parlamentar con los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando ya el enfrentamiento parecía un hecho se presentó en el campamento rebelde el gobernador Pérez André con un ultimátum donde se daba a los campesinos veinticuatro horas de plazo para deponer las armas. Vencido este, el ejército atacaría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lino Álvarez, rodeado de centenares de campesinos, rechazó de forma enérgica el amenazante documento y expresó al gobernador que únicamente llegaría a un acuerdo cuando el gobierno procediera a retirar sus fuerzas, se paralizaran los deslindes y se les ofreciera garantía de la permanencia en la tierra. Al día siguiente el comandante Picazo solicitó entrevistarse con Lino, quien reiteró al emisario los planteamientos formulados al gobernador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Acta de La Lima ==&lt;br /&gt;
Después de una larga discusión, prolongada hasta altas horas de la noche, el comandante Picazo, en nombre del gobierno, aceptó firmar el Acta de La&amp;amp;nbsp;Lima (localidad ubicada 39&amp;amp;nbsp;km al noroeste de la ciudad de Guantánamo), donde quedaron plasmadas las condiciones exigidas por los campesinos, resumidas en los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
*       Retirada del ejército de toda la periferia de El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Los campesinos mantendrían las armas y el ejército no entraría en aquel territorio, salvo la pareja de ronda, y siempre con pleno conocimiento del comité.&lt;br /&gt;
*       Prórroga por dos años de todo tipo de litigio sobre El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Aumento del precio del café de cuatro a ocho pesos el quintal.&lt;br /&gt;
*       Anulación en los juzgados y en los cuerpos represivos, de los procesos de detención contra todos los dirigentes de El Realengo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Resultados==&lt;br /&gt;
[[Archivo:Campesinos Realengo 18.jpg|thumb|right|100px|Campesinos Realengo 18]]&lt;br /&gt;
La estoica resistencia y el triunfo alcanzado ejercieron notable influencia en el movimiento campesino de todo el país. Pero, como era lógico, dadas las circunstancias de la época con los gobiernos que representaban los intereses de la oligarquía burguesa terrateniente, sumisos a los dictados del imperialismo yanqui, los geófagos y compañías que pretendían apoderarse de las tierras realengas no renunciaban a sus propósitos y pronto volvieron a las andadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de sus esfuerzos, los luchadores más conscientes no pudieron impedir que al reintegrarse los campesinos a sus labores cotidianas, los destacamentos armados comenzaran a desmembrarse paulatinamente. La Guardia Rural, los guardajurados y los mayorales reaparecieron y con ellos las intrigas y maniobras para desalojar a los campesinos de la tierra mediante métodos más sutiles como la compra de posesiones y la firma de contratos, a partir de engañosas ofertas, para la siembra de caña. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1937]] los dirigentes realenguistas lograron promover combativas movilizaciones contra la siembra de caña. No obstante comenzó a evidenciarse la existencia de dos tendencias discrepantes en cuanto a la línea a seguir, de un lado, quienes habiendo alcanzado un mayor status económico abogaban por una vida más tranquila, postulando y aceptando transacciones en aras de mantener sus posesiones. Los partidarios de esta corriente, formada por comerciantes y campesinos acomodados, fueron posteriormente ganados por la propaganda demagógica de los falsos líderes de la  Confederación Campesina de Cuba, del otro los dirigentes campesinos que, ya ganados por la ideología [[Marxismo-Leninismo|marxista]], se dieron cuenta de lo que entrañaba esa organización y postulaban la pureza del movimiento y la defensa intransigente de la línea histórica del 1934.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El anticomunismo empezó a ser utilizado para dividir a los campesinos. Lino Álvarez, con un bajo nivel cultural, poco desarrollo ideológico y mal aconsejado por algunos de sus colaboradores más cercanos, fue víctima de una virulenta campaña difamatoria y se vinculó a los falsos líderes de la Confederación, llegando a ocupar por un corto tiempo la presidencia de esta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El recio luchador agrario pensó ingenuamente que, uniéndose a quienes tenían acceso a las más altas esferas de gobierno, podía librar con éxito la batalla por la tierra y por la dignidad del campesinado. Los dirigentes de la mencionada organización, demagogos y oportunistas, utilizando como paraban la figura de Lino, trataron y, en buena medida lo lograron, de explotar su prestigio y autoridad en beneficio de sus bastardas ambiciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta situación motivó que los dirigentes realenguistas, dispuestos a mantener en alto la bandera de lucha por la permanencia en la tierra, sin componendas ni claudicaciones, se vieran en la necesidad de crear una nueva organización campesina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Nueva organización campesina ==&lt;br /&gt;
En los finales de la década del 40, un grupo de destacados luchadores, encabezados por Vicente Fernández, Pedro Despaigne, Gil Hierrezuelo y Miguelito Betancourt, entre otros, se dieron a la tarea de organizar la Sociedad [[José Martí]], oficializada en el registro de Asociaciones del Gobierno Provincial de [[Santiago de Cuba]], en julio de 1953.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Festival Pro-Reforma Agraria realizado en [[1956]] y las combativas movilizaciones de centenares de campesinos, incluidas numerosas mujeres, efectuadas en el transcurso de [[1957]] para impedir la siembra de caña que pretendían realizar los latifundistas como maniobra para ocupar tierras realengas, ilustran cómo la Sociedad José Martí, vinculando de forma audaz la lucha por la permanencia en la tierra con actividades culturales y recreativas, pudo mantener en alto la bandera de los realenguistas durante la tiranía batistiana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El desarrollo del proceso insurreccional y, en particular, la apertura del [[Segundo Frente Oriental Frank País]]”, marcó para los realenguistas el principio del fin de los desalojos y atropellos, vejámenes y agonías, que a lo largo de más de 50 años de seudorrepública hubo de soportar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su intuición de hombres curtidos en la lucha les hizo comprender que el nuevo [[Ejército Rebelde|ejército libertador]] encarnaba sus más legítimas aspiraciones y fueron ellos, sus mujeres e hijos, activos colaboradores de los combatientes rebeldes. Las armas que en [[1934]] habían servido para defender una precaria permanencia en la tierra, fueron de nuevo empuñadas, esta vez para conquistar, junto a la ansiada meta, la más alta aspiración: la definitiva independencia de la patria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==La historia al libro y luego al cine==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Realengo 18 (película)|''Realengo 18'']] fue el nombre escogido para una película cubana del director cinematográfico cubano [[Oscar Torres]] y [[Eduardo Manet]], filme de ficción producido en 1961 basado en la obra homónima del escritor cubano [[Pablo de la Torriente Brau]], que relata un hecho real de la lucha en este lugar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Colección de libros, Segundo Frente Oriental &amp;quot;Frank País García&amp;quot;, libro Buró Agrario.&lt;br /&gt;
*[http://www.gtmo.cult.cu/instituciones/patrimonio/modules.php?name=News&amp;amp;file=article&amp;amp;sid=65 Centro Provincial de Patrimonio Cultural en Guantánamo]. &lt;br /&gt;
*[http://www.cubahora.cu/index.php?tpl=principal/ver-noticias/ver-not_hist.tpl.html&amp;amp;newsid_obj_id=1034521 Cuba en Noticias (Historia)].           [[Categoría: Localidades de Guantánamo]]            [[Categoría: Hechos de la historia de Cuba]]&amp;lt;!-- en realidad &amp;quot;Realengo 18&amp;quot; no es un hecho sino una localidad --&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Realengo_18_(El_Salvador)&amp;diff=4267208</id>
		<title>Realengo 18 (El Salvador)</title>
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		<updated>2022-12-16T21:24:01Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Realengo 18&lt;br /&gt;
|imagen =&lt;br /&gt;
|pie = Acta de la reunión efectuada el día [[3 de agosto]] de [[1958]] por la Delegación Campesina &amp;quot;José Martí&amp;quot; del Realengo 18.&lt;br /&gt;
|fecha= [[5 de agosto]] de [[1796]]-[[1 de enero]] de [[1959]]&lt;br /&gt;
|resumen= El realengo 18 constituye, sin lugar a duda, el más alto exponente de las luchas campesinas en [[Cuba]] hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]]. &lt;br /&gt;
|resultado=Firma del Acta de La Lima&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países = {{Bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar = municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]],&amp;lt;br&amp;gt;[[provincia de Guantánamo]],&amp;lt;br&amp;gt;[[República de Cuba]] {{bandera|Cuba}}&lt;br /&gt;
|líderes = [[Lino de las Mercedes Álvarez]]&lt;br /&gt;
|ejecutores = Campesinos asentados en aquellas tierras del municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]]&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Realengo 18''' es una localidad ubicada al noroeste del municipio [[El&amp;amp;nbsp;Salvador]], en la provincia [[Guantánamo (Cuba)]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Constituye, sin lugar a dudas, el más alto exponente de las luchas campesinas en Cuba hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]] del [[1 de enero]] de [[1959]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los campesinos (algunos son descendientes de [[Mambí|mambises]]), se asentaban en aquellas tierras por el derecho consuetudinario heredado de sus padres y abuelos después de haber regado con su sudor durante generaciones completas las tierras en que habían nacido. [[Lino de las Mercedes Álvarez]] fue el líder indiscutible del movimiento campesino y conocedor de la zona. En reiteradas ocasiones tuvo largas discusiones con los gobernantes de turno y jamás se dejó sobornar. Es hoy ejemplo y guía del campesinado cubano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Origen del nombre==&lt;br /&gt;
Cuando los españoles colonizaron Cuba, repartieron las tierras en grandes haciendas circulares (nombradas hatos). En el sitio donde coincidían los linderos de tres grandes fincas, quedaba siempre un espacio libre, semejante a un triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esos espacios libres devienen, con el tiempo, tierras no repartidas, en teoría, propiedad de la corona española. A ellas se les llamó &amp;quot;realengos&amp;quot; y en ellos, durante la colonia, se autorizó a blancos pobres, negros, mulatos libres y descendientes de aborígenes cubanos, a establecer sus sitios de labor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí se fundaron familias que durante siglos vivieron en esos terrenos. Hasta que, ya en el [[siglo XX]], las compañías latifundistas, fundamentalmente norteamericanas, comenzaron a codiciarlos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al principio intentaron la intimidación y la compra pero su voluntad se estrelló con el amor de los habitantes de los realengos a su terruño. Algunos de esos campesinos ya habían legalizado su estancia en esas pequeñas fincas e incluso aparecían sus títulos de propiedad en los juzgados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Comienzos ==&lt;br /&gt;
Su historia comenzó a finales del [[siglo XVIII]], cuando el [[5 de agosto]] de [[1796]] el rey de [[España|España]], Carlos IV, dictó una real cédula autorizando a Don Joaquín Nicolás Beltrán, Conde de Mopox y de Jaruco, a descubrir y mesurar a favor de Su Majestad las tierras realengas situadas en un radio de diez leguas hacia el Noroeste, tomando como punto de partida el entonces caserío de [[Guantánamo]], asentado a la entrada de la bahía de igual nombre.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
EI [[27 de noviembre]] del siguiente año, [[1797]], Don Antonio López Gómez, comisionado por el Conde para hacer las exploraciones, comunicó a este la existencia de El Realengo 18, con una extensión total de 487 caballerías. Habrían de transcurrir más de sesenta años para que El Realengo 18 quedara reconocido como tal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1864]], en virtud de la reclamación formulada por un nieto heredero del Conde, se procedió a la mesura y deslinde del tercio de El Realengo (162,33 caballerías), que a él correspondía, quedando claramente aceptada su existencia con una extensión de 324 caballerías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica ==&lt;br /&gt;
Colinda por el Norte con la Sierra de Tiguabos, por el Sur con Arroyo Piedra, por el Este con la hacienda de Marcos Sánchez y por el Oeste con Belona, cuyas tierras fueron segregadas a favor del demandante.&lt;br /&gt;
                                                                      [[Archivo: Realengo_18.jpeg ]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Población ==&lt;br /&gt;
Si bien la población de El Realengo 18 registró su mayor auge en las primeras décadas del [[siglo XX]], es obvio que desde la culminación de la gesta de [[1868]], en virtud del [[Pacto del Zanjón]] numerosas familias campesinas, en su mayoría mambisas, comenzaron a asentarse en sus tierras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El inicio de la era republicana y el reconocimiento oficial de la existencia de El Realengo, lejos de representar para sus moradores la garantía del tranquilo disfrute de las tierras ocupadas, marcaron una larga y angustiosa etapa de desalojos, atropellos y desmanes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Disputas por el reparto ==&lt;br /&gt;
Las compañías extranjeras y los latifundistas criollos lanzaron sobre aquellas tierras vírgenes y su riqueza forestal. Entre los pretendientes de la rica región sobresalían la compañía Sucriere Oriental de Cuba; los latifundistas Antonio Arias Vidal y los hermanos Aguilera Kindelán; los ricos terratenientes Federico Almeida, Antonio Casas, Francisco Vidal, Paco, y Francisco Puyans. También las compañías Maisí [[Sociedad Anónima|S.A]] y la  Corralillo S.A se disputaban el reparto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frente a los reiterados abusos de la [[Guardia Rural]], empleada para garantizar la explotación de la riqueza maderera de El Realengo, se distinguió la actitud enérgica y viril del Consejo de Veteranos de Guantánamo, presidido por el teniente [[José García López]], que se solidarizó con los realenguistas y denunció los sistemáticos atropellos y compleja situación que atravesaban estos. Después de un tortuoso y prolongado proceso se dispuso la cancelación de la inscripción de El Realengo como tierra del [[Estado]]. Esta resolución, dictada en [[julio]] de [[1905]], causó efecto el [[1 de diciembre]] del propio año.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Inicios de los años 1920 ==&lt;br /&gt;
Los realenguistas no contaron con una organización que los representara y aglutinara para enfrentar las embestidas de la geofagia. No obstante, se opusieron a quienes pretendían desalojarlos y a la tala indiscriminada de los bosques. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal magnitud fueron sus denuncias y resistencia que no sólo volvieron a contar con el apoyo del Consejo de Veteranos de esa ciudad y de los sectores más progresistas de Guantánamo, sino que lograron que el [[9 de diciembre]] de [[1920]] El Realengo fuera nuevamente registrado como tierra del Estado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ante el impedimento legal, los geófagos adoptaron la táctica de repartírselo en pedazos, anexando a sus fincas o haciendas las áreas colindantes. Para hacerlo instrumentaron un mecanismo diabólico que hacía imposible la vida a los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tres factores conformaban el andamiaje: Los inspectores de Montes y Minas, la Guardia Rural y los Jueces y Tribunales Penales. Los primeros denunciaban, los segundos intimidaban y reprimían, y los terceros sancionaban a los campesinos en esas tierras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1917]], la Compañía Esperanza S.A, dueña del central de igual nombre (después Central Argeo Martínez), pretendió desalojar a un grupo de campesinos en la zona de Arroyo Piedra con el propósito de cultivar [[caña]] de azúcar en esas tierras. Ante la resistencia de los ocupantes, la compañía, con el apoyo del entonces presidente [[Mario García Menocal]], les propuso un cambio, ofreciéndoles tierras montañosas de inferior calidad, el cual fue aceptado por muchos campesinos temerosos de ser desalojados. Poco tiempo después la propia empresa pretendía que estos le pagaran renta por la tierra que ocupaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Desalojos ==&lt;br /&gt;
En el transcurso de los años 1920 tuvieron lugar numerosos desalojos en aquella zona oriental. A manera de ejemplo pueden citarse los siguientes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*En [[1927]], la San Benito Company desalojó a ocho campesinos en el cuartón Limonar y arrancó con bueyes sus humildes [[Bohío|bohíos]]. La apelación ante los tribunales de justicia solo sirvió para que los reclamantes fueran condenados a treinta y un días de cárcel por usurpación de terrenos, quedando sus familiares a la intemperie y en el más absoluto desamparo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Meses después, veintinueve campesinos fueron desalojados en el barrio de José Grande. El tribunal los condenó, además, a pagar los costos del juicio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resistencia ==&lt;br /&gt;
En [[1928]], Federico Almeida intentó desalojar a varios campesinos, entre ellos a Francisco Charón. La resistencia del recio campesino, apoyado por numerosos vecinos, hizo que el alguacil del juzgado se hiciera acompañar por ocho parejas de la Guardia Rural para poder practicar el desalojo. Tras la retirada del alguacil y los soldados, Charón se instaló de nuevo en su vivienda y allí continuó defendiendo su derecho a vivir en ella. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las asociaciones campesinas constituidas en la zona iniciaron una resistencia organizada, la cual años más tarde posibilitó la creación de la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Líder == &lt;br /&gt;
Cuando Federico Almeida quiso utilizar como instrumento a uno de sus empleados, el carretero y Quimbuelero Lino de las Mercedes Álvarez, sin proponérselo, dotó al movimiento de los realenguistas del dirigente y conductor que necesitaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Quién era este hombre, de piel oscura y estatura pequeña que había tenido el coraje de decir al mensajero enviado por el poderoso magnate: “''Dígale, usted a Don Federico que yo vine aquí a arrear quimbuelos y no a desalojar a nadie''”?, y desde entonces unió su suerte a la de quienes luchaban por el derecho a cultivar la tierra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bajo su guía podían emprender batallas de mayor envergadura. Las incipientes y aisladas asociaciones campesinas un tanto espontáneamente creadas, se extendieron a todos los cuartones de El Realengo. Su existencia y consolidación hizo posible la vertebración del movimiento de resistencia a una escala superior y surgió la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resolución ==&lt;br /&gt;
El [[19 de julio]] de [[1934]], en cumplimiento de la  Resolución dictada el [[25 de marzo]] de [[1932]] por el Tribunal Supremo de Justicia, se anuló la inscripción de El Realengo y comenzó una trascendental etapa que habría de dar connotación nacional a la lucha de los realenguistas. Ante esa situación quedaban dos alternativas: Resignarse al desalojo y deambular por los caminos reales; o Enfrentarse a los usurpadores. Sin vacilación los campesinos optaron por la segunda, prestos a afrontar los riesgos. &lt;br /&gt;
== Medidas adoptadas ==&lt;br /&gt;
La primera y más importante medida adoptada por los campesinos, bajo la dirección de Lino, fue fortalecer su organización. La delegación de vecinos se transformó en Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo y sus Colindancias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así los realenguistas 18 mancomunaban su lucha con los vecinos de las zonas aledañas, en su mayoría precaristas también amenazados del desalojo. Se procedió a fortalecer la organización en los diferentes cuartones y se amplió, con la representación de estos, la junta directiva, a partir de entonces “Estado Mayor”. En cada cuartón se creó un destacamento formado por cincuenta o sesenta hombres que mantenían guardia permanente y estaban listos para trasladarse de inmediato donde su presencia fuera necesaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enfrentamientos ==                                                                &lt;br /&gt;
El [[3 de agosto]] de [[1934]] ocurrió el primer enfrentamiento. Ese día el ingeniero Félix Barreras, acompañado por un grupo de peones agrícolas, pretendió comenzar un deslinde en Charco de los Palos, pero fue detenido por uno de los destacamentos campesinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los realenguistas cursaron telegramas a las autoridades denunciando el hecho y expresándoles su decisión de impedir el deslinde. Una manifestación de cuatrocientos jinetes avanzó en protesta hacia la ciudad de Guantánamo, donde no se les permitió la entrada. No obstante, lograron que una representación fuera recibida por las autoridades municipales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[20 de octubre]], el ingeniero González, contratado por una de las compañías, acompañado por el cabo Danger y varios soldados, intentó iniciar el deslinde en el cuartón El Saíto. Nuevamente fueron detenidos por un contingente de realenguistas. Lo numeroso del grupo y la firmeza de su determinación, hizo que el militar solicitara refuerzos al escuadrón de Guantánamo. Al llegar estos decidió continuar la trocha; pero el contingente campesino también se había incrementado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muy pronto circuló por todo el país la noticia de la situación creada en El Realengo. La propia prensa burguesa, encabezada por el [[Diario de la Marina]], aunque tergiversando los acontecimientos, no tuvo otra alternativa que reflejar en sus páginas lo que allí sucedía, exhortando al gobierno y, de forma especial, al ejército a “imponer el orden” y acabar con la “anarquía” entronizada por los realenguistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el coronel [[Fulgencio Batista]], entonces jefe del ejército y “hombre fuerte” del país en virtud del cuartelazo del [[4 de septiembre]] de [[1933]], proclamó, colérico, que en El Realengo “habría deslinde o habría sangre”, los realenguistas respondieron con su histórica la consigna de “Tierra o Sangre”, patentizando así su decisión de defender a toda costa la tierra en la que obtenían el sustento familiar. &lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo_18.jpg|thumb|right|200px|Enfrentamiento donde surge la consigna: ''“Tierra o Sangre”''.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor de El Realengo comenzó a tenderse un cerco militar. Centenares de soldados, en zafarrancho de combate, se apostaron en los más estratégicos lugares de acceso a las tierras en litigio. Todo auguraba una ofensiva militar en gran escala. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[septiembre]] y [[octubre]] varios representantes del gobierno entraron a El Realengo para convencer a Lino Álvarez de que depusiera su actitud, entre ellos el alcalde de Guantánamo, Felipe Jay &amp;quot;pipo&amp;quot;, y el gobernador de Oriente, Gonzalo Pérez André, el comandante auditor del ejército, Nilo Picazo, y el entonces secretario de justicia, Raúl de Cárdenas, ninguno de los cuales era portador de soluciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Solidaridad con los realenguistas ==&lt;br /&gt;
Del mismo modo en que el ejército presionaba y las altas autoridades del país amenazaban con la adopción de drásticas medidas, comenzó a desarrollarse en toda la isla un fuerte movimiento de solidaridad con los campesinos. El [[Partido Comunista de Cuba]], como destacamento de vanguardia de la clase obrera, comprendió la importancia histórica de la lucha de aquella masa y decidió, en consecuencia, ofrecerle su apoyo, y envió varios activistas, dirigentes obreros, juveniles y del propio Partido, entre ellos [[Ramón Nicolau González]], Alfredo Martínez Calderín, Lelis Nordet y Arturo Villarreal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos militantes comunistas hicieron contacto con Lino Álvarez y le ofrecieron su ayuda y experiencia con vistas a fortalecer el movimiento campesino, organizar la resistencia armada y divulgar la razón de su lucha, para lo cual editarían boletines y manifiestos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Unido a esto se gestaría en todo el país un poderoso movimiento de apoyo. La solidaridad con los realenguistas alcanzó verdadera connotación nacional. En numerosos centrales azucareros de la región oriental se decretaron paros obreros y se hacía inminente el estallido de una huelga general si El Realengo era invadido por el ejército.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apoyo del Partido Comunista y del Movimiento Obrero no sólo se concretó a la denuncia y a la movilización popular, sino que alcanzó connotación superior con el envío de armas a los realenguistas para su defensa. Mediante una colecta popular realizada en centros obreros de [[San Antonio de los Baños]], [[Regla]], [[Guanabacoa]] y otros municipios habaneros, fueron adquiridos y enviados a El Realengo cincuenta fusiles Springfield, igual cantidad de revólveres y pistolas, y un fusil antiaéreo, los que rotulados en inglés y facturados como piezas de repuesto para maquinarias, lograron burlar la vigilancia de las fuerzas represivas. Armas que llegaron a la ciudad de Guantánamo y fueron ocultadas en la vivienda de  Lelis Nordet, y de este punto trasladada en un arria de mulos hasta el Realengo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No pudo ser más oportuno el momento de la llegada de las armas. El ejército recibió nuevos refuerzos y una avioneta sobrevolaba los campamentos de los realenguistas, lo cual presagiaba la inminente ofensiva. Pronto fue del conocimiento de las autoridades la presencia de las armas en El Realengo, y se vieron obligados a meditar, porque ya no se trataba de campesinos mal armados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto, unido a la convulsa situación política imperante en el país, que amenazaba con desembocar en una huelga general, obligó a Batista y a sus colaboradores a parlamentar con los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando ya el enfrentamiento parecía un hecho se presentó en el campamento rebelde el gobernador Pérez André con un ultimátum donde se daba a los campesinos veinticuatro horas de plazo para deponer las armas. Vencido este, el ejército atacaría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lino Álvarez, rodeado de centenares de campesinos, rechazó de forma enérgica el amenazante documento y expresó al gobernador que únicamente llegaría a un acuerdo cuando el gobierno procediera a retirar sus fuerzas, se paralizaran los deslindes y se les ofreciera garantía de la permanencia en la tierra. Al día siguiente el comandante Picazo solicitó entrevistarse con Lino, quien reiteró al emisario los planteamientos formulados al gobernador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Acta de La Lima ==&lt;br /&gt;
Después de una larga discusión, prolongada hasta altas horas de la noche, el comandante Picazo, en nombre del gobierno, aceptó firmar el Acta de La&amp;amp;nbsp;Lima (localidad ubicada 39&amp;amp;nbsp;km al noroeste de la ciudad de Guantánamo), donde quedaron plasmadas las condiciones exigidas por los campesinos, resumidas en los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
*       Retirada del ejército de toda la periferia de El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Los campesinos mantendrían las armas y el ejército no entraría en aquel territorio, salvo la pareja de ronda, y siempre con pleno conocimiento del comité.&lt;br /&gt;
*       Prórroga por dos años de todo tipo de litigio sobre El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Aumento del precio del café de cuatro a ocho pesos el quintal.&lt;br /&gt;
*       Anulación en los juzgados y en los cuerpos represivos, de los procesos de detención contra todos los dirigentes de El Realengo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Resultados==&lt;br /&gt;
[[Archivo:Campesinos Realengo 18.jpg|thumb|right|100px|Campesinos Realengo 18.]]&lt;br /&gt;
La estoica resistencia y el triunfo alcanzado ejercieron notable influencia en el movimiento campesino de todo el país. Pero, como era lógico, dadas las circunstancias de la época con los gobiernos que representaban los intereses de la oligarquía burguesa terrateniente, sumisos a los dictados del imperialismo yanqui, los geófagos y compañías que pretendían apoderarse de las tierras realengas no renunciaban a sus propósitos y pronto volvieron a las andadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de sus esfuerzos, los luchadores más conscientes no pudieron impedir que al reintegrarse los campesinos a sus labores cotidianas, los destacamentos armados comenzaran a desmembrarse paulatinamente. La Guardia Rural, los guardajurados y los mayorales reaparecieron y con ellos las intrigas y maniobras para desalojar a los campesinos de la tierra mediante métodos más sutiles como la compra de posesiones y la firma de contratos, a partir de engañosas ofertas, para la siembra de caña. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1937]] los dirigentes realenguistas lograron promover combativas movilizaciones contra la siembra de caña. No obstante comenzó a evidenciarse la existencia de dos tendencias discrepantes en cuanto a la línea a seguir, de un lado, quienes habiendo alcanzado un mayor status económico abogaban por una vida más tranquila, postulando y aceptando transacciones en aras de mantener sus posesiones. Los partidarios de esta corriente, formada por comerciantes y campesinos acomodados, fueron posteriormente ganados por la propaganda demagógica de los falsos líderes de la  Confederación Campesina de Cuba, del otro los dirigentes campesinos que, ya ganados por la ideología [[Marxismo-Leninismo|marxista]], se dieron cuenta de lo que entrañaba esa organización y postulaban la pureza del movimiento y la defensa intransigente de la línea histórica del 1934.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El anticomunismo empezó a ser utilizado para dividir a los campesinos. Lino Álvarez, con un bajo nivel cultural, poco desarrollo ideológico y mal aconsejado por algunos de sus colaboradores más cercanos, fue víctima de una virulenta campaña difamatoria y se vinculó a los falsos líderes de la Confederación, llegando a ocupar por un corto tiempo la presidencia de esta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El recio luchador agrario pensó ingenuamente que, uniéndose a quienes tenían acceso a las más altas esferas de gobierno, podía librar con éxito la batalla por la tierra y por la dignidad del campesinado. Los dirigentes de la mencionada organización, demagogos y oportunistas, utilizando como paraban la figura de Lino, trataron y, en buena medida lo lograron, de explotar su prestigio y autoridad en beneficio de sus bastardas ambiciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta situación motivó que los dirigentes realenguistas, dispuestos a mantener en alto la bandera de lucha por la permanencia en la tierra, sin componendas ni claudicaciones, se vieran en la necesidad de crear una nueva organización campesina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Nueva organización campesina ==&lt;br /&gt;
En los finales de la década del 40, un grupo de destacados luchadores, encabezados por Vicente Fernández, Pedro Despaigne, Gil Hierrezuelo y Miguelito Betancourt, entre otros, se dieron a la tarea de organizar la Sociedad [[José Martí]], oficializada en el registro de Asociaciones del Gobierno Provincial de [[Santiago de Cuba]], en julio de 1953.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Festival Pro-Reforma Agraria realizado en [[1956]] y las combativas movilizaciones de centenares de campesinos, incluidas numerosas mujeres, efectuadas en el transcurso de [[1957]] para impedir la siembra de caña que pretendían realizar los latifundistas como maniobra para ocupar tierras realengas, ilustran cómo la Sociedad José Martí, vinculando de forma audaz la lucha por la permanencia en la tierra con actividades culturales y recreativas, pudo mantener en alto la bandera de los realenguistas durante la tiranía batistiana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El desarrollo del proceso insurreccional y, en particular, la apertura del [[Segundo Frente Oriental Frank País]]”, marcó para los realenguistas el principio del fin de los desalojos y atropellos, vejámenes y agonías, que a lo largo de más de 50 años de seudorrepública hubo de soportar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su intuición de hombres curtidos en la lucha les hizo comprender que el nuevo [[Ejército Rebelde|ejército libertador]] encarnaba sus más legítimas aspiraciones y fueron ellos, sus mujeres e hijos, activos colaboradores de los combatientes rebeldes. Las armas que en [[1934]] habían servido para defender una precaria permanencia en la tierra, fueron de nuevo empuñadas, esta vez para conquistar, junto a la ansiada meta, la más alta aspiración: la definitiva independencia de la patria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==La historia al libro y luego al cine==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Realengo 18 (película)|''Realengo 18'']] fue el nombre escogido para una película cubana del director cinematográfico cubano [[Oscar Torres]] y [[Eduardo Manet]], filme de ficción producido en 1961 basado en la obra homónima del escritor cubano [[Pablo de la Torriente Brau]], que relata un hecho real de la lucha en este lugar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Colección de libros, Segundo Frente Oriental &amp;quot;Frank País García&amp;quot;, libro Buró Agrario.&lt;br /&gt;
*[http://www.gtmo.cult.cu/instituciones/patrimonio/modules.php?name=News&amp;amp;file=article&amp;amp;sid=65 Centro Provincial de Patrimonio Cultural en Guantánamo]. &lt;br /&gt;
*[http://www.cubahora.cu/index.php?tpl=principal/ver-noticias/ver-not_hist.tpl.html&amp;amp;newsid_obj_id=1034521 Cuba en Noticias (Historia)].           [[Categoría: Localidades de Guantánamo]]            [[Categoría: Hechos de la historia de Cuba]]&amp;lt;!-- en realidad &amp;quot;Realengo 18&amp;quot; no es un hecho sino una localidad --&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Realengo_18_(El_Salvador)&amp;diff=4267168</id>
		<title>Realengo 18 (El Salvador)</title>
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		<updated>2022-12-16T16:32:50Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Realengo 18&lt;br /&gt;
|imagen =&lt;br /&gt;
|pie = Acta de la reunión efectuada el día [[3 de agosto]] de [[1958]] por la Delegación Campesina &amp;quot;José Martí&amp;quot; del Realengo 18.&lt;br /&gt;
|fecha= [[5 de agosto]] de [[1796]]-[[1 de enero]] de [[1959]]&lt;br /&gt;
|resumen= El realengo 18 constituye, sin lugar a duda, el más alto exponente de las luchas campesinas en [[Cuba]] hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]]. &lt;br /&gt;
|resultado=Firma del Acta de La Lima&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países = {{Bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar = municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]],&amp;lt;br&amp;gt;[[provincia de Guantánamo]],&amp;lt;br&amp;gt;[[República de Cuba]] {{bandera|Cuba}}&lt;br /&gt;
|líderes = [[Lino de las Mercedes Álvarez]]&lt;br /&gt;
|ejecutores = Campesinos asentados en aquellas tierras del municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]]&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Realengo 18''' es una localidad ubicada al noroeste del municipio [[El&amp;amp;nbsp;Salvador]], en la provincia [[Guantánamo (Cuba)]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Constituye, sin lugar a dudas, el más alto exponente de las luchas campesinas en Cuba hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]] del [[1 de enero]] de [[1959]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los campesinos (algunos son descendientes de [[Mambí|mambises]]), se asentaban en aquellas tierras por el derecho consuetudinario heredado de sus padres y abuelos después de haber regado con su sudor durante generaciones completas las tierras en que habían nacido. [[Lino de las Mercedes Álvarez]] fue el líder indiscutible del movimiento campesino y conocedor de la zona. En reiteradas ocasiones tuvo largas discusiones con los gobernantes de turno y jamás se dejó sobornar. Es hoy ejemplo y guía del campesinado cubano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Origen del nombre==&lt;br /&gt;
Cuando los españoles colonizaron Cuba, repartieron las tierras en grandes haciendas circulares (nombradas hatos). En el sitio donde coincidían los linderos de tres grandes fincas, quedaba siempre un espacio libre, semejante a un triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esos espacios libres devienen, con el tiempo, tierras no repartidas, en teoría, propiedad de la corona española. A ellas se les llamó &amp;quot;realengos&amp;quot; y en ellos, durante la colonia, se autorizó a blancos pobres, negros, mulatos libres y descendientes de aborígenes cubanos, a establecer sus sitios de labor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí se fundaron familias que durante siglos vivieron en esos terrenos. Hasta que, ya en el [[siglo XX]], las compañías latifundistas, fundamentalmente norteamericanas, comenzaron a codiciarlos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al principio intentaron la intimidación y la compra pero su voluntad se estrelló con el amor de los habitantes de los realengos a su terruño. Algunos de esos campesinos ya habían legalizado su estancia en esas pequeñas fincas e incluso aparecían sus títulos de propiedad en los juzgados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Comienzos ==&lt;br /&gt;
Su historia comenzó a finales del [[siglo XVIII]], cuando el [[5 de agosto]] de [[1796]] el rey de [[España|España]], Carlos IV, dictó una real cédula autorizando a Don Joaquín Nicolás Beltrán, Conde de Mopox y de Jaruco, a descubrir y mesurar a favor de Su Majestad las tierras realengas situadas en un radio de diez leguas hacia el Noroeste, tomando como punto de partida el entonces caserío de [[Guantánamo]], asentado a la entrada de la bahía de igual nombre.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
EI [[27 de noviembre]] del siguiente año, [[1797]], Don Antonio López Gómez, comisionado por el Conde para hacer las exploraciones, comunicó a este la existencia de El Realengo 18, con una extensión total de 487 caballerías. Habrían de transcurrir más de sesenta años para que El Realengo 18 quedara reconocido como tal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1864]], en virtud de la reclamación formulada por un nieto heredero del Conde, se procedió a la mesura y deslinde del tercio de El Realengo (162,33 caballerías), que a él correspondía, quedando claramente aceptada su existencia con una extensión de 324 caballerías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica ==&lt;br /&gt;
Colinda por el Norte con la Sierra de Tiguabos, por el Sur con Arroyo Piedra, por el Este con la hacienda de Marcos Sánchez y por el Oeste con Belona, cuyas tierras fueron segregadas a favor del demandante.&lt;br /&gt;
[[Archivo: Realengo_18.jpeg ]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Población ==&lt;br /&gt;
Si bien la población de El Realengo 18 registró su mayor auge en las primeras décadas del [[siglo XX]], es obvio que desde la culminación de la gesta de [[1868]], en virtud del [[Pacto del Zanjón]] numerosas familias campesinas, en su mayoría mambisas, comenzaron a asentarse en sus tierras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El inicio de la era republicana y el reconocimiento oficial de la existencia de El Realengo, lejos de representar para sus moradores la garantía del tranquilo disfrute de las tierras ocupadas, marcaron una larga y angustiosa etapa de desalojos, atropellos y desmanes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Disputas por el reparto ==&lt;br /&gt;
Las compañías extranjeras y los latifundistas criollos lanzaron sobre aquellas tierras vírgenes y su riqueza forestal. Entre los pretendientes de la rica región sobresalían la compañía Sucriere Oriental de Cuba; los latifundistas Antonio Arias Vidal y los hermanos Aguilera Kindelán; los ricos terratenientes Federico Almeida, Antonio Casas, Francisco Vidal, Paco, y Francisco Puyans. También las compañías Maisí [[Sociedad Anónima|S.A]] y la  Corralillo S.A se disputaban el reparto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frente a los reiterados abusos de la [[Guardia Rural]], empleada para garantizar la explotación de la riqueza maderera de El Realengo, se distinguió la actitud enérgica y viril del Consejo de Veteranos de Guantánamo, presidido por el teniente [[José García López]], que se solidarizó con los realenguistas y denunció los sistemáticos atropellos y compleja situación que atravesaban estos. Después de un tortuoso y prolongado proceso se dispuso la cancelación de la inscripción de El Realengo como tierra del [[Estado]]. Esta resolución, dictada en [[julio]] de [[1905]], causó efecto el [[1 de diciembre]] del propio año.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Inicios de los años 1920 ==&lt;br /&gt;
Los realenguistas no contaron con una organización que los representara y aglutinara para enfrentar las embestidas de la geofagia. No obstante, se opusieron a quienes pretendían desalojarlos y a la tala indiscriminada de los bosques. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal magnitud fueron sus denuncias y resistencia que no sólo volvieron a contar con el apoyo del Consejo de Veteranos de esa ciudad y de los sectores más progresistas de Guantánamo, sino que lograron que el [[9 de diciembre]] de [[1920]] El Realengo fuera nuevamente registrado como tierra del Estado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ante el impedimento legal, los geófagos adoptaron la táctica de repartírselo en pedazos, anexando a sus fincas o haciendas las áreas colindantes. Para hacerlo instrumentaron un mecanismo diabólico que hacía imposible la vida a los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tres factores conformaban el andamiaje: Los inspectores de Montes y Minas, la Guardia Rural y los Jueces y Tribunales Penales. Los primeros denunciaban, los segundos intimidaban y reprimían, y los terceros sancionaban a los campesinos en esas tierras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1917]], la Compañía Esperanza S.A, dueña del central de igual nombre (después Central Argeo Martínez), pretendió desalojar a un grupo de campesinos en la zona de Arroyo Piedra con el propósito de cultivar [[caña]] de azúcar en esas tierras. Ante la resistencia de los ocupantes, la compañía, con el apoyo del entonces presidente [[Mario García Menocal]], les propuso un cambio, ofreciéndoles tierras montañosas de inferior calidad, el cual fue aceptado por muchos campesinos temerosos de ser desalojados. Poco tiempo después la propia empresa pretendía que estos le pagaran renta por la tierra que ocupaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Desalojos ==&lt;br /&gt;
En el transcurso de los años 1920 tuvieron lugar numerosos desalojos en aquella zona oriental. A manera de ejemplo pueden citarse los siguientes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*En [[1927]], la San Benito Company desalojó a ocho campesinos en el cuartón Limonar y arrancó con bueyes sus humildes [[Bohío|bohíos]]. La apelación ante los tribunales de justicia solo sirvió para que los reclamantes fueran condenados a treinta y un días de cárcel por usurpación de terrenos, quedando sus familiares a la intemperie y en el más absoluto desamparo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Meses después, veintinueve campesinos fueron desalojados en el barrio de José Grande. El tribunal los condenó, además, a pagar los costos del juicio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resistencia ==&lt;br /&gt;
En [[1928]], Federico Almeida intentó desalojar a varios campesinos, entre ellos a Francisco Charón. La resistencia del recio campesino, apoyado por numerosos vecinos, hizo que el alguacil del juzgado se hiciera acompañar por ocho parejas de la Guardia Rural para poder practicar el desalojo. Tras la retirada del alguacil y los soldados, Charón se instaló de nuevo en su vivienda y allí continuó defendiendo su derecho a vivir en ella. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las asociaciones campesinas constituidas en la zona iniciaron una resistencia organizada, la cual años más tarde posibilitó la creación de la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Líder == &lt;br /&gt;
Cuando Federico Almeida quiso utilizar como instrumento a uno de sus empleados, el carretero y Quimbuelero Lino de las Mercedes Álvarez, sin proponérselo, dotó al movimiento de los realenguistas del dirigente y conductor que necesitaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Quién era este hombre, de piel oscura y estatura pequeña que había tenido el coraje de decir al mensajero enviado por el poderoso magnate: “''Dígale, usted a Don Federico que yo vine aquí a arrear quimbuelos y no a desalojar a nadie''”?, y desde entonces unió su suerte a la de quienes luchaban por el derecho a cultivar la tierra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bajo su guía podían emprender batallas de mayor envergadura. Las incipientes y aisladas asociaciones campesinas un tanto espontáneamente creadas, se extendieron a todos los cuartones de El Realengo. Su existencia y consolidación hizo posible la vertebración del movimiento de resistencia a una escala superior y surgió la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resolución ==&lt;br /&gt;
El [[19 de julio]] de [[1934]], en cumplimiento de la  Resolución dictada el [[25 de marzo]] de [[1932]] por el Tribunal Supremo de Justicia, se anuló la inscripción de El Realengo y comenzó una trascendental etapa que habría de dar connotación nacional a la lucha de los realenguistas. Ante esa situación quedaban dos alternativas: Resignarse al desalojo y deambular por los caminos reales; o Enfrentarse a los usurpadores. Sin vacilación los campesinos optaron por la segunda, prestos a afrontar los riesgos. &lt;br /&gt;
== Medidas adoptadas ==&lt;br /&gt;
La primera y más importante medida adoptada por los campesinos, bajo la dirección de Lino, fue fortalecer su organización. La delegación de vecinos se transformó en Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo y sus Colindancias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así los realenguistas 18 mancomunaban su lucha con los vecinos de las zonas aledañas, en su mayoría precaristas también amenazados del desalojo. Se procedió a fortalecer la organización en los diferentes cuartones y se amplió, con la representación de estos, la junta directiva, a partir de entonces “Estado Mayor”. En cada cuartón se creó un destacamento formado por cincuenta o sesenta hombres que mantenían guardia permanente y estaban listos para trasladarse de inmediato donde su presencia fuera necesaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enfrentamientos ==&lt;br /&gt;
[[Archivo:Población_Realengo.jpeg ]]&lt;br /&gt;
El [[3 de agosto]] de [[1934]] ocurrió el primer enfrentamiento. Ese día el ingeniero Félix Barreras, acompañado por un grupo de peones agrícolas, pretendió comenzar un deslinde en Charco de los Palos, pero fue detenido por uno de los destacamentos campesinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los realenguistas cursaron telegramas a las autoridades denunciando el hecho y expresándoles su decisión de impedir el deslinde. Una manifestación de cuatrocientos jinetes avanzó en protesta hacia la ciudad de Guantánamo, donde no se les permitió la entrada. No obstante, lograron que una representación fuera recibida por las autoridades municipales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[20 de octubre]], el ingeniero González, contratado por una de las compañías, acompañado por el cabo Danger y varios soldados, intentó iniciar el deslinde en el cuartón El Saíto. Nuevamente fueron detenidos por un contingente de realenguistas. Lo numeroso del grupo y la firmeza de su determinación, hizo que el militar solicitara refuerzos al escuadrón de Guantánamo. Al llegar estos decidió continuar la trocha; pero el contingente campesino también se había incrementado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muy pronto circuló por todo el país la noticia de la situación creada en El Realengo. La propia prensa burguesa, encabezada por el [[Diario de la Marina]], aunque tergiversando los acontecimientos, no tuvo otra alternativa que reflejar en sus páginas lo que allí sucedía, exhortando al gobierno y, de forma especial, al ejército a “imponer el orden” y acabar con la “anarquía” entronizada por los realenguistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el coronel [[Fulgencio Batista]], entonces jefe del ejército y “hombre fuerte” del país en virtud del cuartelazo del [[4 de septiembre]] de [[1933]], proclamó, colérico, que en El Realengo “habría deslinde o habría sangre”, los realenguistas respondieron con su histórica la consigna de “Tierra o Sangre”, patentizando así su decisión de defender a toda costa la tierra en la que obtenían el sustento familiar. &lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo_18.jpg|thumb|right|200px|Enfrentamiento donde surge la consigna: ''“Tierra o Sangre”''.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor de El Realengo comenzó a tenderse un cerco militar. Centenares de soldados, en zafarrancho de combate, se apostaron en los más estratégicos lugares de acceso a las tierras en litigio. Todo auguraba una ofensiva militar en gran escala. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[septiembre]] y [[octubre]] varios representantes del gobierno entraron a El Realengo para convencer a Lino Álvarez de que depusiera su actitud, entre ellos el alcalde de Guantánamo, Felipe Jay &amp;quot;pipo&amp;quot;, y el gobernador de Oriente, Gonzalo Pérez André, el comandante auditor del ejército, Nilo Picazo, y el entonces secretario de justicia, Raúl de Cárdenas, ninguno de los cuales era portador de soluciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Solidaridad con los realenguistas ==&lt;br /&gt;
Del mismo modo en que el ejército presionaba y las altas autoridades del país amenazaban con la adopción de drásticas medidas, comenzó a desarrollarse en toda la isla un fuerte movimiento de solidaridad con los campesinos. El [[Partido Comunista de Cuba]], como destacamento de vanguardia de la clase obrera, comprendió la importancia histórica de la lucha de aquella masa y decidió, en consecuencia, ofrecerle su apoyo, y envió varios activistas, dirigentes obreros, juveniles y del propio Partido, entre ellos [[Ramón Nicolau González]], Alfredo Martínez Calderín, Lelis Nordet y Arturo Villarreal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos militantes comunistas hicieron contacto con Lino Álvarez y le ofrecieron su ayuda y experiencia con vistas a fortalecer el movimiento campesino, organizar la resistencia armada y divulgar la razón de su lucha, para lo cual editarían boletines y manifiestos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Unido a esto se gestaría en todo el país un poderoso movimiento de apoyo. La solidaridad con los realenguistas alcanzó verdadera connotación nacional. En numerosos centrales azucareros de la región oriental se decretaron paros obreros y se hacía inminente el estallido de una huelga general si El Realengo era invadido por el ejército.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apoyo del Partido Comunista y del Movimiento Obrero no sólo se concretó a la denuncia y a la movilización popular, sino que alcanzó connotación superior con el envío de armas a los realenguistas para su defensa. Mediante una colecta popular realizada en centros obreros de [[San Antonio de los Baños]], [[Regla]], [[Guanabacoa]] y otros municipios habaneros, fueron adquiridos y enviados a El Realengo cincuenta fusiles Springfield, igual cantidad de revólveres y pistolas, y un fusil antiaéreo, los que rotulados en inglés y facturados como piezas de repuesto para maquinarias, lograron burlar la vigilancia de las fuerzas represivas. Armas que llegaron a la ciudad de Guantánamo y fueron ocultadas en la vivienda de  Lelis Nordet, y de este punto trasladada en un arria de mulos hasta el Realengo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No pudo ser más oportuno el momento de la llegada de las armas. El ejército recibió nuevos refuerzos y una avioneta sobrevolaba los campamentos de los realenguistas, lo cual presagiaba la inminente ofensiva. Pronto fue del conocimiento de las autoridades la presencia de las armas en El Realengo, y se vieron obligados a meditar, porque ya no se trataba de campesinos mal armados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto, unido a la convulsa situación política imperante en el país, que amenazaba con desembocar en una huelga general, obligó a Batista y a sus colaboradores a parlamentar con los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando ya el enfrentamiento parecía un hecho se presentó en el campamento rebelde el gobernador Pérez André con un ultimátum donde se daba a los campesinos veinticuatro horas de plazo para deponer las armas. Vencido este, el ejército atacaría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lino Álvarez, rodeado de centenares de campesinos, rechazó de forma enérgica el amenazante documento y expresó al gobernador que únicamente llegaría a un acuerdo cuando el gobierno procediera a retirar sus fuerzas, se paralizaran los deslindes y se les ofreciera garantía de la permanencia en la tierra. Al día siguiente el comandante Picazo solicitó entrevistarse con Lino, quien reiteró al emisario los planteamientos formulados al gobernador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Acta de La Lima ==&lt;br /&gt;
Después de una larga discusión, prolongada hasta altas horas de la noche, el comandante Picazo, en nombre del gobierno, aceptó firmar el Acta de La&amp;amp;nbsp;Lima (localidad ubicada 39&amp;amp;nbsp;km al noroeste de la ciudad de Guantánamo), donde quedaron plasmadas las condiciones exigidas por los campesinos, resumidas en los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
*       Retirada del ejército de toda la periferia de El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Los campesinos mantendrían las armas y el ejército no entraría en aquel territorio, salvo la pareja de ronda, y siempre con pleno conocimiento del comité.&lt;br /&gt;
*       Prórroga por dos años de todo tipo de litigio sobre El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Aumento del precio del café de cuatro a ocho pesos el quintal.&lt;br /&gt;
*       Anulación en los juzgados y en los cuerpos represivos, de los procesos de detención contra todos los dirigentes de El Realengo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Resultados==&lt;br /&gt;
[[Archivo: Campesinos Realengo 18.jpg|thumb|right|100px|Campesinos Realengo 18.]]&lt;br /&gt;
La estoica resistencia y el triunfo alcanzado ejercieron notable influencia en el movimiento campesino de todo el país. Pero, como era lógico, dadas las circunstancias de la época con los gobiernos que representaban los intereses de la oligarquía burguesa terrateniente, sumisos a los dictados del imperialismo yanqui, los geófagos y compañías que pretendían apoderarse de las tierras realengas no renunciaban a sus propósitos y pronto volvieron a las andadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de sus esfuerzos, los luchadores más conscientes no pudieron impedir que al reintegrarse los campesinos a sus labores cotidianas, los destacamentos armados comenzaran a desmembrarse paulatinamente. La Guardia Rural, los guardajurados y los mayorales reaparecieron y con ellos las intrigas y maniobras para desalojar a los campesinos de la tierra mediante métodos más sutiles como la compra de posesiones y la firma de contratos, a partir de engañosas ofertas, para la siembra de caña. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1937]] los dirigentes realenguistas lograron promover combativas movilizaciones contra la siembra de caña. No obstante comenzó a evidenciarse la existencia de dos tendencias discrepantes en cuanto a la línea a seguir, de un lado, quienes habiendo alcanzado un mayor status económico abogaban por una vida más tranquila, postulando y aceptando transacciones en aras de mantener sus posesiones. Los partidarios de esta corriente, formada por comerciantes y campesinos acomodados, fueron posteriormente ganados por la propaganda demagógica de los falsos líderes de la  Confederación Campesina de Cuba, del otro los dirigentes campesinos que, ya ganados por la ideología [[Marxismo-Leninismo|marxista]], se dieron cuenta de lo que entrañaba esa organización y postulaban la pureza del movimiento y la defensa intransigente de la línea histórica del 1934.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El anticomunismo empezó a ser utilizado para dividir a los campesinos. Lino Álvarez, con un bajo nivel cultural, poco desarrollo ideológico y mal aconsejado por algunos de sus colaboradores más cercanos, fue víctima de una virulenta campaña difamatoria y se vinculó a los falsos líderes de la Confederación, llegando a ocupar por un corto tiempo la presidencia de esta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El recio luchador agrario pensó ingenuamente que, uniéndose a quienes tenían acceso a las más altas esferas de gobierno, podía librar con éxito la batalla por la tierra y por la dignidad del campesinado. Los dirigentes de la mencionada organización, demagogos y oportunistas, utilizando como paraban la figura de Lino, trataron y, en buena medida lo lograron, de explotar su prestigio y autoridad en beneficio de sus bastardas ambiciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta situación motivó que los dirigentes realenguistas, dispuestos a mantener en alto la bandera de lucha por la permanencia en la tierra, sin componendas ni claudicaciones, se vieran en la necesidad de crear una nueva organización campesina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Nueva organización campesina ==&lt;br /&gt;
En los finales de la década del 40, un grupo de destacados luchadores, encabezados por Vicente Fernández, Pedro Despaigne, Gil Hierrezuelo y Miguelito Betancourt, entre otros, se dieron a la tarea de organizar la Sociedad [[José Martí]], oficializada en el registro de Asociaciones del Gobierno Provincial de [[Santiago de Cuba]], en julio de 1953.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Festival Pro-Reforma Agraria realizado en [[1956]] y las combativas movilizaciones de centenares de campesinos, incluidas numerosas mujeres, efectuadas en el transcurso de [[1957]] para impedir la siembra de caña que pretendían realizar los latifundistas como maniobra para ocupar tierras realengas, ilustran cómo la Sociedad José Martí, vinculando de forma audaz la lucha por la permanencia en la tierra con actividades culturales y recreativas, pudo mantener en alto la bandera de los realenguistas durante la tiranía batistiana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El desarrollo del proceso insurreccional y, en particular, la apertura del [[Segundo Frente Oriental Frank País]]”, marcó para los realenguistas el principio del fin de los desalojos y atropellos, vejámenes y agonías, que a lo largo de más de 50 años de seudorrepública hubo de soportar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su intuición de hombres curtidos en la lucha les hizo comprender que el nuevo [[Ejército Rebelde|ejército libertador]] encarnaba sus más legítimas aspiraciones y fueron ellos, sus mujeres e hijos, activos colaboradores de los combatientes rebeldes. Las armas que en [[1934]] habían servido para defender una precaria permanencia en la tierra, fueron de nuevo empuñadas, esta vez para conquistar, junto a la ansiada meta, la más alta aspiración: la definitiva independencia de la patria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==La historia al libro y luego al cine==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Realengo 18 (película)|''Realengo 18'']] fue el nombre escogido para una película cubana del director cinematográfico cubano [[Oscar Torres]] y [[Eduardo Manet]], filme de ficción producido en 1961 basado en la obra homónima del escritor cubano [[Pablo de la Torriente Brau]], que relata un hecho real de la lucha en este lugar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Colección de libros, Segundo Frente Oriental &amp;quot;Frank País García&amp;quot;, libro Buró Agrario.&lt;br /&gt;
*[http://www.gtmo.cult.cu/instituciones/patrimonio/modules.php?name=News&amp;amp;file=article&amp;amp;sid=65 Centro Provincial de Patrimonio Cultural en Guantánamo]. &lt;br /&gt;
*[http://www.cubahora.cu/index.php?tpl=principal/ver-noticias/ver-not_hist.tpl.html&amp;amp;newsid_obj_id=1034521 Cuba en Noticias (Historia)].           [[Categoría: Localidades de Guantánamo]]            [[Categoría: Hechos de la historia de Cuba]]&amp;lt;!-- en realidad &amp;quot;Realengo 18&amp;quot; no es un hecho sino una localidad --&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
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		<updated>2022-12-16T16:01:49Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
== Información de copyright: ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuente: ==&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Realengo_18_(El_Salvador)&amp;diff=4267144</id>
		<title>Realengo 18 (El Salvador)</title>
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		<updated>2022-12-16T15:58:09Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: /* Resultados */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Realengo 18&lt;br /&gt;
|imagen =&lt;br /&gt;
|pie = Acta de la reunión efectuada el día [[3 de agosto]] de [[1958]] por la Delegación Campesina &amp;quot;José Martí&amp;quot; del Realengo 18.&lt;br /&gt;
|fecha= [[5 de agosto]] de [[1796]]-[[1 de enero]] de [[1959]]&lt;br /&gt;
|resumen= El realengo 18 constituye, sin lugar a duda, el más alto exponente de las luchas campesinas en [[Cuba]] hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]]. &lt;br /&gt;
|resultado=Firma del Acta de La Lima&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países = {{Bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar = municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]],&amp;lt;br&amp;gt;[[provincia de Guantánamo]],&amp;lt;br&amp;gt;[[República de Cuba]] {{bandera|Cuba}}&lt;br /&gt;
|líderes = [[Lino de las Mercedes Álvarez]]&lt;br /&gt;
|ejecutores = Campesinos asentados en aquellas tierras del municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]]&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Realengo 18''' es una localidad ubicada al noroeste del municipio [[El&amp;amp;nbsp;Salvador]], en la provincia [[Guantánamo (Cuba)]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Constituye, sin lugar a dudas, el más alto exponente de las luchas campesinas en Cuba hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]] del [[1 de enero]] de [[1959]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los campesinos (algunos son descendientes de [[Mambí|mambises]]), se asentaban en aquellas tierras por el derecho consuetudinario heredado de sus padres y abuelos después de haber regado con su sudor durante generaciones completas las tierras en que habían nacido. [[Lino de las Mercedes Álvarez]] fue el líder indiscutible del movimiento campesino y conocedor de la zona. En reiteradas ocasiones tuvo largas discusiones con los gobernantes de turno y jamás se dejó sobornar. Es hoy ejemplo y guía del campesinado cubano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Origen del nombre==&lt;br /&gt;
Cuando los españoles colonizaron Cuba, repartieron las tierras en grandes haciendas circulares (nombradas hatos). En el sitio donde coincidían los linderos de tres grandes fincas, quedaba siempre un espacio libre, semejante a un triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esos espacios libres devienen, con el tiempo, tierras no repartidas, en teoría, propiedad de la corona española. A ellas se les llamó &amp;quot;realengos&amp;quot; y en ellos, durante la colonia, se autorizó a blancos pobres, negros, mulatos libres y descendientes de aborígenes cubanos, a establecer sus sitios de labor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí se fundaron familias que durante siglos vivieron en esos terrenos. Hasta que, ya en el [[siglo XX]], las compañías latifundistas, fundamentalmente norteamericanas, comenzaron a codiciarlos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al principio intentaron la intimidación y la compra pero su voluntad se estrelló con el amor de los habitantes de los realengos a su terruño. Algunos de esos campesinos ya habían legalizado su estancia en esas pequeñas fincas e incluso aparecían sus títulos de propiedad en los juzgados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Comienzos ==&lt;br /&gt;
Su historia comenzó a finales del [[siglo XVIII]], cuando el [[5 de agosto]] de [[1796]] el rey de [[España|España]], Carlos IV, dictó una real cédula autorizando a Don Joaquín Nicolás Beltrán, Conde de Mopox y de Jaruco, a descubrir y mesurar a favor de Su Majestad las tierras realengas situadas en un radio de diez leguas hacia el Noroeste, tomando como punto de partida el entonces caserío de [[Guantánamo]], asentado a la entrada de la bahía de igual nombre.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
EI [[27 de noviembre]] del siguiente año, [[1797]], Don Antonio López Gómez, comisionado por el Conde para hacer las exploraciones, comunicó a este la existencia de El Realengo 18, con una extensión total de 487 caballerías. Habrían de transcurrir más de sesenta años para que El Realengo 18 quedara reconocido como tal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1864]], en virtud de la reclamación formulada por un nieto heredero del Conde, se procedió a la mesura y deslinde del tercio de El Realengo (162,33 caballerías), que a él correspondía, quedando claramente aceptada su existencia con una extensión de 324 caballerías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica ==&lt;br /&gt;
Colinda por el Norte con la Sierra de Tiguabos, por el Sur con Arroyo Piedra, por el Este con la hacienda de Marcos Sánchez y por el Oeste con Belona, cuyas tierras fueron segregadas a favor del demandante.&lt;br /&gt;
[[Archivo:Localidad Realengo 18.jpg|thumb|right|200px|Realengo 18. [[Monumento Nacional]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Población ==&lt;br /&gt;
Si bien la población de El Realengo 18 registró su mayor auge en las primeras décadas del [[siglo XX]], es obvio que desde la culminación de la gesta de [[1868]], en virtud del [[Pacto del Zanjón]] numerosas familias campesinas, en su mayoría mambisas, comenzaron a asentarse en sus tierras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El inicio de la era republicana y el reconocimiento oficial de la existencia de El Realengo, lejos de representar para sus moradores la garantía del tranquilo disfrute de las tierras ocupadas, marcaron una larga y angustiosa etapa de desalojos, atropellos y desmanes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Disputas por el reparto ==&lt;br /&gt;
Las compañías extranjeras y los latifundistas criollos lanzaron sobre aquellas tierras vírgenes y su riqueza forestal. Entre los pretendientes de la rica región sobresalían la compañía Sucriere Oriental de Cuba; los latifundistas Antonio Arias Vidal y los hermanos Aguilera Kindelán; los ricos terratenientes Federico Almeida, Antonio Casas, Francisco Vidal, Paco, y Francisco Puyans. También las compañías Maisí [[Sociedad Anónima|S.A]] y la  Corralillo S.A se disputaban el reparto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frente a los reiterados abusos de la [[Guardia Rural]], empleada para garantizar la explotación de la riqueza maderera de El Realengo, se distinguió la actitud enérgica y viril del Consejo de Veteranos de Guantánamo, presidido por el teniente [[José García López]], que se solidarizó con los realenguistas y denunció los sistemáticos atropellos y compleja situación que atravesaban estos. Después de un tortuoso y prolongado proceso se dispuso la cancelación de la inscripción de El Realengo como tierra del [[Estado]]. Esta resolución, dictada en [[julio]] de [[1905]], causó efecto el [[1 de diciembre]] del propio año.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Inicios de los años 1920 ==&lt;br /&gt;
Los realenguistas no contaron con una organización que los representara y aglutinara para enfrentar las embestidas de la geofagia. No obstante, se opusieron a quienes pretendían desalojarlos y a la tala indiscriminada de los bosques. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal magnitud fueron sus denuncias y resistencia que no sólo volvieron a contar con el apoyo del Consejo de Veteranos de esa ciudad y de los sectores más progresistas de Guantánamo, sino que lograron que el [[9 de diciembre]] de [[1920]] El Realengo fuera nuevamente registrado como tierra del Estado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ante el impedimento legal, los geófagos adoptaron la táctica de repartírselo en pedazos, anexando a sus fincas o haciendas las áreas colindantes. Para hacerlo instrumentaron un mecanismo diabólico que hacía imposible la vida a los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tres factores conformaban el andamiaje: Los inspectores de Montes y Minas, la Guardia Rural y los Jueces y Tribunales Penales. Los primeros denunciaban, los segundos intimidaban y reprimían, y los terceros sancionaban a los campesinos en esas tierras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1917]], la Compañía Esperanza S.A, dueña del central de igual nombre (después Central Argeo Martínez), pretendió desalojar a un grupo de campesinos en la zona de Arroyo Piedra con el propósito de cultivar [[caña]] de azúcar en esas tierras. Ante la resistencia de los ocupantes, la compañía, con el apoyo del entonces presidente [[Mario García Menocal]], les propuso un cambio, ofreciéndoles tierras montañosas de inferior calidad, el cual fue aceptado por muchos campesinos temerosos de ser desalojados. Poco tiempo después la propia empresa pretendía que estos le pagaran renta por la tierra que ocupaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Desalojos ==&lt;br /&gt;
En el transcurso de los años 1920 tuvieron lugar numerosos desalojos en aquella zona oriental. A manera de ejemplo pueden citarse los siguientes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*En [[1927]], la San Benito Company desalojó a ocho campesinos en el cuartón Limonar y arrancó con bueyes sus humildes [[Bohío|bohíos]]. La apelación ante los tribunales de justicia solo sirvió para que los reclamantes fueran condenados a treinta y un días de cárcel por usurpación de terrenos, quedando sus familiares a la intemperie y en el más absoluto desamparo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Meses después, veintinueve campesinos fueron desalojados en el barrio de José Grande. El tribunal los condenó, además, a pagar los costos del juicio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resistencia ==&lt;br /&gt;
En [[1928]], Federico Almeida intentó desalojar a varios campesinos, entre ellos a Francisco Charón. La resistencia del recio campesino, apoyado por numerosos vecinos, hizo que el alguacil del juzgado se hiciera acompañar por ocho parejas de la Guardia Rural para poder practicar el desalojo. Tras la retirada del alguacil y los soldados, Charón se instaló de nuevo en su vivienda y allí continuó defendiendo su derecho a vivir en ella. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las asociaciones campesinas constituidas en la zona iniciaron una resistencia organizada, la cual años más tarde posibilitó la creación de la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Líder == &lt;br /&gt;
Cuando Federico Almeida quiso utilizar como instrumento a uno de sus empleados, el carretero y Quimbuelero Lino de las Mercedes Álvarez, sin proponérselo, dotó al movimiento de los realenguistas del dirigente y conductor que necesitaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Quién era este hombre, de piel oscura y estatura pequeña que había tenido el coraje de decir al mensajero enviado por el poderoso magnate: “''Dígale, usted a Don Federico que yo vine aquí a arrear quimbuelos y no a desalojar a nadie''”?, y desde entonces unió su suerte a la de quienes luchaban por el derecho a cultivar la tierra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bajo su guía podían emprender batallas de mayor envergadura. Las incipientes y aisladas asociaciones campesinas un tanto espontáneamente creadas, se extendieron a todos los cuartones de El Realengo. Su existencia y consolidación hizo posible la vertebración del movimiento de resistencia a una escala superior y surgió la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resolución ==&lt;br /&gt;
El [[19 de julio]] de [[1934]], en cumplimiento de la  Resolución dictada el [[25 de marzo]] de [[1932]] por el Tribunal Supremo de Justicia, se anuló la inscripción de El Realengo y comenzó una trascendental etapa que habría de dar connotación nacional a la lucha de los realenguistas. Ante esa situación quedaban dos alternativas: Resignarse al desalojo y deambular por los caminos reales; o Enfrentarse a los usurpadores. Sin vacilación los campesinos optaron por la segunda, prestos a afrontar los riesgos. &lt;br /&gt;
== Medidas adoptadas ==&lt;br /&gt;
La primera y más importante medida adoptada por los campesinos, bajo la dirección de Lino, fue fortalecer su organización. La delegación de vecinos se transformó en Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo y sus Colindancias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así los realenguistas 18 mancomunaban su lucha con los vecinos de las zonas aledañas, en su mayoría precaristas también amenazados del desalojo. Se procedió a fortalecer la organización en los diferentes cuartones y se amplió, con la representación de estos, la junta directiva, a partir de entonces “Estado Mayor”. En cada cuartón se creó un destacamento formado por cincuenta o sesenta hombres que mantenían guardia permanente y estaban listos para trasladarse de inmediato donde su presencia fuera necesaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enfrentamientos ==&lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo 18 (1934).JPG|thumb|right|200px|Realengo 18 ([[1934]]).]]&lt;br /&gt;
El [[3 de agosto]] de [[1934]] ocurrió el primer enfrentamiento. Ese día el ingeniero Félix Barreras, acompañado por un grupo de peones agrícolas, pretendió comenzar un deslinde en Charco de los Palos, pero fue detenido por uno de los destacamentos campesinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los realenguistas cursaron telegramas a las autoridades denunciando el hecho y expresándoles su decisión de impedir el deslinde. Una manifestación de cuatrocientos jinetes avanzó en protesta hacia la ciudad de Guantánamo, donde no se les permitió la entrada. No obstante, lograron que una representación fuera recibida por las autoridades municipales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[20 de octubre]], el ingeniero González, contratado por una de las compañías, acompañado por el cabo Danger y varios soldados, intentó iniciar el deslinde en el cuartón El Saíto. Nuevamente fueron detenidos por un contingente de realenguistas. Lo numeroso del grupo y la firmeza de su determinación, hizo que el militar solicitara refuerzos al escuadrón de Guantánamo. Al llegar estos decidió continuar la trocha; pero el contingente campesino también se había incrementado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muy pronto circuló por todo el país la noticia de la situación creada en El Realengo. La propia prensa burguesa, encabezada por el [[Diario de la Marina]], aunque tergiversando los acontecimientos, no tuvo otra alternativa que reflejar en sus páginas lo que allí sucedía, exhortando al gobierno y, de forma especial, al ejército a “imponer el orden” y acabar con la “anarquía” entronizada por los realenguistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el coronel [[Fulgencio Batista]], entonces jefe del ejército y “hombre fuerte” del país en virtud del cuartelazo del [[4 de septiembre]] de [[1933]], proclamó, colérico, que en El Realengo “habría deslinde o habría sangre”, los realenguistas respondieron con su histórica la consigna de “Tierra o Sangre”, patentizando así su decisión de defender a toda costa la tierra en la que obtenían el sustento familiar. &lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo_18.jpg|thumb|right|200px|Enfrentamiento donde surge la consigna: ''“Tierra o Sangre”''.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor de El Realengo comenzó a tenderse un cerco militar. Centenares de soldados, en zafarrancho de combate, se apostaron en los más estratégicos lugares de acceso a las tierras en litigio. Todo auguraba una ofensiva militar en gran escala. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[septiembre]] y [[octubre]] varios representantes del gobierno entraron a El Realengo para convencer a Lino Álvarez de que depusiera su actitud, entre ellos el alcalde de Guantánamo, Felipe Jay &amp;quot;pipo&amp;quot;, y el gobernador de Oriente, Gonzalo Pérez André, el comandante auditor del ejército, Nilo Picazo, y el entonces secretario de justicia, Raúl de Cárdenas, ninguno de los cuales era portador de soluciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Solidaridad con los realenguistas ==&lt;br /&gt;
Del mismo modo en que el ejército presionaba y las altas autoridades del país amenazaban con la adopción de drásticas medidas, comenzó a desarrollarse en toda la isla un fuerte movimiento de solidaridad con los campesinos. El [[Partido Comunista de Cuba]], como destacamento de vanguardia de la clase obrera, comprendió la importancia histórica de la lucha de aquella masa y decidió, en consecuencia, ofrecerle su apoyo, y envió varios activistas, dirigentes obreros, juveniles y del propio Partido, entre ellos [[Ramón Nicolau González]], Alfredo Martínez Calderín, Lelis Nordet y Arturo Villarreal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos militantes comunistas hicieron contacto con Lino Álvarez y le ofrecieron su ayuda y experiencia con vistas a fortalecer el movimiento campesino, organizar la resistencia armada y divulgar la razón de su lucha, para lo cual editarían boletines y manifiestos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Unido a esto se gestaría en todo el país un poderoso movimiento de apoyo. La solidaridad con los realenguistas alcanzó verdadera connotación nacional. En numerosos centrales azucareros de la región oriental se decretaron paros obreros y se hacía inminente el estallido de una huelga general si El Realengo era invadido por el ejército.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apoyo del Partido Comunista y del Movimiento Obrero no sólo se concretó a la denuncia y a la movilización popular, sino que alcanzó connotación superior con el envío de armas a los realenguistas para su defensa. Mediante una colecta popular realizada en centros obreros de [[San Antonio de los Baños]], [[Regla]], [[Guanabacoa]] y otros municipios habaneros, fueron adquiridos y enviados a El Realengo cincuenta fusiles Springfield, igual cantidad de revólveres y pistolas, y un fusil antiaéreo, los que rotulados en inglés y facturados como piezas de repuesto para maquinarias, lograron burlar la vigilancia de las fuerzas represivas. Armas que llegaron a la ciudad de Guantánamo y fueron ocultadas en la vivienda de  Lelis Nordet, y de este punto trasladada en un arria de mulos hasta el Realengo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No pudo ser más oportuno el momento de la llegada de las armas. El ejército recibió nuevos refuerzos y una avioneta sobrevolaba los campamentos de los realenguistas, lo cual presagiaba la inminente ofensiva. Pronto fue del conocimiento de las autoridades la presencia de las armas en El Realengo, y se vieron obligados a meditar, porque ya no se trataba de campesinos mal armados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto, unido a la convulsa situación política imperante en el país, que amenazaba con desembocar en una huelga general, obligó a Batista y a sus colaboradores a parlamentar con los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando ya el enfrentamiento parecía un hecho se presentó en el campamento rebelde el gobernador Pérez André con un ultimátum donde se daba a los campesinos veinticuatro horas de plazo para deponer las armas. Vencido este, el ejército atacaría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lino Álvarez, rodeado de centenares de campesinos, rechazó de forma enérgica el amenazante documento y expresó al gobernador que únicamente llegaría a un acuerdo cuando el gobierno procediera a retirar sus fuerzas, se paralizaran los deslindes y se les ofreciera garantía de la permanencia en la tierra. Al día siguiente el comandante Picazo solicitó entrevistarse con Lino, quien reiteró al emisario los planteamientos formulados al gobernador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Acta de La Lima ==&lt;br /&gt;
Después de una larga discusión, prolongada hasta altas horas de la noche, el comandante Picazo, en nombre del gobierno, aceptó firmar el Acta de La&amp;amp;nbsp;Lima (localidad ubicada 39&amp;amp;nbsp;km al noroeste de la ciudad de Guantánamo), donde quedaron plasmadas las condiciones exigidas por los campesinos, resumidas en los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
*       Retirada del ejército de toda la periferia de El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Los campesinos mantendrían las armas y el ejército no entraría en aquel territorio, salvo la pareja de ronda, y siempre con pleno conocimiento del comité.&lt;br /&gt;
*       Prórroga por dos años de todo tipo de litigio sobre El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Aumento del precio del café de cuatro a ocho pesos el quintal.&lt;br /&gt;
*       Anulación en los juzgados y en los cuerpos represivos, de los procesos de detención contra todos los dirigentes de El Realengo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Resultados==&lt;br /&gt;
[[Archivo: Campesinos Realengo 18.jpg|thumb|right|100px|Campesinos Realengo 18.]]&lt;br /&gt;
La estoica resistencia y el triunfo alcanzado ejercieron notable influencia en el movimiento campesino de todo el país. Pero, como era lógico, dadas las circunstancias de la época con los gobiernos que representaban los intereses de la oligarquía burguesa terrateniente, sumisos a los dictados del imperialismo yanqui, los geófagos y compañías que pretendían apoderarse de las tierras realengas no renunciaban a sus propósitos y pronto volvieron a las andadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de sus esfuerzos, los luchadores más conscientes no pudieron impedir que al reintegrarse los campesinos a sus labores cotidianas, los destacamentos armados comenzaran a desmembrarse paulatinamente. La Guardia Rural, los guardajurados y los mayorales reaparecieron y con ellos las intrigas y maniobras para desalojar a los campesinos de la tierra mediante métodos más sutiles como la compra de posesiones y la firma de contratos, a partir de engañosas ofertas, para la siembra de caña. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1937]] los dirigentes realenguistas lograron promover combativas movilizaciones contra la siembra de caña. No obstante comenzó a evidenciarse la existencia de dos tendencias discrepantes en cuanto a la línea a seguir, de un lado, quienes habiendo alcanzado un mayor status económico abogaban por una vida más tranquila, postulando y aceptando transacciones en aras de mantener sus posesiones. Los partidarios de esta corriente, formada por comerciantes y campesinos acomodados, fueron posteriormente ganados por la propaganda demagógica de los falsos líderes de la  Confederación Campesina de Cuba, del otro los dirigentes campesinos que, ya ganados por la ideología [[Marxismo-Leninismo|marxista]], se dieron cuenta de lo que entrañaba esa organización y postulaban la pureza del movimiento y la defensa intransigente de la línea histórica del 1934.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El anticomunismo empezó a ser utilizado para dividir a los campesinos. Lino Álvarez, con un bajo nivel cultural, poco desarrollo ideológico y mal aconsejado por algunos de sus colaboradores más cercanos, fue víctima de una virulenta campaña difamatoria y se vinculó a los falsos líderes de la Confederación, llegando a ocupar por un corto tiempo la presidencia de esta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El recio luchador agrario pensó ingenuamente que, uniéndose a quienes tenían acceso a las más altas esferas de gobierno, podía librar con éxito la batalla por la tierra y por la dignidad del campesinado. Los dirigentes de la mencionada organización, demagogos y oportunistas, utilizando como paraban la figura de Lino, trataron y, en buena medida lo lograron, de explotar su prestigio y autoridad en beneficio de sus bastardas ambiciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta situación motivó que los dirigentes realenguistas, dispuestos a mantener en alto la bandera de lucha por la permanencia en la tierra, sin componendas ni claudicaciones, se vieran en la necesidad de crear una nueva organización campesina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Nueva organización campesina ==&lt;br /&gt;
En los finales de la década del 40, un grupo de destacados luchadores, encabezados por Vicente Fernández, Pedro Despaigne, Gil Hierrezuelo y Miguelito Betancourt, entre otros, se dieron a la tarea de organizar la Sociedad [[José Martí]], oficializada en el registro de Asociaciones del Gobierno Provincial de [[Santiago de Cuba]], en julio de 1953.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Festival Pro-Reforma Agraria realizado en [[1956]] y las combativas movilizaciones de centenares de campesinos, incluidas numerosas mujeres, efectuadas en el transcurso de [[1957]] para impedir la siembra de caña que pretendían realizar los latifundistas como maniobra para ocupar tierras realengas, ilustran cómo la Sociedad José Martí, vinculando de forma audaz la lucha por la permanencia en la tierra con actividades culturales y recreativas, pudo mantener en alto la bandera de los realenguistas durante la tiranía batistiana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El desarrollo del proceso insurreccional y, en particular, la apertura del [[Segundo Frente Oriental Frank País]]”, marcó para los realenguistas el principio del fin de los desalojos y atropellos, vejámenes y agonías, que a lo largo de más de 50 años de seudorrepública hubo de soportar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su intuición de hombres curtidos en la lucha les hizo comprender que el nuevo [[Ejército Rebelde|ejército libertador]] encarnaba sus más legítimas aspiraciones y fueron ellos, sus mujeres e hijos, activos colaboradores de los combatientes rebeldes. Las armas que en [[1934]] habían servido para defender una precaria permanencia en la tierra, fueron de nuevo empuñadas, esta vez para conquistar, junto a la ansiada meta, la más alta aspiración: la definitiva independencia de la patria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==La historia al libro y luego al cine==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Realengo 18 (película)|''Realengo 18'']] fue el nombre escogido para una película cubana del director cinematográfico cubano [[Oscar Torres]] y [[Eduardo Manet]], filme de ficción producido en 1961 basado en la obra homónima del escritor cubano [[Pablo de la Torriente Brau]], que relata un hecho real de la lucha en este lugar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Colección de libros, Segundo Frente Oriental &amp;quot;Frank País García&amp;quot;, libro Buró Agrario.&lt;br /&gt;
*[http://www.gtmo.cult.cu/instituciones/patrimonio/modules.php?name=News&amp;amp;file=article&amp;amp;sid=65 Centro Provincial de Patrimonio Cultural en Guantánamo]. &lt;br /&gt;
*[http://www.cubahora.cu/index.php?tpl=principal/ver-noticias/ver-not_hist.tpl.html&amp;amp;newsid_obj_id=1034521 Cuba en Noticias (Historia)].           [[Categoría: Localidades de Guantánamo]]            [[Categoría: Hechos de la historia de Cuba]]&amp;lt;!-- en realidad &amp;quot;Realengo 18&amp;quot; no es un hecho sino una localidad --&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Realengo_18_(El_Salvador)&amp;diff=4267143</id>
		<title>Realengo 18 (El Salvador)</title>
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		<updated>2022-12-16T15:57:49Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: /* Resultados */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Realengo 18&lt;br /&gt;
|imagen =&lt;br /&gt;
|pie = Acta de la reunión efectuada el día [[3 de agosto]] de [[1958]] por la Delegación Campesina &amp;quot;José Martí&amp;quot; del Realengo 18.&lt;br /&gt;
|fecha= [[5 de agosto]] de [[1796]]-[[1 de enero]] de [[1959]]&lt;br /&gt;
|resumen= El realengo 18 constituye, sin lugar a duda, el más alto exponente de las luchas campesinas en [[Cuba]] hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]]. &lt;br /&gt;
|resultado=Firma del Acta de La Lima&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países = {{Bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar = municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]],&amp;lt;br&amp;gt;[[provincia de Guantánamo]],&amp;lt;br&amp;gt;[[República de Cuba]] {{bandera|Cuba}}&lt;br /&gt;
|líderes = [[Lino de las Mercedes Álvarez]]&lt;br /&gt;
|ejecutores = Campesinos asentados en aquellas tierras del municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]]&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Realengo 18''' es una localidad ubicada al noroeste del municipio [[El&amp;amp;nbsp;Salvador]], en la provincia [[Guantánamo (Cuba)]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Constituye, sin lugar a dudas, el más alto exponente de las luchas campesinas en Cuba hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]] del [[1 de enero]] de [[1959]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los campesinos (algunos son descendientes de [[Mambí|mambises]]), se asentaban en aquellas tierras por el derecho consuetudinario heredado de sus padres y abuelos después de haber regado con su sudor durante generaciones completas las tierras en que habían nacido. [[Lino de las Mercedes Álvarez]] fue el líder indiscutible del movimiento campesino y conocedor de la zona. En reiteradas ocasiones tuvo largas discusiones con los gobernantes de turno y jamás se dejó sobornar. Es hoy ejemplo y guía del campesinado cubano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Origen del nombre==&lt;br /&gt;
Cuando los españoles colonizaron Cuba, repartieron las tierras en grandes haciendas circulares (nombradas hatos). En el sitio donde coincidían los linderos de tres grandes fincas, quedaba siempre un espacio libre, semejante a un triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esos espacios libres devienen, con el tiempo, tierras no repartidas, en teoría, propiedad de la corona española. A ellas se les llamó &amp;quot;realengos&amp;quot; y en ellos, durante la colonia, se autorizó a blancos pobres, negros, mulatos libres y descendientes de aborígenes cubanos, a establecer sus sitios de labor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí se fundaron familias que durante siglos vivieron en esos terrenos. Hasta que, ya en el [[siglo XX]], las compañías latifundistas, fundamentalmente norteamericanas, comenzaron a codiciarlos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al principio intentaron la intimidación y la compra pero su voluntad se estrelló con el amor de los habitantes de los realengos a su terruño. Algunos de esos campesinos ya habían legalizado su estancia en esas pequeñas fincas e incluso aparecían sus títulos de propiedad en los juzgados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Comienzos ==&lt;br /&gt;
Su historia comenzó a finales del [[siglo XVIII]], cuando el [[5 de agosto]] de [[1796]] el rey de [[España|España]], Carlos IV, dictó una real cédula autorizando a Don Joaquín Nicolás Beltrán, Conde de Mopox y de Jaruco, a descubrir y mesurar a favor de Su Majestad las tierras realengas situadas en un radio de diez leguas hacia el Noroeste, tomando como punto de partida el entonces caserío de [[Guantánamo]], asentado a la entrada de la bahía de igual nombre.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
EI [[27 de noviembre]] del siguiente año, [[1797]], Don Antonio López Gómez, comisionado por el Conde para hacer las exploraciones, comunicó a este la existencia de El Realengo 18, con una extensión total de 487 caballerías. Habrían de transcurrir más de sesenta años para que El Realengo 18 quedara reconocido como tal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1864]], en virtud de la reclamación formulada por un nieto heredero del Conde, se procedió a la mesura y deslinde del tercio de El Realengo (162,33 caballerías), que a él correspondía, quedando claramente aceptada su existencia con una extensión de 324 caballerías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica ==&lt;br /&gt;
Colinda por el Norte con la Sierra de Tiguabos, por el Sur con Arroyo Piedra, por el Este con la hacienda de Marcos Sánchez y por el Oeste con Belona, cuyas tierras fueron segregadas a favor del demandante.&lt;br /&gt;
[[Archivo:Localidad Realengo 18.jpg|thumb|right|200px|Realengo 18. [[Monumento Nacional]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Población ==&lt;br /&gt;
Si bien la población de El Realengo 18 registró su mayor auge en las primeras décadas del [[siglo XX]], es obvio que desde la culminación de la gesta de [[1868]], en virtud del [[Pacto del Zanjón]] numerosas familias campesinas, en su mayoría mambisas, comenzaron a asentarse en sus tierras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El inicio de la era republicana y el reconocimiento oficial de la existencia de El Realengo, lejos de representar para sus moradores la garantía del tranquilo disfrute de las tierras ocupadas, marcaron una larga y angustiosa etapa de desalojos, atropellos y desmanes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Disputas por el reparto ==&lt;br /&gt;
Las compañías extranjeras y los latifundistas criollos lanzaron sobre aquellas tierras vírgenes y su riqueza forestal. Entre los pretendientes de la rica región sobresalían la compañía Sucriere Oriental de Cuba; los latifundistas Antonio Arias Vidal y los hermanos Aguilera Kindelán; los ricos terratenientes Federico Almeida, Antonio Casas, Francisco Vidal, Paco, y Francisco Puyans. También las compañías Maisí [[Sociedad Anónima|S.A]] y la  Corralillo S.A se disputaban el reparto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frente a los reiterados abusos de la [[Guardia Rural]], empleada para garantizar la explotación de la riqueza maderera de El Realengo, se distinguió la actitud enérgica y viril del Consejo de Veteranos de Guantánamo, presidido por el teniente [[José García López]], que se solidarizó con los realenguistas y denunció los sistemáticos atropellos y compleja situación que atravesaban estos. Después de un tortuoso y prolongado proceso se dispuso la cancelación de la inscripción de El Realengo como tierra del [[Estado]]. Esta resolución, dictada en [[julio]] de [[1905]], causó efecto el [[1 de diciembre]] del propio año.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Inicios de los años 1920 ==&lt;br /&gt;
Los realenguistas no contaron con una organización que los representara y aglutinara para enfrentar las embestidas de la geofagia. No obstante, se opusieron a quienes pretendían desalojarlos y a la tala indiscriminada de los bosques. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal magnitud fueron sus denuncias y resistencia que no sólo volvieron a contar con el apoyo del Consejo de Veteranos de esa ciudad y de los sectores más progresistas de Guantánamo, sino que lograron que el [[9 de diciembre]] de [[1920]] El Realengo fuera nuevamente registrado como tierra del Estado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ante el impedimento legal, los geófagos adoptaron la táctica de repartírselo en pedazos, anexando a sus fincas o haciendas las áreas colindantes. Para hacerlo instrumentaron un mecanismo diabólico que hacía imposible la vida a los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tres factores conformaban el andamiaje: Los inspectores de Montes y Minas, la Guardia Rural y los Jueces y Tribunales Penales. Los primeros denunciaban, los segundos intimidaban y reprimían, y los terceros sancionaban a los campesinos en esas tierras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1917]], la Compañía Esperanza S.A, dueña del central de igual nombre (después Central Argeo Martínez), pretendió desalojar a un grupo de campesinos en la zona de Arroyo Piedra con el propósito de cultivar [[caña]] de azúcar en esas tierras. Ante la resistencia de los ocupantes, la compañía, con el apoyo del entonces presidente [[Mario García Menocal]], les propuso un cambio, ofreciéndoles tierras montañosas de inferior calidad, el cual fue aceptado por muchos campesinos temerosos de ser desalojados. Poco tiempo después la propia empresa pretendía que estos le pagaran renta por la tierra que ocupaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Desalojos ==&lt;br /&gt;
En el transcurso de los años 1920 tuvieron lugar numerosos desalojos en aquella zona oriental. A manera de ejemplo pueden citarse los siguientes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*En [[1927]], la San Benito Company desalojó a ocho campesinos en el cuartón Limonar y arrancó con bueyes sus humildes [[Bohío|bohíos]]. La apelación ante los tribunales de justicia solo sirvió para que los reclamantes fueran condenados a treinta y un días de cárcel por usurpación de terrenos, quedando sus familiares a la intemperie y en el más absoluto desamparo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Meses después, veintinueve campesinos fueron desalojados en el barrio de José Grande. El tribunal los condenó, además, a pagar los costos del juicio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resistencia ==&lt;br /&gt;
En [[1928]], Federico Almeida intentó desalojar a varios campesinos, entre ellos a Francisco Charón. La resistencia del recio campesino, apoyado por numerosos vecinos, hizo que el alguacil del juzgado se hiciera acompañar por ocho parejas de la Guardia Rural para poder practicar el desalojo. Tras la retirada del alguacil y los soldados, Charón se instaló de nuevo en su vivienda y allí continuó defendiendo su derecho a vivir en ella. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las asociaciones campesinas constituidas en la zona iniciaron una resistencia organizada, la cual años más tarde posibilitó la creación de la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Líder == &lt;br /&gt;
Cuando Federico Almeida quiso utilizar como instrumento a uno de sus empleados, el carretero y Quimbuelero Lino de las Mercedes Álvarez, sin proponérselo, dotó al movimiento de los realenguistas del dirigente y conductor que necesitaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Quién era este hombre, de piel oscura y estatura pequeña que había tenido el coraje de decir al mensajero enviado por el poderoso magnate: “''Dígale, usted a Don Federico que yo vine aquí a arrear quimbuelos y no a desalojar a nadie''”?, y desde entonces unió su suerte a la de quienes luchaban por el derecho a cultivar la tierra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bajo su guía podían emprender batallas de mayor envergadura. Las incipientes y aisladas asociaciones campesinas un tanto espontáneamente creadas, se extendieron a todos los cuartones de El Realengo. Su existencia y consolidación hizo posible la vertebración del movimiento de resistencia a una escala superior y surgió la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resolución ==&lt;br /&gt;
El [[19 de julio]] de [[1934]], en cumplimiento de la  Resolución dictada el [[25 de marzo]] de [[1932]] por el Tribunal Supremo de Justicia, se anuló la inscripción de El Realengo y comenzó una trascendental etapa que habría de dar connotación nacional a la lucha de los realenguistas. Ante esa situación quedaban dos alternativas: Resignarse al desalojo y deambular por los caminos reales; o Enfrentarse a los usurpadores. Sin vacilación los campesinos optaron por la segunda, prestos a afrontar los riesgos. &lt;br /&gt;
== Medidas adoptadas ==&lt;br /&gt;
La primera y más importante medida adoptada por los campesinos, bajo la dirección de Lino, fue fortalecer su organización. La delegación de vecinos se transformó en Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo y sus Colindancias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así los realenguistas 18 mancomunaban su lucha con los vecinos de las zonas aledañas, en su mayoría precaristas también amenazados del desalojo. Se procedió a fortalecer la organización en los diferentes cuartones y se amplió, con la representación de estos, la junta directiva, a partir de entonces “Estado Mayor”. En cada cuartón se creó un destacamento formado por cincuenta o sesenta hombres que mantenían guardia permanente y estaban listos para trasladarse de inmediato donde su presencia fuera necesaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enfrentamientos ==&lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo 18 (1934).JPG|thumb|right|200px|Realengo 18 ([[1934]]).]]&lt;br /&gt;
El [[3 de agosto]] de [[1934]] ocurrió el primer enfrentamiento. Ese día el ingeniero Félix Barreras, acompañado por un grupo de peones agrícolas, pretendió comenzar un deslinde en Charco de los Palos, pero fue detenido por uno de los destacamentos campesinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los realenguistas cursaron telegramas a las autoridades denunciando el hecho y expresándoles su decisión de impedir el deslinde. Una manifestación de cuatrocientos jinetes avanzó en protesta hacia la ciudad de Guantánamo, donde no se les permitió la entrada. No obstante, lograron que una representación fuera recibida por las autoridades municipales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[20 de octubre]], el ingeniero González, contratado por una de las compañías, acompañado por el cabo Danger y varios soldados, intentó iniciar el deslinde en el cuartón El Saíto. Nuevamente fueron detenidos por un contingente de realenguistas. Lo numeroso del grupo y la firmeza de su determinación, hizo que el militar solicitara refuerzos al escuadrón de Guantánamo. Al llegar estos decidió continuar la trocha; pero el contingente campesino también se había incrementado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muy pronto circuló por todo el país la noticia de la situación creada en El Realengo. La propia prensa burguesa, encabezada por el [[Diario de la Marina]], aunque tergiversando los acontecimientos, no tuvo otra alternativa que reflejar en sus páginas lo que allí sucedía, exhortando al gobierno y, de forma especial, al ejército a “imponer el orden” y acabar con la “anarquía” entronizada por los realenguistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el coronel [[Fulgencio Batista]], entonces jefe del ejército y “hombre fuerte” del país en virtud del cuartelazo del [[4 de septiembre]] de [[1933]], proclamó, colérico, que en El Realengo “habría deslinde o habría sangre”, los realenguistas respondieron con su histórica la consigna de “Tierra o Sangre”, patentizando así su decisión de defender a toda costa la tierra en la que obtenían el sustento familiar. &lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo_18.jpg|thumb|right|200px|Enfrentamiento donde surge la consigna: ''“Tierra o Sangre”''.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor de El Realengo comenzó a tenderse un cerco militar. Centenares de soldados, en zafarrancho de combate, se apostaron en los más estratégicos lugares de acceso a las tierras en litigio. Todo auguraba una ofensiva militar en gran escala. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[septiembre]] y [[octubre]] varios representantes del gobierno entraron a El Realengo para convencer a Lino Álvarez de que depusiera su actitud, entre ellos el alcalde de Guantánamo, Felipe Jay &amp;quot;pipo&amp;quot;, y el gobernador de Oriente, Gonzalo Pérez André, el comandante auditor del ejército, Nilo Picazo, y el entonces secretario de justicia, Raúl de Cárdenas, ninguno de los cuales era portador de soluciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Solidaridad con los realenguistas ==&lt;br /&gt;
Del mismo modo en que el ejército presionaba y las altas autoridades del país amenazaban con la adopción de drásticas medidas, comenzó a desarrollarse en toda la isla un fuerte movimiento de solidaridad con los campesinos. El [[Partido Comunista de Cuba]], como destacamento de vanguardia de la clase obrera, comprendió la importancia histórica de la lucha de aquella masa y decidió, en consecuencia, ofrecerle su apoyo, y envió varios activistas, dirigentes obreros, juveniles y del propio Partido, entre ellos [[Ramón Nicolau González]], Alfredo Martínez Calderín, Lelis Nordet y Arturo Villarreal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos militantes comunistas hicieron contacto con Lino Álvarez y le ofrecieron su ayuda y experiencia con vistas a fortalecer el movimiento campesino, organizar la resistencia armada y divulgar la razón de su lucha, para lo cual editarían boletines y manifiestos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Unido a esto se gestaría en todo el país un poderoso movimiento de apoyo. La solidaridad con los realenguistas alcanzó verdadera connotación nacional. En numerosos centrales azucareros de la región oriental se decretaron paros obreros y se hacía inminente el estallido de una huelga general si El Realengo era invadido por el ejército.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apoyo del Partido Comunista y del Movimiento Obrero no sólo se concretó a la denuncia y a la movilización popular, sino que alcanzó connotación superior con el envío de armas a los realenguistas para su defensa. Mediante una colecta popular realizada en centros obreros de [[San Antonio de los Baños]], [[Regla]], [[Guanabacoa]] y otros municipios habaneros, fueron adquiridos y enviados a El Realengo cincuenta fusiles Springfield, igual cantidad de revólveres y pistolas, y un fusil antiaéreo, los que rotulados en inglés y facturados como piezas de repuesto para maquinarias, lograron burlar la vigilancia de las fuerzas represivas. Armas que llegaron a la ciudad de Guantánamo y fueron ocultadas en la vivienda de  Lelis Nordet, y de este punto trasladada en un arria de mulos hasta el Realengo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No pudo ser más oportuno el momento de la llegada de las armas. El ejército recibió nuevos refuerzos y una avioneta sobrevolaba los campamentos de los realenguistas, lo cual presagiaba la inminente ofensiva. Pronto fue del conocimiento de las autoridades la presencia de las armas en El Realengo, y se vieron obligados a meditar, porque ya no se trataba de campesinos mal armados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto, unido a la convulsa situación política imperante en el país, que amenazaba con desembocar en una huelga general, obligó a Batista y a sus colaboradores a parlamentar con los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando ya el enfrentamiento parecía un hecho se presentó en el campamento rebelde el gobernador Pérez André con un ultimátum donde se daba a los campesinos veinticuatro horas de plazo para deponer las armas. Vencido este, el ejército atacaría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lino Álvarez, rodeado de centenares de campesinos, rechazó de forma enérgica el amenazante documento y expresó al gobernador que únicamente llegaría a un acuerdo cuando el gobierno procediera a retirar sus fuerzas, se paralizaran los deslindes y se les ofreciera garantía de la permanencia en la tierra. Al día siguiente el comandante Picazo solicitó entrevistarse con Lino, quien reiteró al emisario los planteamientos formulados al gobernador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Acta de La Lima ==&lt;br /&gt;
Después de una larga discusión, prolongada hasta altas horas de la noche, el comandante Picazo, en nombre del gobierno, aceptó firmar el Acta de La&amp;amp;nbsp;Lima (localidad ubicada 39&amp;amp;nbsp;km al noroeste de la ciudad de Guantánamo), donde quedaron plasmadas las condiciones exigidas por los campesinos, resumidas en los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
*       Retirada del ejército de toda la periferia de El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Los campesinos mantendrían las armas y el ejército no entraría en aquel territorio, salvo la pareja de ronda, y siempre con pleno conocimiento del comité.&lt;br /&gt;
*       Prórroga por dos años de todo tipo de litigio sobre El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Aumento del precio del café de cuatro a ocho pesos el quintal.&lt;br /&gt;
*       Anulación en los juzgados y en los cuerpos represivos, de los procesos de detención contra todos los dirigentes de El Realengo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Resultados==&lt;br /&gt;
[[Archivo: Campesino Realengo 18.jpg|thumb|right|100px|Campesinos Realengo 18.]]&lt;br /&gt;
La estoica resistencia y el triunfo alcanzado ejercieron notable influencia en el movimiento campesino de todo el país. Pero, como era lógico, dadas las circunstancias de la época con los gobiernos que representaban los intereses de la oligarquía burguesa terrateniente, sumisos a los dictados del imperialismo yanqui, los geófagos y compañías que pretendían apoderarse de las tierras realengas no renunciaban a sus propósitos y pronto volvieron a las andadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de sus esfuerzos, los luchadores más conscientes no pudieron impedir que al reintegrarse los campesinos a sus labores cotidianas, los destacamentos armados comenzaran a desmembrarse paulatinamente. La Guardia Rural, los guardajurados y los mayorales reaparecieron y con ellos las intrigas y maniobras para desalojar a los campesinos de la tierra mediante métodos más sutiles como la compra de posesiones y la firma de contratos, a partir de engañosas ofertas, para la siembra de caña. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1937]] los dirigentes realenguistas lograron promover combativas movilizaciones contra la siembra de caña. No obstante comenzó a evidenciarse la existencia de dos tendencias discrepantes en cuanto a la línea a seguir, de un lado, quienes habiendo alcanzado un mayor status económico abogaban por una vida más tranquila, postulando y aceptando transacciones en aras de mantener sus posesiones. Los partidarios de esta corriente, formada por comerciantes y campesinos acomodados, fueron posteriormente ganados por la propaganda demagógica de los falsos líderes de la  Confederación Campesina de Cuba, del otro los dirigentes campesinos que, ya ganados por la ideología [[Marxismo-Leninismo|marxista]], se dieron cuenta de lo que entrañaba esa organización y postulaban la pureza del movimiento y la defensa intransigente de la línea histórica del 1934.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El anticomunismo empezó a ser utilizado para dividir a los campesinos. Lino Álvarez, con un bajo nivel cultural, poco desarrollo ideológico y mal aconsejado por algunos de sus colaboradores más cercanos, fue víctima de una virulenta campaña difamatoria y se vinculó a los falsos líderes de la Confederación, llegando a ocupar por un corto tiempo la presidencia de esta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El recio luchador agrario pensó ingenuamente que, uniéndose a quienes tenían acceso a las más altas esferas de gobierno, podía librar con éxito la batalla por la tierra y por la dignidad del campesinado. Los dirigentes de la mencionada organización, demagogos y oportunistas, utilizando como paraban la figura de Lino, trataron y, en buena medida lo lograron, de explotar su prestigio y autoridad en beneficio de sus bastardas ambiciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta situación motivó que los dirigentes realenguistas, dispuestos a mantener en alto la bandera de lucha por la permanencia en la tierra, sin componendas ni claudicaciones, se vieran en la necesidad de crear una nueva organización campesina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Nueva organización campesina ==&lt;br /&gt;
En los finales de la década del 40, un grupo de destacados luchadores, encabezados por Vicente Fernández, Pedro Despaigne, Gil Hierrezuelo y Miguelito Betancourt, entre otros, se dieron a la tarea de organizar la Sociedad [[José Martí]], oficializada en el registro de Asociaciones del Gobierno Provincial de [[Santiago de Cuba]], en julio de 1953.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Festival Pro-Reforma Agraria realizado en [[1956]] y las combativas movilizaciones de centenares de campesinos, incluidas numerosas mujeres, efectuadas en el transcurso de [[1957]] para impedir la siembra de caña que pretendían realizar los latifundistas como maniobra para ocupar tierras realengas, ilustran cómo la Sociedad José Martí, vinculando de forma audaz la lucha por la permanencia en la tierra con actividades culturales y recreativas, pudo mantener en alto la bandera de los realenguistas durante la tiranía batistiana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El desarrollo del proceso insurreccional y, en particular, la apertura del [[Segundo Frente Oriental Frank País]]”, marcó para los realenguistas el principio del fin de los desalojos y atropellos, vejámenes y agonías, que a lo largo de más de 50 años de seudorrepública hubo de soportar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su intuición de hombres curtidos en la lucha les hizo comprender que el nuevo [[Ejército Rebelde|ejército libertador]] encarnaba sus más legítimas aspiraciones y fueron ellos, sus mujeres e hijos, activos colaboradores de los combatientes rebeldes. Las armas que en [[1934]] habían servido para defender una precaria permanencia en la tierra, fueron de nuevo empuñadas, esta vez para conquistar, junto a la ansiada meta, la más alta aspiración: la definitiva independencia de la patria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==La historia al libro y luego al cine==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Realengo 18 (película)|''Realengo 18'']] fue el nombre escogido para una película cubana del director cinematográfico cubano [[Oscar Torres]] y [[Eduardo Manet]], filme de ficción producido en 1961 basado en la obra homónima del escritor cubano [[Pablo de la Torriente Brau]], que relata un hecho real de la lucha en este lugar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Colección de libros, Segundo Frente Oriental &amp;quot;Frank País García&amp;quot;, libro Buró Agrario.&lt;br /&gt;
*[http://www.gtmo.cult.cu/instituciones/patrimonio/modules.php?name=News&amp;amp;file=article&amp;amp;sid=65 Centro Provincial de Patrimonio Cultural en Guantánamo]. &lt;br /&gt;
*[http://www.cubahora.cu/index.php?tpl=principal/ver-noticias/ver-not_hist.tpl.html&amp;amp;newsid_obj_id=1034521 Cuba en Noticias (Historia)].           [[Categoría: Localidades de Guantánamo]]            [[Categoría: Hechos de la historia de Cuba]]&amp;lt;!-- en realidad &amp;quot;Realengo 18&amp;quot; no es un hecho sino una localidad --&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Realengo_18_(El_Salvador)&amp;diff=4267142</id>
		<title>Realengo 18 (El Salvador)</title>
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		<updated>2022-12-16T15:57:21Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: /* Resultados */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Realengo 18&lt;br /&gt;
|imagen =&lt;br /&gt;
|pie = Acta de la reunión efectuada el día [[3 de agosto]] de [[1958]] por la Delegación Campesina &amp;quot;José Martí&amp;quot; del Realengo 18.&lt;br /&gt;
|fecha= [[5 de agosto]] de [[1796]]-[[1 de enero]] de [[1959]]&lt;br /&gt;
|resumen= El realengo 18 constituye, sin lugar a duda, el más alto exponente de las luchas campesinas en [[Cuba]] hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]]. &lt;br /&gt;
|resultado=Firma del Acta de La Lima&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países = {{Bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar = municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]],&amp;lt;br&amp;gt;[[provincia de Guantánamo]],&amp;lt;br&amp;gt;[[República de Cuba]] {{bandera|Cuba}}&lt;br /&gt;
|líderes = [[Lino de las Mercedes Álvarez]]&lt;br /&gt;
|ejecutores = Campesinos asentados en aquellas tierras del municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]]&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Realengo 18''' es una localidad ubicada al noroeste del municipio [[El&amp;amp;nbsp;Salvador]], en la provincia [[Guantánamo (Cuba)]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Constituye, sin lugar a dudas, el más alto exponente de las luchas campesinas en Cuba hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]] del [[1 de enero]] de [[1959]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los campesinos (algunos son descendientes de [[Mambí|mambises]]), se asentaban en aquellas tierras por el derecho consuetudinario heredado de sus padres y abuelos después de haber regado con su sudor durante generaciones completas las tierras en que habían nacido. [[Lino de las Mercedes Álvarez]] fue el líder indiscutible del movimiento campesino y conocedor de la zona. En reiteradas ocasiones tuvo largas discusiones con los gobernantes de turno y jamás se dejó sobornar. Es hoy ejemplo y guía del campesinado cubano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Origen del nombre==&lt;br /&gt;
Cuando los españoles colonizaron Cuba, repartieron las tierras en grandes haciendas circulares (nombradas hatos). En el sitio donde coincidían los linderos de tres grandes fincas, quedaba siempre un espacio libre, semejante a un triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esos espacios libres devienen, con el tiempo, tierras no repartidas, en teoría, propiedad de la corona española. A ellas se les llamó &amp;quot;realengos&amp;quot; y en ellos, durante la colonia, se autorizó a blancos pobres, negros, mulatos libres y descendientes de aborígenes cubanos, a establecer sus sitios de labor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí se fundaron familias que durante siglos vivieron en esos terrenos. Hasta que, ya en el [[siglo XX]], las compañías latifundistas, fundamentalmente norteamericanas, comenzaron a codiciarlos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al principio intentaron la intimidación y la compra pero su voluntad se estrelló con el amor de los habitantes de los realengos a su terruño. Algunos de esos campesinos ya habían legalizado su estancia en esas pequeñas fincas e incluso aparecían sus títulos de propiedad en los juzgados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Comienzos ==&lt;br /&gt;
Su historia comenzó a finales del [[siglo XVIII]], cuando el [[5 de agosto]] de [[1796]] el rey de [[España|España]], Carlos IV, dictó una real cédula autorizando a Don Joaquín Nicolás Beltrán, Conde de Mopox y de Jaruco, a descubrir y mesurar a favor de Su Majestad las tierras realengas situadas en un radio de diez leguas hacia el Noroeste, tomando como punto de partida el entonces caserío de [[Guantánamo]], asentado a la entrada de la bahía de igual nombre.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
EI [[27 de noviembre]] del siguiente año, [[1797]], Don Antonio López Gómez, comisionado por el Conde para hacer las exploraciones, comunicó a este la existencia de El Realengo 18, con una extensión total de 487 caballerías. Habrían de transcurrir más de sesenta años para que El Realengo 18 quedara reconocido como tal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1864]], en virtud de la reclamación formulada por un nieto heredero del Conde, se procedió a la mesura y deslinde del tercio de El Realengo (162,33 caballerías), que a él correspondía, quedando claramente aceptada su existencia con una extensión de 324 caballerías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica ==&lt;br /&gt;
Colinda por el Norte con la Sierra de Tiguabos, por el Sur con Arroyo Piedra, por el Este con la hacienda de Marcos Sánchez y por el Oeste con Belona, cuyas tierras fueron segregadas a favor del demandante.&lt;br /&gt;
[[Archivo:Localidad Realengo 18.jpg|thumb|right|200px|Realengo 18. [[Monumento Nacional]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Población ==&lt;br /&gt;
Si bien la población de El Realengo 18 registró su mayor auge en las primeras décadas del [[siglo XX]], es obvio que desde la culminación de la gesta de [[1868]], en virtud del [[Pacto del Zanjón]] numerosas familias campesinas, en su mayoría mambisas, comenzaron a asentarse en sus tierras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El inicio de la era republicana y el reconocimiento oficial de la existencia de El Realengo, lejos de representar para sus moradores la garantía del tranquilo disfrute de las tierras ocupadas, marcaron una larga y angustiosa etapa de desalojos, atropellos y desmanes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Disputas por el reparto ==&lt;br /&gt;
Las compañías extranjeras y los latifundistas criollos lanzaron sobre aquellas tierras vírgenes y su riqueza forestal. Entre los pretendientes de la rica región sobresalían la compañía Sucriere Oriental de Cuba; los latifundistas Antonio Arias Vidal y los hermanos Aguilera Kindelán; los ricos terratenientes Federico Almeida, Antonio Casas, Francisco Vidal, Paco, y Francisco Puyans. También las compañías Maisí [[Sociedad Anónima|S.A]] y la  Corralillo S.A se disputaban el reparto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frente a los reiterados abusos de la [[Guardia Rural]], empleada para garantizar la explotación de la riqueza maderera de El Realengo, se distinguió la actitud enérgica y viril del Consejo de Veteranos de Guantánamo, presidido por el teniente [[José García López]], que se solidarizó con los realenguistas y denunció los sistemáticos atropellos y compleja situación que atravesaban estos. Después de un tortuoso y prolongado proceso se dispuso la cancelación de la inscripción de El Realengo como tierra del [[Estado]]. Esta resolución, dictada en [[julio]] de [[1905]], causó efecto el [[1 de diciembre]] del propio año.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Inicios de los años 1920 ==&lt;br /&gt;
Los realenguistas no contaron con una organización que los representara y aglutinara para enfrentar las embestidas de la geofagia. No obstante, se opusieron a quienes pretendían desalojarlos y a la tala indiscriminada de los bosques. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal magnitud fueron sus denuncias y resistencia que no sólo volvieron a contar con el apoyo del Consejo de Veteranos de esa ciudad y de los sectores más progresistas de Guantánamo, sino que lograron que el [[9 de diciembre]] de [[1920]] El Realengo fuera nuevamente registrado como tierra del Estado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ante el impedimento legal, los geófagos adoptaron la táctica de repartírselo en pedazos, anexando a sus fincas o haciendas las áreas colindantes. Para hacerlo instrumentaron un mecanismo diabólico que hacía imposible la vida a los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tres factores conformaban el andamiaje: Los inspectores de Montes y Minas, la Guardia Rural y los Jueces y Tribunales Penales. Los primeros denunciaban, los segundos intimidaban y reprimían, y los terceros sancionaban a los campesinos en esas tierras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1917]], la Compañía Esperanza S.A, dueña del central de igual nombre (después Central Argeo Martínez), pretendió desalojar a un grupo de campesinos en la zona de Arroyo Piedra con el propósito de cultivar [[caña]] de azúcar en esas tierras. Ante la resistencia de los ocupantes, la compañía, con el apoyo del entonces presidente [[Mario García Menocal]], les propuso un cambio, ofreciéndoles tierras montañosas de inferior calidad, el cual fue aceptado por muchos campesinos temerosos de ser desalojados. Poco tiempo después la propia empresa pretendía que estos le pagaran renta por la tierra que ocupaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Desalojos ==&lt;br /&gt;
En el transcurso de los años 1920 tuvieron lugar numerosos desalojos en aquella zona oriental. A manera de ejemplo pueden citarse los siguientes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*En [[1927]], la San Benito Company desalojó a ocho campesinos en el cuartón Limonar y arrancó con bueyes sus humildes [[Bohío|bohíos]]. La apelación ante los tribunales de justicia solo sirvió para que los reclamantes fueran condenados a treinta y un días de cárcel por usurpación de terrenos, quedando sus familiares a la intemperie y en el más absoluto desamparo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Meses después, veintinueve campesinos fueron desalojados en el barrio de José Grande. El tribunal los condenó, además, a pagar los costos del juicio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resistencia ==&lt;br /&gt;
En [[1928]], Federico Almeida intentó desalojar a varios campesinos, entre ellos a Francisco Charón. La resistencia del recio campesino, apoyado por numerosos vecinos, hizo que el alguacil del juzgado se hiciera acompañar por ocho parejas de la Guardia Rural para poder practicar el desalojo. Tras la retirada del alguacil y los soldados, Charón se instaló de nuevo en su vivienda y allí continuó defendiendo su derecho a vivir en ella. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las asociaciones campesinas constituidas en la zona iniciaron una resistencia organizada, la cual años más tarde posibilitó la creación de la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Líder == &lt;br /&gt;
Cuando Federico Almeida quiso utilizar como instrumento a uno de sus empleados, el carretero y Quimbuelero Lino de las Mercedes Álvarez, sin proponérselo, dotó al movimiento de los realenguistas del dirigente y conductor que necesitaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Quién era este hombre, de piel oscura y estatura pequeña que había tenido el coraje de decir al mensajero enviado por el poderoso magnate: “''Dígale, usted a Don Federico que yo vine aquí a arrear quimbuelos y no a desalojar a nadie''”?, y desde entonces unió su suerte a la de quienes luchaban por el derecho a cultivar la tierra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bajo su guía podían emprender batallas de mayor envergadura. Las incipientes y aisladas asociaciones campesinas un tanto espontáneamente creadas, se extendieron a todos los cuartones de El Realengo. Su existencia y consolidación hizo posible la vertebración del movimiento de resistencia a una escala superior y surgió la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resolución ==&lt;br /&gt;
El [[19 de julio]] de [[1934]], en cumplimiento de la  Resolución dictada el [[25 de marzo]] de [[1932]] por el Tribunal Supremo de Justicia, se anuló la inscripción de El Realengo y comenzó una trascendental etapa que habría de dar connotación nacional a la lucha de los realenguistas. Ante esa situación quedaban dos alternativas: Resignarse al desalojo y deambular por los caminos reales; o Enfrentarse a los usurpadores. Sin vacilación los campesinos optaron por la segunda, prestos a afrontar los riesgos. &lt;br /&gt;
== Medidas adoptadas ==&lt;br /&gt;
La primera y más importante medida adoptada por los campesinos, bajo la dirección de Lino, fue fortalecer su organización. La delegación de vecinos se transformó en Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo y sus Colindancias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así los realenguistas 18 mancomunaban su lucha con los vecinos de las zonas aledañas, en su mayoría precaristas también amenazados del desalojo. Se procedió a fortalecer la organización en los diferentes cuartones y se amplió, con la representación de estos, la junta directiva, a partir de entonces “Estado Mayor”. En cada cuartón se creó un destacamento formado por cincuenta o sesenta hombres que mantenían guardia permanente y estaban listos para trasladarse de inmediato donde su presencia fuera necesaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enfrentamientos ==&lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo 18 (1934).JPG|thumb|right|200px|Realengo 18 ([[1934]]).]]&lt;br /&gt;
El [[3 de agosto]] de [[1934]] ocurrió el primer enfrentamiento. Ese día el ingeniero Félix Barreras, acompañado por un grupo de peones agrícolas, pretendió comenzar un deslinde en Charco de los Palos, pero fue detenido por uno de los destacamentos campesinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los realenguistas cursaron telegramas a las autoridades denunciando el hecho y expresándoles su decisión de impedir el deslinde. Una manifestación de cuatrocientos jinetes avanzó en protesta hacia la ciudad de Guantánamo, donde no se les permitió la entrada. No obstante, lograron que una representación fuera recibida por las autoridades municipales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[20 de octubre]], el ingeniero González, contratado por una de las compañías, acompañado por el cabo Danger y varios soldados, intentó iniciar el deslinde en el cuartón El Saíto. Nuevamente fueron detenidos por un contingente de realenguistas. Lo numeroso del grupo y la firmeza de su determinación, hizo que el militar solicitara refuerzos al escuadrón de Guantánamo. Al llegar estos decidió continuar la trocha; pero el contingente campesino también se había incrementado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muy pronto circuló por todo el país la noticia de la situación creada en El Realengo. La propia prensa burguesa, encabezada por el [[Diario de la Marina]], aunque tergiversando los acontecimientos, no tuvo otra alternativa que reflejar en sus páginas lo que allí sucedía, exhortando al gobierno y, de forma especial, al ejército a “imponer el orden” y acabar con la “anarquía” entronizada por los realenguistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el coronel [[Fulgencio Batista]], entonces jefe del ejército y “hombre fuerte” del país en virtud del cuartelazo del [[4 de septiembre]] de [[1933]], proclamó, colérico, que en El Realengo “habría deslinde o habría sangre”, los realenguistas respondieron con su histórica la consigna de “Tierra o Sangre”, patentizando así su decisión de defender a toda costa la tierra en la que obtenían el sustento familiar. &lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo_18.jpg|thumb|right|200px|Enfrentamiento donde surge la consigna: ''“Tierra o Sangre”''.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor de El Realengo comenzó a tenderse un cerco militar. Centenares de soldados, en zafarrancho de combate, se apostaron en los más estratégicos lugares de acceso a las tierras en litigio. Todo auguraba una ofensiva militar en gran escala. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[septiembre]] y [[octubre]] varios representantes del gobierno entraron a El Realengo para convencer a Lino Álvarez de que depusiera su actitud, entre ellos el alcalde de Guantánamo, Felipe Jay &amp;quot;pipo&amp;quot;, y el gobernador de Oriente, Gonzalo Pérez André, el comandante auditor del ejército, Nilo Picazo, y el entonces secretario de justicia, Raúl de Cárdenas, ninguno de los cuales era portador de soluciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Solidaridad con los realenguistas ==&lt;br /&gt;
Del mismo modo en que el ejército presionaba y las altas autoridades del país amenazaban con la adopción de drásticas medidas, comenzó a desarrollarse en toda la isla un fuerte movimiento de solidaridad con los campesinos. El [[Partido Comunista de Cuba]], como destacamento de vanguardia de la clase obrera, comprendió la importancia histórica de la lucha de aquella masa y decidió, en consecuencia, ofrecerle su apoyo, y envió varios activistas, dirigentes obreros, juveniles y del propio Partido, entre ellos [[Ramón Nicolau González]], Alfredo Martínez Calderín, Lelis Nordet y Arturo Villarreal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos militantes comunistas hicieron contacto con Lino Álvarez y le ofrecieron su ayuda y experiencia con vistas a fortalecer el movimiento campesino, organizar la resistencia armada y divulgar la razón de su lucha, para lo cual editarían boletines y manifiestos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Unido a esto se gestaría en todo el país un poderoso movimiento de apoyo. La solidaridad con los realenguistas alcanzó verdadera connotación nacional. En numerosos centrales azucareros de la región oriental se decretaron paros obreros y se hacía inminente el estallido de una huelga general si El Realengo era invadido por el ejército.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apoyo del Partido Comunista y del Movimiento Obrero no sólo se concretó a la denuncia y a la movilización popular, sino que alcanzó connotación superior con el envío de armas a los realenguistas para su defensa. Mediante una colecta popular realizada en centros obreros de [[San Antonio de los Baños]], [[Regla]], [[Guanabacoa]] y otros municipios habaneros, fueron adquiridos y enviados a El Realengo cincuenta fusiles Springfield, igual cantidad de revólveres y pistolas, y un fusil antiaéreo, los que rotulados en inglés y facturados como piezas de repuesto para maquinarias, lograron burlar la vigilancia de las fuerzas represivas. Armas que llegaron a la ciudad de Guantánamo y fueron ocultadas en la vivienda de  Lelis Nordet, y de este punto trasladada en un arria de mulos hasta el Realengo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No pudo ser más oportuno el momento de la llegada de las armas. El ejército recibió nuevos refuerzos y una avioneta sobrevolaba los campamentos de los realenguistas, lo cual presagiaba la inminente ofensiva. Pronto fue del conocimiento de las autoridades la presencia de las armas en El Realengo, y se vieron obligados a meditar, porque ya no se trataba de campesinos mal armados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto, unido a la convulsa situación política imperante en el país, que amenazaba con desembocar en una huelga general, obligó a Batista y a sus colaboradores a parlamentar con los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando ya el enfrentamiento parecía un hecho se presentó en el campamento rebelde el gobernador Pérez André con un ultimátum donde se daba a los campesinos veinticuatro horas de plazo para deponer las armas. Vencido este, el ejército atacaría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lino Álvarez, rodeado de centenares de campesinos, rechazó de forma enérgica el amenazante documento y expresó al gobernador que únicamente llegaría a un acuerdo cuando el gobierno procediera a retirar sus fuerzas, se paralizaran los deslindes y se les ofreciera garantía de la permanencia en la tierra. Al día siguiente el comandante Picazo solicitó entrevistarse con Lino, quien reiteró al emisario los planteamientos formulados al gobernador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Acta de La Lima ==&lt;br /&gt;
Después de una larga discusión, prolongada hasta altas horas de la noche, el comandante Picazo, en nombre del gobierno, aceptó firmar el Acta de La&amp;amp;nbsp;Lima (localidad ubicada 39&amp;amp;nbsp;km al noroeste de la ciudad de Guantánamo), donde quedaron plasmadas las condiciones exigidas por los campesinos, resumidas en los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
*       Retirada del ejército de toda la periferia de El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Los campesinos mantendrían las armas y el ejército no entraría en aquel territorio, salvo la pareja de ronda, y siempre con pleno conocimiento del comité.&lt;br /&gt;
*       Prórroga por dos años de todo tipo de litigio sobre El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Aumento del precio del café de cuatro a ocho pesos el quintal.&lt;br /&gt;
*       Anulación en los juzgados y en los cuerpos represivos, de los procesos de detención contra todos los dirigentes de El Realengo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Resultados==&lt;br /&gt;
[[Archivo:Campesino Realengo 18.jpg|thumb|right|100px|Campesinos Realengo 18.]]&lt;br /&gt;
La estoica resistencia y el triunfo alcanzado ejercieron notable influencia en el movimiento campesino de todo el país. Pero, como era lógico, dadas las circunstancias de la época con los gobiernos que representaban los intereses de la oligarquía burguesa terrateniente, sumisos a los dictados del imperialismo yanqui, los geófagos y compañías que pretendían apoderarse de las tierras realengas no renunciaban a sus propósitos y pronto volvieron a las andadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de sus esfuerzos, los luchadores más conscientes no pudieron impedir que al reintegrarse los campesinos a sus labores cotidianas, los destacamentos armados comenzaran a desmembrarse paulatinamente. La Guardia Rural, los guardajurados y los mayorales reaparecieron y con ellos las intrigas y maniobras para desalojar a los campesinos de la tierra mediante métodos más sutiles como la compra de posesiones y la firma de contratos, a partir de engañosas ofertas, para la siembra de caña. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1937]] los dirigentes realenguistas lograron promover combativas movilizaciones contra la siembra de caña. No obstante comenzó a evidenciarse la existencia de dos tendencias discrepantes en cuanto a la línea a seguir, de un lado, quienes habiendo alcanzado un mayor status económico abogaban por una vida más tranquila, postulando y aceptando transacciones en aras de mantener sus posesiones. Los partidarios de esta corriente, formada por comerciantes y campesinos acomodados, fueron posteriormente ganados por la propaganda demagógica de los falsos líderes de la  Confederación Campesina de Cuba, del otro los dirigentes campesinos que, ya ganados por la ideología [[Marxismo-Leninismo|marxista]], se dieron cuenta de lo que entrañaba esa organización y postulaban la pureza del movimiento y la defensa intransigente de la línea histórica del 1934.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El anticomunismo empezó a ser utilizado para dividir a los campesinos. Lino Álvarez, con un bajo nivel cultural, poco desarrollo ideológico y mal aconsejado por algunos de sus colaboradores más cercanos, fue víctima de una virulenta campaña difamatoria y se vinculó a los falsos líderes de la Confederación, llegando a ocupar por un corto tiempo la presidencia de esta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El recio luchador agrario pensó ingenuamente que, uniéndose a quienes tenían acceso a las más altas esferas de gobierno, podía librar con éxito la batalla por la tierra y por la dignidad del campesinado. Los dirigentes de la mencionada organización, demagogos y oportunistas, utilizando como paraban la figura de Lino, trataron y, en buena medida lo lograron, de explotar su prestigio y autoridad en beneficio de sus bastardas ambiciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta situación motivó que los dirigentes realenguistas, dispuestos a mantener en alto la bandera de lucha por la permanencia en la tierra, sin componendas ni claudicaciones, se vieran en la necesidad de crear una nueva organización campesina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Nueva organización campesina ==&lt;br /&gt;
En los finales de la década del 40, un grupo de destacados luchadores, encabezados por Vicente Fernández, Pedro Despaigne, Gil Hierrezuelo y Miguelito Betancourt, entre otros, se dieron a la tarea de organizar la Sociedad [[José Martí]], oficializada en el registro de Asociaciones del Gobierno Provincial de [[Santiago de Cuba]], en julio de 1953.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Festival Pro-Reforma Agraria realizado en [[1956]] y las combativas movilizaciones de centenares de campesinos, incluidas numerosas mujeres, efectuadas en el transcurso de [[1957]] para impedir la siembra de caña que pretendían realizar los latifundistas como maniobra para ocupar tierras realengas, ilustran cómo la Sociedad José Martí, vinculando de forma audaz la lucha por la permanencia en la tierra con actividades culturales y recreativas, pudo mantener en alto la bandera de los realenguistas durante la tiranía batistiana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El desarrollo del proceso insurreccional y, en particular, la apertura del [[Segundo Frente Oriental Frank País]]”, marcó para los realenguistas el principio del fin de los desalojos y atropellos, vejámenes y agonías, que a lo largo de más de 50 años de seudorrepública hubo de soportar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su intuición de hombres curtidos en la lucha les hizo comprender que el nuevo [[Ejército Rebelde|ejército libertador]] encarnaba sus más legítimas aspiraciones y fueron ellos, sus mujeres e hijos, activos colaboradores de los combatientes rebeldes. Las armas que en [[1934]] habían servido para defender una precaria permanencia en la tierra, fueron de nuevo empuñadas, esta vez para conquistar, junto a la ansiada meta, la más alta aspiración: la definitiva independencia de la patria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==La historia al libro y luego al cine==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Realengo 18 (película)|''Realengo 18'']] fue el nombre escogido para una película cubana del director cinematográfico cubano [[Oscar Torres]] y [[Eduardo Manet]], filme de ficción producido en 1961 basado en la obra homónima del escritor cubano [[Pablo de la Torriente Brau]], que relata un hecho real de la lucha en este lugar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Colección de libros, Segundo Frente Oriental &amp;quot;Frank País García&amp;quot;, libro Buró Agrario.&lt;br /&gt;
*[http://www.gtmo.cult.cu/instituciones/patrimonio/modules.php?name=News&amp;amp;file=article&amp;amp;sid=65 Centro Provincial de Patrimonio Cultural en Guantánamo]. &lt;br /&gt;
*[http://www.cubahora.cu/index.php?tpl=principal/ver-noticias/ver-not_hist.tpl.html&amp;amp;newsid_obj_id=1034521 Cuba en Noticias (Historia)].           [[Categoría: Localidades de Guantánamo]]            [[Categoría: Hechos de la historia de Cuba]]&amp;lt;!-- en realidad &amp;quot;Realengo 18&amp;quot; no es un hecho sino una localidad --&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Realengo_18_(El_Salvador)&amp;diff=4267140</id>
		<title>Realengo 18 (El Salvador)</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Realengo_18_(El_Salvador)&amp;diff=4267140"/>
		<updated>2022-12-16T15:56:44Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Realengo 18&lt;br /&gt;
|imagen =&lt;br /&gt;
|pie = Acta de la reunión efectuada el día [[3 de agosto]] de [[1958]] por la Delegación Campesina &amp;quot;José Martí&amp;quot; del Realengo 18.&lt;br /&gt;
|fecha= [[5 de agosto]] de [[1796]]-[[1 de enero]] de [[1959]]&lt;br /&gt;
|resumen= El realengo 18 constituye, sin lugar a duda, el más alto exponente de las luchas campesinas en [[Cuba]] hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]]. &lt;br /&gt;
|resultado=Firma del Acta de La Lima&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países = {{Bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar = municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]],&amp;lt;br&amp;gt;[[provincia de Guantánamo]],&amp;lt;br&amp;gt;[[República de Cuba]] {{bandera|Cuba}}&lt;br /&gt;
|líderes = [[Lino de las Mercedes Álvarez]]&lt;br /&gt;
|ejecutores = Campesinos asentados en aquellas tierras del municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]]&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Realengo 18''' es una localidad ubicada al noroeste del municipio [[El&amp;amp;nbsp;Salvador]], en la provincia [[Guantánamo (Cuba)]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Constituye, sin lugar a dudas, el más alto exponente de las luchas campesinas en Cuba hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]] del [[1 de enero]] de [[1959]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los campesinos (algunos son descendientes de [[Mambí|mambises]]), se asentaban en aquellas tierras por el derecho consuetudinario heredado de sus padres y abuelos después de haber regado con su sudor durante generaciones completas las tierras en que habían nacido. [[Lino de las Mercedes Álvarez]] fue el líder indiscutible del movimiento campesino y conocedor de la zona. En reiteradas ocasiones tuvo largas discusiones con los gobernantes de turno y jamás se dejó sobornar. Es hoy ejemplo y guía del campesinado cubano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Origen del nombre==&lt;br /&gt;
Cuando los españoles colonizaron Cuba, repartieron las tierras en grandes haciendas circulares (nombradas hatos). En el sitio donde coincidían los linderos de tres grandes fincas, quedaba siempre un espacio libre, semejante a un triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esos espacios libres devienen, con el tiempo, tierras no repartidas, en teoría, propiedad de la corona española. A ellas se les llamó &amp;quot;realengos&amp;quot; y en ellos, durante la colonia, se autorizó a blancos pobres, negros, mulatos libres y descendientes de aborígenes cubanos, a establecer sus sitios de labor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí se fundaron familias que durante siglos vivieron en esos terrenos. Hasta que, ya en el [[siglo XX]], las compañías latifundistas, fundamentalmente norteamericanas, comenzaron a codiciarlos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al principio intentaron la intimidación y la compra pero su voluntad se estrelló con el amor de los habitantes de los realengos a su terruño. Algunos de esos campesinos ya habían legalizado su estancia en esas pequeñas fincas e incluso aparecían sus títulos de propiedad en los juzgados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Comienzos ==&lt;br /&gt;
Su historia comenzó a finales del [[siglo XVIII]], cuando el [[5 de agosto]] de [[1796]] el rey de [[España|España]], Carlos IV, dictó una real cédula autorizando a Don Joaquín Nicolás Beltrán, Conde de Mopox y de Jaruco, a descubrir y mesurar a favor de Su Majestad las tierras realengas situadas en un radio de diez leguas hacia el Noroeste, tomando como punto de partida el entonces caserío de [[Guantánamo]], asentado a la entrada de la bahía de igual nombre.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
EI [[27 de noviembre]] del siguiente año, [[1797]], Don Antonio López Gómez, comisionado por el Conde para hacer las exploraciones, comunicó a este la existencia de El Realengo 18, con una extensión total de 487 caballerías. Habrían de transcurrir más de sesenta años para que El Realengo 18 quedara reconocido como tal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1864]], en virtud de la reclamación formulada por un nieto heredero del Conde, se procedió a la mesura y deslinde del tercio de El Realengo (162,33 caballerías), que a él correspondía, quedando claramente aceptada su existencia con una extensión de 324 caballerías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica ==&lt;br /&gt;
Colinda por el Norte con la Sierra de Tiguabos, por el Sur con Arroyo Piedra, por el Este con la hacienda de Marcos Sánchez y por el Oeste con Belona, cuyas tierras fueron segregadas a favor del demandante.&lt;br /&gt;
[[Archivo:Localidad Realengo 18.jpg|thumb|right|200px|Realengo 18. [[Monumento Nacional]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Población ==&lt;br /&gt;
Si bien la población de El Realengo 18 registró su mayor auge en las primeras décadas del [[siglo XX]], es obvio que desde la culminación de la gesta de [[1868]], en virtud del [[Pacto del Zanjón]] numerosas familias campesinas, en su mayoría mambisas, comenzaron a asentarse en sus tierras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El inicio de la era republicana y el reconocimiento oficial de la existencia de El Realengo, lejos de representar para sus moradores la garantía del tranquilo disfrute de las tierras ocupadas, marcaron una larga y angustiosa etapa de desalojos, atropellos y desmanes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Disputas por el reparto ==&lt;br /&gt;
Las compañías extranjeras y los latifundistas criollos lanzaron sobre aquellas tierras vírgenes y su riqueza forestal. Entre los pretendientes de la rica región sobresalían la compañía Sucriere Oriental de Cuba; los latifundistas Antonio Arias Vidal y los hermanos Aguilera Kindelán; los ricos terratenientes Federico Almeida, Antonio Casas, Francisco Vidal, Paco, y Francisco Puyans. También las compañías Maisí [[Sociedad Anónima|S.A]] y la  Corralillo S.A se disputaban el reparto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frente a los reiterados abusos de la [[Guardia Rural]], empleada para garantizar la explotación de la riqueza maderera de El Realengo, se distinguió la actitud enérgica y viril del Consejo de Veteranos de Guantánamo, presidido por el teniente [[José García López]], que se solidarizó con los realenguistas y denunció los sistemáticos atropellos y compleja situación que atravesaban estos. Después de un tortuoso y prolongado proceso se dispuso la cancelación de la inscripción de El Realengo como tierra del [[Estado]]. Esta resolución, dictada en [[julio]] de [[1905]], causó efecto el [[1 de diciembre]] del propio año.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Inicios de los años 1920 ==&lt;br /&gt;
Los realenguistas no contaron con una organización que los representara y aglutinara para enfrentar las embestidas de la geofagia. No obstante, se opusieron a quienes pretendían desalojarlos y a la tala indiscriminada de los bosques. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal magnitud fueron sus denuncias y resistencia que no sólo volvieron a contar con el apoyo del Consejo de Veteranos de esa ciudad y de los sectores más progresistas de Guantánamo, sino que lograron que el [[9 de diciembre]] de [[1920]] El Realengo fuera nuevamente registrado como tierra del Estado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ante el impedimento legal, los geófagos adoptaron la táctica de repartírselo en pedazos, anexando a sus fincas o haciendas las áreas colindantes. Para hacerlo instrumentaron un mecanismo diabólico que hacía imposible la vida a los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tres factores conformaban el andamiaje: Los inspectores de Montes y Minas, la Guardia Rural y los Jueces y Tribunales Penales. Los primeros denunciaban, los segundos intimidaban y reprimían, y los terceros sancionaban a los campesinos en esas tierras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1917]], la Compañía Esperanza S.A, dueña del central de igual nombre (después Central Argeo Martínez), pretendió desalojar a un grupo de campesinos en la zona de Arroyo Piedra con el propósito de cultivar [[caña]] de azúcar en esas tierras. Ante la resistencia de los ocupantes, la compañía, con el apoyo del entonces presidente [[Mario García Menocal]], les propuso un cambio, ofreciéndoles tierras montañosas de inferior calidad, el cual fue aceptado por muchos campesinos temerosos de ser desalojados. Poco tiempo después la propia empresa pretendía que estos le pagaran renta por la tierra que ocupaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Desalojos ==&lt;br /&gt;
En el transcurso de los años 1920 tuvieron lugar numerosos desalojos en aquella zona oriental. A manera de ejemplo pueden citarse los siguientes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*En [[1927]], la San Benito Company desalojó a ocho campesinos en el cuartón Limonar y arrancó con bueyes sus humildes [[Bohío|bohíos]]. La apelación ante los tribunales de justicia solo sirvió para que los reclamantes fueran condenados a treinta y un días de cárcel por usurpación de terrenos, quedando sus familiares a la intemperie y en el más absoluto desamparo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Meses después, veintinueve campesinos fueron desalojados en el barrio de José Grande. El tribunal los condenó, además, a pagar los costos del juicio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resistencia ==&lt;br /&gt;
En [[1928]], Federico Almeida intentó desalojar a varios campesinos, entre ellos a Francisco Charón. La resistencia del recio campesino, apoyado por numerosos vecinos, hizo que el alguacil del juzgado se hiciera acompañar por ocho parejas de la Guardia Rural para poder practicar el desalojo. Tras la retirada del alguacil y los soldados, Charón se instaló de nuevo en su vivienda y allí continuó defendiendo su derecho a vivir en ella. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las asociaciones campesinas constituidas en la zona iniciaron una resistencia organizada, la cual años más tarde posibilitó la creación de la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Líder == &lt;br /&gt;
Cuando Federico Almeida quiso utilizar como instrumento a uno de sus empleados, el carretero y Quimbuelero Lino de las Mercedes Álvarez, sin proponérselo, dotó al movimiento de los realenguistas del dirigente y conductor que necesitaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Quién era este hombre, de piel oscura y estatura pequeña que había tenido el coraje de decir al mensajero enviado por el poderoso magnate: “''Dígale, usted a Don Federico que yo vine aquí a arrear quimbuelos y no a desalojar a nadie''”?, y desde entonces unió su suerte a la de quienes luchaban por el derecho a cultivar la tierra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bajo su guía podían emprender batallas de mayor envergadura. Las incipientes y aisladas asociaciones campesinas un tanto espontáneamente creadas, se extendieron a todos los cuartones de El Realengo. Su existencia y consolidación hizo posible la vertebración del movimiento de resistencia a una escala superior y surgió la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resolución ==&lt;br /&gt;
El [[19 de julio]] de [[1934]], en cumplimiento de la  Resolución dictada el [[25 de marzo]] de [[1932]] por el Tribunal Supremo de Justicia, se anuló la inscripción de El Realengo y comenzó una trascendental etapa que habría de dar connotación nacional a la lucha de los realenguistas. Ante esa situación quedaban dos alternativas: Resignarse al desalojo y deambular por los caminos reales; o Enfrentarse a los usurpadores. Sin vacilación los campesinos optaron por la segunda, prestos a afrontar los riesgos. &lt;br /&gt;
== Medidas adoptadas ==&lt;br /&gt;
La primera y más importante medida adoptada por los campesinos, bajo la dirección de Lino, fue fortalecer su organización. La delegación de vecinos se transformó en Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo y sus Colindancias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así los realenguistas 18 mancomunaban su lucha con los vecinos de las zonas aledañas, en su mayoría precaristas también amenazados del desalojo. Se procedió a fortalecer la organización en los diferentes cuartones y se amplió, con la representación de estos, la junta directiva, a partir de entonces “Estado Mayor”. En cada cuartón se creó un destacamento formado por cincuenta o sesenta hombres que mantenían guardia permanente y estaban listos para trasladarse de inmediato donde su presencia fuera necesaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enfrentamientos ==&lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo 18 (1934).JPG|thumb|right|200px|Realengo 18 ([[1934]]).]]&lt;br /&gt;
El [[3 de agosto]] de [[1934]] ocurrió el primer enfrentamiento. Ese día el ingeniero Félix Barreras, acompañado por un grupo de peones agrícolas, pretendió comenzar un deslinde en Charco de los Palos, pero fue detenido por uno de los destacamentos campesinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los realenguistas cursaron telegramas a las autoridades denunciando el hecho y expresándoles su decisión de impedir el deslinde. Una manifestación de cuatrocientos jinetes avanzó en protesta hacia la ciudad de Guantánamo, donde no se les permitió la entrada. No obstante, lograron que una representación fuera recibida por las autoridades municipales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[20 de octubre]], el ingeniero González, contratado por una de las compañías, acompañado por el cabo Danger y varios soldados, intentó iniciar el deslinde en el cuartón El Saíto. Nuevamente fueron detenidos por un contingente de realenguistas. Lo numeroso del grupo y la firmeza de su determinación, hizo que el militar solicitara refuerzos al escuadrón de Guantánamo. Al llegar estos decidió continuar la trocha; pero el contingente campesino también se había incrementado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muy pronto circuló por todo el país la noticia de la situación creada en El Realengo. La propia prensa burguesa, encabezada por el [[Diario de la Marina]], aunque tergiversando los acontecimientos, no tuvo otra alternativa que reflejar en sus páginas lo que allí sucedía, exhortando al gobierno y, de forma especial, al ejército a “imponer el orden” y acabar con la “anarquía” entronizada por los realenguistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el coronel [[Fulgencio Batista]], entonces jefe del ejército y “hombre fuerte” del país en virtud del cuartelazo del [[4 de septiembre]] de [[1933]], proclamó, colérico, que en El Realengo “habría deslinde o habría sangre”, los realenguistas respondieron con su histórica la consigna de “Tierra o Sangre”, patentizando así su decisión de defender a toda costa la tierra en la que obtenían el sustento familiar. &lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo_18.jpg|thumb|right|200px|Enfrentamiento donde surge la consigna: ''“Tierra o Sangre”''.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor de El Realengo comenzó a tenderse un cerco militar. Centenares de soldados, en zafarrancho de combate, se apostaron en los más estratégicos lugares de acceso a las tierras en litigio. Todo auguraba una ofensiva militar en gran escala. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[septiembre]] y [[octubre]] varios representantes del gobierno entraron a El Realengo para convencer a Lino Álvarez de que depusiera su actitud, entre ellos el alcalde de Guantánamo, Felipe Jay &amp;quot;pipo&amp;quot;, y el gobernador de Oriente, Gonzalo Pérez André, el comandante auditor del ejército, Nilo Picazo, y el entonces secretario de justicia, Raúl de Cárdenas, ninguno de los cuales era portador de soluciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Solidaridad con los realenguistas ==&lt;br /&gt;
Del mismo modo en que el ejército presionaba y las altas autoridades del país amenazaban con la adopción de drásticas medidas, comenzó a desarrollarse en toda la isla un fuerte movimiento de solidaridad con los campesinos. El [[Partido Comunista de Cuba]], como destacamento de vanguardia de la clase obrera, comprendió la importancia histórica de la lucha de aquella masa y decidió, en consecuencia, ofrecerle su apoyo, y envió varios activistas, dirigentes obreros, juveniles y del propio Partido, entre ellos [[Ramón Nicolau González]], Alfredo Martínez Calderín, Lelis Nordet y Arturo Villarreal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos militantes comunistas hicieron contacto con Lino Álvarez y le ofrecieron su ayuda y experiencia con vistas a fortalecer el movimiento campesino, organizar la resistencia armada y divulgar la razón de su lucha, para lo cual editarían boletines y manifiestos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Unido a esto se gestaría en todo el país un poderoso movimiento de apoyo. La solidaridad con los realenguistas alcanzó verdadera connotación nacional. En numerosos centrales azucareros de la región oriental se decretaron paros obreros y se hacía inminente el estallido de una huelga general si El Realengo era invadido por el ejército.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apoyo del Partido Comunista y del Movimiento Obrero no sólo se concretó a la denuncia y a la movilización popular, sino que alcanzó connotación superior con el envío de armas a los realenguistas para su defensa. Mediante una colecta popular realizada en centros obreros de [[San Antonio de los Baños]], [[Regla]], [[Guanabacoa]] y otros municipios habaneros, fueron adquiridos y enviados a El Realengo cincuenta fusiles Springfield, igual cantidad de revólveres y pistolas, y un fusil antiaéreo, los que rotulados en inglés y facturados como piezas de repuesto para maquinarias, lograron burlar la vigilancia de las fuerzas represivas. Armas que llegaron a la ciudad de Guantánamo y fueron ocultadas en la vivienda de  Lelis Nordet, y de este punto trasladada en un arria de mulos hasta el Realengo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No pudo ser más oportuno el momento de la llegada de las armas. El ejército recibió nuevos refuerzos y una avioneta sobrevolaba los campamentos de los realenguistas, lo cual presagiaba la inminente ofensiva. Pronto fue del conocimiento de las autoridades la presencia de las armas en El Realengo, y se vieron obligados a meditar, porque ya no se trataba de campesinos mal armados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto, unido a la convulsa situación política imperante en el país, que amenazaba con desembocar en una huelga general, obligó a Batista y a sus colaboradores a parlamentar con los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando ya el enfrentamiento parecía un hecho se presentó en el campamento rebelde el gobernador Pérez André con un ultimátum donde se daba a los campesinos veinticuatro horas de plazo para deponer las armas. Vencido este, el ejército atacaría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lino Álvarez, rodeado de centenares de campesinos, rechazó de forma enérgica el amenazante documento y expresó al gobernador que únicamente llegaría a un acuerdo cuando el gobierno procediera a retirar sus fuerzas, se paralizaran los deslindes y se les ofreciera garantía de la permanencia en la tierra. Al día siguiente el comandante Picazo solicitó entrevistarse con Lino, quien reiteró al emisario los planteamientos formulados al gobernador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Acta de La Lima ==&lt;br /&gt;
Después de una larga discusión, prolongada hasta altas horas de la noche, el comandante Picazo, en nombre del gobierno, aceptó firmar el Acta de La&amp;amp;nbsp;Lima (localidad ubicada 39&amp;amp;nbsp;km al noroeste de la ciudad de Guantánamo), donde quedaron plasmadas las condiciones exigidas por los campesinos, resumidas en los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
*       Retirada del ejército de toda la periferia de El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Los campesinos mantendrían las armas y el ejército no entraría en aquel territorio, salvo la pareja de ronda, y siempre con pleno conocimiento del comité.&lt;br /&gt;
*       Prórroga por dos años de todo tipo de litigio sobre El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Aumento del precio del café de cuatro a ocho pesos el quintal.&lt;br /&gt;
*       Anulación en los juzgados y en los cuerpos represivos, de los procesos de detención contra todos los dirigentes de El Realengo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Resultados==&lt;br /&gt;
[[Archivo:Campesinos Realengo 18.jpg|thumb|right|100px|Campesinos Realengo 18.]]&lt;br /&gt;
La estoica resistencia y el triunfo alcanzado ejercieron notable influencia en el movimiento campesino de todo el país. Pero, como era lógico, dadas las circunstancias de la época con los gobiernos que representaban los intereses de la oligarquía burguesa terrateniente, sumisos a los dictados del imperialismo yanqui, los geófagos y compañías que pretendían apoderarse de las tierras realengas no renunciaban a sus propósitos y pronto volvieron a las andadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de sus esfuerzos, los luchadores más conscientes no pudieron impedir que al reintegrarse los campesinos a sus labores cotidianas, los destacamentos armados comenzaran a desmembrarse paulatinamente. La Guardia Rural, los guardajurados y los mayorales reaparecieron y con ellos las intrigas y maniobras para desalojar a los campesinos de la tierra mediante métodos más sutiles como la compra de posesiones y la firma de contratos, a partir de engañosas ofertas, para la siembra de caña. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1937]] los dirigentes realenguistas lograron promover combativas movilizaciones contra la siembra de caña. No obstante comenzó a evidenciarse la existencia de dos tendencias discrepantes en cuanto a la línea a seguir, de un lado, quienes habiendo alcanzado un mayor status económico abogaban por una vida más tranquila, postulando y aceptando transacciones en aras de mantener sus posesiones. Los partidarios de esta corriente, formada por comerciantes y campesinos acomodados, fueron posteriormente ganados por la propaganda demagógica de los falsos líderes de la  Confederación Campesina de Cuba, del otro los dirigentes campesinos que, ya ganados por la ideología [[Marxismo-Leninismo|marxista]], se dieron cuenta de lo que entrañaba esa organización y postulaban la pureza del movimiento y la defensa intransigente de la línea histórica del 1934.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El anticomunismo empezó a ser utilizado para dividir a los campesinos. Lino Álvarez, con un bajo nivel cultural, poco desarrollo ideológico y mal aconsejado por algunos de sus colaboradores más cercanos, fue víctima de una virulenta campaña difamatoria y se vinculó a los falsos líderes de la Confederación, llegando a ocupar por un corto tiempo la presidencia de esta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El recio luchador agrario pensó ingenuamente que, uniéndose a quienes tenían acceso a las más altas esferas de gobierno, podía librar con éxito la batalla por la tierra y por la dignidad del campesinado. Los dirigentes de la mencionada organización, demagogos y oportunistas, utilizando como paraban la figura de Lino, trataron y, en buena medida lo lograron, de explotar su prestigio y autoridad en beneficio de sus bastardas ambiciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta situación motivó que los dirigentes realenguistas, dispuestos a mantener en alto la bandera de lucha por la permanencia en la tierra, sin componendas ni claudicaciones, se vieran en la necesidad de crear una nueva organización campesina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Nueva organización campesina ==&lt;br /&gt;
En los finales de la década del 40, un grupo de destacados luchadores, encabezados por Vicente Fernández, Pedro Despaigne, Gil Hierrezuelo y Miguelito Betancourt, entre otros, se dieron a la tarea de organizar la Sociedad [[José Martí]], oficializada en el registro de Asociaciones del Gobierno Provincial de [[Santiago de Cuba]], en julio de 1953.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Festival Pro-Reforma Agraria realizado en [[1956]] y las combativas movilizaciones de centenares de campesinos, incluidas numerosas mujeres, efectuadas en el transcurso de [[1957]] para impedir la siembra de caña que pretendían realizar los latifundistas como maniobra para ocupar tierras realengas, ilustran cómo la Sociedad José Martí, vinculando de forma audaz la lucha por la permanencia en la tierra con actividades culturales y recreativas, pudo mantener en alto la bandera de los realenguistas durante la tiranía batistiana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El desarrollo del proceso insurreccional y, en particular, la apertura del [[Segundo Frente Oriental Frank País]]”, marcó para los realenguistas el principio del fin de los desalojos y atropellos, vejámenes y agonías, que a lo largo de más de 50 años de seudorrepública hubo de soportar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su intuición de hombres curtidos en la lucha les hizo comprender que el nuevo [[Ejército Rebelde|ejército libertador]] encarnaba sus más legítimas aspiraciones y fueron ellos, sus mujeres e hijos, activos colaboradores de los combatientes rebeldes. Las armas que en [[1934]] habían servido para defender una precaria permanencia en la tierra, fueron de nuevo empuñadas, esta vez para conquistar, junto a la ansiada meta, la más alta aspiración: la definitiva independencia de la patria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==La historia al libro y luego al cine==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Realengo 18 (película)|''Realengo 18'']] fue el nombre escogido para una película cubana del director cinematográfico cubano [[Oscar Torres]] y [[Eduardo Manet]], filme de ficción producido en 1961 basado en la obra homónima del escritor cubano [[Pablo de la Torriente Brau]], que relata un hecho real de la lucha en este lugar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Colección de libros, Segundo Frente Oriental &amp;quot;Frank País García&amp;quot;, libro Buró Agrario.&lt;br /&gt;
*[http://www.gtmo.cult.cu/instituciones/patrimonio/modules.php?name=News&amp;amp;file=article&amp;amp;sid=65 Centro Provincial de Patrimonio Cultural en Guantánamo]. &lt;br /&gt;
*[http://www.cubahora.cu/index.php?tpl=principal/ver-noticias/ver-not_hist.tpl.html&amp;amp;newsid_obj_id=1034521 Cuba en Noticias (Historia)].           [[Categoría: Localidades de Guantánamo]]            [[Categoría: Hechos de la historia de Cuba]]&amp;lt;!-- en realidad &amp;quot;Realengo 18&amp;quot; no es un hecho sino una localidad --&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Realengo_18_(El_Salvador)&amp;diff=4267137</id>
		<title>Realengo 18 (El Salvador)</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Realengo_18_(El_Salvador)&amp;diff=4267137"/>
		<updated>2022-12-16T15:50:16Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: /* Resultados */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Realengo 18&lt;br /&gt;
|imagen =&lt;br /&gt;
|pie = Acta de la reunión efectuada el día [[3 de agosto]] de [[1958]] por la Delegación Campesina &amp;quot;José Martí&amp;quot; del Realengo 18.&lt;br /&gt;
|fecha= [[5 de agosto]] de [[1796]]-[[1 de enero]] de [[1959]]&lt;br /&gt;
|resumen= El realengo 18 constituye, sin lugar a duda, el más alto exponente de las luchas campesinas en [[Cuba]] hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]]. &lt;br /&gt;
|resultado=Firma del Acta de La Lima&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países = {{Bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar = municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]],&amp;lt;br&amp;gt;[[provincia de Guantánamo]],&amp;lt;br&amp;gt;[[República de Cuba]] {{bandera|Cuba}}&lt;br /&gt;
|líderes = [[Lino de las Mercedes Álvarez]]&lt;br /&gt;
|ejecutores = Campesinos asentados en aquellas tierras del municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]]&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Realengo 18''' es una localidad ubicada al noroeste del municipio [[El&amp;amp;nbsp;Salvador]], en la provincia [[Guantánamo (Cuba)]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Constituye, sin lugar a dudas, el más alto exponente de las luchas campesinas en Cuba hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]] del [[1 de enero]] de [[1959]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los campesinos (algunos son descendientes de [[Mambí|mambises]]), se asentaban en aquellas tierras por el derecho consuetudinario heredado de sus padres y abuelos después de haber regado con su sudor durante generaciones completas las tierras en que habían nacido. [[Lino de las Mercedes Álvarez]] fue el líder indiscutible del movimiento campesino y conocedor de la zona. En reiteradas ocasiones tuvo largas discusiones con los gobernantes de turno y jamás se dejó sobornar. Es hoy ejemplo y guía del campesinado cubano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Origen del nombre==&lt;br /&gt;
Cuando los españoles colonizaron Cuba, repartieron las tierras en grandes haciendas circulares (nombradas hatos). En el sitio donde coincidían los linderos de tres grandes fincas, quedaba siempre un espacio libre, semejante a un triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esos espacios libres devienen, con el tiempo, tierras no repartidas, en teoría, propiedad de la corona española. A ellas se les llamó &amp;quot;realengos&amp;quot; y en ellos, durante la colonia, se autorizó a blancos pobres, negros, mulatos libres y descendientes de aborígenes cubanos, a establecer sus sitios de labor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí se fundaron familias que durante siglos vivieron en esos terrenos. Hasta que, ya en el [[siglo XX]], las compañías latifundistas, fundamentalmente norteamericanas, comenzaron a codiciarlos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al principio intentaron la intimidación y la compra pero su voluntad se estrelló con el amor de los habitantes de los realengos a su terruño. Algunos de esos campesinos ya habían legalizado su estancia en esas pequeñas fincas e incluso aparecían sus títulos de propiedad en los juzgados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Comienzos ==&lt;br /&gt;
Su historia comenzó a finales del [[siglo XVIII]], cuando el [[5 de agosto]] de [[1796]] el rey de [[España|España]], Carlos IV, dictó una real cédula autorizando a Don Joaquín Nicolás Beltrán, Conde de Mopox y de Jaruco, a descubrir y mesurar a favor de Su Majestad las tierras realengas situadas en un radio de diez leguas hacia el Noroeste, tomando como punto de partida el entonces caserío de [[Guantánamo]], asentado a la entrada de la bahía de igual nombre.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
EI [[27 de noviembre]] del siguiente año, [[1797]], Don Antonio López Gómez, comisionado por el Conde para hacer las exploraciones, comunicó a este la existencia de El Realengo 18, con una extensión total de 487 caballerías. Habrían de transcurrir más de sesenta años para que El Realengo 18 quedara reconocido como tal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1864]], en virtud de la reclamación formulada por un nieto heredero del Conde, se procedió a la mesura y deslinde del tercio de El Realengo (162,33 caballerías), que a él correspondía, quedando claramente aceptada su existencia con una extensión de 324 caballerías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica ==&lt;br /&gt;
Colinda por el Norte con la Sierra de Tiguabos, por el Sur con Arroyo Piedra, por el Este con la hacienda de Marcos Sánchez y por el Oeste con Belona, cuyas tierras fueron segregadas a favor del demandante.&lt;br /&gt;
[[Archivo:Localidad Realengo 18.jpg|thumb|right|200px|Realengo 18. [[Monumento Nacional]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Población ==&lt;br /&gt;
Si bien la población de El Realengo 18 registró su mayor auge en las primeras décadas del [[siglo XX]], es obvio que desde la culminación de la gesta de [[1868]], en virtud del [[Pacto del Zanjón]] numerosas familias campesinas, en su mayoría mambisas, comenzaron a asentarse en sus tierras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El inicio de la era republicana y el reconocimiento oficial de la existencia de El Realengo, lejos de representar para sus moradores la garantía del tranquilo disfrute de las tierras ocupadas, marcaron una larga y angustiosa etapa de desalojos, atropellos y desmanes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Disputas por el reparto ==&lt;br /&gt;
Las compañías extranjeras y los latifundistas criollos lanzaron sobre aquellas tierras vírgenes y su riqueza forestal. Entre los pretendientes de la rica región sobresalían la compañía Sucriere Oriental de Cuba; los latifundistas Antonio Arias Vidal y los hermanos Aguilera Kindelán; los ricos terratenientes Federico Almeida, Antonio Casas, Francisco Vidal, Paco, y Francisco Puyans. También las compañías Maisí [[Sociedad Anónima|S.A]] y la  Corralillo S.A se disputaban el reparto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frente a los reiterados abusos de la [[Guardia Rural]], empleada para garantizar la explotación de la riqueza maderera de El Realengo, se distinguió la actitud enérgica y viril del Consejo de Veteranos de Guantánamo, presidido por el teniente [[José García López]], que se solidarizó con los realenguistas y denunció los sistemáticos atropellos y compleja situación que atravesaban estos. Después de un tortuoso y prolongado proceso se dispuso la cancelación de la inscripción de El Realengo como tierra del [[Estado]]. Esta resolución, dictada en [[julio]] de [[1905]], causó efecto el [[1 de diciembre]] del propio año.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Inicios de los años 1920 ==&lt;br /&gt;
Los realenguistas no contaron con una organización que los representara y aglutinara para enfrentar las embestidas de la geofagia. No obstante, se opusieron a quienes pretendían desalojarlos y a la tala indiscriminada de los bosques. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal magnitud fueron sus denuncias y resistencia que no sólo volvieron a contar con el apoyo del Consejo de Veteranos de esa ciudad y de los sectores más progresistas de Guantánamo, sino que lograron que el [[9 de diciembre]] de [[1920]] El Realengo fuera nuevamente registrado como tierra del Estado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ante el impedimento legal, los geófagos adoptaron la táctica de repartírselo en pedazos, anexando a sus fincas o haciendas las áreas colindantes. Para hacerlo instrumentaron un mecanismo diabólico que hacía imposible la vida a los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tres factores conformaban el andamiaje: Los inspectores de Montes y Minas, la Guardia Rural y los Jueces y Tribunales Penales. Los primeros denunciaban, los segundos intimidaban y reprimían, y los terceros sancionaban a los campesinos en esas tierras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1917]], la Compañía Esperanza S.A, dueña del central de igual nombre (después Central Argeo Martínez), pretendió desalojar a un grupo de campesinos en la zona de Arroyo Piedra con el propósito de cultivar [[caña]] de azúcar en esas tierras. Ante la resistencia de los ocupantes, la compañía, con el apoyo del entonces presidente [[Mario García Menocal]], les propuso un cambio, ofreciéndoles tierras montañosas de inferior calidad, el cual fue aceptado por muchos campesinos temerosos de ser desalojados. Poco tiempo después la propia empresa pretendía que estos le pagaran renta por la tierra que ocupaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Desalojos ==&lt;br /&gt;
En el transcurso de los años 1920 tuvieron lugar numerosos desalojos en aquella zona oriental. A manera de ejemplo pueden citarse los siguientes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*En [[1927]], la San Benito Company desalojó a ocho campesinos en el cuartón Limonar y arrancó con bueyes sus humildes [[Bohío|bohíos]]. La apelación ante los tribunales de justicia solo sirvió para que los reclamantes fueran condenados a treinta y un días de cárcel por usurpación de terrenos, quedando sus familiares a la intemperie y en el más absoluto desamparo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Meses después, veintinueve campesinos fueron desalojados en el barrio de José Grande. El tribunal los condenó, además, a pagar los costos del juicio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resistencia ==&lt;br /&gt;
En [[1928]], Federico Almeida intentó desalojar a varios campesinos, entre ellos a Francisco Charón. La resistencia del recio campesino, apoyado por numerosos vecinos, hizo que el alguacil del juzgado se hiciera acompañar por ocho parejas de la Guardia Rural para poder practicar el desalojo. Tras la retirada del alguacil y los soldados, Charón se instaló de nuevo en su vivienda y allí continuó defendiendo su derecho a vivir en ella. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las asociaciones campesinas constituidas en la zona iniciaron una resistencia organizada, la cual años más tarde posibilitó la creación de la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Líder == &lt;br /&gt;
Cuando Federico Almeida quiso utilizar como instrumento a uno de sus empleados, el carretero y Quimbuelero Lino de las Mercedes Álvarez, sin proponérselo, dotó al movimiento de los realenguistas del dirigente y conductor que necesitaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Quién era este hombre, de piel oscura y estatura pequeña que había tenido el coraje de decir al mensajero enviado por el poderoso magnate: “''Dígale, usted a Don Federico que yo vine aquí a arrear quimbuelos y no a desalojar a nadie''”?, y desde entonces unió su suerte a la de quienes luchaban por el derecho a cultivar la tierra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bajo su guía podían emprender batallas de mayor envergadura. Las incipientes y aisladas asociaciones campesinas un tanto espontáneamente creadas, se extendieron a todos los cuartones de El Realengo. Su existencia y consolidación hizo posible la vertebración del movimiento de resistencia a una escala superior y surgió la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resolución ==&lt;br /&gt;
El [[19 de julio]] de [[1934]], en cumplimiento de la  Resolución dictada el [[25 de marzo]] de [[1932]] por el Tribunal Supremo de Justicia, se anuló la inscripción de El Realengo y comenzó una trascendental etapa que habría de dar connotación nacional a la lucha de los realenguistas. Ante esa situación quedaban dos alternativas: Resignarse al desalojo y deambular por los caminos reales; o Enfrentarse a los usurpadores. Sin vacilación los campesinos optaron por la segunda, prestos a afrontar los riesgos. &lt;br /&gt;
== Medidas adoptadas ==&lt;br /&gt;
La primera y más importante medida adoptada por los campesinos, bajo la dirección de Lino, fue fortalecer su organización. La delegación de vecinos se transformó en Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo y sus Colindancias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así los realenguistas 18 mancomunaban su lucha con los vecinos de las zonas aledañas, en su mayoría precaristas también amenazados del desalojo. Se procedió a fortalecer la organización en los diferentes cuartones y se amplió, con la representación de estos, la junta directiva, a partir de entonces “Estado Mayor”. En cada cuartón se creó un destacamento formado por cincuenta o sesenta hombres que mantenían guardia permanente y estaban listos para trasladarse de inmediato donde su presencia fuera necesaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enfrentamientos ==&lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo 18 (1934).JPG|thumb|right|200px|Realengo 18 ([[1934]]).]]&lt;br /&gt;
El [[3 de agosto]] de [[1934]] ocurrió el primer enfrentamiento. Ese día el ingeniero Félix Barreras, acompañado por un grupo de peones agrícolas, pretendió comenzar un deslinde en Charco de los Palos, pero fue detenido por uno de los destacamentos campesinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los realenguistas cursaron telegramas a las autoridades denunciando el hecho y expresándoles su decisión de impedir el deslinde. Una manifestación de cuatrocientos jinetes avanzó en protesta hacia la ciudad de Guantánamo, donde no se les permitió la entrada. No obstante, lograron que una representación fuera recibida por las autoridades municipales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[20 de octubre]], el ingeniero González, contratado por una de las compañías, acompañado por el cabo Danger y varios soldados, intentó iniciar el deslinde en el cuartón El Saíto. Nuevamente fueron detenidos por un contingente de realenguistas. Lo numeroso del grupo y la firmeza de su determinación, hizo que el militar solicitara refuerzos al escuadrón de Guantánamo. Al llegar estos decidió continuar la trocha; pero el contingente campesino también se había incrementado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muy pronto circuló por todo el país la noticia de la situación creada en El Realengo. La propia prensa burguesa, encabezada por el [[Diario de la Marina]], aunque tergiversando los acontecimientos, no tuvo otra alternativa que reflejar en sus páginas lo que allí sucedía, exhortando al gobierno y, de forma especial, al ejército a “imponer el orden” y acabar con la “anarquía” entronizada por los realenguistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el coronel [[Fulgencio Batista]], entonces jefe del ejército y “hombre fuerte” del país en virtud del cuartelazo del [[4 de septiembre]] de [[1933]], proclamó, colérico, que en El Realengo “habría deslinde o habría sangre”, los realenguistas respondieron con su histórica la consigna de “Tierra o Sangre”, patentizando así su decisión de defender a toda costa la tierra en la que obtenían el sustento familiar. &lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo_18.jpg|thumb|right|200px|Enfrentamiento donde surge la consigna: ''“Tierra o Sangre”''.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor de El Realengo comenzó a tenderse un cerco militar. Centenares de soldados, en zafarrancho de combate, se apostaron en los más estratégicos lugares de acceso a las tierras en litigio. Todo auguraba una ofensiva militar en gran escala. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[septiembre]] y [[octubre]] varios representantes del gobierno entraron a El Realengo para convencer a Lino Álvarez de que depusiera su actitud, entre ellos el alcalde de Guantánamo, Felipe Jay &amp;quot;pipo&amp;quot;, y el gobernador de Oriente, Gonzalo Pérez André, el comandante auditor del ejército, Nilo Picazo, y el entonces secretario de justicia, Raúl de Cárdenas, ninguno de los cuales era portador de soluciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Solidaridad con los realenguistas ==&lt;br /&gt;
Del mismo modo en que el ejército presionaba y las altas autoridades del país amenazaban con la adopción de drásticas medidas, comenzó a desarrollarse en toda la isla un fuerte movimiento de solidaridad con los campesinos. El [[Partido Comunista de Cuba]], como destacamento de vanguardia de la clase obrera, comprendió la importancia histórica de la lucha de aquella masa y decidió, en consecuencia, ofrecerle su apoyo, y envió varios activistas, dirigentes obreros, juveniles y del propio Partido, entre ellos [[Ramón Nicolau González]], Alfredo Martínez Calderín, Lelis Nordet y Arturo Villarreal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos militantes comunistas hicieron contacto con Lino Álvarez y le ofrecieron su ayuda y experiencia con vistas a fortalecer el movimiento campesino, organizar la resistencia armada y divulgar la razón de su lucha, para lo cual editarían boletines y manifiestos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Unido a esto se gestaría en todo el país un poderoso movimiento de apoyo. La solidaridad con los realenguistas alcanzó verdadera connotación nacional. En numerosos centrales azucareros de la región oriental se decretaron paros obreros y se hacía inminente el estallido de una huelga general si El Realengo era invadido por el ejército.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apoyo del Partido Comunista y del Movimiento Obrero no sólo se concretó a la denuncia y a la movilización popular, sino que alcanzó connotación superior con el envío de armas a los realenguistas para su defensa. Mediante una colecta popular realizada en centros obreros de [[San Antonio de los Baños]], [[Regla]], [[Guanabacoa]] y otros municipios habaneros, fueron adquiridos y enviados a El Realengo cincuenta fusiles Springfield, igual cantidad de revólveres y pistolas, y un fusil antiaéreo, los que rotulados en inglés y facturados como piezas de repuesto para maquinarias, lograron burlar la vigilancia de las fuerzas represivas. Armas que llegaron a la ciudad de Guantánamo y fueron ocultadas en la vivienda de  Lelis Nordet, y de este punto trasladada en un arria de mulos hasta el Realengo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No pudo ser más oportuno el momento de la llegada de las armas. El ejército recibió nuevos refuerzos y una avioneta sobrevolaba los campamentos de los realenguistas, lo cual presagiaba la inminente ofensiva. Pronto fue del conocimiento de las autoridades la presencia de las armas en El Realengo, y se vieron obligados a meditar, porque ya no se trataba de campesinos mal armados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto, unido a la convulsa situación política imperante en el país, que amenazaba con desembocar en una huelga general, obligó a Batista y a sus colaboradores a parlamentar con los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando ya el enfrentamiento parecía un hecho se presentó en el campamento rebelde el gobernador Pérez André con un ultimátum donde se daba a los campesinos veinticuatro horas de plazo para deponer las armas. Vencido este, el ejército atacaría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lino Álvarez, rodeado de centenares de campesinos, rechazó de forma enérgica el amenazante documento y expresó al gobernador que únicamente llegaría a un acuerdo cuando el gobierno procediera a retirar sus fuerzas, se paralizaran los deslindes y se les ofreciera garantía de la permanencia en la tierra. Al día siguiente el comandante Picazo solicitó entrevistarse con Lino, quien reiteró al emisario los planteamientos formulados al gobernador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Acta de La Lima ==&lt;br /&gt;
Después de una larga discusión, prolongada hasta altas horas de la noche, el comandante Picazo, en nombre del gobierno, aceptó firmar el Acta de La&amp;amp;nbsp;Lima (localidad ubicada 39&amp;amp;nbsp;km al noroeste de la ciudad de Guantánamo), donde quedaron plasmadas las condiciones exigidas por los campesinos, resumidas en los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
*       Retirada del ejército de toda la periferia de El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Los campesinos mantendrían las armas y el ejército no entraría en aquel territorio, salvo la pareja de ronda, y siempre con pleno conocimiento del comité.&lt;br /&gt;
*       Prórroga por dos años de todo tipo de litigio sobre El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Aumento del precio del café de cuatro a ocho pesos el quintal.&lt;br /&gt;
*       Anulación en los juzgados y en los cuerpos represivos, de los procesos de detención contra todos los dirigentes de El Realengo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Resultados==&lt;br /&gt;
[[Archivo: Campesinos Realengo 18.jpg|thumb|right|100px|Campesinos Realengo 18.]]&lt;br /&gt;
La estoica resistencia y el triunfo alcanzado ejercieron notable influencia en el movimiento campesino de todo el país. Pero, como era lógico, dadas las circunstancias de la época con los gobiernos que representaban los intereses de la oligarquía burguesa terrateniente, sumisos a los dictados del imperialismo yanqui, los geófagos y compañías que pretendían apoderarse de las tierras realengas no renunciaban a sus propósitos y pronto volvieron a las andadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de sus esfuerzos, los luchadores más conscientes no pudieron impedir que al reintegrarse los campesinos a sus labores cotidianas, los destacamentos armados comenzaran a desmembrarse paulatinamente. La Guardia Rural, los guardajurados y los mayorales reaparecieron y con ellos las intrigas y maniobras para desalojar a los campesinos de la tierra mediante métodos más sutiles como la compra de posesiones y la firma de contratos, a partir de engañosas ofertas, para la siembra de caña. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1937]] los dirigentes realenguistas lograron promover combativas movilizaciones contra la siembra de caña. No obstante comenzó a evidenciarse la existencia de dos tendencias discrepantes en cuanto a la línea a seguir, de un lado, quienes habiendo alcanzado un mayor status económico abogaban por una vida más tranquila, postulando y aceptando transacciones en aras de mantener sus posesiones. Los partidarios de esta corriente, formada por comerciantes y campesinos acomodados, fueron posteriormente ganados por la propaganda demagógica de los falsos líderes de la  Confederación Campesina de Cuba, del otro los dirigentes campesinos que, ya ganados por la ideología [[Marxismo-Leninismo|marxista]], se dieron cuenta de lo que entrañaba esa organización y postulaban la pureza del movimiento y la defensa intransigente de la línea histórica del 1934.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El anticomunismo empezó a ser utilizado para dividir a los campesinos. Lino Álvarez, con un bajo nivel cultural, poco desarrollo ideológico y mal aconsejado por algunos de sus colaboradores más cercanos, fue víctima de una virulenta campaña difamatoria y se vinculó a los falsos líderes de la Confederación, llegando a ocupar por un corto tiempo la presidencia de esta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El recio luchador agrario pensó ingenuamente que, uniéndose a quienes tenían acceso a las más altas esferas de gobierno, podía librar con éxito la batalla por la tierra y por la dignidad del campesinado. Los dirigentes de la mencionada organización, demagogos y oportunistas, utilizando como paraban la figura de Lino, trataron y, en buena medida lo lograron, de explotar su prestigio y autoridad en beneficio de sus bastardas ambiciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta situación motivó que los dirigentes realenguistas, dispuestos a mantener en alto la bandera de lucha por la permanencia en la tierra, sin componendas ni claudicaciones, se vieran en la necesidad de crear una nueva organización campesina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Nueva organización campesina ==&lt;br /&gt;
En los finales de la década del 40, un grupo de destacados luchadores, encabezados por Vicente Fernández, Pedro Despaigne, Gil Hierrezuelo y Miguelito Betancourt, entre otros, se dieron a la tarea de organizar la Sociedad [[José Martí]], oficializada en el registro de Asociaciones del Gobierno Provincial de [[Santiago de Cuba]], en julio de 1953.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Festival Pro-Reforma Agraria realizado en [[1956]] y las combativas movilizaciones de centenares de campesinos, incluidas numerosas mujeres, efectuadas en el transcurso de [[1957]] para impedir la siembra de caña que pretendían realizar los latifundistas como maniobra para ocupar tierras realengas, ilustran cómo la Sociedad José Martí, vinculando de forma audaz la lucha por la permanencia en la tierra con actividades culturales y recreativas, pudo mantener en alto la bandera de los realenguistas durante la tiranía batistiana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El desarrollo del proceso insurreccional y, en particular, la apertura del [[Segundo Frente Oriental Frank País]]”, marcó para los realenguistas el principio del fin de los desalojos y atropellos, vejámenes y agonías, que a lo largo de más de 50 años de seudorrepública hubo de soportar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su intuición de hombres curtidos en la lucha les hizo comprender que el nuevo [[Ejército Rebelde|ejército libertador]] encarnaba sus más legítimas aspiraciones y fueron ellos, sus mujeres e hijos, activos colaboradores de los combatientes rebeldes. Las armas que en [[1934]] habían servido para defender una precaria permanencia en la tierra, fueron de nuevo empuñadas, esta vez para conquistar, junto a la ansiada meta, la más alta aspiración: la definitiva independencia de la patria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==La historia al libro y luego al cine==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Realengo 18 (película)|''Realengo 18'']] fue el nombre escogido para una película cubana del director cinematográfico cubano [[Oscar Torres]] y [[Eduardo Manet]], filme de ficción producido en 1961 basado en la obra homónima del escritor cubano [[Pablo de la Torriente Brau]], que relata un hecho real de la lucha en este lugar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Colección de libros, Segundo Frente Oriental &amp;quot;Frank País García&amp;quot;, libro Buró Agrario.&lt;br /&gt;
*[http://www.gtmo.cult.cu/instituciones/patrimonio/modules.php?name=News&amp;amp;file=article&amp;amp;sid=65 Centro Provincial de Patrimonio Cultural en Guantánamo]. &lt;br /&gt;
*[http://www.cubahora.cu/index.php?tpl=principal/ver-noticias/ver-not_hist.tpl.html&amp;amp;newsid_obj_id=1034521 Cuba en Noticias (Historia)].           [[Categoría: Localidades de Guantánamo]]            [[Categoría: Hechos de la historia de Cuba]]&amp;lt;!-- en realidad &amp;quot;Realengo 18&amp;quot; no es un hecho sino una localidad --&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Realengo_18_(El_Salvador)&amp;diff=4267136</id>
		<title>Realengo 18 (El Salvador)</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Realengo_18_(El_Salvador)&amp;diff=4267136"/>
		<updated>2022-12-16T15:49:32Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: /* Resultados */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Realengo 18&lt;br /&gt;
|imagen =&lt;br /&gt;
|pie = Acta de la reunión efectuada el día [[3 de agosto]] de [[1958]] por la Delegación Campesina &amp;quot;José Martí&amp;quot; del Realengo 18.&lt;br /&gt;
|fecha= [[5 de agosto]] de [[1796]]-[[1 de enero]] de [[1959]]&lt;br /&gt;
|resumen= El realengo 18 constituye, sin lugar a duda, el más alto exponente de las luchas campesinas en [[Cuba]] hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]]. &lt;br /&gt;
|resultado=Firma del Acta de La Lima&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países = {{Bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar = municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]],&amp;lt;br&amp;gt;[[provincia de Guantánamo]],&amp;lt;br&amp;gt;[[República de Cuba]] {{bandera|Cuba}}&lt;br /&gt;
|líderes = [[Lino de las Mercedes Álvarez]]&lt;br /&gt;
|ejecutores = Campesinos asentados en aquellas tierras del municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]]&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Realengo 18''' es una localidad ubicada al noroeste del municipio [[El&amp;amp;nbsp;Salvador]], en la provincia [[Guantánamo (Cuba)]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Constituye, sin lugar a dudas, el más alto exponente de las luchas campesinas en Cuba hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]] del [[1 de enero]] de [[1959]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los campesinos (algunos son descendientes de [[Mambí|mambises]]), se asentaban en aquellas tierras por el derecho consuetudinario heredado de sus padres y abuelos después de haber regado con su sudor durante generaciones completas las tierras en que habían nacido. [[Lino de las Mercedes Álvarez]] fue el líder indiscutible del movimiento campesino y conocedor de la zona. En reiteradas ocasiones tuvo largas discusiones con los gobernantes de turno y jamás se dejó sobornar. Es hoy ejemplo y guía del campesinado cubano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Origen del nombre==&lt;br /&gt;
Cuando los españoles colonizaron Cuba, repartieron las tierras en grandes haciendas circulares (nombradas hatos). En el sitio donde coincidían los linderos de tres grandes fincas, quedaba siempre un espacio libre, semejante a un triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esos espacios libres devienen, con el tiempo, tierras no repartidas, en teoría, propiedad de la corona española. A ellas se les llamó &amp;quot;realengos&amp;quot; y en ellos, durante la colonia, se autorizó a blancos pobres, negros, mulatos libres y descendientes de aborígenes cubanos, a establecer sus sitios de labor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí se fundaron familias que durante siglos vivieron en esos terrenos. Hasta que, ya en el [[siglo XX]], las compañías latifundistas, fundamentalmente norteamericanas, comenzaron a codiciarlos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al principio intentaron la intimidación y la compra pero su voluntad se estrelló con el amor de los habitantes de los realengos a su terruño. Algunos de esos campesinos ya habían legalizado su estancia en esas pequeñas fincas e incluso aparecían sus títulos de propiedad en los juzgados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Comienzos ==&lt;br /&gt;
Su historia comenzó a finales del [[siglo XVIII]], cuando el [[5 de agosto]] de [[1796]] el rey de [[España|España]], Carlos IV, dictó una real cédula autorizando a Don Joaquín Nicolás Beltrán, Conde de Mopox y de Jaruco, a descubrir y mesurar a favor de Su Majestad las tierras realengas situadas en un radio de diez leguas hacia el Noroeste, tomando como punto de partida el entonces caserío de [[Guantánamo]], asentado a la entrada de la bahía de igual nombre.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
EI [[27 de noviembre]] del siguiente año, [[1797]], Don Antonio López Gómez, comisionado por el Conde para hacer las exploraciones, comunicó a este la existencia de El Realengo 18, con una extensión total de 487 caballerías. Habrían de transcurrir más de sesenta años para que El Realengo 18 quedara reconocido como tal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1864]], en virtud de la reclamación formulada por un nieto heredero del Conde, se procedió a la mesura y deslinde del tercio de El Realengo (162,33 caballerías), que a él correspondía, quedando claramente aceptada su existencia con una extensión de 324 caballerías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica ==&lt;br /&gt;
Colinda por el Norte con la Sierra de Tiguabos, por el Sur con Arroyo Piedra, por el Este con la hacienda de Marcos Sánchez y por el Oeste con Belona, cuyas tierras fueron segregadas a favor del demandante.&lt;br /&gt;
[[Archivo:Localidad Realengo 18.jpg|thumb|right|200px|Realengo 18. [[Monumento Nacional]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Población ==&lt;br /&gt;
Si bien la población de El Realengo 18 registró su mayor auge en las primeras décadas del [[siglo XX]], es obvio que desde la culminación de la gesta de [[1868]], en virtud del [[Pacto del Zanjón]] numerosas familias campesinas, en su mayoría mambisas, comenzaron a asentarse en sus tierras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El inicio de la era republicana y el reconocimiento oficial de la existencia de El Realengo, lejos de representar para sus moradores la garantía del tranquilo disfrute de las tierras ocupadas, marcaron una larga y angustiosa etapa de desalojos, atropellos y desmanes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Disputas por el reparto ==&lt;br /&gt;
Las compañías extranjeras y los latifundistas criollos lanzaron sobre aquellas tierras vírgenes y su riqueza forestal. Entre los pretendientes de la rica región sobresalían la compañía Sucriere Oriental de Cuba; los latifundistas Antonio Arias Vidal y los hermanos Aguilera Kindelán; los ricos terratenientes Federico Almeida, Antonio Casas, Francisco Vidal, Paco, y Francisco Puyans. También las compañías Maisí [[Sociedad Anónima|S.A]] y la  Corralillo S.A se disputaban el reparto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frente a los reiterados abusos de la [[Guardia Rural]], empleada para garantizar la explotación de la riqueza maderera de El Realengo, se distinguió la actitud enérgica y viril del Consejo de Veteranos de Guantánamo, presidido por el teniente [[José García López]], que se solidarizó con los realenguistas y denunció los sistemáticos atropellos y compleja situación que atravesaban estos. Después de un tortuoso y prolongado proceso se dispuso la cancelación de la inscripción de El Realengo como tierra del [[Estado]]. Esta resolución, dictada en [[julio]] de [[1905]], causó efecto el [[1 de diciembre]] del propio año.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Inicios de los años 1920 ==&lt;br /&gt;
Los realenguistas no contaron con una organización que los representara y aglutinara para enfrentar las embestidas de la geofagia. No obstante, se opusieron a quienes pretendían desalojarlos y a la tala indiscriminada de los bosques. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal magnitud fueron sus denuncias y resistencia que no sólo volvieron a contar con el apoyo del Consejo de Veteranos de esa ciudad y de los sectores más progresistas de Guantánamo, sino que lograron que el [[9 de diciembre]] de [[1920]] El Realengo fuera nuevamente registrado como tierra del Estado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ante el impedimento legal, los geófagos adoptaron la táctica de repartírselo en pedazos, anexando a sus fincas o haciendas las áreas colindantes. Para hacerlo instrumentaron un mecanismo diabólico que hacía imposible la vida a los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tres factores conformaban el andamiaje: Los inspectores de Montes y Minas, la Guardia Rural y los Jueces y Tribunales Penales. Los primeros denunciaban, los segundos intimidaban y reprimían, y los terceros sancionaban a los campesinos en esas tierras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1917]], la Compañía Esperanza S.A, dueña del central de igual nombre (después Central Argeo Martínez), pretendió desalojar a un grupo de campesinos en la zona de Arroyo Piedra con el propósito de cultivar [[caña]] de azúcar en esas tierras. Ante la resistencia de los ocupantes, la compañía, con el apoyo del entonces presidente [[Mario García Menocal]], les propuso un cambio, ofreciéndoles tierras montañosas de inferior calidad, el cual fue aceptado por muchos campesinos temerosos de ser desalojados. Poco tiempo después la propia empresa pretendía que estos le pagaran renta por la tierra que ocupaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Desalojos ==&lt;br /&gt;
En el transcurso de los años 1920 tuvieron lugar numerosos desalojos en aquella zona oriental. A manera de ejemplo pueden citarse los siguientes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*En [[1927]], la San Benito Company desalojó a ocho campesinos en el cuartón Limonar y arrancó con bueyes sus humildes [[Bohío|bohíos]]. La apelación ante los tribunales de justicia solo sirvió para que los reclamantes fueran condenados a treinta y un días de cárcel por usurpación de terrenos, quedando sus familiares a la intemperie y en el más absoluto desamparo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Meses después, veintinueve campesinos fueron desalojados en el barrio de José Grande. El tribunal los condenó, además, a pagar los costos del juicio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resistencia ==&lt;br /&gt;
En [[1928]], Federico Almeida intentó desalojar a varios campesinos, entre ellos a Francisco Charón. La resistencia del recio campesino, apoyado por numerosos vecinos, hizo que el alguacil del juzgado se hiciera acompañar por ocho parejas de la Guardia Rural para poder practicar el desalojo. Tras la retirada del alguacil y los soldados, Charón se instaló de nuevo en su vivienda y allí continuó defendiendo su derecho a vivir en ella. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las asociaciones campesinas constituidas en la zona iniciaron una resistencia organizada, la cual años más tarde posibilitó la creación de la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Líder == &lt;br /&gt;
Cuando Federico Almeida quiso utilizar como instrumento a uno de sus empleados, el carretero y Quimbuelero Lino de las Mercedes Álvarez, sin proponérselo, dotó al movimiento de los realenguistas del dirigente y conductor que necesitaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Quién era este hombre, de piel oscura y estatura pequeña que había tenido el coraje de decir al mensajero enviado por el poderoso magnate: “''Dígale, usted a Don Federico que yo vine aquí a arrear quimbuelos y no a desalojar a nadie''”?, y desde entonces unió su suerte a la de quienes luchaban por el derecho a cultivar la tierra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bajo su guía podían emprender batallas de mayor envergadura. Las incipientes y aisladas asociaciones campesinas un tanto espontáneamente creadas, se extendieron a todos los cuartones de El Realengo. Su existencia y consolidación hizo posible la vertebración del movimiento de resistencia a una escala superior y surgió la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resolución ==&lt;br /&gt;
El [[19 de julio]] de [[1934]], en cumplimiento de la  Resolución dictada el [[25 de marzo]] de [[1932]] por el Tribunal Supremo de Justicia, se anuló la inscripción de El Realengo y comenzó una trascendental etapa que habría de dar connotación nacional a la lucha de los realenguistas. Ante esa situación quedaban dos alternativas: Resignarse al desalojo y deambular por los caminos reales; o Enfrentarse a los usurpadores. Sin vacilación los campesinos optaron por la segunda, prestos a afrontar los riesgos. &lt;br /&gt;
== Medidas adoptadas ==&lt;br /&gt;
La primera y más importante medida adoptada por los campesinos, bajo la dirección de Lino, fue fortalecer su organización. La delegación de vecinos se transformó en Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo y sus Colindancias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así los realenguistas 18 mancomunaban su lucha con los vecinos de las zonas aledañas, en su mayoría precaristas también amenazados del desalojo. Se procedió a fortalecer la organización en los diferentes cuartones y se amplió, con la representación de estos, la junta directiva, a partir de entonces “Estado Mayor”. En cada cuartón se creó un destacamento formado por cincuenta o sesenta hombres que mantenían guardia permanente y estaban listos para trasladarse de inmediato donde su presencia fuera necesaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enfrentamientos ==&lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo 18 (1934).JPG|thumb|right|200px|Realengo 18 ([[1934]]).]]&lt;br /&gt;
El [[3 de agosto]] de [[1934]] ocurrió el primer enfrentamiento. Ese día el ingeniero Félix Barreras, acompañado por un grupo de peones agrícolas, pretendió comenzar un deslinde en Charco de los Palos, pero fue detenido por uno de los destacamentos campesinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los realenguistas cursaron telegramas a las autoridades denunciando el hecho y expresándoles su decisión de impedir el deslinde. Una manifestación de cuatrocientos jinetes avanzó en protesta hacia la ciudad de Guantánamo, donde no se les permitió la entrada. No obstante, lograron que una representación fuera recibida por las autoridades municipales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[20 de octubre]], el ingeniero González, contratado por una de las compañías, acompañado por el cabo Danger y varios soldados, intentó iniciar el deslinde en el cuartón El Saíto. Nuevamente fueron detenidos por un contingente de realenguistas. Lo numeroso del grupo y la firmeza de su determinación, hizo que el militar solicitara refuerzos al escuadrón de Guantánamo. Al llegar estos decidió continuar la trocha; pero el contingente campesino también se había incrementado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muy pronto circuló por todo el país la noticia de la situación creada en El Realengo. La propia prensa burguesa, encabezada por el [[Diario de la Marina]], aunque tergiversando los acontecimientos, no tuvo otra alternativa que reflejar en sus páginas lo que allí sucedía, exhortando al gobierno y, de forma especial, al ejército a “imponer el orden” y acabar con la “anarquía” entronizada por los realenguistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el coronel [[Fulgencio Batista]], entonces jefe del ejército y “hombre fuerte” del país en virtud del cuartelazo del [[4 de septiembre]] de [[1933]], proclamó, colérico, que en El Realengo “habría deslinde o habría sangre”, los realenguistas respondieron con su histórica la consigna de “Tierra o Sangre”, patentizando así su decisión de defender a toda costa la tierra en la que obtenían el sustento familiar. &lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo_18.jpg|thumb|right|200px|Enfrentamiento donde surge la consigna: ''“Tierra o Sangre”''.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor de El Realengo comenzó a tenderse un cerco militar. Centenares de soldados, en zafarrancho de combate, se apostaron en los más estratégicos lugares de acceso a las tierras en litigio. Todo auguraba una ofensiva militar en gran escala. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[septiembre]] y [[octubre]] varios representantes del gobierno entraron a El Realengo para convencer a Lino Álvarez de que depusiera su actitud, entre ellos el alcalde de Guantánamo, Felipe Jay &amp;quot;pipo&amp;quot;, y el gobernador de Oriente, Gonzalo Pérez André, el comandante auditor del ejército, Nilo Picazo, y el entonces secretario de justicia, Raúl de Cárdenas, ninguno de los cuales era portador de soluciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Solidaridad con los realenguistas ==&lt;br /&gt;
Del mismo modo en que el ejército presionaba y las altas autoridades del país amenazaban con la adopción de drásticas medidas, comenzó a desarrollarse en toda la isla un fuerte movimiento de solidaridad con los campesinos. El [[Partido Comunista de Cuba]], como destacamento de vanguardia de la clase obrera, comprendió la importancia histórica de la lucha de aquella masa y decidió, en consecuencia, ofrecerle su apoyo, y envió varios activistas, dirigentes obreros, juveniles y del propio Partido, entre ellos [[Ramón Nicolau González]], Alfredo Martínez Calderín, Lelis Nordet y Arturo Villarreal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos militantes comunistas hicieron contacto con Lino Álvarez y le ofrecieron su ayuda y experiencia con vistas a fortalecer el movimiento campesino, organizar la resistencia armada y divulgar la razón de su lucha, para lo cual editarían boletines y manifiestos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Unido a esto se gestaría en todo el país un poderoso movimiento de apoyo. La solidaridad con los realenguistas alcanzó verdadera connotación nacional. En numerosos centrales azucareros de la región oriental se decretaron paros obreros y se hacía inminente el estallido de una huelga general si El Realengo era invadido por el ejército.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apoyo del Partido Comunista y del Movimiento Obrero no sólo se concretó a la denuncia y a la movilización popular, sino que alcanzó connotación superior con el envío de armas a los realenguistas para su defensa. Mediante una colecta popular realizada en centros obreros de [[San Antonio de los Baños]], [[Regla]], [[Guanabacoa]] y otros municipios habaneros, fueron adquiridos y enviados a El Realengo cincuenta fusiles Springfield, igual cantidad de revólveres y pistolas, y un fusil antiaéreo, los que rotulados en inglés y facturados como piezas de repuesto para maquinarias, lograron burlar la vigilancia de las fuerzas represivas. Armas que llegaron a la ciudad de Guantánamo y fueron ocultadas en la vivienda de  Lelis Nordet, y de este punto trasladada en un arria de mulos hasta el Realengo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No pudo ser más oportuno el momento de la llegada de las armas. El ejército recibió nuevos refuerzos y una avioneta sobrevolaba los campamentos de los realenguistas, lo cual presagiaba la inminente ofensiva. Pronto fue del conocimiento de las autoridades la presencia de las armas en El Realengo, y se vieron obligados a meditar, porque ya no se trataba de campesinos mal armados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto, unido a la convulsa situación política imperante en el país, que amenazaba con desembocar en una huelga general, obligó a Batista y a sus colaboradores a parlamentar con los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando ya el enfrentamiento parecía un hecho se presentó en el campamento rebelde el gobernador Pérez André con un ultimátum donde se daba a los campesinos veinticuatro horas de plazo para deponer las armas. Vencido este, el ejército atacaría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lino Álvarez, rodeado de centenares de campesinos, rechazó de forma enérgica el amenazante documento y expresó al gobernador que únicamente llegaría a un acuerdo cuando el gobierno procediera a retirar sus fuerzas, se paralizaran los deslindes y se les ofreciera garantía de la permanencia en la tierra. Al día siguiente el comandante Picazo solicitó entrevistarse con Lino, quien reiteró al emisario los planteamientos formulados al gobernador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Acta de La Lima ==&lt;br /&gt;
Después de una larga discusión, prolongada hasta altas horas de la noche, el comandante Picazo, en nombre del gobierno, aceptó firmar el Acta de La&amp;amp;nbsp;Lima (localidad ubicada 39&amp;amp;nbsp;km al noroeste de la ciudad de Guantánamo), donde quedaron plasmadas las condiciones exigidas por los campesinos, resumidas en los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
*       Retirada del ejército de toda la periferia de El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Los campesinos mantendrían las armas y el ejército no entraría en aquel territorio, salvo la pareja de ronda, y siempre con pleno conocimiento del comité.&lt;br /&gt;
*       Prórroga por dos años de todo tipo de litigio sobre El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Aumento del precio del café de cuatro a ocho pesos el quintal.&lt;br /&gt;
*       Anulación en los juzgados y en los cuerpos represivos, de los procesos de detención contra todos los dirigentes de El Realengo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Resultados==&lt;br /&gt;
[[Archivo:Campesinos Realengo 18.jpg|thumb|right|100px|Campesinos Realengo 18.]]&lt;br /&gt;
La estoica resistencia y el triunfo alcanzado ejercieron notable influencia en el movimiento campesino de todo el país. Pero, como era lógico, dadas las circunstancias de la época con los gobiernos que representaban los intereses de la oligarquía burguesa terrateniente, sumisos a los dictados del imperialismo yanqui, los geófagos y compañías que pretendían apoderarse de las tierras realengas no renunciaban a sus propósitos y pronto volvieron a las andadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de sus esfuerzos, los luchadores más conscientes no pudieron impedir que al reintegrarse los campesinos a sus labores cotidianas, los destacamentos armados comenzaran a desmembrarse paulatinamente. La Guardia Rural, los guardajurados y los mayorales reaparecieron y con ellos las intrigas y maniobras para desalojar a los campesinos de la tierra mediante métodos más sutiles como la compra de posesiones y la firma de contratos, a partir de engañosas ofertas, para la siembra de caña. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1937]] los dirigentes realenguistas lograron promover combativas movilizaciones contra la siembra de caña. No obstante comenzó a evidenciarse la existencia de dos tendencias discrepantes en cuanto a la línea a seguir, de un lado, quienes habiendo alcanzado un mayor status económico abogaban por una vida más tranquila, postulando y aceptando transacciones en aras de mantener sus posesiones. Los partidarios de esta corriente, formada por comerciantes y campesinos acomodados, fueron posteriormente ganados por la propaganda demagógica de los falsos líderes de la  Confederación Campesina de Cuba, del otro los dirigentes campesinos que, ya ganados por la ideología [[Marxismo-Leninismo|marxista]], se dieron cuenta de lo que entrañaba esa organización y postulaban la pureza del movimiento y la defensa intransigente de la línea histórica del 1934.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El anticomunismo empezó a ser utilizado para dividir a los campesinos. Lino Álvarez, con un bajo nivel cultural, poco desarrollo ideológico y mal aconsejado por algunos de sus colaboradores más cercanos, fue víctima de una virulenta campaña difamatoria y se vinculó a los falsos líderes de la Confederación, llegando a ocupar por un corto tiempo la presidencia de esta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El recio luchador agrario pensó ingenuamente que, uniéndose a quienes tenían acceso a las más altas esferas de gobierno, podía librar con éxito la batalla por la tierra y por la dignidad del campesinado. Los dirigentes de la mencionada organización, demagogos y oportunistas, utilizando como paraban la figura de Lino, trataron y, en buena medida lo lograron, de explotar su prestigio y autoridad en beneficio de sus bastardas ambiciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta situación motivó que los dirigentes realenguistas, dispuestos a mantener en alto la bandera de lucha por la permanencia en la tierra, sin componendas ni claudicaciones, se vieran en la necesidad de crear una nueva organización campesina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Nueva organización campesina ==&lt;br /&gt;
En los finales de la década del 40, un grupo de destacados luchadores, encabezados por Vicente Fernández, Pedro Despaigne, Gil Hierrezuelo y Miguelito Betancourt, entre otros, se dieron a la tarea de organizar la Sociedad [[José Martí]], oficializada en el registro de Asociaciones del Gobierno Provincial de [[Santiago de Cuba]], en julio de 1953.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Festival Pro-Reforma Agraria realizado en [[1956]] y las combativas movilizaciones de centenares de campesinos, incluidas numerosas mujeres, efectuadas en el transcurso de [[1957]] para impedir la siembra de caña que pretendían realizar los latifundistas como maniobra para ocupar tierras realengas, ilustran cómo la Sociedad José Martí, vinculando de forma audaz la lucha por la permanencia en la tierra con actividades culturales y recreativas, pudo mantener en alto la bandera de los realenguistas durante la tiranía batistiana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El desarrollo del proceso insurreccional y, en particular, la apertura del [[Segundo Frente Oriental Frank País]]”, marcó para los realenguistas el principio del fin de los desalojos y atropellos, vejámenes y agonías, que a lo largo de más de 50 años de seudorrepública hubo de soportar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su intuición de hombres curtidos en la lucha les hizo comprender que el nuevo [[Ejército Rebelde|ejército libertador]] encarnaba sus más legítimas aspiraciones y fueron ellos, sus mujeres e hijos, activos colaboradores de los combatientes rebeldes. Las armas que en [[1934]] habían servido para defender una precaria permanencia en la tierra, fueron de nuevo empuñadas, esta vez para conquistar, junto a la ansiada meta, la más alta aspiración: la definitiva independencia de la patria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==La historia al libro y luego al cine==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Realengo 18 (película)|''Realengo 18'']] fue el nombre escogido para una película cubana del director cinematográfico cubano [[Oscar Torres]] y [[Eduardo Manet]], filme de ficción producido en 1961 basado en la obra homónima del escritor cubano [[Pablo de la Torriente Brau]], que relata un hecho real de la lucha en este lugar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Colección de libros, Segundo Frente Oriental &amp;quot;Frank País García&amp;quot;, libro Buró Agrario.&lt;br /&gt;
*[http://www.gtmo.cult.cu/instituciones/patrimonio/modules.php?name=News&amp;amp;file=article&amp;amp;sid=65 Centro Provincial de Patrimonio Cultural en Guantánamo]. &lt;br /&gt;
*[http://www.cubahora.cu/index.php?tpl=principal/ver-noticias/ver-not_hist.tpl.html&amp;amp;newsid_obj_id=1034521 Cuba en Noticias (Historia)].           [[Categoría: Localidades de Guantánamo]]            [[Categoría: Hechos de la historia de Cuba]]&amp;lt;!-- en realidad &amp;quot;Realengo 18&amp;quot; no es un hecho sino una localidad --&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Realengo_18_(El_Salvador)&amp;diff=4267135</id>
		<title>Realengo 18 (El Salvador)</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Realengo_18_(El_Salvador)&amp;diff=4267135"/>
		<updated>2022-12-16T15:48:34Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: /* Resultados */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Realengo 18&lt;br /&gt;
|imagen =&lt;br /&gt;
|pie = Acta de la reunión efectuada el día [[3 de agosto]] de [[1958]] por la Delegación Campesina &amp;quot;José Martí&amp;quot; del Realengo 18.&lt;br /&gt;
|fecha= [[5 de agosto]] de [[1796]]-[[1 de enero]] de [[1959]]&lt;br /&gt;
|resumen= El realengo 18 constituye, sin lugar a duda, el más alto exponente de las luchas campesinas en [[Cuba]] hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]]. &lt;br /&gt;
|resultado=Firma del Acta de La Lima&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países = {{Bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar = municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]],&amp;lt;br&amp;gt;[[provincia de Guantánamo]],&amp;lt;br&amp;gt;[[República de Cuba]] {{bandera|Cuba}}&lt;br /&gt;
|líderes = [[Lino de las Mercedes Álvarez]]&lt;br /&gt;
|ejecutores = Campesinos asentados en aquellas tierras del municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]]&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Realengo 18''' es una localidad ubicada al noroeste del municipio [[El&amp;amp;nbsp;Salvador]], en la provincia [[Guantánamo (Cuba)]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Constituye, sin lugar a dudas, el más alto exponente de las luchas campesinas en Cuba hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]] del [[1 de enero]] de [[1959]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los campesinos (algunos son descendientes de [[Mambí|mambises]]), se asentaban en aquellas tierras por el derecho consuetudinario heredado de sus padres y abuelos después de haber regado con su sudor durante generaciones completas las tierras en que habían nacido. [[Lino de las Mercedes Álvarez]] fue el líder indiscutible del movimiento campesino y conocedor de la zona. En reiteradas ocasiones tuvo largas discusiones con los gobernantes de turno y jamás se dejó sobornar. Es hoy ejemplo y guía del campesinado cubano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Origen del nombre==&lt;br /&gt;
Cuando los españoles colonizaron Cuba, repartieron las tierras en grandes haciendas circulares (nombradas hatos). En el sitio donde coincidían los linderos de tres grandes fincas, quedaba siempre un espacio libre, semejante a un triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esos espacios libres devienen, con el tiempo, tierras no repartidas, en teoría, propiedad de la corona española. A ellas se les llamó &amp;quot;realengos&amp;quot; y en ellos, durante la colonia, se autorizó a blancos pobres, negros, mulatos libres y descendientes de aborígenes cubanos, a establecer sus sitios de labor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí se fundaron familias que durante siglos vivieron en esos terrenos. Hasta que, ya en el [[siglo XX]], las compañías latifundistas, fundamentalmente norteamericanas, comenzaron a codiciarlos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al principio intentaron la intimidación y la compra pero su voluntad se estrelló con el amor de los habitantes de los realengos a su terruño. Algunos de esos campesinos ya habían legalizado su estancia en esas pequeñas fincas e incluso aparecían sus títulos de propiedad en los juzgados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Comienzos ==&lt;br /&gt;
Su historia comenzó a finales del [[siglo XVIII]], cuando el [[5 de agosto]] de [[1796]] el rey de [[España|España]], Carlos IV, dictó una real cédula autorizando a Don Joaquín Nicolás Beltrán, Conde de Mopox y de Jaruco, a descubrir y mesurar a favor de Su Majestad las tierras realengas situadas en un radio de diez leguas hacia el Noroeste, tomando como punto de partida el entonces caserío de [[Guantánamo]], asentado a la entrada de la bahía de igual nombre.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
EI [[27 de noviembre]] del siguiente año, [[1797]], Don Antonio López Gómez, comisionado por el Conde para hacer las exploraciones, comunicó a este la existencia de El Realengo 18, con una extensión total de 487 caballerías. Habrían de transcurrir más de sesenta años para que El Realengo 18 quedara reconocido como tal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1864]], en virtud de la reclamación formulada por un nieto heredero del Conde, se procedió a la mesura y deslinde del tercio de El Realengo (162,33 caballerías), que a él correspondía, quedando claramente aceptada su existencia con una extensión de 324 caballerías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica ==&lt;br /&gt;
Colinda por el Norte con la Sierra de Tiguabos, por el Sur con Arroyo Piedra, por el Este con la hacienda de Marcos Sánchez y por el Oeste con Belona, cuyas tierras fueron segregadas a favor del demandante.&lt;br /&gt;
[[Archivo:Localidad Realengo 18.jpg|thumb|right|200px|Realengo 18. [[Monumento Nacional]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Población ==&lt;br /&gt;
Si bien la población de El Realengo 18 registró su mayor auge en las primeras décadas del [[siglo XX]], es obvio que desde la culminación de la gesta de [[1868]], en virtud del [[Pacto del Zanjón]] numerosas familias campesinas, en su mayoría mambisas, comenzaron a asentarse en sus tierras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El inicio de la era republicana y el reconocimiento oficial de la existencia de El Realengo, lejos de representar para sus moradores la garantía del tranquilo disfrute de las tierras ocupadas, marcaron una larga y angustiosa etapa de desalojos, atropellos y desmanes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Disputas por el reparto ==&lt;br /&gt;
Las compañías extranjeras y los latifundistas criollos lanzaron sobre aquellas tierras vírgenes y su riqueza forestal. Entre los pretendientes de la rica región sobresalían la compañía Sucriere Oriental de Cuba; los latifundistas Antonio Arias Vidal y los hermanos Aguilera Kindelán; los ricos terratenientes Federico Almeida, Antonio Casas, Francisco Vidal, Paco, y Francisco Puyans. También las compañías Maisí [[Sociedad Anónima|S.A]] y la  Corralillo S.A se disputaban el reparto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frente a los reiterados abusos de la [[Guardia Rural]], empleada para garantizar la explotación de la riqueza maderera de El Realengo, se distinguió la actitud enérgica y viril del Consejo de Veteranos de Guantánamo, presidido por el teniente [[José García López]], que se solidarizó con los realenguistas y denunció los sistemáticos atropellos y compleja situación que atravesaban estos. Después de un tortuoso y prolongado proceso se dispuso la cancelación de la inscripción de El Realengo como tierra del [[Estado]]. Esta resolución, dictada en [[julio]] de [[1905]], causó efecto el [[1 de diciembre]] del propio año.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Inicios de los años 1920 ==&lt;br /&gt;
Los realenguistas no contaron con una organización que los representara y aglutinara para enfrentar las embestidas de la geofagia. No obstante, se opusieron a quienes pretendían desalojarlos y a la tala indiscriminada de los bosques. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal magnitud fueron sus denuncias y resistencia que no sólo volvieron a contar con el apoyo del Consejo de Veteranos de esa ciudad y de los sectores más progresistas de Guantánamo, sino que lograron que el [[9 de diciembre]] de [[1920]] El Realengo fuera nuevamente registrado como tierra del Estado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ante el impedimento legal, los geófagos adoptaron la táctica de repartírselo en pedazos, anexando a sus fincas o haciendas las áreas colindantes. Para hacerlo instrumentaron un mecanismo diabólico que hacía imposible la vida a los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tres factores conformaban el andamiaje: Los inspectores de Montes y Minas, la Guardia Rural y los Jueces y Tribunales Penales. Los primeros denunciaban, los segundos intimidaban y reprimían, y los terceros sancionaban a los campesinos en esas tierras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1917]], la Compañía Esperanza S.A, dueña del central de igual nombre (después Central Argeo Martínez), pretendió desalojar a un grupo de campesinos en la zona de Arroyo Piedra con el propósito de cultivar [[caña]] de azúcar en esas tierras. Ante la resistencia de los ocupantes, la compañía, con el apoyo del entonces presidente [[Mario García Menocal]], les propuso un cambio, ofreciéndoles tierras montañosas de inferior calidad, el cual fue aceptado por muchos campesinos temerosos de ser desalojados. Poco tiempo después la propia empresa pretendía que estos le pagaran renta por la tierra que ocupaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Desalojos ==&lt;br /&gt;
En el transcurso de los años 1920 tuvieron lugar numerosos desalojos en aquella zona oriental. A manera de ejemplo pueden citarse los siguientes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*En [[1927]], la San Benito Company desalojó a ocho campesinos en el cuartón Limonar y arrancó con bueyes sus humildes [[Bohío|bohíos]]. La apelación ante los tribunales de justicia solo sirvió para que los reclamantes fueran condenados a treinta y un días de cárcel por usurpación de terrenos, quedando sus familiares a la intemperie y en el más absoluto desamparo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Meses después, veintinueve campesinos fueron desalojados en el barrio de José Grande. El tribunal los condenó, además, a pagar los costos del juicio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resistencia ==&lt;br /&gt;
En [[1928]], Federico Almeida intentó desalojar a varios campesinos, entre ellos a Francisco Charón. La resistencia del recio campesino, apoyado por numerosos vecinos, hizo que el alguacil del juzgado se hiciera acompañar por ocho parejas de la Guardia Rural para poder practicar el desalojo. Tras la retirada del alguacil y los soldados, Charón se instaló de nuevo en su vivienda y allí continuó defendiendo su derecho a vivir en ella. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las asociaciones campesinas constituidas en la zona iniciaron una resistencia organizada, la cual años más tarde posibilitó la creación de la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Líder == &lt;br /&gt;
Cuando Federico Almeida quiso utilizar como instrumento a uno de sus empleados, el carretero y Quimbuelero Lino de las Mercedes Álvarez, sin proponérselo, dotó al movimiento de los realenguistas del dirigente y conductor que necesitaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Quién era este hombre, de piel oscura y estatura pequeña que había tenido el coraje de decir al mensajero enviado por el poderoso magnate: “''Dígale, usted a Don Federico que yo vine aquí a arrear quimbuelos y no a desalojar a nadie''”?, y desde entonces unió su suerte a la de quienes luchaban por el derecho a cultivar la tierra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bajo su guía podían emprender batallas de mayor envergadura. Las incipientes y aisladas asociaciones campesinas un tanto espontáneamente creadas, se extendieron a todos los cuartones de El Realengo. Su existencia y consolidación hizo posible la vertebración del movimiento de resistencia a una escala superior y surgió la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resolución ==&lt;br /&gt;
El [[19 de julio]] de [[1934]], en cumplimiento de la  Resolución dictada el [[25 de marzo]] de [[1932]] por el Tribunal Supremo de Justicia, se anuló la inscripción de El Realengo y comenzó una trascendental etapa que habría de dar connotación nacional a la lucha de los realenguistas. Ante esa situación quedaban dos alternativas: Resignarse al desalojo y deambular por los caminos reales; o Enfrentarse a los usurpadores. Sin vacilación los campesinos optaron por la segunda, prestos a afrontar los riesgos. &lt;br /&gt;
== Medidas adoptadas ==&lt;br /&gt;
La primera y más importante medida adoptada por los campesinos, bajo la dirección de Lino, fue fortalecer su organización. La delegación de vecinos se transformó en Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo y sus Colindancias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así los realenguistas 18 mancomunaban su lucha con los vecinos de las zonas aledañas, en su mayoría precaristas también amenazados del desalojo. Se procedió a fortalecer la organización en los diferentes cuartones y se amplió, con la representación de estos, la junta directiva, a partir de entonces “Estado Mayor”. En cada cuartón se creó un destacamento formado por cincuenta o sesenta hombres que mantenían guardia permanente y estaban listos para trasladarse de inmediato donde su presencia fuera necesaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enfrentamientos ==&lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo 18 (1934).JPG|thumb|right|200px|Realengo 18 ([[1934]]).]]&lt;br /&gt;
El [[3 de agosto]] de [[1934]] ocurrió el primer enfrentamiento. Ese día el ingeniero Félix Barreras, acompañado por un grupo de peones agrícolas, pretendió comenzar un deslinde en Charco de los Palos, pero fue detenido por uno de los destacamentos campesinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los realenguistas cursaron telegramas a las autoridades denunciando el hecho y expresándoles su decisión de impedir el deslinde. Una manifestación de cuatrocientos jinetes avanzó en protesta hacia la ciudad de Guantánamo, donde no se les permitió la entrada. No obstante, lograron que una representación fuera recibida por las autoridades municipales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[20 de octubre]], el ingeniero González, contratado por una de las compañías, acompañado por el cabo Danger y varios soldados, intentó iniciar el deslinde en el cuartón El Saíto. Nuevamente fueron detenidos por un contingente de realenguistas. Lo numeroso del grupo y la firmeza de su determinación, hizo que el militar solicitara refuerzos al escuadrón de Guantánamo. Al llegar estos decidió continuar la trocha; pero el contingente campesino también se había incrementado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muy pronto circuló por todo el país la noticia de la situación creada en El Realengo. La propia prensa burguesa, encabezada por el [[Diario de la Marina]], aunque tergiversando los acontecimientos, no tuvo otra alternativa que reflejar en sus páginas lo que allí sucedía, exhortando al gobierno y, de forma especial, al ejército a “imponer el orden” y acabar con la “anarquía” entronizada por los realenguistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el coronel [[Fulgencio Batista]], entonces jefe del ejército y “hombre fuerte” del país en virtud del cuartelazo del [[4 de septiembre]] de [[1933]], proclamó, colérico, que en El Realengo “habría deslinde o habría sangre”, los realenguistas respondieron con su histórica la consigna de “Tierra o Sangre”, patentizando así su decisión de defender a toda costa la tierra en la que obtenían el sustento familiar. &lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo_18.jpg|thumb|right|200px|Enfrentamiento donde surge la consigna: ''“Tierra o Sangre”''.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor de El Realengo comenzó a tenderse un cerco militar. Centenares de soldados, en zafarrancho de combate, se apostaron en los más estratégicos lugares de acceso a las tierras en litigio. Todo auguraba una ofensiva militar en gran escala. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[septiembre]] y [[octubre]] varios representantes del gobierno entraron a El Realengo para convencer a Lino Álvarez de que depusiera su actitud, entre ellos el alcalde de Guantánamo, Felipe Jay &amp;quot;pipo&amp;quot;, y el gobernador de Oriente, Gonzalo Pérez André, el comandante auditor del ejército, Nilo Picazo, y el entonces secretario de justicia, Raúl de Cárdenas, ninguno de los cuales era portador de soluciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Solidaridad con los realenguistas ==&lt;br /&gt;
Del mismo modo en que el ejército presionaba y las altas autoridades del país amenazaban con la adopción de drásticas medidas, comenzó a desarrollarse en toda la isla un fuerte movimiento de solidaridad con los campesinos. El [[Partido Comunista de Cuba]], como destacamento de vanguardia de la clase obrera, comprendió la importancia histórica de la lucha de aquella masa y decidió, en consecuencia, ofrecerle su apoyo, y envió varios activistas, dirigentes obreros, juveniles y del propio Partido, entre ellos [[Ramón Nicolau González]], Alfredo Martínez Calderín, Lelis Nordet y Arturo Villarreal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos militantes comunistas hicieron contacto con Lino Álvarez y le ofrecieron su ayuda y experiencia con vistas a fortalecer el movimiento campesino, organizar la resistencia armada y divulgar la razón de su lucha, para lo cual editarían boletines y manifiestos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Unido a esto se gestaría en todo el país un poderoso movimiento de apoyo. La solidaridad con los realenguistas alcanzó verdadera connotación nacional. En numerosos centrales azucareros de la región oriental se decretaron paros obreros y se hacía inminente el estallido de una huelga general si El Realengo era invadido por el ejército.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apoyo del Partido Comunista y del Movimiento Obrero no sólo se concretó a la denuncia y a la movilización popular, sino que alcanzó connotación superior con el envío de armas a los realenguistas para su defensa. Mediante una colecta popular realizada en centros obreros de [[San Antonio de los Baños]], [[Regla]], [[Guanabacoa]] y otros municipios habaneros, fueron adquiridos y enviados a El Realengo cincuenta fusiles Springfield, igual cantidad de revólveres y pistolas, y un fusil antiaéreo, los que rotulados en inglés y facturados como piezas de repuesto para maquinarias, lograron burlar la vigilancia de las fuerzas represivas. Armas que llegaron a la ciudad de Guantánamo y fueron ocultadas en la vivienda de  Lelis Nordet, y de este punto trasladada en un arria de mulos hasta el Realengo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No pudo ser más oportuno el momento de la llegada de las armas. El ejército recibió nuevos refuerzos y una avioneta sobrevolaba los campamentos de los realenguistas, lo cual presagiaba la inminente ofensiva. Pronto fue del conocimiento de las autoridades la presencia de las armas en El Realengo, y se vieron obligados a meditar, porque ya no se trataba de campesinos mal armados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto, unido a la convulsa situación política imperante en el país, que amenazaba con desembocar en una huelga general, obligó a Batista y a sus colaboradores a parlamentar con los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando ya el enfrentamiento parecía un hecho se presentó en el campamento rebelde el gobernador Pérez André con un ultimátum donde se daba a los campesinos veinticuatro horas de plazo para deponer las armas. Vencido este, el ejército atacaría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lino Álvarez, rodeado de centenares de campesinos, rechazó de forma enérgica el amenazante documento y expresó al gobernador que únicamente llegaría a un acuerdo cuando el gobierno procediera a retirar sus fuerzas, se paralizaran los deslindes y se les ofreciera garantía de la permanencia en la tierra. Al día siguiente el comandante Picazo solicitó entrevistarse con Lino, quien reiteró al emisario los planteamientos formulados al gobernador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Acta de La Lima ==&lt;br /&gt;
Después de una larga discusión, prolongada hasta altas horas de la noche, el comandante Picazo, en nombre del gobierno, aceptó firmar el Acta de La&amp;amp;nbsp;Lima (localidad ubicada 39&amp;amp;nbsp;km al noroeste de la ciudad de Guantánamo), donde quedaron plasmadas las condiciones exigidas por los campesinos, resumidas en los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
*       Retirada del ejército de toda la periferia de El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Los campesinos mantendrían las armas y el ejército no entraría en aquel territorio, salvo la pareja de ronda, y siempre con pleno conocimiento del comité.&lt;br /&gt;
*       Prórroga por dos años de todo tipo de litigio sobre El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Aumento del precio del café de cuatro a ocho pesos el quintal.&lt;br /&gt;
*       Anulación en los juzgados y en los cuerpos represivos, de los procesos de detención contra todos los dirigentes de El Realengo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Resultados==&lt;br /&gt;
[[Archivo:CampesinosRealengo 18.jpg|thumb|right|100px|Campesinos Realengo 18.]]&lt;br /&gt;
La estoica resistencia y el triunfo alcanzado ejercieron notable influencia en el movimiento campesino de todo el país. Pero, como era lógico, dadas las circunstancias de la época con los gobiernos que representaban los intereses de la oligarquía burguesa terrateniente, sumisos a los dictados del imperialismo yanqui, los geófagos y compañías que pretendían apoderarse de las tierras realengas no renunciaban a sus propósitos y pronto volvieron a las andadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de sus esfuerzos, los luchadores más conscientes no pudieron impedir que al reintegrarse los campesinos a sus labores cotidianas, los destacamentos armados comenzaran a desmembrarse paulatinamente. La Guardia Rural, los guardajurados y los mayorales reaparecieron y con ellos las intrigas y maniobras para desalojar a los campesinos de la tierra mediante métodos más sutiles como la compra de posesiones y la firma de contratos, a partir de engañosas ofertas, para la siembra de caña. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1937]] los dirigentes realenguistas lograron promover combativas movilizaciones contra la siembra de caña. No obstante comenzó a evidenciarse la existencia de dos tendencias discrepantes en cuanto a la línea a seguir, de un lado, quienes habiendo alcanzado un mayor status económico abogaban por una vida más tranquila, postulando y aceptando transacciones en aras de mantener sus posesiones. Los partidarios de esta corriente, formada por comerciantes y campesinos acomodados, fueron posteriormente ganados por la propaganda demagógica de los falsos líderes de la  Confederación Campesina de Cuba, del otro los dirigentes campesinos que, ya ganados por la ideología [[Marxismo-Leninismo|marxista]], se dieron cuenta de lo que entrañaba esa organización y postulaban la pureza del movimiento y la defensa intransigente de la línea histórica del 1934.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El anticomunismo empezó a ser utilizado para dividir a los campesinos. Lino Álvarez, con un bajo nivel cultural, poco desarrollo ideológico y mal aconsejado por algunos de sus colaboradores más cercanos, fue víctima de una virulenta campaña difamatoria y se vinculó a los falsos líderes de la Confederación, llegando a ocupar por un corto tiempo la presidencia de esta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El recio luchador agrario pensó ingenuamente que, uniéndose a quienes tenían acceso a las más altas esferas de gobierno, podía librar con éxito la batalla por la tierra y por la dignidad del campesinado. Los dirigentes de la mencionada organización, demagogos y oportunistas, utilizando como paraban la figura de Lino, trataron y, en buena medida lo lograron, de explotar su prestigio y autoridad en beneficio de sus bastardas ambiciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta situación motivó que los dirigentes realenguistas, dispuestos a mantener en alto la bandera de lucha por la permanencia en la tierra, sin componendas ni claudicaciones, se vieran en la necesidad de crear una nueva organización campesina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Nueva organización campesina ==&lt;br /&gt;
En los finales de la década del 40, un grupo de destacados luchadores, encabezados por Vicente Fernández, Pedro Despaigne, Gil Hierrezuelo y Miguelito Betancourt, entre otros, se dieron a la tarea de organizar la Sociedad [[José Martí]], oficializada en el registro de Asociaciones del Gobierno Provincial de [[Santiago de Cuba]], en julio de 1953.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Festival Pro-Reforma Agraria realizado en [[1956]] y las combativas movilizaciones de centenares de campesinos, incluidas numerosas mujeres, efectuadas en el transcurso de [[1957]] para impedir la siembra de caña que pretendían realizar los latifundistas como maniobra para ocupar tierras realengas, ilustran cómo la Sociedad José Martí, vinculando de forma audaz la lucha por la permanencia en la tierra con actividades culturales y recreativas, pudo mantener en alto la bandera de los realenguistas durante la tiranía batistiana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El desarrollo del proceso insurreccional y, en particular, la apertura del [[Segundo Frente Oriental Frank País]]”, marcó para los realenguistas el principio del fin de los desalojos y atropellos, vejámenes y agonías, que a lo largo de más de 50 años de seudorrepública hubo de soportar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su intuición de hombres curtidos en la lucha les hizo comprender que el nuevo [[Ejército Rebelde|ejército libertador]] encarnaba sus más legítimas aspiraciones y fueron ellos, sus mujeres e hijos, activos colaboradores de los combatientes rebeldes. Las armas que en [[1934]] habían servido para defender una precaria permanencia en la tierra, fueron de nuevo empuñadas, esta vez para conquistar, junto a la ansiada meta, la más alta aspiración: la definitiva independencia de la patria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==La historia al libro y luego al cine==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Realengo 18 (película)|''Realengo 18'']] fue el nombre escogido para una película cubana del director cinematográfico cubano [[Oscar Torres]] y [[Eduardo Manet]], filme de ficción producido en 1961 basado en la obra homónima del escritor cubano [[Pablo de la Torriente Brau]], que relata un hecho real de la lucha en este lugar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Colección de libros, Segundo Frente Oriental &amp;quot;Frank País García&amp;quot;, libro Buró Agrario.&lt;br /&gt;
*[http://www.gtmo.cult.cu/instituciones/patrimonio/modules.php?name=News&amp;amp;file=article&amp;amp;sid=65 Centro Provincial de Patrimonio Cultural en Guantánamo]. &lt;br /&gt;
*[http://www.cubahora.cu/index.php?tpl=principal/ver-noticias/ver-not_hist.tpl.html&amp;amp;newsid_obj_id=1034521 Cuba en Noticias (Historia)].           [[Categoría: Localidades de Guantánamo]]            [[Categoría: Hechos de la historia de Cuba]]&amp;lt;!-- en realidad &amp;quot;Realengo 18&amp;quot; no es un hecho sino una localidad --&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Realengo_18_(El_Salvador)&amp;diff=4267132</id>
		<title>Realengo 18 (El Salvador)</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Realengo_18_(El_Salvador)&amp;diff=4267132"/>
		<updated>2022-12-16T15:45:43Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: /* Población */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Realengo 18&lt;br /&gt;
|imagen =&lt;br /&gt;
|pie = Acta de la reunión efectuada el día [[3 de agosto]] de [[1958]] por la Delegación Campesina &amp;quot;José Martí&amp;quot; del Realengo 18.&lt;br /&gt;
|fecha= [[5 de agosto]] de [[1796]]-[[1 de enero]] de [[1959]]&lt;br /&gt;
|resumen= El realengo 18 constituye, sin lugar a duda, el más alto exponente de las luchas campesinas en [[Cuba]] hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]]. &lt;br /&gt;
|resultado=Firma del Acta de La Lima&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países = {{Bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar = municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]],&amp;lt;br&amp;gt;[[provincia de Guantánamo]],&amp;lt;br&amp;gt;[[República de Cuba]] {{bandera|Cuba}}&lt;br /&gt;
|líderes = [[Lino de las Mercedes Álvarez]]&lt;br /&gt;
|ejecutores = Campesinos asentados en aquellas tierras del municipio [[El Salvador (municipio)|El Salvador]]&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Realengo 18''' es una localidad ubicada al noroeste del municipio [[El&amp;amp;nbsp;Salvador]], en la provincia [[Guantánamo (Cuba)]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Constituye, sin lugar a dudas, el más alto exponente de las luchas campesinas en Cuba hasta la [[Triunfo de la Revolución|victoria revolucionaria]] del [[1 de enero]] de [[1959]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los campesinos (algunos son descendientes de [[Mambí|mambises]]), se asentaban en aquellas tierras por el derecho consuetudinario heredado de sus padres y abuelos después de haber regado con su sudor durante generaciones completas las tierras en que habían nacido. [[Lino de las Mercedes Álvarez]] fue el líder indiscutible del movimiento campesino y conocedor de la zona. En reiteradas ocasiones tuvo largas discusiones con los gobernantes de turno y jamás se dejó sobornar. Es hoy ejemplo y guía del campesinado cubano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Origen del nombre==&lt;br /&gt;
Cuando los españoles colonizaron Cuba, repartieron las tierras en grandes haciendas circulares (nombradas hatos). En el sitio donde coincidían los linderos de tres grandes fincas, quedaba siempre un espacio libre, semejante a un triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esos espacios libres devienen, con el tiempo, tierras no repartidas, en teoría, propiedad de la corona española. A ellas se les llamó &amp;quot;realengos&amp;quot; y en ellos, durante la colonia, se autorizó a blancos pobres, negros, mulatos libres y descendientes de aborígenes cubanos, a establecer sus sitios de labor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí se fundaron familias que durante siglos vivieron en esos terrenos. Hasta que, ya en el [[siglo XX]], las compañías latifundistas, fundamentalmente norteamericanas, comenzaron a codiciarlos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al principio intentaron la intimidación y la compra pero su voluntad se estrelló con el amor de los habitantes de los realengos a su terruño. Algunos de esos campesinos ya habían legalizado su estancia en esas pequeñas fincas e incluso aparecían sus títulos de propiedad en los juzgados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Comienzos ==&lt;br /&gt;
Su historia comenzó a finales del [[siglo XVIII]], cuando el [[5 de agosto]] de [[1796]] el rey de [[España|España]], Carlos IV, dictó una real cédula autorizando a Don Joaquín Nicolás Beltrán, Conde de Mopox y de Jaruco, a descubrir y mesurar a favor de Su Majestad las tierras realengas situadas en un radio de diez leguas hacia el Noroeste, tomando como punto de partida el entonces caserío de [[Guantánamo]], asentado a la entrada de la bahía de igual nombre.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
EI [[27 de noviembre]] del siguiente año, [[1797]], Don Antonio López Gómez, comisionado por el Conde para hacer las exploraciones, comunicó a este la existencia de El Realengo 18, con una extensión total de 487 caballerías. Habrían de transcurrir más de sesenta años para que El Realengo 18 quedara reconocido como tal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1864]], en virtud de la reclamación formulada por un nieto heredero del Conde, se procedió a la mesura y deslinde del tercio de El Realengo (162,33 caballerías), que a él correspondía, quedando claramente aceptada su existencia con una extensión de 324 caballerías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica ==&lt;br /&gt;
Colinda por el Norte con la Sierra de Tiguabos, por el Sur con Arroyo Piedra, por el Este con la hacienda de Marcos Sánchez y por el Oeste con Belona, cuyas tierras fueron segregadas a favor del demandante.&lt;br /&gt;
[[Archivo:Localidad Realengo 18.jpg|thumb|right|200px|Realengo 18. [[Monumento Nacional]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Población ==&lt;br /&gt;
Si bien la población de El Realengo 18 registró su mayor auge en las primeras décadas del [[siglo XX]], es obvio que desde la culminación de la gesta de [[1868]], en virtud del [[Pacto del Zanjón]] numerosas familias campesinas, en su mayoría mambisas, comenzaron a asentarse en sus tierras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El inicio de la era republicana y el reconocimiento oficial de la existencia de El Realengo, lejos de representar para sus moradores la garantía del tranquilo disfrute de las tierras ocupadas, marcaron una larga y angustiosa etapa de desalojos, atropellos y desmanes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Disputas por el reparto ==&lt;br /&gt;
Las compañías extranjeras y los latifundistas criollos lanzaron sobre aquellas tierras vírgenes y su riqueza forestal. Entre los pretendientes de la rica región sobresalían la compañía Sucriere Oriental de Cuba; los latifundistas Antonio Arias Vidal y los hermanos Aguilera Kindelán; los ricos terratenientes Federico Almeida, Antonio Casas, Francisco Vidal, Paco, y Francisco Puyans. También las compañías Maisí [[Sociedad Anónima|S.A]] y la  Corralillo S.A se disputaban el reparto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frente a los reiterados abusos de la [[Guardia Rural]], empleada para garantizar la explotación de la riqueza maderera de El Realengo, se distinguió la actitud enérgica y viril del Consejo de Veteranos de Guantánamo, presidido por el teniente [[José García López]], que se solidarizó con los realenguistas y denunció los sistemáticos atropellos y compleja situación que atravesaban estos. Después de un tortuoso y prolongado proceso se dispuso la cancelación de la inscripción de El Realengo como tierra del [[Estado]]. Esta resolución, dictada en [[julio]] de [[1905]], causó efecto el [[1 de diciembre]] del propio año.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Inicios de los años 1920 ==&lt;br /&gt;
Los realenguistas no contaron con una organización que los representara y aglutinara para enfrentar las embestidas de la geofagia. No obstante, se opusieron a quienes pretendían desalojarlos y a la tala indiscriminada de los bosques. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal magnitud fueron sus denuncias y resistencia que no sólo volvieron a contar con el apoyo del Consejo de Veteranos de esa ciudad y de los sectores más progresistas de Guantánamo, sino que lograron que el [[9 de diciembre]] de [[1920]] El Realengo fuera nuevamente registrado como tierra del Estado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ante el impedimento legal, los geófagos adoptaron la táctica de repartírselo en pedazos, anexando a sus fincas o haciendas las áreas colindantes. Para hacerlo instrumentaron un mecanismo diabólico que hacía imposible la vida a los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tres factores conformaban el andamiaje: Los inspectores de Montes y Minas, la Guardia Rural y los Jueces y Tribunales Penales. Los primeros denunciaban, los segundos intimidaban y reprimían, y los terceros sancionaban a los campesinos en esas tierras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1917]], la Compañía Esperanza S.A, dueña del central de igual nombre (después Central Argeo Martínez), pretendió desalojar a un grupo de campesinos en la zona de Arroyo Piedra con el propósito de cultivar [[caña]] de azúcar en esas tierras. Ante la resistencia de los ocupantes, la compañía, con el apoyo del entonces presidente [[Mario García Menocal]], les propuso un cambio, ofreciéndoles tierras montañosas de inferior calidad, el cual fue aceptado por muchos campesinos temerosos de ser desalojados. Poco tiempo después la propia empresa pretendía que estos le pagaran renta por la tierra que ocupaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Desalojos ==&lt;br /&gt;
En el transcurso de los años 1920 tuvieron lugar numerosos desalojos en aquella zona oriental. A manera de ejemplo pueden citarse los siguientes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*En [[1927]], la San Benito Company desalojó a ocho campesinos en el cuartón Limonar y arrancó con bueyes sus humildes [[Bohío|bohíos]]. La apelación ante los tribunales de justicia solo sirvió para que los reclamantes fueran condenados a treinta y un días de cárcel por usurpación de terrenos, quedando sus familiares a la intemperie y en el más absoluto desamparo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Meses después, veintinueve campesinos fueron desalojados en el barrio de José Grande. El tribunal los condenó, además, a pagar los costos del juicio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resistencia ==&lt;br /&gt;
En [[1928]], Federico Almeida intentó desalojar a varios campesinos, entre ellos a Francisco Charón. La resistencia del recio campesino, apoyado por numerosos vecinos, hizo que el alguacil del juzgado se hiciera acompañar por ocho parejas de la Guardia Rural para poder practicar el desalojo. Tras la retirada del alguacil y los soldados, Charón se instaló de nuevo en su vivienda y allí continuó defendiendo su derecho a vivir en ella. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las asociaciones campesinas constituidas en la zona iniciaron una resistencia organizada, la cual años más tarde posibilitó la creación de la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Líder == &lt;br /&gt;
Cuando Federico Almeida quiso utilizar como instrumento a uno de sus empleados, el carretero y Quimbuelero Lino de las Mercedes Álvarez, sin proponérselo, dotó al movimiento de los realenguistas del dirigente y conductor que necesitaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Quién era este hombre, de piel oscura y estatura pequeña que había tenido el coraje de decir al mensajero enviado por el poderoso magnate: “''Dígale, usted a Don Federico que yo vine aquí a arrear quimbuelos y no a desalojar a nadie''”?, y desde entonces unió su suerte a la de quienes luchaban por el derecho a cultivar la tierra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bajo su guía podían emprender batallas de mayor envergadura. Las incipientes y aisladas asociaciones campesinas un tanto espontáneamente creadas, se extendieron a todos los cuartones de El Realengo. Su existencia y consolidación hizo posible la vertebración del movimiento de resistencia a una escala superior y surgió la Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo 18. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Resolución ==&lt;br /&gt;
El [[19 de julio]] de [[1934]], en cumplimiento de la  Resolución dictada el [[25 de marzo]] de [[1932]] por el Tribunal Supremo de Justicia, se anuló la inscripción de El Realengo y comenzó una trascendental etapa que habría de dar connotación nacional a la lucha de los realenguistas. Ante esa situación quedaban dos alternativas: Resignarse al desalojo y deambular por los caminos reales; o Enfrentarse a los usurpadores. Sin vacilación los campesinos optaron por la segunda, prestos a afrontar los riesgos. &lt;br /&gt;
== Medidas adoptadas ==&lt;br /&gt;
La primera y más importante medida adoptada por los campesinos, bajo la dirección de Lino, fue fortalecer su organización. La delegación de vecinos se transformó en Asociación de Productores Agrícolas de El Realengo y sus Colindancias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así los realenguistas 18 mancomunaban su lucha con los vecinos de las zonas aledañas, en su mayoría precaristas también amenazados del desalojo. Se procedió a fortalecer la organización en los diferentes cuartones y se amplió, con la representación de estos, la junta directiva, a partir de entonces “Estado Mayor”. En cada cuartón se creó un destacamento formado por cincuenta o sesenta hombres que mantenían guardia permanente y estaban listos para trasladarse de inmediato donde su presencia fuera necesaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enfrentamientos ==&lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo 18 (1934).JPG|thumb|right|200px|Realengo 18 ([[1934]]).]]&lt;br /&gt;
El [[3 de agosto]] de [[1934]] ocurrió el primer enfrentamiento. Ese día el ingeniero Félix Barreras, acompañado por un grupo de peones agrícolas, pretendió comenzar un deslinde en Charco de los Palos, pero fue detenido por uno de los destacamentos campesinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los realenguistas cursaron telegramas a las autoridades denunciando el hecho y expresándoles su decisión de impedir el deslinde. Una manifestación de cuatrocientos jinetes avanzó en protesta hacia la ciudad de Guantánamo, donde no se les permitió la entrada. No obstante, lograron que una representación fuera recibida por las autoridades municipales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[20 de octubre]], el ingeniero González, contratado por una de las compañías, acompañado por el cabo Danger y varios soldados, intentó iniciar el deslinde en el cuartón El Saíto. Nuevamente fueron detenidos por un contingente de realenguistas. Lo numeroso del grupo y la firmeza de su determinación, hizo que el militar solicitara refuerzos al escuadrón de Guantánamo. Al llegar estos decidió continuar la trocha; pero el contingente campesino también se había incrementado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muy pronto circuló por todo el país la noticia de la situación creada en El Realengo. La propia prensa burguesa, encabezada por el [[Diario de la Marina]], aunque tergiversando los acontecimientos, no tuvo otra alternativa que reflejar en sus páginas lo que allí sucedía, exhortando al gobierno y, de forma especial, al ejército a “imponer el orden” y acabar con la “anarquía” entronizada por los realenguistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el coronel [[Fulgencio Batista]], entonces jefe del ejército y “hombre fuerte” del país en virtud del cuartelazo del [[4 de septiembre]] de [[1933]], proclamó, colérico, que en El Realengo “habría deslinde o habría sangre”, los realenguistas respondieron con su histórica la consigna de “Tierra o Sangre”, patentizando así su decisión de defender a toda costa la tierra en la que obtenían el sustento familiar. &lt;br /&gt;
[[Archivo:Realengo_18.jpg|thumb|right|200px|Enfrentamiento donde surge la consigna: ''“Tierra o Sangre”''.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor de El Realengo comenzó a tenderse un cerco militar. Centenares de soldados, en zafarrancho de combate, se apostaron en los más estratégicos lugares de acceso a las tierras en litigio. Todo auguraba una ofensiva militar en gran escala. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[septiembre]] y [[octubre]] varios representantes del gobierno entraron a El Realengo para convencer a Lino Álvarez de que depusiera su actitud, entre ellos el alcalde de Guantánamo, Felipe Jay &amp;quot;pipo&amp;quot;, y el gobernador de Oriente, Gonzalo Pérez André, el comandante auditor del ejército, Nilo Picazo, y el entonces secretario de justicia, Raúl de Cárdenas, ninguno de los cuales era portador de soluciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Solidaridad con los realenguistas ==&lt;br /&gt;
Del mismo modo en que el ejército presionaba y las altas autoridades del país amenazaban con la adopción de drásticas medidas, comenzó a desarrollarse en toda la isla un fuerte movimiento de solidaridad con los campesinos. El [[Partido Comunista de Cuba]], como destacamento de vanguardia de la clase obrera, comprendió la importancia histórica de la lucha de aquella masa y decidió, en consecuencia, ofrecerle su apoyo, y envió varios activistas, dirigentes obreros, juveniles y del propio Partido, entre ellos [[Ramón Nicolau González]], Alfredo Martínez Calderín, Lelis Nordet y Arturo Villarreal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos militantes comunistas hicieron contacto con Lino Álvarez y le ofrecieron su ayuda y experiencia con vistas a fortalecer el movimiento campesino, organizar la resistencia armada y divulgar la razón de su lucha, para lo cual editarían boletines y manifiestos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Unido a esto se gestaría en todo el país un poderoso movimiento de apoyo. La solidaridad con los realenguistas alcanzó verdadera connotación nacional. En numerosos centrales azucareros de la región oriental se decretaron paros obreros y se hacía inminente el estallido de una huelga general si El Realengo era invadido por el ejército.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apoyo del Partido Comunista y del Movimiento Obrero no sólo se concretó a la denuncia y a la movilización popular, sino que alcanzó connotación superior con el envío de armas a los realenguistas para su defensa. Mediante una colecta popular realizada en centros obreros de [[San Antonio de los Baños]], [[Regla]], [[Guanabacoa]] y otros municipios habaneros, fueron adquiridos y enviados a El Realengo cincuenta fusiles Springfield, igual cantidad de revólveres y pistolas, y un fusil antiaéreo, los que rotulados en inglés y facturados como piezas de repuesto para maquinarias, lograron burlar la vigilancia de las fuerzas represivas. Armas que llegaron a la ciudad de Guantánamo y fueron ocultadas en la vivienda de  Lelis Nordet, y de este punto trasladada en un arria de mulos hasta el Realengo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No pudo ser más oportuno el momento de la llegada de las armas. El ejército recibió nuevos refuerzos y una avioneta sobrevolaba los campamentos de los realenguistas, lo cual presagiaba la inminente ofensiva. Pronto fue del conocimiento de las autoridades la presencia de las armas en El Realengo, y se vieron obligados a meditar, porque ya no se trataba de campesinos mal armados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto, unido a la convulsa situación política imperante en el país, que amenazaba con desembocar en una huelga general, obligó a Batista y a sus colaboradores a parlamentar con los campesinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando ya el enfrentamiento parecía un hecho se presentó en el campamento rebelde el gobernador Pérez André con un ultimátum donde se daba a los campesinos veinticuatro horas de plazo para deponer las armas. Vencido este, el ejército atacaría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lino Álvarez, rodeado de centenares de campesinos, rechazó de forma enérgica el amenazante documento y expresó al gobernador que únicamente llegaría a un acuerdo cuando el gobierno procediera a retirar sus fuerzas, se paralizaran los deslindes y se les ofreciera garantía de la permanencia en la tierra. Al día siguiente el comandante Picazo solicitó entrevistarse con Lino, quien reiteró al emisario los planteamientos formulados al gobernador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Acta de La Lima ==&lt;br /&gt;
Después de una larga discusión, prolongada hasta altas horas de la noche, el comandante Picazo, en nombre del gobierno, aceptó firmar el Acta de La&amp;amp;nbsp;Lima (localidad ubicada 39&amp;amp;nbsp;km al noroeste de la ciudad de Guantánamo), donde quedaron plasmadas las condiciones exigidas por los campesinos, resumidas en los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
*       Retirada del ejército de toda la periferia de El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Los campesinos mantendrían las armas y el ejército no entraría en aquel territorio, salvo la pareja de ronda, y siempre con pleno conocimiento del comité.&lt;br /&gt;
*       Prórroga por dos años de todo tipo de litigio sobre El Realengo.&lt;br /&gt;
*       Aumento del precio del café de cuatro a ocho pesos el quintal.&lt;br /&gt;
*       Anulación en los juzgados y en los cuerpos represivos, de los procesos de detención contra todos los dirigentes de El Realengo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Resultados==&lt;br /&gt;
[[Archivo:Campesinos Realengo 18.jpg|thumb|right|100px|Campesinos Realengo 18.]]&lt;br /&gt;
La estoica resistencia y el triunfo alcanzado ejercieron notable influencia en el movimiento campesino de todo el país. Pero, como era lógico, dadas las circunstancias de la época con los gobiernos que representaban los intereses de la oligarquía burguesa terrateniente, sumisos a los dictados del imperialismo yanqui, los geófagos y compañías que pretendían apoderarse de las tierras realengas no renunciaban a sus propósitos y pronto volvieron a las andadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de sus esfuerzos, los luchadores más conscientes no pudieron impedir que al reintegrarse los campesinos a sus labores cotidianas, los destacamentos armados comenzaran a desmembrarse paulatinamente. La Guardia Rural, los guardajurados y los mayorales reaparecieron y con ellos las intrigas y maniobras para desalojar a los campesinos de la tierra mediante métodos más sutiles como la compra de posesiones y la firma de contratos, a partir de engañosas ofertas, para la siembra de caña. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1937]] los dirigentes realenguistas lograron promover combativas movilizaciones contra la siembra de caña. No obstante comenzó a evidenciarse la existencia de dos tendencias discrepantes en cuanto a la línea a seguir, de un lado, quienes habiendo alcanzado un mayor status económico abogaban por una vida más tranquila, postulando y aceptando transacciones en aras de mantener sus posesiones. Los partidarios de esta corriente, formada por comerciantes y campesinos acomodados, fueron posteriormente ganados por la propaganda demagógica de los falsos líderes de la  Confederación Campesina de Cuba, del otro los dirigentes campesinos que, ya ganados por la ideología [[Marxismo-Leninismo|marxista]], se dieron cuenta de lo que entrañaba esa organización y postulaban la pureza del movimiento y la defensa intransigente de la línea histórica del 1934.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El anticomunismo empezó a ser utilizado para dividir a los campesinos. Lino Álvarez, con un bajo nivel cultural, poco desarrollo ideológico y mal aconsejado por algunos de sus colaboradores más cercanos, fue víctima de una virulenta campaña difamatoria y se vinculó a los falsos líderes de la Confederación, llegando a ocupar por un corto tiempo la presidencia de esta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El recio luchador agrario pensó ingenuamente que, uniéndose a quienes tenían acceso a las más altas esferas de gobierno, podía librar con éxito la batalla por la tierra y por la dignidad del campesinado. Los dirigentes de la mencionada organización, demagogos y oportunistas, utilizando como paraban la figura de Lino, trataron y, en buena medida lo lograron, de explotar su prestigio y autoridad en beneficio de sus bastardas ambiciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta situación motivó que los dirigentes realenguistas, dispuestos a mantener en alto la bandera de lucha por la permanencia en la tierra, sin componendas ni claudicaciones, se vieran en la necesidad de crear una nueva organización campesina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Nueva organización campesina ==&lt;br /&gt;
En los finales de la década del 40, un grupo de destacados luchadores, encabezados por Vicente Fernández, Pedro Despaigne, Gil Hierrezuelo y Miguelito Betancourt, entre otros, se dieron a la tarea de organizar la Sociedad [[José Martí]], oficializada en el registro de Asociaciones del Gobierno Provincial de [[Santiago de Cuba]], en julio de 1953.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Festival Pro-Reforma Agraria realizado en [[1956]] y las combativas movilizaciones de centenares de campesinos, incluidas numerosas mujeres, efectuadas en el transcurso de [[1957]] para impedir la siembra de caña que pretendían realizar los latifundistas como maniobra para ocupar tierras realengas, ilustran cómo la Sociedad José Martí, vinculando de forma audaz la lucha por la permanencia en la tierra con actividades culturales y recreativas, pudo mantener en alto la bandera de los realenguistas durante la tiranía batistiana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El desarrollo del proceso insurreccional y, en particular, la apertura del [[Segundo Frente Oriental Frank País]]”, marcó para los realenguistas el principio del fin de los desalojos y atropellos, vejámenes y agonías, que a lo largo de más de 50 años de seudorrepública hubo de soportar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su intuición de hombres curtidos en la lucha les hizo comprender que el nuevo [[Ejército Rebelde|ejército libertador]] encarnaba sus más legítimas aspiraciones y fueron ellos, sus mujeres e hijos, activos colaboradores de los combatientes rebeldes. Las armas que en [[1934]] habían servido para defender una precaria permanencia en la tierra, fueron de nuevo empuñadas, esta vez para conquistar, junto a la ansiada meta, la más alta aspiración: la definitiva independencia de la patria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==La historia al libro y luego al cine==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Realengo 18 (película)|''Realengo 18'']] fue el nombre escogido para una película cubana del director cinematográfico cubano [[Oscar Torres]] y [[Eduardo Manet]], filme de ficción producido en 1961 basado en la obra homónima del escritor cubano [[Pablo de la Torriente Brau]], que relata un hecho real de la lucha en este lugar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Colección de libros, Segundo Frente Oriental &amp;quot;Frank País García&amp;quot;, libro Buró Agrario.&lt;br /&gt;
*[http://www.gtmo.cult.cu/instituciones/patrimonio/modules.php?name=News&amp;amp;file=article&amp;amp;sid=65 Centro Provincial de Patrimonio Cultural en Guantánamo]. &lt;br /&gt;
*[http://www.cubahora.cu/index.php?tpl=principal/ver-noticias/ver-not_hist.tpl.html&amp;amp;newsid_obj_id=1034521 Cuba en Noticias (Historia)].           [[Categoría: Localidades de Guantánamo]]            [[Categoría: Hechos de la historia de Cuba]]&amp;lt;!-- en realidad &amp;quot;Realengo 18&amp;quot; no es un hecho sino una localidad --&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
== Información de copyright: ==&lt;br /&gt;
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== Fuente: ==&lt;/div&gt;</summary>
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&lt;hr /&gt;
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|nombre =Haizea M. Zubieta &lt;br /&gt;
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|fecha_nacimiento =1993&lt;br /&gt;
|lugar_nacimiento =España&lt;br /&gt;
|ocupación =escritora y jurista &lt;br /&gt;
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|lengua_literaria =ciencia ficción&lt;br /&gt;
|obras_notables =Infinitas &lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
== ''''''Haizea M. Zubieta''' de nacionalidad española ,nacida en  [[1993]] . es una autora española conocida por su activismo feminista y LGTBI.''' ==&lt;br /&gt;
== '''Síntesis biográfica'''  ==&lt;br /&gt;
Haizea M. Zubieta (Madrid, 1993), escritora y jurista conocida por su activismo en Twitter. En 2019 publicará su primera novela de ciencia ficción juvenil. Formó parte de la famosa fotografía que reunió a decenas de escritoras de fantasía y cifi con Kameron Hurley como cabeza de cartel.&lt;br /&gt;
Biografía de Haizea M. Zubieta&lt;br /&gt;
Haizea M. Zubieta, nacida en 1993, es una autora española conocida por su activismo feminista y LGTBI, que también queda reflejado en sus obras.&lt;br /&gt;
Se graduó en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Además de ser jurista y escritora, Zubieta también se ha dedicado al modelaje artístico y teatral. Colabora con el colectivo Mujeres del Libro, que tiene como fin luchar por la igualdad de las mujeres en el mundo literario.&lt;br /&gt;
Nació en El Cano, población que en esa época pertenecía a la [[provincia Ciudad de la Habana]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== '''Trayectoria Laboral'''  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su amor por las letras y su afán por crear historias la acompañan desde muy pequeña. Por ello, cursó los talleres de escritura creativa Fuentetaja. Con esta formación, a partir de 2009 comenzó a presentarse a concursos literarios y también de ilustración.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde que empezara su trayectoria literaria Zubieta ha resultado finalista del IV Certamen Alucinadas de relatos de ciencia ficción, además de haber sido seleccionada para antologías como De-Tinta Social (sobre salud mental) y otra dedicada a Mary Shelly.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes ==&lt;br /&gt;
https://www.lecturalia.com/autor/23090/haizea-m-zubieta&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Escritores de La Habana]]&lt;/div&gt;</summary>
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		<title>Sistema inmunitario</title>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
{{Sistema:Moderación_Salud}}&lt;br /&gt;
{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Sistema inmunológico&lt;br /&gt;
|imagen=Sistema-inmunologico-NTnva.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= Es la defensa natural del [[cuerpo]] contra las infecciones, como las [[ bacterias]] y los [[virus]]. A través de una reacción bien organizada, el  cuerpo ataca y destruye los organismos infecciosos que lo invaden.&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Sistema inmunológico'''. Sistema inmunológico. Sistema, del latín systema, es un módulo ordenado de elementos interrelacionados que interactúan entre sí. Puede tratarse de objetos reales o de conceptos abstractos que están dotados de organización. es la defensa natural del cuerpo contra las infecciones, como las bacterias y los virus. A través de una reacción bien organizada, el cuerpo ataca y destruye los organismos infecciosos que lo invaden. Estos cuerpos extraños se llaman antígenos. En las personas que gozan de buena salud, el sistema inmunológico puede distinguir entre los tejidos propios del cuerpo y los extraños que lo invaden, tales como virus y bacterias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Inmunología ==&lt;br /&gt;
=== Historia ===&lt;br /&gt;
La inmunología es una ciencia que examina la estructura y función del sistema inmunitario. Se origina en la medicina y en los primeros estudios sobre las causas de la inmunidad a las enfermedades. La referencia más antigua a la inmunidad se produce durante la plaga de Atenas en el 430 a. C., donde Tucídides notó que algunas personas que se habían recuperado de un brote anterior de la enfermedad podían atender a los enfermos sin contraer la enfermedad por segunda vez.Esta observación de inmunidad adquirida fue luego utilizada por Louis Pasteur en el desarrollo de la vacunación y en su Teoría microbiana de la enfermedad. La teoría de Pasteur se oponía a las teorías contemporáneas sobre las enfermedades, tales como la Teoría miasmática. No se confirmó que los microorganismos fueran la causa de las enfermedades infecciosas hasta 1891, cuando Robert Koch enunció sus postulados, por los que recibió el Premio Nobel en 1905. En 1901, con el descubrimiento del virus de la fiebre amarilla por Walter Reed, se confirmó que los virus son patógenos humanos. &lt;br /&gt;
Se produjo un gran avance en la inmunología hacia el final del siglo XIX, gracias al rápido desarrollo de los estudios de inmunidad humoral y de inmunidad celular. De particular importancia fue el trabajo de Paul Ehrlich, quien propuso la Teoría de la cadena lateral para explicar la especificidad de la reacción antígeno-anticuerpo; sus contribuciones al entendimiento de la inmunología humoral fueron reconocidos con el Premio Nobel en 1908, recibido en conjunto con Elie Metchnikoff, el fundador de la inmunología celular. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sistema inmune == &lt;br /&gt;
Está formado por el conjunto de estructuras y procesos biológicos que protegen al organismo al identificar y destruir las células patógenas, los virus, los parásitos, El sistema inmune, por lo tanto, debe apelar a diversos mecanismos que le permiten reconocer y neutralizar los patógenos. Los seres humanos, al igual que el resto de los vertebrados, disponen de mecanismos de defensa muy sofisticados que interactúan en una red dinámica. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Funciones ===&lt;br /&gt;
El Sistema Inmunológico tiene 2 principales funciones. &lt;br /&gt;
*	Reconocer sustancias (también llamadas antígenos) extrañas al cuerpo.&lt;br /&gt;
*	Reaccionar en contra de ellas. Estas sustancias (o antígenos) pueden ser micro-organismos que causan enfermedades infecciosas, órganos o tejidos transplantados de otro individuo, o hasta tumores en nuestro cuerpo. El adecuado funcionamiento del Sistema Inmunológico provee protección contra enfermedades infecciosas, es responsable de rechazar órganos transplantados, y puede proteger a una persona del cáncer.&lt;br /&gt;
Una de las funciones más importantes del Sistema Inmunológico es la protección contra enfermedades infecciosas. &lt;br /&gt;
=== Localización del Sistema Inmunológico ===&lt;br /&gt;
Como todas las partes del cuerpo tienen que estar protegidas contra micro-organismos u otros materiales extraños, el Sistema Inmunológico se encuentra y tiene acceso en todas las partes del cuerpo. Sin embargo los componentes más importantes del Sistema Inmunológico están concentrados en la [[sangre]], [[timo]],[[huesos]], [[anginas]], [[ganglios]], [[médula ósea]], [[vaso]], [[pulmones]], [[hígado]] y los [[intestinos]]. Cuando una infección empieza en un lugar que solamente tiene unos cuantos componentes del Sistema Inmunológico, como la piel, se mandan señales por el cuerpo para llamar a grandes cantidades de células al sitio de la infección. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Inmunidad ===&lt;br /&gt;
Inmunidad es la habilidad del cuerpo para evitar que se desarrolle una infección al tener anticuerpos contra el patógeno. Muchas enfermedades infecciosas confieren inmunidad (sarampión, escarlatina); en cambio en otras ésta es escasa (gripes y resfriados comunes). Las células del organismo humano tienen la habilidad para defenderse y atacar adecuadamente a un determinado microbio que penetre en el organismo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Inmunidad adaptativa o inmunidad adquirida ===&lt;br /&gt;
Capacidad de adaptarse, con el paso del tiempo, al reconocimiento de patógenos específicos con mayor eficiencia. La memoria inmunológica se crea a partir de la respuesta primaria a un patógeno específico y permite desarrollar una mejor respuesta ante eventuales encuentros futuros. .&lt;br /&gt;
=== Infección ===&lt;br /&gt;
Alteración producida en el organismo por la presencia de ciertos parásitos. La infección es el establecimiento de una interacción entre un huésped y un parásito que conduce a la multiplicación de este en los tejidos del primero. Existen dos extremos en esta relación: que el parásito prolifere y mantenga su número sin producir lesiones (colonización) o bien que ello cause signos y síntomas de inflamación o de perturbación funcional de los órganos del huésped (enfermedad infecciosa). Entre colonización y enfermedad infecciosa se encuentran las infecciones subclínicas o inaparentes. &lt;br /&gt;
== Antígeno == &lt;br /&gt;
Un antígeno es cualquier sustancia que hace que el cuerpo cree anticuerpos. Es una sustancia capaz de inducir una respuesta inmune. Originalmente se aplicó el término antígeno a cualquier molécula capaz de inducir la producción de anticuerpos específicos por parte de las células B (generador de anticuerpos). En la actualidad tiene un sentido mucho más amplio, y se aplica a cualquier molécula que pueda ser reconocida específicamente por cualquiera de los elementos del sistema inmunitario adaptativo, es decir, la células B, las células T o ambas. Los antígenos tienen dos características importantes. La primera es inmunogenicidad, la capacidad para estimular la formación de anticuerpos específicos. La segunda es la reactividad, la capacidad para reaccionar de manera específica con los anticuerpos producidos. Un antígeno que tiene estas características es un antígeno completo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Anticuerpos ==&lt;br /&gt;
Son sustancias químicas que ayudan a destruir los patógenos y neutralizar sus toxinas. Un anticuerpo es una proteína producida por el cuerpo como respuesta a la presencia de un antígeno y es capaz de combinarse de manera eficaz con el mismo. Ésta es esencialmente la definición complementaria de un antígeno. El ajuste específico del anticuerpo con el antígeno depende no sólo del tamaño y la forma del sitio determinante antigénico sino también del sitio correspondiente al anticuerpo, más parecido a la analogía de la cerradura y la llave. (Parecido a la unión específica de la enzima al sustrato). Un anticuerpo, al igual que un antígeno, también tiene una valencia. En tanto que la mayor parte de los antígenos son multivalentes, los anticuerpos son bivalentes o multivalentes. La mayor parte de los anticuerpos humanos son bivalentes. &lt;br /&gt;
=== Reacción antígeno-anticuerpo ===&lt;br /&gt;
Cuando una persona se vacuna contra la viruela, se le administra una sustancia (antígeno) y éste estimula al organismo en la formación de anticuerpos que lo defienden y luchan contra el virus de la viruela (anticuerpos provocados). En ocasiones el organismo produce anticuerpos de una manera natural después de haber sufrido una enfermedad infecciosa, por ejemplo, el sarampión, inmunizando al organismo para siempre (anticuerpos naturales). Los anticuerpos juegan un importante papel en la defensa contra las infecciones y en el desarrollo de diversas enfermedades. &lt;br /&gt;
== Células del sistema inmunitario ==&lt;br /&gt;
Las respuestas inmunitarias están llevadas a cabo por diversos tipos de células y por las móleculas solubles que secretan. Aunque los linfocitos son esenciales en todas las respuestas inmunitarias, también intervienen otros tipos de células, ya sea transmitiendo señales a los linfocitos o respondiendo ante las citocinas secretadas por los linfocitos T o los macrófagos&lt;br /&gt;
== Inflamación ==&lt;br /&gt;
Las células del sistema inmunitario se encuentran distribuidas en todo el organismo. Pero cuando se produce una infección es preciso concentrar dichas células y sus productos en el lugar de infección. Este proceso se manifiesta en forma de inflamación. La inflamación es una respuesta de defensa del cuerpo ante la agresión debida al daño de los tejidos que por lo general se caracteriza por cuatro síntomas fundamentales. &lt;br /&gt;
•	Enrojecimiento&lt;br /&gt;
•	Dolor&lt;br /&gt;
•	Calor&lt;br /&gt;
•	Aumento del volumen.&lt;br /&gt;
Un quinto síntoma puede ser la pérdida de la función en el área lesionada. Las tres características fundamentales de la inflamación son. &lt;br /&gt;
•	Aumento del flujo sanguíneo hacia la zona infectada&lt;br /&gt;
•	Aumento de la permeabilidad capilar debido a la retracción de las células endoteliales. De esta forma, pueden escapar de los capilares moléculas más grandes de lo habitual, lo que facilita el transporte de mediadores solubles de la inmunidad hasta el foco de infección.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Fiebre === &lt;br /&gt;
La causa más frecuente de la fiebre, una temperatura corporal anormalmente alta, es la infección debida a las bacterias ( sus toxinas así como a los virus. La temperatura alta inhibe el crecimiento de ciertos microbios y acelera las reacciones del cuerpo para la solución del problema. &lt;br /&gt;
== Vacunación ==&lt;br /&gt;
Uno de los campos en que los estudios inmunológicos han tenido una repercusión más inmediata y satisfactoria ha sido el relacionado con la vacunación. El principio de la vacunación se basa en dos de los elementos claves de la inmunidad adaptativa, concretamente en le especificidad y en la memoria del sistema inmunitario. Las células de de memoria permiten a dicho sistema desencadenar una respuesta inmunitaria mucho más enérgica cuando se produce a una exposición a un antígeno previamente conocido. Esta respuesta secundaria se produce más rápidamente y es más intensa que la respuesta primaria. El objetivo que se percibe en el diseño de vacunas es la modificación de un patógeno o de sus toxinas, de tal forma que resulten inocuos, pero sin perder sus propiedades anti génicas. Esto es posible porque los anticuerpos y las células T reconocen determinadas partes de los antígenos, los epitopos, y no al organismo ni a la toxina completa. &lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
*	Sistema Respiratorio&lt;br /&gt;
*	Sistema nervioso central&lt;br /&gt;
*	Virus de Inmunodeficiencia Humana&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes == &lt;br /&gt;
*	Preguntas Frecuentes ¿Qué es el sistema inmunológico?&lt;br /&gt;
*	Definición de sistema inmune&lt;br /&gt;
*	Tecnología&lt;br /&gt;
*	Sistema inmunológico&lt;br /&gt;
*	inmune o inmunológico&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Biología_humana]] [[Category:Anatomía_humana]] [[Category:Fisiología_humana]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Bas%C3%B3filos&amp;diff=3964049</id>
		<title>Basófilos</title>
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		<updated>2021-06-15T15:03:29Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Mar3: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
{{Sistema:Moderación_Salud}}&lt;br /&gt;
{{Definición &lt;br /&gt;
|nombre= Basófilos&lt;br /&gt;
|imagen=Baso.jpg‎&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= Se denomina basófilo a cualquier [[célula]] que se tiñe fácilmente con colorantes básicos ([[Hematoxilina]] principalmente).&lt;br /&gt;
}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Basófilos'''. Son [[Células]] inmunes que liberan mediadores químicos que pueden desencadenar los estornudos, picores y otros síntomas que acompañan las [[reacciones alérgicas]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
= Basófilos  =&lt;br /&gt;
Constituyen menos del 1 por 100 de los Leucocitos normales circulantes. Sus [[Gránulos citoplásmicos]], grandes y groseros, se tiñen fuertemente con el colorante Azul básico, siendo también teñidos brillantemente con colorantes [[Metacromáticos]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Composición  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos Gránulos contienen Mucopolisacáridos ácidos, Ácido hialurónico y grandes cantidades de Histamina. Los básofilos circulantes no tienen una misión concreta. Células semejantes o idénticas, sin embargo son numerosas en las capas superficiales de la piel y de la mucosa de los tractos respiratorio o alimentario&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Denominaciones  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En los tejidos esta Células reciben el nombre de Mastocitos, células cebadas o Mast cells. Son altamente activas en las reacciones inmunes anafilacticas y atópicas las cuales están mediadas por anticuerpos IgE ligados firmemente a las membranas celulares. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Función == &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante mucho tiempo se pensó que los basófilos participan en las entidades alérgicas mediante la liberación de sustancias tales como la histamina o el leucotrieno C4; sin embargo,los autores utilizaron un modelo con ratones y demostraron recientemente que estas células cumplen una función muy importante como iniciadores (más que como efectores) de la inflamación alérgica crónica mediada por la IgE en la piel. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es importante mencionar que sólo una escasa cantidad de basófilos en la piel de los ratones puede iniciar una inflamación alérgica crónica intensa, lo cual sugiere que debería reevaluarse la función de estas células en los seres humanos que presentan enfermedades tales como la dermatitis atópica o el asma bronquial, en las cuales es común observar una pequeña cantidad de basófilos acumulados en los tejidos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los autores creen que los basófilos activados pueden secretar sustancias que estimulan a las células no hematopoyéticas presentes en los tejidos, como los fibroblastos, las cuales producen sustancias que atraen a las células inflamatorias, como los eosinófilos y los neutrófilos, hacia la piel. La anafilaxia es una reacción alérgica rápida que puede ser mortal; se sabe que los mastocitos y la IgE participan de esta reacción y que el aumento de la permeabilidad vascular causada por la histamina, entre otros mediadores, ocasiona el shock anafiláctico. Sin embargo, se observó que puede haber anafilaxia sistémica en modelos con ratones con deficiencia de mastocitos o de IgE, lo cual sugiere la existencia de un mecanismo alternativo. Los macrófagos podrían estar involucrados en las reacciones anafilácticas. Los autores demostraron que los basófilos son las células más importantes en la anafilaxia sistémica mediada por la IgG, pero no en la mediada por la IgE. Se observó que los basófilos de la sangre periférica capturan los complejos inmunes formados por los alérgenos y la IgG, se activan y liberan el factor activador de las plaquetas, el cual aumenta la permeabilidad vascular con una eficacia mucho mayor que la de la histamina. No se sabe todavía si este mecanismo alternativo ocurre también en los seres humanos. Se cree que el tipo y la cantidad de alérgeno pueden influir en el mecanismo que causa la anafilaxia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Nueva etapa de la investigación de sus funciones ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si bien los basófilos son un pequeño subgrupo de leucocitos, cumplen una función importante en el sistema inmune. Ya no se considera que los basófilos llevan a cabo exactamente las mismas funciones que los mastocitos, sino que regulan ciertas respuestas inmunes y alérgicas que otras células no pueden controlar. Entre los temas que aún deben ser investigados están los mecanismos de la diferenciación de los basófilos durante la hematopoyesis, los mecanismos moleculares de la inducción y de la regulación de la inflamación alérgica crónica por estas células, y los efectos que las citoquinas de tipo TH2 producidas por los basófilos tienen en las células dendríticas y en los macrófagos. Por último, los basófilos y las sustancias que producen podrían ser los blancos de nuevos tratamientos para ciertas enfermedades inmunitarias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==  Función en la regulación inmunitaria ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La IL-4 es fundamental para la diferenciación de las células T CD4+ en células TH2 productoras de IL-4, pero no se sabe de dónde proviene la IL-4 inicial. Los basófilos pueden producir rápidamente grandes cantidades de citoquinas de tipo TH2 cuando son estimulados, por ejemplo, por la IL-3 o por los antígenos parasitarios. Sin embargo, se cree que la diferenciación de las células TH2 ocurre en los ganglios linfáticos y no se sabe si, en condiciones fisiológicas, las células T CD4+ y los basófilos están realmente en contacto en estos órganos linfáticos. Además, no se sabe todavía si es necesario que los basófilos ingresen a los ganglios linfáticos para producir las respuestas de las células TH2 o si es suficiente la producción de citoquinas de tipo TH2 por los basófilos de otras partes del cuerpo. Cuando los anticuerpos de tipo IgE no están unidos a un receptor, su vida media en la sangre es corta, pero cuando se unen al receptor Fc de la superficie de los mastocitos o de los basófilos, su vida se prolonga. Un estudio demostró que en la fase inicial de una respuesta inmune secundaria, los basófilos (pero no los mastocitos) secretan grandes cantidades de IL-4 cuando son estimulados por antígenos mediante el complejo formado por la IgE y el receptor Fc. Por el contrario, las células T de memoria son las grandes productoras de IL-4 en la fase tardía de la respuesta. Los datos de un estudio reciente sugieren que los basófilos incrementan las respuestas de memoria de anticuerpos mediante la producción de IL-4 e IL-6 cuando son estimuladas por un segundo contacto con el alérgeno que ocasionó la producción de la IgE específica en la respuesta inmune primaria. Si bien no está claro qué es lo que sucede in vivo, los resultados de los estudios in vitro indican que los basófilos activados colaboran con la proliferación de las células B y con la producción de anticuerpos en presencia de células T CD4+ activadas mediante la secreción de IL-4 y de IL-6 y mediante el contacto célula-célula. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enlaces Externos  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.doctordigital.com.ar/main/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=114:los-basofilos-son-las-celulas-del-sistema-inmune-que-inician-la-respuesta-alergica&amp;amp;catid=3:newsflash&amp;amp;Itemid=58]  Basófilos&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Interpretación Cliníca de las pruebas de laboratorio, Frances K. Widmann.&lt;br /&gt;
*http://www.bago.com/BagoArg/Biblio/infectoweb532.htm&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Biología_celular]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mar3</name></author>
		
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