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Ataque a Santa Clara (1876)

Ataque a Santa Clara (1876)
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Ataque a esta ciudad por fuerzas de Manuel Calvar.
Fecha:20 de julio de 1876


Ataque a Santa Clara (1876). En la noche del 20 de julio de 1876, dos columnas del 3er Cuerpo del Ejército Libertador, bajo el mando del mayor general Jesús Calvar, Titá, atacaron esta ciudad villareña cuya guarnición estaba integrada por un batallón del Regimiento de Tarragona.

Localización

La ciudad de Santa Clara está ubicada en el centro de la actual provincia de Villa Clara, antes de Las Villas. Por su situación siempre fue una importante plaza estratégica, ubicada en la vía que comunicaba al Occidente con el Oriente del país.

Contexto

El manzanillero Manuel Calvar el 14 de marzo de 1875 se hizo cargo nuevamente de la 1ra División del Ejército Libertador, que abarcaba toda la región oriental excepto Las Tunas, que se había agregado a Camagüey. Se opuso resueltamente a la sedición de Lagunas de Varona (26 de abril de 1875).

Ante el ambiente de divisionismo e indisciplina que ese hecho produjo, renunció y se trasladó a Las Villas al frente de 500 orientales para reforzar a las fuerzas invasoras del mayor general Máximo Gómez. Allí se hizo cargo de la 2da División, 3er Cuerpo.

Ese año participó en el combate de Loma del Jíbaro (Cafetal de González), el y dirigió el ataque a Santa Clara, entre otras acciones. En octubre de 1876, al renunciar Gómez a la jefatura de Las Villas, pasó a operar a la zona de Cambute, al sur de la provincia oriental.

Desarrollo

Los mambises entraron en la ciudad de Santa Clara logrando la sorpresa. Uno de los cuarteles principales fue desalojado y su guarnición, de unos cien hombres, tuvo que pasar a otro cuartel bajo el fuego de los insurrectos, quienes le causaron numerosas bajas.

Otra columna del Ejército Libertador, atacó esta segunda posición e inmovilizando a las tropas coloniales mantuvo la plaza bajo su absoluto control durante aproximadamente una hora y 30 minutos.

En ese lapso fueron saqueados e incendiados los principales establecimientos y almacenes, de los cuales se extrajo un valioso botín consistente en fusiles, municiones, ropas y otros efectos. Las bajas del enemigo fueron 30 muertos y muchos heridos. Este triunfo de las armas cubanas tuvo gran repercusión debido a la importancia de la plaza atacada.

Fuentes

  • Arcadio Ríos. Hechos y personajes de la Historia de Cuba. Recopilación Bibliográfica. La Habana, 2015. 320 p.
  • Diccionario enciclopédico de Historia Militar de Cuba. Tomo II. Acciones combativas. Centro de Estudios Militares de las FAR, 2006.
  • Ramón Roa. Pluma y machete, La Habana, 1969. Pág. 379.
  • Ramiro Guerra. Historia de la Guerra de los Diez Años, 2 t., La Habana, 1972. Tomo II. Pág. 319.
  • Dirección Política de las FAR. Historia de Cuba, La Habana, 1967. Págs. 263-264.