Ambiorix

Ambiorix
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Estatua de Ambiorix en la Gran Plaza de Tongeren esculpida por Jules Bertin
NombreAmbiorix
NacionalidadBelga
CiudadaníaBelga
OcupaciónJefe de la tribu de los eburones.

Ambiorix. Jefe de la tribu de los eburones, en el norte de la Galia, que combatió contra las legiones romanas mandadas por Julio César. Uno de los héroes más famosos en la historia belga.

Historia temprana

En el año 57 a.C., en la campaña de las Galias, César se dirige a los territorios de los belgas para solucionar algunos conflictos internos. Tras ser atacado por los nervios y estar apunto de sufrir una importante derrota, el general romano consigue controlar Bélgica y someter a sus tribus. Entre estas tribus se encontraban los eburones, que en un principio parece ser que aceptaron con agrado la presencia romana en la zona, ya que fueron liberados del sometimiento de otras tribus más poderosas.

La situación sin embargo comenzó a cambiar en el invierno de 54-53 a.C. Tras la expedición de César a Britania, éste instaló varios campamentos al noreste de la Galia y en Bélgica con el objetivo de pasar el invierno. La presencia romana era cada vez mayor, y las tribus belgas la comenzaron a considerar una auténtica ocupación de su territorio.

Durante el invierno las legiones se instalaron en diferentes campamentos separados entre sí, y las legiones quedaron al mando de los legados de César. En la ciudad belga de Atuatuci, en pleno territorio de los eburones, se encontraba el campamento de una legión de jóvenes reclutas y 5 cohortes. Al mando estaban los legados Quinto Titurio Sabino y Lucio Arunculeyo Cota.

Resistencia a los romanos

Los eburones, liderados por Ambiorix comenzaron a preparar un levantamiento que aniquilara a las tropas de Sabino y Cota asentadas en su territorio, y posteriormente con la ayuda de otras tribus belgas expulsar al resto de legiones romanas de Bélgica. Ambiorix sabía que no podía atacar directamente el campamento de Atuatuci, ya que estaba bien fortificado y los romanos contaban con suficientes víveres para aguantar un largo asedio. Así que el jefe belga optó por presentar batalla fuera del campamento romano donde podrían obtener una victoria, y para ello engañó a Sabino y Cota. En un principio Ambiorix era un jefe aliado a la causa romana, por lo que gozaba de cierta confianza por parte de César y sus legados.

La trampa de Ambiorix

El primer paso de la trampa que Ambiorix había preparado fue atacar con algunas de sus tropas a legionarios romanos que se encontraban fuera del campamento. Tras esto Ambiorix solicitó una conferencia con los legados del campamento. El líder de los eburones explicó que él había sido arrastrado por otros líderes galos a atacar a los romanos, ya que un gran levantamiento en toda la Galia se estaba produciendo y que además miles de guerreros germanos estaban cruzando el Rin para unirse a la rebelión. Ambiorix aconsejó a Sabino y Cota a que abandonaran el campamento antes de que llegasen los germanos y poder así salvar a sus tropas.

Tras escuchar esto, los dos legados quedaron aterrados y preocupados. Se reunió el consejo del campamento y tras fuertes debates sobre que hacer, se decidió abandonar el campamento. Algunos tribunos y el propio Cota opinaban que era mejor quedarse quietos, ya que no se fiaban de las palabras de Ambiorix, y además no habían recibido órdenes de César de levantar el campamento, sin embargo se impuso la voluntad de Sabino de abandonarlo. Los legionarios comenzaron la marcha y se internaron en un angosto valle donde las tropas de Ambiorix esperaban para tender la emboscada. Cuando la comitiva romana se adentró en el valle los guerreros eburones irrumpieron por todos lados atacando a los desprevenidos soldados romanos.

Victoria de Ambiorix

Al principio el pánico cundió entre los jóvenes legionarios que comenzaron a correr de un lado a otro, pero pronto se pudo organizar la formación y presentar una defensa a las acometidas de los eburones. Pasó un día en el que los romanos fueron aguantando como podían, pero cada vez eran menos siendo al final la mayoría aniquilados por el enemigo, incluso muchos se suicidaron. Sabino y Cota también cayeron en la batalla. Ambiorix había conseguido aniquilar una legión y 5 cohortes romanas, todo un éxito.

La venganza de César

El Senado romano no toleró dicha provocación, pues además era una mala lección para las otras provincias, que podían creer que la poderosa República Romana podía ser vencida. En los años siguientes, un preparado ejército romano de 50.000 hombres arrasó el territorio. La pequeña tribu de los eburones fue perseguida y aniquilada por César, pero Ambiorix desapareció, probablemente cruzando el Rin, sin dejar otro rastro en la historia.

El destino de Ambiorix y los belgas

De la suerte que corrió Ambiorix no se tienen demasiados datos. Tras la batalla, César ordenó al comandante de caballería Lucio Minucia Basilo a capturar a Ambiorix. Tras ser informado por los propios nativos, Basilo encontró a Ambiorix, pero este con bastante suerte consiguió huir y seguramente cruzó el Rin para ser perdido para siempre por la historia.

Ambiorix es considerado como el primer gran héroe belga, y el primer enemigo que levantó una importante coalición en la Galia contra el invasor romano. Cuando en 1830 se restaura el reino de Bélgica se le proclama como el primer gran héroe de la nación y se levanta una estatua en su honor en la ciudad de Tongeren, cuyo origen de la localidad es el antiguo campamento romano de Atautuca, donde se produjo la batalla, y además se le considerada como la población belga más antigua de Bélgica.

Legado histórico

César escribió sobre Ambiorix en su comentario sobre sus batallas contra Gauls: "De Bello Gallico". En este texto también escribió la línea famosa:

“ De todos los galos, los belgas son los más fuertes”

Ambiorix permaneció olvidado hasta el Siglo XIX. Cuando Bélgica se hizo independiente en 1830 el gobierno nacional comenzó a averiguar en sus archivos históricos para personas que podrían servir de héroes nacionales. En "De Bello Gallico" de César descubrieron Ambiorix y sus hechos. En 1841 el poeta belga Joannes Nolet de Brauwere van Steeland escribió una epopeya lírica sobre Ambiorix y el 5 de septiembre de 1866 una estatua de Ambiorix se erigió en el Gran Mercado de Tongeren en Bélgica. No hay ninguna prueba alguna vez vivió allí, pero ya que Tongeren es la ciudad más vieja de Bélgica y Caesar se refirió a Atuatuca (el nombre original de Tongeren era Atuatuca Tongorum) se colocó allá.

Fuentes