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Bibijagua

Bibijagua
Información sobre la plantilla
Bibijagua plantilla.jpg
Clasificación Científica
Nombre científicoAtta insulares
Reino:Animalia
Filo:Arthropoda
Clase:Insecta
Orden:Hymenoptera
Familia:Formicidae

Bibijagua. Especie de hormiga que habita únicamente en Cuba. En otros países del continente americano ubicados entre EEUU y la Argentina habitan algunos parientes cercanos de la misma. Las bibijaguas son plagas ampliamente conocidas en el Mundo por los daños que causan a la agricultura y su entorno. Son insectos que pertenecen al Orden Hymenoptera de la Familia Formicidae, donde se agrupan varias especies. La bibijagua u hormiga cortadora de hojas de Cuba, fue clasificada como Atta insulares.

Hábitat

A. insularis es la bibijagua más común que habita nuestra isla y se encuentra distribuida por todo el territorio nacional incluyendo la Isla de la Juventud. Además puede observarse otra especie de bibijagua de color rojizo oscuro que es de menor tamaño que A. insularis, clasificada como Acromyrmex octospinosus Reich que abunda en toda el área continental así como la región del Caribe. Se caracteriza por presentar cuatro pares de espinas situadas sobre el tórax y la cabeza. Su distribución está restringida a unas pocas localidades cercanas a las costas de las provincias de La Habana, y Matanzas, aunque en los últimos años se le ha observado en algunas zonas alejadas de las costas de dichas provincias. Una tercera especie, Atta smithi var. boringuenensis, está reconocida para nuestra entomofauna pero abunda menos que las anteriores.

Anatomía

Esta especie se caracteriza por presentar tres pares de largas espinas terminadas en puntas situadas sobre el Tórax. Todo su cuerpo se encuentra recubierto de largos y finos pelos, siendo dicha cubierta más marcada en el abdomen.

Generalmente es de color negro y sólo los individuos jóvenes pueden presentar coloración parda.

En la Economía

Las bibijaguas de los géneros Atta y Acromyrmex causan las mayores pérdidas económicas en el mundo, superiores a las producidas por las langostas, las cuales ascienden a 300 millones de dólares anuales. Para Cuba, A. insularis representa un grave peligro en diversos cultivos de importancia para la economía, pues estos insectos son capaces de defoliar plantas completas en poco tiempo debido a que cortan sus hojas para llevarlas a los nidos donde habitan y cultivan un hongo que le sirve de alimento. Esta plaga además, constituye un azote a las viviendas y otras edificaciones ya que en las excavaciones que realizan para construir sus nidos, afectan los cimientos de éstas y los sembrados de patios y jardines, permaneciendo activa durante todo el año. Desde hace siglos ha constituido una plaga de enorme importancia para el hombre por los daños que provoca. Anualmente se reportan pérdidas en cultivos como Cítricos, Café, forestales, Hortalizas, jardinería y otros. Por estas razones se le ha caracterizado como la más destructiva de las plagas agrícolas de Cuba.

Características y hábitos

Estas hormigas, al igual que otros insectos coloniales, como las termitas, avispas y abejas están bien estructuradas y organizadas sus colonias. Podemos identificar en las bibijaguas diferentes castas sociales: La Reina, el Rey, las nodrizas, las obreras y los soldados, los cuales cumplen funciones específicas en el bibijagüero. La Reina es la única responsable de proporcionar la nueva descendencia y durante su vida es capaz de ovipositar, durante la formación del nuevo bibijagüero unos 20 huevos diarios, pero cuando llega a su madurez puede dar origen a más de 100 huevos diarios con registros de hasta 4398 y 7527 en un sólo día, fenómeno éste que ocurre aisladamente pero refleja su potencial reproductivo.

La longevidad de la Reina alcanza más de 10 años. Las nodrizas son las encargadas de cuidar los huevos y las larvas hasta su adultez le proporciona todos los requerimientos para mantener la colonia. Las obreras tienen la responsabilidad de construir los nidos y de la actividad forrajera para llevar todo el material vegetal cortado hacia los nidos y allí cultivar el hongo Attamyces bromatificus el cuál le sirve de alimento a la colonia. Los soldados cumplen la función de proteger la colonia de los intrusos y son fácilmente reconocibles por su gran tamaño y por poseer fuerte mandíbulas usadas para su defensa. Su ciclo de vida lo completa aproximadamente en 43 días al completarse su período de incubación entre los 15 y16 días a temperaturas medias de 25,70C; el estadio larval en 17 días y la pupa entre los 11 y 15 días.

La formación de nuevos bibijagüeros se verifica en Cuba posterior a los primeros aguaceros de abril ó mayo con el inicio de la Primavera, donde se observan gran números de reinas y reyes alados, los cuales inician el vuelo nupcial y cada reina fecundada dará origen a un nuevo bibijagüero cuyo establecimiento puede durar hasta más de 60 años. Los reyes luego del vuelo nupcial mueren. La estructura externa del bibijagüero está constituida por las "troneras" ó "cráteres" donde se localizan los orificios de entradas y salidas de los insectos aunque algunos cumplen funciones de respiraderos. Internamente están formados por túneles de acceso al bibijagüero, las cámaras de almacenamiento de todo el material vegetal transportado desde la superficie, las cámaras de cultivo del hongo Attamyces bromatificus y aquellas destinadas a la descendencia y cuidado de la Reina.

Métodos de combate

La organización social, la estructura de la Colonia, la comunicación sobre la localización, cantidad y cualidad del forrajeo, hace que se torne una Plaga de difícil combate. Para su combate se han utilizado muchas medidas entre las que se pueden citar el combate por medios mecánicos, la quema, inundación del suelo, destrucción de nidos con explosivos, gases venenosos, la aplicación de insecticidas a las entradas de los nidos y por último el uso del cebo envenenado nombrado MIREX. El método más generalizado para el combate de esta plaga ha sido exclusivamente con productos químicos, que tienen como desventaja la alta toxicidad, la destrucción de la Fauna, entre los que se encuentran los enemigos naturales, además de seleccionar genotipos resistentes a estos compuestos.

Valoraciones de distintos cebos que contienen insecticidas clorados detectaron contaminación en el manto freático, siendo el de más aporte el MIREX. Este compuesto evidencia una degradación sumamente lenta del desarrollo de un metabolito cancerígeno (Kepone) que actúa sobre el sistema nervioso, por ello en los EEUU y Canadá fue prohibido su uso por los efectos negativos sobre el medio ambiente. La casa Bernarda del Brasil que comercializaba el MIREX fue cerrada posterior a la Cumbre del Medio Ambiente celebrada en ese país, por las contaminaciones al medio ambiente. En Cuba está prohibido el uso del MIREX, y muy recientemente se ha introducido para el cultivo de los cítricos, el uso del cebo envenenado SAUBEX cuyo ingrediente activo es el clordano técnico, de reconocida toxicidad y perjuicio al ambiente, por lo que en la actualidad no se cuenta con producto inocuo para el combate de esta plaga, precisamente, en momentos en que se hace mayor énfasis en el mantenimiento del equilibrio ecológico y la protección del medio, por lo que la lucha biológica juega un papel muy importante dentro de la estrategia del control integrado de las plagas.

Teniendo en cuenta la carencia del preparado químico MIREX hoy día se utiliza el producto comercial denominado BIBISAV para el combate de las bibijaguas.

Consecuencias

Depende. Sí son beneficiosas para el Medio ambiente en tanto contribuyen al enriquecimiento de los suelos, aunque al acudir a las hojas de las plantas como parte de su rutina dañan los cultivos. Aunque en ocasiones llegan a ser impredecibles, porque pueden coexistir en un medio durante mucho tiempo sin provocarle daños a las especies vegetales que en él se encuentran, y un buen día sí lo hacen. Sin embargo, la presencia de las bibijaguas en entornos urbanos conlleva a una alteración en ellos. Sus colonias semejan verdaderas ciudades, que se extienden por más de cien metros cuadrados en el terreno alcanzando profundidades que sobrepasan los cinco metros. Cuando observamos un nido es como un iceberg, es más lo que hay debajo y a los lados, bajo tierra, que lo que por encima de ella puede molestarnos. Por esa razón y debido a la constante excavación para la fabricación de sus túneles, pueden socavar los cimientos de las construcciones, no levantarlos, pero sí debilitarlos y propiciar así su caída. En esos casos sería necesario tomar medidas eliminatorias con ellas, ¡pero con cautela! Las bibijaguas no son como las plagas domésticas que tantos perjuicios nos ocasionan, como los Mosquitos, las Cucarachas o las Moscas. Ellas desempeñan una función primordial en el ecosistema, que no podemos ignorar. Claro está, ante la disyuntiva de preservarlas o eliminarlas porque sea inminente el daño a una construcción, habrá que seguir el segundo camino pero, insisto, de manera razonable.

Fuentes