Francisco Prat Puig
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Francisco Prat Puig. Español de nacimiento, nacionalizado cubano, se estableció en Santiago de Cuba. Fue arqueólogo, restaurador, promotor cultural, escritor, crítico de arte pero, sobre todo, docente. Profesor titular de la Universidad de La Habana. Doctor en Derecho, Filosofía y Letras y en Ciencias sobre Arte. En Francia, montó un museo con el material encontrado en la necrópolis aportando técnicas museográficas.
Sumario
Síntesis biográfica
Nació el 11 de noviembre de 1906 en La Pobla de Lillet, en la provincia de Barcelona, España, donde vivió hasta los nueve años. Su padre, que era maestro, lo alentó en una amplia y sólida formación intelectual, a sentir interés por la naturaleza, por la arqueología, la taxidermia y otras cuestiones que resultaran de interés cultural. Vivió su juventud en el pueblo de Santa Coloma de Fornés y culmina en 1926 el Bachillerato para matricular en la Universidad de Barcelona, donde obtuvo los títulos de Licenciado en Filosofía y Letras así como en Derecho.
En 1931 realizó en Madrid su Doctorado; luego logró una plaza en el Instituto de Mataró en Cataluña, donde impartió docencia entre 1931 y 1937, sin abandonar las investigaciones como Profesor Auxiliar de la Cátedra de Arqueología de la Universidad de Barcelona. Esta vocación hizo posible que encontrara –en buen estado de conservación– un acueducto romano. Otros importantes hallazgos lo permitieron madurar paso a paso en el complejo mundo de las investigaciones, mundo que no abandonaría y le serviría de tanto en su peregrinar por tierras fuera de España.
Como militante activo de los partidos políticos catalanistas de izquierda se alista en el frente del Pirineo como voluntario. Fue nombrado “Miliciano de la Cultura”, especie de comisario político, de la brigada 131, segundo Batallón, el 11 de octubre de 1938. Desempeñó, además, transitoriamente, la jefatura de una base de instrucción militar. El 26 de enero de 1939, las tropas franquistas tomaron a Barcelona; al ser derrotadas las tropas republicanas por las fuerzas franquistas, el Gobierno francés ofrece refugio a los partidarios de la malograda República Española.
En tal contexto, Francisco Prat llegó al campamento de Agde, departamento de Hérault, Francia, donde trabajó como enfermero; allí conoció a Raymond Aris, ambos compartían la pasión por la arqueología. Prat le propuso la organización de una campaña de excavaciones y la sometieron al Comandante del Campamento, quien los apoyó y les otorgó los medios solicitados, así como los permisos para salir del Campamento, con treinta refugiados españoles. Con esa mano de obra, emprendió unos desmontes y excavaciones sistemáticas, lo que le permitió redactar y entregar un informe escrito en francés titulado “Rapport du Village Ibérique de la Clape près d’Agde” par Prat Puig (François), Professeur de Géographie et d’Histoire au Lycée de Mataró (Espagne).” La experiencia francesa, -a pesar de su brevedad- constituyó para él, un momento decisivo de la formación de su personalidad espiritual y científica, como francófilo y arqueólogo.
Transcurre entonces un período de trabajo y descubrimientos arqueológicos en Agde hasta que se le hace oportuna la salida de Francia con los documentos de identificación de su cuñado que había fallecido. Su salida sería por el puerto de Burdeos hasta Nueva York, y luego a Miami de donde parte hacia La Habana.
Llegada a Cuba
Llegó a Cuba en 1939, convencido de que el retorno a España no era posible. Adoptó la ciudadanía cubana el 16 de abril de 1947.
En su afán de profundizar sus conocimientos acerca del fenómeno cultural cubano, concurrió a cursos impartidos por la institución Hispano Cubana de Cultura y en la Universidad de La Habana sobre tópicos de Cultura Latinoamericana y cubana. Paralelamente a su superación profesional y a la labor como docente, iniciaría su obra como restaurador en Cuba. Gracias a las gestiones de Lidia Cabrera y María Teresa de Rojas, fue escogido para asesorar la restauración de la iglesia de Santa María del Rosario; con esta acción comienza su larga y fructífera actividad de restauración en Cuba.
Labor en Santiago de Cuba
Francisco Prat, quien participó en la fundación de la Universidad de Oriente en 1947, se instaló definitivamente en Santiago de Cuba en 1948. Desde 1942 había viajado a la ciudad oriental, invitado a impartir unas conferencias, donde conoce a los doctores Pedro Cañas Abril y Felipe Martínez Arango, presidente y secretario de la Comisión Pro Monumentos. La ciudad lo impactó fuertemente. Como él mismo expresó:
Labor en la Universidad de Oriente
En 1945, regresa de nuevo a Santiago de Cuba para participar en la fundación de la futura Universidad. Lo nombran «profesor fundador honorario» en 1947. El 20 de febrero de 1948 se incorpora a esta institución en la entonces Facultad de Filosofía y Letras.
Tuvo una actividad destacada en esta casa de altos estudios desde su fundación. Concibió para la universidad oriental su sello con el lema que esboza el objetivo no solo pedagógico, sino general de la institución:Sistema:«Ciencia y Conciencia»
Desde inicios de los sesenta desempeñó múltiples cargos tales como: decano de la Facultad de Filosofía y Letras (1961-1963), decano de la Escuela de Historia (1963-1968), decano de la Facultad de Humanidades (1963-1965), director del Departamento de Historia de la Cultura y asesor de la Biblioteca Central de la Universidad de Oriente y del Archivo de Historia de la misma (1966).
Fue el creador de los estudios de Historia de la Cultura, de la Escuela de Historia y del Departamento de Historia del Arte, al cual dedicó los últimos años de su vida profesional y al que donó su colección de obras de arte, expuestas en el Centro Cultural Francisco Prat Puig, erigido en su honor por la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba. En mayo de 1980 el Ministerio de Educación Superior le otorga el grado de Doctor en Historia del Arte, reconociendo excepcionalmente su labor docente e investigadora.
Junto al enriquecimiento cuantitativo de su quehacer docente estuvo el cualitativo, del todo constatable en los criterios metodológicos que presidieron su desempeño docente, y que se insertaron dentro de las tendencias más avanzadas de su tiempo.
Enemigo rotundo de los métodos memorísticos, impartió una enseñanza basada en métodos activos, lo que fue reconocido por él cuando señaló que:
Impartió cursos de posgrados en la Universidad de Oriente, en la Universidad de Las Villas, así como en la Universidad Estatal de Leningrado, en la desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Unido a ello estuvo la tutoría de varias tesis doctorales de las investigadoras y profesoras universitarias Alicia García Santana, Lilian Martín Brito y María Elena Orozco Melgar, las que en general versaron sobre el devenir urbano y arquitectónico de ciudades como Trinidad, Cienfuegos y Santiago de Cuba.
Pasión por la arqueología
Francisco Prat fue un amante del pasado como él mismo planteara y esto lo condujo a su amor por la arqueología. En Cuba, en especial en la región oriental participó en numerosas excavaciones. Desde su llegada a la Universidad de Oriente se vinculó, al Dr. Francisco Martínez Arango, fundador de la Sección de investigaciones arqueológicas y su museo anexo.
Dos sitios arqueológicos fueron testigos de su destacada presencia: “Caimanes” y “Ventas de Casanova”. Realizó importantes excavaciones en áreas del antiguo Ayuntamiento santiaguero, tras demolerse el inmueble, con el interés de materializar un nuevo proyecto de edificio para gobierno, pudo encontrar una fosa, con apariencia sepulcral, que contenía un conjunto cerámico. Su estudio tuvo una significación especial para Cuba e incluso para Hispanoamérica. De ese análisis emanaría el libro Significado de un conjunto cerámico hispano del siglo XVI de Santiago de Cuba.
Labor como restaurador
Este prestigioso profesor destacó también como restaurador del patrimonio arquitectónico colonial cubano. Oficio, experiencia y sensibilidad se hicieron tangibles en las obras que restauró haciendo gala de sus conocimientos de la cultura cubana y universal. En la Habana quedó su huella en la restauración de la iglesia del Espíritu Santo; laboró en la Parroquial de Remedios, varios edificios en la ciudad de Trinidad; el castillo de Jagua en Cienfuegos; la Casa Natal de Carlos Manuel de Céspedes en Bayamo; el Fuerte de Jiguaní, tres fuertes en Gibara; el edificio que alberga el Museo en Puerto Padre y el Fuerte de Matachín en Baracoa.
En Santiago de Cuba concentró sus esfuerzos en la restauración de la casa del poeta José María Heredia y la Casa de San Gerónimo número 473, el fuerte de Yarayó, el Castillo del Morro San Pedro de la Roca (Patrimonio de la Humanidad), la casa que se le atribuye al adelantado Diego Velázquez (hoy Museo de Ambiente Histórico Cubano), y el Ayuntamiento (sede del Gobierno Municipal). También, existe un inmueble al que hay que recurrir para conocer el quehacer acumulado por el investigador. Se trata del Seminario San Basilio Magno, el primer centro de estudios universitarios en el país, considerado además, un ejemplo valioso de la arquitectura colonial cubana. Testimonio de ese quehacer lo constituyen la Casa natal del poeta José María Heredia y Heredia, labor que acometió en la década de 1960, y el Castillo del Morro San Pedro de la Roca cuya restauración y reconstrucción efectuó entre los años 1962 y 1970.
Fundador de la Unión de Historiadores de Cuba
El 7 de diciembre de 1981 se crea el comité gestor de la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC), iniciándose la constitución de las filiales provinciales. La comisión está dirigida por el Dr. Julio Le Riverend Brusone e integra, aproximadamente, a 35 personas entre las que se encuentra Prat Puig como representante de la Universidad de Oriente. El 30 de julio de 1982, en el XXV aniversario del fallecimiento de Frank País García, se constituye la Filial de la UNHIC en la provincia de Santiago de Cuba, presidida por Prat Puig, labor que desarrolló con esfuerzo, y de la que el profesor Octavio López Fonseca dijera: “El Dr. Prat durante esos cuatro años nos asesoró y preparó con gran maestría […] él tenía una visión muy grande de lo que podía ser un historiador.”
Muerte
El 28 de mayo de 1997, a los 90 años de edad fallece en su casa del reparto Las Flores en el poblado de El Caney, donde fue sepultado en el cementerio local, con los honores y afectos que le profesan muchos de sus antiguos estudiantes, colegas y amigos.
El Prebarroco en Cuba y otros libros publicados
La estancia en La Habana, le permitió admirar la arquitectura cubana y formularse la interrogante de si los elementos constructivos que él contemplaba en las añosas casas coloniales eran un caso excepcional o si, por el contrario, constituían una muestra de un estilo propio de la Isla y que, si bien podía tener variantes regionales, evidenciaban una “transferencia sevillana”. Comprobar esa hipótesis exigía explorar las edificaciones de la etapa colonial existentes en otros espacios urbanos. Fue ese viaje de estudios el que lo trajo a Santiago de Cuba. La belleza atesorada en el techo de una de esas casas coloniales, advertida por él desde un banco del Parque Céspedes, le cambió la vida. Era de noche, pero él esperó pacientemente hasta que amaneciera, para atravesar la calle que lo separaba del inmueble y visitarlo. Cuando revisó las estructuras concluyó que estaba ante la presencia de un monumento de la morisca arquitectura criolla cuya data fijó en el siglo XVII. Días después retornó a La Habana; pero el embrujo no cedió ni un ápice y en repetidas oportunidades volvió a la urbe santiaguera. Prat Puig, a partir de estos estudios publica, en 1947, la monumental obra El prebarroco en Cuba. Una escuela criolla de arquitectura morisca, con la ayuda económica de María Teresa de Rojas.
Otros de sus libros fueron: La casa de Diego Velázquez y el museo de Ambiente Histórico Cuba. Santiago de Cuba, 1972; El Castillo del Morro de Santiago de Cuba. Breve noticia histórico arqueológico del monumento, Impreso por el departamento de mimeógrafo, Universidad de Oriente, Santiago de Cuba, [s/f]; Significado de un conjunto cerámico hispano del siglo XVI en Santiago de Cuba, Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 1980. Conferencias de Historia del Arte, Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 1984; El Nuevo Palacio Municipal de Santiago de Cuba. Principios en los que se inspira el proyecto premiado, Departamento de Extensión y Relaciones Culturales, Universidad de Oriente, Santiago de Cuba, 1951.
Reconocimientos
Al final de su carrea y dada su destacada labor profesional el Dr. Prat recibe en Cuba diferentes medallas y condecoraciones. En 1982 el Rector de la Universidad de Oriente le otorga la condición de Profesor de Mérito. En 1988 el Rector de la Universidad de la Habana acredita al Dr. Francisco Prat Puig como Especialista en Ciencias Arqueológicas, a la vista de los méritos científicos y docentes demostrados en el campo de la disciplina de Historia, fundamentados en los métodos y técnicas arqueológicas.
Fue reconocido con la Distinción Rafael María de Mendive, la 28 de septiembre, la Distinción por la Cultura Cubana. Se le entregaron las Órdenes Frank País, Félix Varela y Alejo Carpentier. Recibe la Medalla de la Academia de Ciencias de Cuba por el 25 Aniversario de su fundación y la del proyecto y dirección del Ayuntamiento.
En España el 21 de septiembre de 1973 los antiguos alumnos del Instituto de Segunda Enseñanza de Mataró le otorgan la Placa y Medalla del establecimiento.
En el marco de las conmemoraciones por el 5to Centenario del Encuentro entre dos Culturas, el Rey de España le otorga la Orden de la Cruz Isabel La Católica el 6 de diciembre de 1991 y el 9 de marzo de 1993, la Generalitat de Catalunya le concede su máxima condecoración, la Orden de la Cruz de San Jordi.
Premios obtenidos
- Medalla Alejo Carpentier, año 1983.
- Orden de Isabel la Católica, que le confirió en 1992.
- En 1993 se le hizo entrega por parte del gobierno español de la Generalitat de Catalunya.
- Doctor en Ciencias del Arte por la Universidad de Oriente.
Fuentes
- Domingo Cuadriello, Jorge. Francisco Prat Puig. En su Centenario. Revista de la Arquidiócesis de La Habana. Noviembre/2006 No.157. Consultado: 10 de septiembre de 2012.
- Bibliografía Básica: Puiggros, María Rosa: La distància no és l‘oblit. Fragments de la biografia d‘un catalanocubá Francesc Prat i Puig. Cataluña, Asociación Medieval de Bagá, 2001. Consultado: el 25 de octubre del 2011.
- Biografía: Francisco Prat Puig. Consultado: 25 de octubre del 2011.
- Fernández Urguellés, Daniel y Sola Alonso, José Ramón (2022). “Francisco Prat Puig. Su actividad social y cultural entre Cataluña, Agde, La Habana y Santiago de Cuba (1906 - 1997)”, TRIM, 22-23: 47-66.
- Lamore, Jean: “Francisco Prat Puig: la experiencia francesa en Agde (1939)”, en Aida Morales Tejeda y Juan Manuel Reyes Cardero: Seis miradas a la obra de Francisco Prat Puig, Ediciones Santiago, Santiago de Cuba, 2008.
- López Gil, César: “Hombre de universo” en Bohemia, no. 18, La Habana, 5 de mayo de 1989, p. 38.
- López Segrera, Yaumara: “Francisco Prat Puig: su esencia universal”, en Rodríguez Rodríguez, Yainet, Onedys Calvo Noya y Yenny Hernández Valdés (coord.): Coloquios Presencias Europeas en Cuba. Memorias. 2017-2018. Ediciones Boloña, La Habana, 2018.
- Martínez Bofill Lidia M., “Francisco Prat Puig, Maestro” en Duharte Jiménez, Rafael, Olga Portuondo Zúñiga, Ivette Sóñora Soto (comp): Tres siglos de historiografía santiaguera, Oficina del Conservador de la Ciudad, Santiago de Cuba, 2001.
- Morcate Flora, Marta E. Lora y Juan Pascual Menéndez: ¿Quién es?, Homenaje al Dr. Francisco Prat Puig, Centro Provincial del Libro y La Literatura, Dirección Provincial de Cultura, Santiago de Cuba, 1992.
- Orozco Melgar, María Elena y Yaumara López Segrera: “Francisco Prat Puig, maestro y paradigma de generaciones de historiadores del arte”, en Ernesto Caveda de la Guardia (ed): Vivencia del arte. La colección de Arte de la antigüedad de Francisco Prat Puig en Santiago de Cuba, Centro Educativo Español de La Habana, 2023.
- Morales Tejeda, Aida Liliana: Francisco Prat. Legado. Oficina del Conservador de la Ciudad, Santiago de Cuba. 2026