República de Florencia

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República de Florencia
República de Florencia
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1115–1532
Bandera Escudo
Bandera Escudo
Capital Florencia
Idioma oficial Toscano y Latín
Gobierno República
Historia
 • Establecido 1115
 • Los Médici obtuvieron el control de la ciudad 1434
 • León X reconquistó la ciudad. 1512
 • Disolución 1532

La República de Florencia o República florentina (italiano: Repubblica Fiorentina) fue una ciudad-estado establecida en la ciudad italiana de Florencia, en la Toscana. Tuvo un período de existencia desde 1115 hasta 1532 que fue abolida.

Historia

La República fue fundada en 1115, cuando los florentinos derribaron la Marca de Toscana y formaron una comuna a la muerte de la marquesa Matilde. La comuna era regida por un consejo conocido como la Signoria, que era elegida por el confaloniero (gobernante titular de la ciudad), que a su vez era elegido por miembros de los gremios florentinos.

Los Médici obtuvieron el control de la ciudad en 1434, tras el golpe de Estado de Cosme de Médici contra la facción que le había exiliado el año anterior. Los Médici mantendrían el control de la ciudad hasta 1494, cuando fueron expulsados brevemente por el fraile radical Girolamo Savonarola, y después de que Juan de Médici (futuro León X) reconquistase la ciudad en 1512. La autoridad medicea fue repudiada una segunda vez en 1527, durante la Guerra de la Liga de Cognac, pero reasumieron el poder en 1531, después de un asedio a Florencia de once meses.

La República fue abolida en 1532, cuando el papa Clemente VII nombró duque de Florencia a Alejandro de Médicis, pasando el gobierno de república a monarquía hereditaria.

El poder en la República de Florencia

A partir del siglo XIII, en principio, Florencia es una república. En la práctica, todas sus instituciones funcionan en beneficio de los ricos, a pesar de las luchas de los pobres. Ya desde la Edad Media, Florencia conoce algo del "capitalismo".

La ciudad-Estado juega un papel importante en la elaboración y la exportación de seda y de lana y, sobre todo, se vuelve un centro bancario. Apoyados por una red extraordinariamente densa de filiales, los bancos florentinos controlan una gran parte del comercio mundial y, por sus préstamos a diversos soberanos, tienen una importante fuerza política. La asociación de profesionales de Calimala se dedicó al cambio y a la banca, hasta convertirse en uno de los principales prestamistas de los papas, de los reyes de Francia y de Inglaterra, de los príncipes alemanes y borgoñones, del emperador germánico y de todo tipo de pequeños acreedores, laicos o eclesiásticos.

Los cónsules de las Artes fueron los primeros en entrar en el seno del consejo de la Podestà y luego, gracias a las ordenanzas de justicia de 1293, en el Priorato, órgano supremo de gobierno. Esto supuso la consolidación de su poder económico.

El control de los Médicis de las instituciones de República

Florencia, donde todas las antigua estructuras comunales son respetadas, pero donde la República -como en su tiempo decía Julio Cesar- no era ya sino una palabra. Todas las viejas formas estaban amañadas y arregladas para asegurar la dominación de los Médicis, vieja familia que, gracias a su dinero, obtiene el poder con Cosme el Viejo, a quien suceden Pedro el Gotoso y Lorenzo el Magnífico. Este último fallece en 1492, después de esforzarse, a punta de florines, por mantener el equilibrio entre los estados Italianos.

Florencia expulsa luego a Pedro II de Médicis, a quien considera culpable de haber defendido con demasiada suavidad los intereses de la ciudad ante el rey Carlos VIII de Francia. Entonces se restablece la república, con una constitución reconocida por Savonarola. Aquella sobrevivirá al patíbulo del monje [1498] y regirá a la ciudad hasta la caída de Maquiavelo en 1512.

Los Médicis, para poder controlar políticamente a una ciudad-Estado, ubican en todos los puestos clave de la administración republicana a personas que, prácticamente, son empleados suyos. Luego ponen en marcha las instituciones, deterioradas por años de pugnas.

Lorenzo el Magnífico -el más brillante de los Médicis- decía del "pueblo":

No hay nada de genio en las gentes menudas que trabajan con sus manos, y que no disponen del tiempo libre necesario para cultivar su inteligencia.

Instituciones de la República Florentina

  • Gran Consejo: del que prácticamente forman parte todos los que tienen derechos ciudadanos.
  • El Consejo de los 80: por debajo del Gran Consejo, como es lógico suponer, resulta más cómodo y práctico para hacer frente a los asuntos corrientes que el Gran Consejo.
  • La Señoría: el gobierno se llama Señoría. lo forman los representantes de las arti-maggiori, que en número de 9, se reúnen con el Justicia, representante supremo del Estado. Los nueve iban rotando con una periodicidad de dos meses. Para asegurar el sistema -cuyo objetivo muchas veces declarado es impedir que un ciudadano "se eleve por encima de los demás"-

Elección de cargos

La ley establece que el jefe supremo de las fuerzas armadas no sea florentino, sino "extranjero, noble y procedente de un país distante al menos cuarenta leguas". El sistema está basado, hasta cierto punto, en la desconfianza y, por esa razón, se postula que hay que hacer pasar por los cargos públicos al mayor número posible de ciudadanos activos.

Para evitar alianzas hegemónicas, los sistemas de elección para los cargos son de lo más sofisticado y cambian al menor signo de descontento o sospecha. Por ejemplo; para una función dada, todos los nombres de los aspirantes elegibles se introducen en una bolsa, luego se extrae de ella un número igual a dos o hasta cinco veces el necesario; de éstos, se sortea un número determinado previamente y, entre los que quedan, finalmente se elige.

Maquiavelo en sus Historias Florentinas, reflexiona sobre los cambios que las revueltas constantes introducen en la vida social:

El efecto más común de las revoluciones que padecen los imperios es hacer pasar a éstos del orden al desorden, para inmediatamente después devolverlos al orden.

A partir del siglo XIII, la ciudad es, en principio una república. En la práctica, las instituciones sirven a los más acomodados (il popolo grasso ). Los 80 del Consejo representan, en la vida común, los intereses de la banca, el comercio y la industria, y, en ocasiones, hasta de los del comercio en pequeño y los artesanos. El Gran Consejo elige a los magistrados que forman la Señoría, pero la dirección efectiva -el poder- está en manos de aquellos 80.

El control de la República por la familia Médici

Los Médicis fueron la vieja familia de agricultores toscanos que llegan a ser prósperos banqueros en el crepúsculo de la Edad Media, cuando las luchas entre partidos ya minaron las viejas estructuras comunales y abren el camino al sólito "hombre fuerte".

En la Florencia de los primeros años del siglo XV, la fachada es republicana, pero el poder se ejerce en las casas de la nueva aristocracia. Cosme el Viejo se hace del mando hacia 1435.

Exilio de Cosme el Viejo (1433-1434)

En 1433 el Palacio Vechio vio a Cosimo el Viejo allí convocado, arrestado por sorpresa y encerrado en el Alberghetino o Barbería, una pequeña habitación de la torre. Su vida estuvo en peligro y comía sólo un poco de pan por el miedo de morir envenenado, mientras escuchaba con con íntima angustia las charlas de sus dos carceleros, -uno de ellos el Farganaccio "hombre agradable y agudo"- que le han puesto cerca a fin de que lo tengan alegre.

Más tarde, con dinero y astucia Cosimo compró algunos de sus enemigos y fue condenado sólamente al exilio; a su regreso un año más tarde el verdadero centro del poder pasará del Palacio a la casa de los Medici. (Luciano Berti). Cosme pensaba que acabarían arrojándolo desde la torre para acabar con la posición de poder que había alcanzado su familia.

Los Medici eran tachados por otras importantes familias florentinas como advenedizos sin ascendencia noble. Una vez liberado gracias a sus hábiles gestiones y al pago de gran cantidad de dinero parte a un exilio que sabe temporal. Seguirá el consejo de su padre y esperará a que sea la ciudad quien reclame su vuelta. La importancia de los intereses económicos bajo su control de los que la ciudad era muy depediente explica la unanimidad en el deseo de que regresara para ponerse al frente.

Comienzan así tres siglos que verán Médicis en todas las cortes de Europa y en el trono pontificio. Un día, Cosme autoriza un préstamo de cien ducados a un monje llamado Tommaso Parentucelli. El riesgo dio frutos: Parentucelli llegó a ser Papa (Nicolás V) y convirtió a los Médicis en banqueros de la Santa Sede. En 1464, cuando muere Cosme, la Señoría hace inscribir sobre su lápida: Al Padre de la Patria. Lo sucede Pedro el Gotoso, su hijo, que no tiene la energía de su padre, pero si una gran habilidad política. Vence a sus opositores y ¡no los condena a muerte! Fallece en 1469.

Pedro sucedió a Cosme el Viejo durante un breve período de cinco años. Poseía una gran habilidad para los negocios. Se casó con Lucrecia Tornabuoni, una notable intelectual florentina. Se esforzó en dar a sus hijos una completa formación. Supo en 1466 hacer frente a una gran conjura a pesar de encontrarse muy enfermo. Murió sin haber podido hacer testamento ni confesarse debido a que su enfermedad le impedía hablar.

La conjura de los Pazzi (1478)

Heredan el poder sus hijos Lorenzo y Julián. Este tiene el título, aquel gobierna. Son sus competidores -los banqueros Pazzi- quienes urden, con el apoyo del Papa Sixto IV (quien había quitado a los Médicis las finanzas vaticanas), y del rey Ferrante de Nápoles. El 26 de abril de 1478, en la catedral de Florencia, los conjurados atacan. Julián recibe 19 puñaladas y muere al instante. En la confusión Lorenzo no aparece a la vista de los asesinos y se hace fuerte en la sacristía. El pueblo se entera y toma partido por los Médicis. Lorenzo vence y la represión es feroz. El joven banquero y amante de las artes retoma las riendas y, de "primer ciudadano", se transforma en "Señor". Diez espadachines selectos lo acompañan a todas partes.

Lorenzo el Magnífico subordina a sí a la Señoría y a los Consejos, a través de un consejo de 70 miembros, que sólo dependen de él. Se adueña del poder total en Toscana y emprende una obra diplomática notable. En 1492 muere Lorenzo. La precoz muerte de Lorenzo sume a la ciudad en el luto, a pesar de todo. En Italia, se rompe el equilibrio logrado por la paciente, sagaz y adinerada diplomacia del Magnífico. Los franceses entran en Italia con su rey al frente –Carlos VIII- y Pedro, primogénito y sucesor de Lorenzo, cede y lo deja ocupar cuatro bastiones toscanos. Los florentinos se enfurecen y expulsan a los Médicis de la ciudad el 9 de noviembre de 1494.

Cuando Savonarola muere, en 1498, el esplendor de Florencia está opacado. La caída del fraile ocasionó cambios en los puestos de la administración citadina. Los "savonarolianos" pierden sus empleos. Maquiavelo, gracias a esto, puede ser electo secretario de la Segunda Cancillería, una especie de secretariado del Consejo de los Diez para la Libertad de la Paz. Estos diez recibirían de la Señoría ciertos poderes y ciertas misiones vinculadas con lo que hoy lo estarían las secretarías de Relaciones Exteriores, de Gobernación y de la Defensa. Maquiavelo era algo así como el "oficial mayor" del Consejo. Rápidamente, Maquiavelo se ganó la confianza del Consejo de los Diez, por su capacidad y dedicación. Se le confían de inmediato misiones de importancia, difíciles de ejecutar.

La República resistió más de diez años bajo la dirección de Piero Soderini, elegido "gonfalonero vitalicio" en 1502. En 1512 tuvieron que inclinarse ante el ejército español. Con su vuelta, los Médicis abolieron el Gran Consejo, pero evitaron el choque frontal con los oligarcas. Derrotados de nuevo tras el saqueo de Roma (1527), les sustituyó un gobierno republicano que restableció el Gran Consejo. En 1530, tras ocho meses de heroica resistencia, los republicanos cedieron ante el asedio de ejército español que restauró a los Médicis. Tras el asesinato de Alejandro (1510-1537) por su primo Lorenzo, Cosme ocupó el poder (1519-1574).

Fuentes