Águila imperial ibérica

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Águila Imperial Ibérica
Información sobre la plantilla
Águila Imperial Ibérica.JPG
Clasificación Científica
Nombre científicoAquila adalberti
Reino:Animalia
Filo:Chordata
Clase:Ave
Orden:Accipitridae
Familia:Buteoninae
Especie(s):A. adalberti
Hábitat:Abarca una gran cantidad de hábitats, desde pinares en las zonas de montaña a sistemas dunares y marismas en zonas de costa. Terrenos llanos o con relieves suaves, con formaciones arbóreas, aunque no dominantes (dehesas) y con buenas poblaciones de conejo.

Águila Imperial Ibérica. Una de las aves más amenazadas de extinción del mundo. Actualmente, la población mundial de la especie está estimada en un poco más de 200 parejas. Todas ellas se encuentran en territorio peninsular español, en los bosques mediterráneos del cuadrante suroccidental, repartidas en una serie de subpoblaciones de pequeño tamaño (menos de 30 parejas) con un nivel de intercambio medio-bajo, estando algunas de ellas claramente aisladas. Este tipo de distribución es típicamente inestable y paso previo habitual de los procesos de extinción. Entre las principales amenazas a la especie se encuentran la disminución de las poblaciones de conejo, que constituye su principal presa, y la mortalidad por electrocución en tendidos eléctricos.

Características

El Águila Imperial Ibérica posee una fuerte constitución. Su pelaje es uniforme de un color marrón-rojizo con manchas irregulares de color blanco a la altura de los hombros. El plumaje de los adultos es marrón muy oscuro con ciertos tonos rojizos en la parte superior de la espalda. Las plumas de la cabeza y del cuello son muy claras, habitualmente amarillentas o blanco cremoso, aunque a distancia se ven completamente blancas, sobre todo en las águilas de una gran edad.

Su parte delantera es marrón oscura, en ocasiones casi negra. Aunque los detalles más notables de su plumaje es sin duda el borde anterior blanco de sus alas y las manchas blancas de los hombros. La dimensión de estas manchas es variable, dependiendo de la edad del águila. La parte superior de la cola es gris claro, frecuentemente casi blanca o punteada de marrón con una franja ancha negra y las puntas de las plumas timoneras o rectrices blancas.

  • Talla: 75 cm – 84 cm
  • Envergadura: 1 m 90 – 2 m 10
  • Peso: 5 Kg (machos) – 3 kg (hembras)
  • Longevidad: 45 años

Hábitat

Esta especie se localiza, casi con exclusividad, en la Península Ibérica, en donde habita todo el año, defendiendo su territorio con gran celo.

Sus hábitat idóneos son las áreas de bosque esclerófilo típicamente mediterráneo, donde se entremezclan los matorrales, los pastizales y los riachuelos. Está presente sobre todo en las campiñas bajas del centro y sur de la Península Ibérica.

Los ejemplares más jóvenes pueden ser capturados por otras aves rapaces y por zorros. El alarmante descenso de su población se debe, no obstante, a causas exclusivamente humanas: caza ilegal, electrocución, transformación de zonas forestales en regadíos, empleo exagerado de pesticidas, etc.

A pesar de ser un ave numerosa durante la primera mitad del siglo XIX, actualmente el número de parejas reproductoras apenas supera la centena.

Alimentación

En comparación con el águila real, sus garras son más débiles, dedicándose a la caza de animales menores, a los que ataca casi siempre en el suelo. Básicamente son ardillas terrestres, conejos y liebres. Se sabe que atacan también a las ocas de corral.

Algunas veces sale la pareja a cazar; mientras uno levanta la presa el otro la captura.

Comen también carroña de animales.

Reproducción

Nidifican en árboles y son amantes de su territorio, en el que disponen de varios nidos utilizados en rotación. Estos nidos, según los árboles disponibles (normalmente alcornoques y pinos), pueden estar en lo alto y también a poca altura.

A principios de año comienza su llamativo cortejo, de manera que hacia marzo ya están las parejas consolidadas. Es en esta época, durante la reproducción, cuando más sensible es el águila imperial a la presencia humana. Incluso puede abandonar la puesta si es molestado y nidificar de nuevo en un lugar más tranquilo.

Los dos o tres polluelos salen del cascarón a principios de junio, después de una incubación de 43 días. Con 35 días tienen ya el plumaje completo, y con 6 meses vuelan ya, regresando las primeras veces al nido para dormir.

Al contrario de lo que ocurre con las águilas reales, los dos polluelos suelen llegar a adultos, excepcionalmente incluso tres, aunque en épocas de escasez también practican el cainismo.

Cuando los progenitores deben abandonar el nido, cubren los huevos o los polluelos con ramitas verdes.

Al transcurrir dos meses, los pollos se alejan del nido, siendo todavía vigilados por los padres. Esta tutela se aminora, llegando a transformarse en un comportamiento agresivo, que obliga a los jóvenes a dispersarse. Volverán a los tres o cuatro años, convertidos en adultos, para criar cerca de la zona donde nacieron.

Sólo a los 6 años de edad alcanzan el plumaje de las águilas imperiales adultas.

Véase también

Fuentes