Ataque a Puerto Príncipe

Ataque a Puerto Príncipe
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Ataque a la ciudad de Puerto Príncipe por fuerzas al mando de Ignacio Agramonte.
Fecha:20 de julio de 1869


Ataque a Puerto Príncipe. El 20 de julio de 1869 fuerzas del Ejército Libertador, en número de unos 600 hombres bajo el mando del Mayor General Ignacio Agramonte Loynaz, atacaron esta ciudad, actual Camagüey, con los objetivos de hacer sentir la fuerza de la revolución en el territorio y de apoderarse de pertrechos y vituallas de todo tipo para, una vez logrado esto, retirarse hacia sus bases habituales de operaciones. La ciudad se encontraba defendida por un mariscal al servicio de España.

Localización

La ciudad de Puerto Príncipe, actual Camagüey, se encuentra en el centro de la provincia de este nombre. Era una ciudad de alto valor estratégico para los españoles tanto por su posición geográfica, en el centro de la provincia, que servía como control de la ruta oriente-occidente, como por sus riquezas y elevada población.

Contexto

El patriota Ignacio Agramonte Loynaz fue uno de los conspiradores para el alzamiento de los camagüeyanos, el 4 de noviembre de 1868, sumándose a los alzados el día 11 en el ingenio El Oriente, cerca de Sibanicú. Tuvo su bautismo de fuego en el combate de Bonilla, dos días después. El 26 de abril de 1869 se puso al frente de la División Camagüey, con grado de Mayor General y su primer combate como jefe de las tropas lo libró el 3 de mayo, en Ceja de Altagracia, el 13 de junio participó en la toma del fuerte de La Llanada y una semana después, en la acción de Sabana Nueva, acciones precursoras del ataque a Puerto Príncipe.

Desarrollo

El plan elaborado por Ignacio Agramonte dividía las fuerzas atacantes en cinco grupos que entrarían a la ciudad por diferentes lugares, con misiones bien definidas. El plan incluía el bombardeo a la iglesia de la Merced con una pieza de artillería (Parrot), servida por el internacionalista francés Eloy Beauvilliers. Esta pieza dio inicio a la acción a las 04:30 horas con su primer disparo, que sembró la alarma en la guarnición española, a cuyo frente se encontraba el mariscal Eusebio Puello, dominicano al servicio de España.

Inmediatamente los grupos que integraban las fuerzas atacantes comenzaron a cumplir las misiones asignadas. El que entró en el barrio de La Vigía hostilizó el cuartel de Lanceros, el que hizo su entrada por la calle San Ramón, tuvo que combatir contra una fuerza de las tres armas, sosteniendo el fuego hasta recibir la orden de retirada. Los que avanzaron a lo largo de la vía férrea chocaron con una tropa de infantería. La caballería, que entró por el barrio de El Cristo, a pesar de las nutridas descargas de la guardia que custodiaba la iglesia llegó hasta las tiendas y almacenes y cargó con ropas, calzado y víveres, en abundancia.

El grupo dirigido personalmente por Agramonte entabló combate con una tropa integrada por infantería de marina y el batallón de voluntarios de la Unión Liberal. Hacia ese lugar se dirigió el mariscal Puello con numerosos refuerzos, por lo que el Mayor ordenó la retirada en dirección al sitio conocido como Guanamaquilla, donde estaba previsto que confluyeran todos los grupos al terminar la acción. Esto se efectuó aproximadamente a los 90 minutos de haberse iniciado el ataque, retirándose los insurrectos sin ser hostilizados por el enemigo, aún sorprendido por el carácter fulminante de la acción.

Las bajas de este combate no están precisadas, pero al parecer no fueron considerables para ninguno de los contendientes. Los objetivos perseguidos por los cubanos fueron plenamente logrados.

Las acciones en esta ciudad y en sus inmediaciones se repitieron durante el transcurso de la guerra. El 8 de mayo de 1870, en las cercanías de la ciudad, fuerzas del 2 Cuerpo del Ejército Libertador, bajo el mando del capitán Fidel Céspedes, atacaron una columna que se dispersó sufriendo 38 bajas, según informó oficialmente el jefe cubano.

También en las cercanías de esta ciudad, en julio de 1875, fuerzas del Ejército Libertador, bajo el mando del brigadier Henry Reeve, el Inglesito, sostuvieron un breve encuentro con tropas españolas, sin precisarse bajas.

Fuentes

  • Arcadio Ríos. Hechos y personajes de la Historia de Cuba. Recopilación Bibliográfica. La Habana, 2015. 320 p.
  • Diccionario enciclopédico de Historia Militar de Cuba. Tomo II. Acciones combativas. Centro de Estudios Militares de las FAR, 2006.
  • Dirección Política de las FAR. Historia militar de Cuba. La Guerra de los Diez Años, La Habana. [Sin autor.] Págs. Págs. 44-45.
  • Vidal Morales y Morales. Hombres del 68, La Habana, 1972. Págs. 281-282.
  • Ramiro Guerra. Historia de la Guerra de los Diez Años, 2 t., La Habana, 1972. Tomo I. Págs. 294-295