Efluvio telógeno

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Efluvio Telógeno
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Región de origen:Folículos del cuero cabelludo
Región más común:Cabeza

Efluvio Telógeno. La palabra efluvio significa desprender o soltar. El término telógeno se aplica a una de las etapas del ciclo del cabello en la que los folículos permanecen en estado de reposo.

Descripción

Cuando hay un efluvio telógeno, las fibras del pelo comienzan a desprenderse debido a la inactividad en la que ingresan los folículos, y si bien el efluvio termina resultando en diferentes formas de pérdida del cabello, lo importante es descubrir la causa.

El factor común de todos esos diferentes tipos de caída es que hay una importante cantidad de cabello cuyos folículos entran en la etapa de inactividad.

Lo habitual en personas que no padecen de serios problemas capilares es que solo un 10% de los folículos se encuentren en la fase telógena, mientras que el restante 90% se encuentra en etapa de crecimiento. Si aumenta de manera considerable el número de folículos en fase telógena, se incrementará como consecuencia la cantidad de cabellos que se desprenden.

El ritmo normal del efluvio telógeno es lento y no es un motivo constante de pérdida del cabello. Y el ritmo de recuperación de esos cabellos también lleva tiempo, y puede ocupar largos meses.

Consecuencias

Las consecuencias del efluvio telógeno pueden no atacar a todas las partes del cuero cabelludo, generalmente el cabello se hace más delgado en la parte superior de la cabeza, más que a los costados y la parte posterior.

Más allá del modo en que se manifieste, hay que decir que la caída del cabello como consecuencia del efluvio telógeno no provoca un daño irreversible en los folículos. Se trata simplemente del hecho de encontrarnos con una mayor cantidad de folículos en estado de reposo que lo normal.

Causas que lo provocan

Las causas son variadas y provocadas por las situaciones más disímiles.

  • Normalmente, en las primeras fases de la alopecia androgénica se produce un aumento de folículos en etapa telógena, pero el efluvio se hace presente en muchos otros diversos casos.
  • Uno de ellos son los medicamentos, sobre todo los antidepresivos. Pero generalmente se observa que, detectado esto y dejando de tomar el fármaco o reemplazándolo por algún otro, la caída del cabello se detiene, o el cabello cae menos. La causa no es exclusiva de los antidepresivos, sino de cualquier medicamento que sea incompatible con el organismo de que quien lo ingiere puede estar generándolo.
  • Hipotiroidismo e hipertiroidismo. Cualquiera de esos dos estados, al ser desequilibrios orgánicos, tienen consecuencias importantes en la actividad de los folículos.
  • Luego de dar a luz. Un cambio súbito en los niveles de hormonas provocados por el nacimiento es un gran impacto en el organismo, que puede naturalmente derivar en una cierta caída de cabello no calculada. Pero del mismo modo como se produce, el cabello vuelve a ser recuperado pasado un corto lapso de tiempo.
  • Radiación ultravioleta. Esta intervención puede provocar la destrucción de las células de los folículos y disminuir la actividad.
  • Los traumas, causados por accidentes, la pérdida de un ser querido, los impactos emocionales fuertes en general pueden ser causantes de llevar de manera acelerada al cabello a su fase telógena, lo que consigue revertirse en cuanto la situación emocional empieza a retomar su estado normal.
  • Perder sangre en importantes cantidades. Esto puede generar una desnutrición de los folículos, obligándolos a disminuir su actividad.
  • Los estados de estrés sostenidos o enfermedades crónicas, que son situaciones de la vida cotidiana que no responden al tipo de reacción que significaría un trauma, un fuerte impacto, pero que instalan lentamente a la persona en una rutina de permanente nerviosismo, sea por lo laboral, lo familiar o lo sentimental y que termina provocando alteraciones que repercuten, entre otras cosas, en la salud capilar.
  • Las vacunaciones y las cirugías, el estrés físico extremo, pueden también motivar un efluvio telógeno, al causar modificaciones en el organismo, pero que detienen su efecto en cuanto desaparecen los factores que lo provocaron.
  • La alimentación. Una dieta decidida abruptamente, un cambio repentino en la rutina alimentaria puede llevar también a que el cabello ingrese en telógeno.
  • Del mismo modo que una persona que no tiene un miramiento por las proteínas que el organismo necesita y organiza su alimentación en base a grandes carencias, puede también sufrir efluvio telógeno.
  • Tal como se ha señalado en los casos anteriores, el revertir la causa detectada que está provocando la caída del cabello hace que bastante rápidamente la persona recupere el cabello perdido y su estado normal.
  • En todos los casos citados parece haber siempre una relación directa entre caída del cabello por efluvio telógeno y modificación en la química el folículo piloso.

Soluciones

Cuando se trata de estrés, hay que buscar reducir los focos que lo causan y su consecuencia será también un efecto favorable sobre el cabello.

Cuando hay traumas, se trata de esperar a que el estado emocional vuelva a una situación más equilibrada, se debe intentar restablecer algo que se salió de su estado habitual. Habiendo alcanzado ese necesario equilibrio, la situación del cabello también se normaliza.

En los casos de errores en la concepción de las dietas, sea porque son alimentaciones carentes de las propiedades que necesita el organismo, o porque se ha cambiado bruscamente la alimentación, se trata de recuperar el ritmo normal o equilibrar esa dieta agregándole los nutrientes indispensables. Hay veces en las cuales los suplementos dietarios ayudan mucho a emparejar esas deficiencias que padece el organismo.

En los casos en que hubo cirugías, hay simplemente que esperar a que los folículos vuelvan a su estado normal.

Fuente