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Bioseguridad Estomatológica

Bioseguridad Estomatológica
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Concepto:Normas de acciones de seguridad que regulan y orientan la práctica en salud.

Bioseguridad estomatológica. Es un conjunto de normas destinadas a reducir el riesgo de transmisión de microorganismos de fuentes reconocidas o no reconocidas de infección en servicios de Salud Pública vinculadas a accidentes por exposición a sangre y fluidos corporales.

Definiciones operacionales

El desarrollo de la práctica odontológica debe estar regulado por métodos, técnicas y procedimientos de bioseguridad, que tiendan a optimizar el tratamiento de los pacientes en los consultorios odontológicos. Esto implica mejorar la calidad en la atención clínica en beneficio del paciente y del profesional.

En este sentido, es necesario establecer los conceptos que faciliten la comprensión de la normativa en bioseguridad y la fundamentación, que legitima la estricta toma de medidas, en la protección de quienes se movilizan y a quienes se les brinda atención, en el contexto sanitario.

Bioseguridad: "Sistema de normas de acciones de seguridad que regulan y orientan la práctica en salud, cuyo objetivo o fin es satisfacer o responder a expectativas de cada una de las partes".

Desde la perspectiva de la actividad docente odontológica, específicamente lo que se relaciona con la formación de recursos, se podría asumir la Bioseguridad como "un conjunto de medidas organizadas que comprenden y comprometen el elemento humano, técnico y ambiental, destinado a proteger a todos los actores y al medio ambiente, de los riesgos que entraña la práctica odontológica, con énfasis en el proceso de enseñanza-aprendizaje"

Por otro lado se contemplan los actores periféricos, representados por higienistas, auxiliares, técnicos de mantenimiento de equipos y servicios, y personal de limpieza, en vista de su participación colateral.

Ética: Ciencia de la moral, de los deberes u obligaciones del hombre. Ética profesional es el conjunto de principios y normas que deben regir la conducta de quien ejerce el arte y la ciencia de prevenir y de curar.

Bioética: Es el estudio sistemático de la conducta humana, en el campo de las ciencias biológicas y la atención de la salud, en la medida que esta conducta se examine a la luz de valores y principios morales.

Dentro de esta temática se incorporan los procesos infecciosos que se consideran básicos en cuanto a los cuidados en salud, al respecto se exponen los conceptos respectivos.

Riesgo: Probabilidad de ocurrencia de un accidente de trabajo o de una enfermedad profesional asociado a la prevención o disminución de la posibilidad de aparición de ese peligro.

Vulnerabilidad: Susceptibilidad o condición de defensa o de respuesta de un sujeto cuya capacidad para enfrentar peligros está disminuida o estos son de mayor dimensión, que rebasan sus recursos de protección.

Infección: Proceso de invasión de microorganismos a un huésped, con enfermedad manifiesta o sin ella.

Infección cruzada: El agente infeccioso es transmitido de un paciente a otro por medio de las manos del profesional o del técnico, o del equipamiento o instrumental contaminado.

Infección directa. El agente infeccioso es transmitido del estomatólogo o el técnico al paciente por medio de sus manos o de instrumentos contaminados, o del paciente al estomatólogo o al técnico mediante secreciones orgánicas.

Agentes biológicos: Microorganismo incluyendo los genéticamente modificados cultivos celulares y parásitos humanos, susceptibles de originar cualquier tipo de infección, alergia o toxicidad.

Microorganismos: Toda entidad microbiológica, celular o no, capaz de reproducir o de transferir material genético.

Cultivo celular: El resultado del crecimiento (in vitro) de células obtenidas de organismos multicelulares.

Antisepsia. Eliminación de formas vegetativas de bacterias patógenas y de gran parte de la flora residente en la piel y las mucosas, mediante la aplicación de sustancias químicas.

Asepsia. Son todas las maniobras y procedimientos que debemos usar para evitar que los microorganismos se encuentren en el quirófano, consultorio, instrumental quirúrgico, gasas, guantes, mascarillas, etc.

Desinfección. Tratamiento físico o químico que destruye las formas vegetativas microbianas pero no las esporas que se encuentran en los objetos o sobre estos.

Esterilización. Destrucción de toda forma de vida microbiana, como bacterias, hongos y virus, tanto en su forma vegetativa como esporulada.

Germicidas. Son sustancias letales para los gérmenes. Según su actuación se clasifican en:

Bactericidas: eliminan bacterias.

Bacteriostáticos: inhiben el crecimiento de las bacterias.

Fungicidas: actúan sobre los hongos.

Virucidas: actúan sobre los virus.

Clasificación de los desinfectantes según su poder:
Alto nivel. Eliminan toda forma de vida vegetativa o esporulada (dependiendo del tiempo de exposición). Pueden usarse en la desinfección o esterilización (ej., glutaraldehído al 2 %).

Nivel medio. Eliminan algunas formas bacterianas. No consiguen matar a las esporas. Destruyen a la mayoría de los hongos y virus y al Mycobacterium tuberculosis (ej., hipoclorito de sodio al 0,5 %; alcohol al 70 %).

Bajo nivel. Poca capacidad bactericida. No matan al Mycobacterium tuberculosis. Inactivan a algunos tipos de hongos y virus (ej., compuestos de amonio cuaternarios).

Clasificación de los desinfectantes de acuerdo con su mecanismo de acción

Agentes que dañan la membrana celular.

Agentes desnaturalizantes de proteínas.

Agentes modificadores de grupos funcionales de proteínas y ácidos nucleicos.

Clasificación del instrumental y procedimientos según el riesgo de contaminación

Críticos. Son los instrumentos usados para penetrar los tejidos blandos y óseos, es decir penetran los tejidos subepiteliales y alcanzan el sistema vascular. Entre ellos se encuentran los utilizados en exodoncia, los cinceles, los sindesmótomos, el instrumental para tartrectomía, etcétera.

Semicríticos. Son aquellos que entran en contacto con la mucosa íntegra o con secreciones orgánicas como la saliva. No penetran en los tejidos. Podemos citar entre ellos a los instrumentos de operatoria y a los empleados en tratamientos ortodóncicos y protésicos.

No críticos. No entran en contacto con secreciones orgánicas, solo con la piel íntegra del paciente, o no entran en contacto alguno. Aquí tenemos el arco de Young, las pinzas perforadoras de dique, las espátulas para yesos y otros.


Medidas de protección individual

El personal odontológico encargado de ofrecer servicios clínicos debe usar barreras aisladoras, que no son más que materiales adecuados que se oponen al contacto con la sangre u otros fluidos orgánicos potencialmente contaminantes. La utilización de dichas barreras no evita los accidentes de exposición a estos fluidos, pero disminuye las consecuencias de tales accidentes. Entre aquellas tenemos:

 GUANTES. Considerados como una “segunda piel”, constituyen la mejor barrera mecánica para las manos como medida de protección del profesional, personal técnico y del paciente.

Protección ocular. Todo el personal que participe en cualquier procedimiento estomatológico donde se generen aerosoles, salpicaduras de sangre o fluidos corporales empleará gafas de protección ocular. Los virus del herpes simple, virus de la hepatitis B, así como otras infecciones de tipo gripe o resfriado común, pueden transmitirse con facilidad a través de la conjuntiva ocular. Las gafas protectoras deben ser amplias y ajustadas al rostro y han de limpiarse rutinariamente antes de atender a otro paciente.

 Protección oronasal. Para llevar a cabo cualquier procedimiento estomatológico resulta necesario el empleo de mascarillas (nasobuco o tapabocas), ya que es muy frecuente la contaminación de la mucosa oral y nasal con los microorganismos que pululan en la consulta y que pueden dar origen a diferentes tipos de patologías. Estas mascarillas deben ser de material impermeable a aerosoles o salpicaduras. Se recomiendan las mascarillas de polipropileno. En caso de usar mascarillas textiles, estas deben estar estériles y han de cambiarse antes de atender a otro paciente.

 Protección corporal. El uso de batas sanitarias es exigencia para todos los integrantes del equipo de salud. Estas deben ser cambiadas cuando tengan signos visibles de contaminación. Cuando se realizan procedimientos quirúrgicos o invasivos deben usarse sobre batas estériles de mangas largas y de longitud hasta el tercio medio de las piernas. Las vestimentas no desechables deben lavarse en máquinas adecuadas, con detergente y empleando agua hirviendo o desinfectante. Deben ser secadas y esterilizadas en paquetes independientes.

Se aconseja que los uniformes carezcan de bolsillos por ser estos un posible reservorio de microorganismos. No se debe salir de la consulta odontológica con la bata sanitaria, pues ello contribuye al trasiego de microorganismos. No se debe lavar las batas sanitarias junto con otro tipo de vestimenta.

Uso de botas. Deben usarse botas limpias durante los procedimientos críticos. Después de su uso, estas deben ser colocadas en un lugar adecuado para su procesamiento posterior. Las manos deben lavarse después de quitarse las botas.

Lavado de manos. Es una de las principales medidas para el control de la infección cruzada en el consultorio y debe ser realizada antes y después del contacto.

Proceso y control de Esterilización.

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Formas de labado de las manos
Esterilizar es destruir todas las formas de vida microbianas, como bacterias, hongos y virus, tanto en su forma vegetativa como en la esporulada. Pero la eficiencia del proceso de esterilización depende en gran medida de la preparación previa del instrumental, mediante su descontaminación, lavado, secado y empaquetado.

Descontaminación. Es la eliminación mediante agentes físicos o químicos de agentes biológicos infectantes presentes en el material o instrumental antes de la limpieza. La descontaminación elimina parte de los elementos patógenos y disminuye el riesgo de infección en la manipulación posterior del instrumental. Se puede realizar de diferentes maneras:

 Con máquinas lavadoras sanitarias (máquinas termodesinfectadoras), que utilizan presión de agua a temperaturas entre 60 °C y 90 °C durante 15 a 20 min. Este método aúna la desinfección térmica con la limpieza mecánica. Se puede asociar un detergente neutro o enzimático. Ofrece un alto nivel de seguridad para el paciente, el estomatólogo y el personal auxiliar. Inactiva tanto al VIH como al VHV.

 Inmersión en agua en ebullición por 30 min. Es un método físico de desinfección que garantiza la inactivación de la mayor parte de los agentes patógenos.

 Inmersión en soluciones desinfectantes, como glutaraldehído al 2 % o hipoclorito de sodio al 0,5 %.

Recomendaciones:

  • Tener cuidado para evitar accidentes con instrumentos perforocortantes, usando pinzas portainstrumentos o usando una cubeta perforada en la que se coloca el instrumental, el cual a su vez se coloca en una cubeta mayor con el desinfectante.
  • Las soluciones deben cambiarse diariamente o cuando estén turbias.
  • Durante la descontaminación debe emplearse protección individual (gorro, tapabocas, anteojos, delantal y guantes gruesos).
  • Los instrumentos articulados se descontaminan abiertos.

Lavado. Es el procedimiento que facilita la remoción de las partículas impregnadas en el instrumental y la llegada del agente esterilizante. Puede realizarse por proceso manual o con aparatos de ultrasonido.

Lavado por proceso manual. El instrumental se introduce en agua jabonosa por un período de 2 a 20 min (prelavado) y posteriormente es lavado en agua corriente bajo cepillado intenso.

Lavado en aparato de ultrasonido. Se realiza en un equipo constituido por osciladores piezoeléctricos situados en un aparato de acero inoxidable y una cuba para la inmersión del instrumental en solución desencostrante. Utiliza ondas sonoras de alta frecuencia (40 000 ondas/s). Tiene la ventaja de poseer mayor eficacia en la limpieza (16 veces más eficaz que la limpieza manual), requerir menos tiempo de trabajo y tener menor riesgo de accidentes.

Recomendaciones:

  • El instrumental con articulaciones o conexiones debe ser desarticulado o desconectado.
  • Durante el lavado debe emplearse protección individual (gorro, tapabocas, anteojos, delantal y guantes gruesos).

 Secado y lubricado. Se puede realizar con un paño limpio y seco; con una secadora de aire caliente o frío;  con una estufa (50 °C).

Recomendaciones:

  • Evitar accidentes y cambiar las toallas cuando presenten suciedad.
  • Lubricar el instrumental metálico para evitar la corrosión.

Empaquetado. Se pueden emplear diferentes materiales como tejidos y papel craft. Debe realizarse una doble envoltura y rotular el paquete con el nombre de su contenido y la fecha de esterilización.

Los instrumentos que se empaquetan juntos (set de amalgama o de clasificación) deben envolverse de modo que queden separados, para evitar corrientes galvánicas que favorecen la pérdida de corte y alteraciones del temple del acero. Las limas, sondas de endodoncia o los materiales de tamaño pequeño se colocan dentro de frascos de cristal no herméticos revestidos con papel y rotulados.

La esterilización puede realizarse mediante métodos físicos o químicos.

Métodos físicos de esterilización

Microesferas de vidrio (esterilizadora de bolitas): La esterilización mediante microesferas de vidrio se realiza con un equipo que contiene un recipiente con microesferas de vidrio que son calentadas eléctricamente y que pueden ser sustituidas por sal común o arena. Se usa para esterilizar instrumental pequeño de endododoncia, conos de papel o bolillas de algodón, que se introducen en el compartimiento durante 15 a 20 s a temperatura de 250 °C. Su uso es cuestionado.

Radiaciones:

  • Rayos gamma. Son radiaciones ionizantes que se usan en la industria de artículos médicos, odontológicos y farmacéuticos. Se caracterizan por una alta energía y gran penetración. Es un método costoso.
  • Rayos beta. Se usan principalmente en la industria. Su poder de penetración es menor que el de las radiaciones gamma
  • Rayos ultravioleta. Son radiaciones no ionizantes. No tienen efecto esterilizante sobre algunos microorganismos. Son de baja energía y escasa penetración. Su acción es superficial y se usan para mantener una baja tasa de microorganismos en el quirófano y para mantener estéril el instrumental una vez que ha sido esterilizado.

Filtración: Es un proceso que impide el paso de microorganismos de un ambiente a otro. Se utiliza en la industria farmacéutica, en soluciones termolábiles que no pueden sufrir la acción del calor. Actualmente este método se usa en los compresores de aire que utilizan filtros coalescentes que filtran partículas hasta 0,001 ?m (99,9 % de pureza).

Microondas odontológico: Este aparato está formado por un foco emisor de alta frecuencia que causa vibraciones en las moléculas de los microorganismos. Dichas vibraciones se transforman, por fricción interna, en calor y de esta forma se altera y se desactiva todo tipo de estructura viva. El instrumental se coloca en un contenedor cubierto por bolitas de vidrio humedecidas con un líquido (ortobencil paraclorofenato de sodio). El tiempo de esterilización es de 90 s.

Calor seco (estufa u horno): La esterilidad se consigue por las altas temperaturas del aire. Es un método muy usado en estomatología. Cuenta con una cuba con cierre hermético, entrepaños para colocar instrumental, termostato, y un regulador automático de temperatura. El tiempo de esterilización es de 1 h a 170 °C y de 2 h a 160 °C. Protocolo para la esterilización en estufa:Conectar el equipo a un estabilizador de voltaje. Ubicar los paquetes dentro de la cámara sin apilarlos, de modo que queden espacios libres entre ellos. Colocar los controles establecidos (citas testigos o prueba de esporas). Cerrar la estufa, esperar a que alcance 160 °C de temperatura y empezar a medir el ciclo de esterilización (2 h). Apagar la estufa al terminar el ciclo de esterilización y, cuando la temperatura haya descendido entre 70 °C y 60 °C, abrir el aparato y retirar el instrumental. Desconectar el equipo de la corriente eléctrica al terminar las labores diarias.

En estos equipos se prohíbe esterilizar los materiales plásticos, guantes y artículos de goma, *frascos con líquidos acuosos,frascos con líquidos inflamables,algodón, gasa, y tejidos,instrumental rotatorio (turbinas y contraángulos).

Existen hornos con un ventilador en su interior que permite la circulación forzada del aire, lo que garantiza la homogeneización de la temperatura. Tienen la ventaja de mayor penetración y requieren menos tiempo de esterilización.

Recomendaciones para el uso:

  • No debe abrirse la estufa durante el ciclo de esterilización.
  • No se debe hacer paquetes muy voluminosos, porque no se puede asegurar la esterilización asegurada debido al bajo poder de penetración del calor seco.
  • No se recomienda la estufa para esterilizar campos, algodón o gasa, porque las altas temperaturas y el tiempo de exposición al calor damnifican las propiedades de estos materiales.
  • Se debe conectar la estufa a un estabilizador de voltaje
  • Se deben colocar cintas testigos u otro indicador de la esterilización
  • No se deben usar cargas mayores al 80 %
  • Para la verificación biológica se deben emplear esporas del Bacillus subtilis
El calor seco tiene las ventajas de ser un método efectivo y seguro para esterilizar metales y espejos, pues no oxida o corroe y los bordes cortantes no pierden filo. Pero tiene las desventajas de necesitar un ciclo largo, de tener una penetración pobre y de destruir los elementos termolábiles.
Esteralización por calor húmedo Autoclave

Calor húmedo (autoclave). Es el medio más práctico y eficaz para la esterilización en el consultorio estomatológico. La esterilización se logra por el vapor de agua supercalentado y mantenido a presión, que provee una caldera de metal de paredes resistentes y tapa de cierre hermético. Los tiempos de esterilización varían según la temperatura seleccionada.


Según la American Dental Association (ADA), las condiciones estándares recomendadas para instrumentos con varias envolturas son:

  • 132 ?C; 30 psi; 10 min
  • 121 ?C; 15 psi; 20 min

Según la OPS:

  • 134 ?C; 2 kg/cm2; 3 a 5 min
  • 121 ?C; 1,05 kg/cm2; 15 a 20 min

En nuestro servicio se esteriliza según las normas vigentes

  • 121 ?C; 1,05 kg/cm2; 15 a 20 min

En autoclaves se prohíbe esterilizar grasas, aceites, vaselina, talco en paquetes y vendajes con nitrofurazona (Furacín) o con vaselina. Existen autoclaves tipo cassette (STATIM) que esterilizan en corto tiempo sin necesidad de embolsar (3,5 min a 135 °C). Estas son las recomendadas para esterilizar instrumental rotatorio.

Recomendaciones para el uso:

  • Seguir las orientaciones del fabricante y dar mantenimiento periódico al aparato
  • Evitar el exceso de agua que causa humedad en los paquetes
  • Evitar la falta de agua porque se queman los paquetes
  • Colocar los frascos o bandejas con su abertura hacia abajo para facilitar la penetración del vapor
  • No abrir el autoclave hasta el total enfriamiento, porque el vapor se condensa y humedece los paquetes
  • Usar, en todos los paquetes, cintas adhesivas con indicadores químicos.
  • No usar cargas mayores al 80 % de capacidad.
  • Para la verificación biológica se usará el Bacillus stearothermophilus.

Entre las ventajas de esta modalidad se encuentran el corto ciclo necesario para la esterilización, la buena penetración que la caracteriza, la posibilidad de esterilizar gasas algodón, campos, gomas y otros materiales, y de esterilizar instrumental rotatorio. Tiene las desventajas de que los instrumentos cortantes pierden filo y de que se corroe el instrumental.

Métodos químicos de esterilización

El óxido de etileno es un poderoso agente esterilizante, gaseoso de acción lenta, que es inflamable cuando aparece en concentraciones iguales o superiores al 3 %, y altamente tóxico cuando es ingerido o inhalado (mutágeno y carcinógeno). Se utiliza en la industria de productos médicos y odontológicos para esterilizar productos termolábiles como plástico, drogas, equipamiento electrónico, etc. La razón de su uso es la capacidad que tiene de esterilizar a temperatura ambiente.

Su poder de penetración es alto. A este gas son permeables el polietileno, el nailon y el celofán, por lo que se usan como embalajes. Se emplea en cámaras parecidas al autoclave.

Su mecanismo de acción es la alquilación de la pared celular del microorganismo y el tiempo de esterilización varía entre 10 a 16 h a temperatura ambiente (25 °C). Depende de variables como el vacío que se produce, la humedad, la concentración del gas y la temperatura. La esterilización puede ser válida hasta los 5 años, si el embalaje se ha mantenido intacto. Todos los artículos deberán airearse por 6 h después de una esterilización.

Etapas en la esterilización

  • Acondicionamiento y humidificación
  • Ingreso del gas
  • Exposición al gas
  • Aireación.

Las ventajas del óxido de etileno radican en su alta capacidad de penetración, en que no daña materiales sensibles al calor y en su largo tiempo de validez de esterilización. Las desventajas, por otra parte, están relacionadas con el largo ciclo necesario, con su poder tóxico e inflamable y con que es un método muy costoso.

Plasma de peróxido de hidrógeno. El plasma es el cuarto estado de la materia no sólido, no líquido, no gaseoso. Consiste en un conjunto de iones, electrones y partículas atómicas neutras y se produce mediante temperaturas altísimas o fuertes campos electromagnéticos. Es un método reciente de esterilización rápida, a baja temperatura, baja humedad y sin residuos tóxicos (los residuos finales son oxígeno y agua).

Mecanismo de acción: Los radicales libres, producto de la ionización del gas por la presencia del campo magnético, interactúan con las membranas celulares, las enzimas o los ácidos nucleicos y destruyen los microorganismos.

Etapas del ciclo de esterilización por plasma

  • Disminución de la presión de la cámara a 300 mm Hg (vacío) y aumento de la temperatura hasta 50 °C
  • Inyección del peróxido de hidrógeno dentro de la cámara y su posterior evaporación
  • Difusión del gas a toda la cámara por un tiempo fijo
  • Ionización del gas mediante el campo electromagnético
  • Ventilación de la carga con aire filtrado.

Con este método es posible esterilizar instrumental sensible a la humedad, equipos electrónicos, material cortante, instrumentos delicados e incluso cargas con diferentes productos (vidrio, metal, plásticos). El mayor inconveniente es el costo del equipamiento.

Soluciones químicas (esterilización en frío)

El uso de soluciones salinas para la esterilización consiste en la inmersión del instrumental en desinfectantes de alto nivel, los cuales tienen acción bactericida, virucida, fungicida y esporicida.

Las soluciones químicas conocidas como esterilizantes son:

  • Glutaraldehído al 2 % (10 h)
  • Formaldehído al 38 % (18 h)
  • Peróxido de hidrógeno al 6 %
  • ácido paracético del 0,2 al 30 %

La esterilización por este medio es un proceso difícil de operar y requiere cuidados especiales de manipulación y almacenaje del instrumental. El recipiente plástico empleado debe permanecer cerrado durante todo el ciclo de esterilización.

Después de completado el ciclo, los instrumentos deben ser retirados de la solución con una pinza estéril; lavados en agua destilada esterilizada; secados con compresas o toallas esterilizadas; y almacenados en recipientes también esterilizados.

La principal ventaja del método es que permite la esterilización de materiales termosensibles, mientras que las desventajas radican en el largo tiempo de exposición a los agentes esterilizantes, la corrosión de los instrumentos, la toxicidad de las soluciones empleadas, el costo elevado y la dificultad operacional.

Control de la esterilización. Existen diferentes métodos de comprobación de la esterilización. Estos son una garantía de que los equipos funcionan correctamente y cumplen su cometido: esterilizar. Para este control existen indicadores físicos, químicos y biológicos.

Indicadores físicos. El control de la esterilización mediante indicadores físicos se lleva a cabo comprobando la temperatura, el tiempo de esterilización y la presión en un equipo determinado. Se logra con la incorporación de elementos como termómetros, manómetros, sensores de carga, etc., los cuales son de gran utilidad pero no constituyen un medio eficaz para comprobar la esterilización. Indicadores químicos. Son productos comerciales consistentes en sustancias químicas que cambian de color (indicadores colorimétricos) si se cumple un elemento clave del proceso de esterilización, como por ejemplo la temperatura necesaria.

Algunos indicadores requieren más de un parámetro, como cierto tiempo de exposición y humedad, para cambiar de color. Pueden ser fabricados con papel especial, cintas autoadhesivas, o pueden ser tubos de vidrio con líquidos especiales.

Todos estos indicadores tienen la desventaja de que pueden reaccionar cambiando de color aún cuando no se han dado los parámetros necesarios para obtener la esterilización. Los indicadores químicos son diferentes de acuerdo con el proceso utilizado (calor seco, húmedo o gas).

Indicadores biológicos. Es el mejor método para determinar la eficiencia de un proceso de esterilización. Están diseñados para confirmar la presencia o ausencia de microorganismos viables después de la esterilización y consisten en esporas de microorganismos de prueba que poseen la mayor resistencia comprobada frente al método de esterilización utilizado. <

En cada bulto para esterilización deberá colocarse un indicador, para poder validar el proceso. Según el resultado de este indicador se considerará si la esterilización es exitosa o no. En caso de que no lo sea, toda la carga deberá ser esterilizada nuevamente.

Antisepsia y asepsia en los servicios estomatológicos

Como Antisepsia se conceptúa a todos los procedimientos que permitan la eliminación de las formas vegetativas bacterianas patógenas que se encuentran ubicadas sobre objetos vivos (tejidos orgánicos).

Un ejemplo de antisepsia lo constituye el control de contaminación a través de la eliminación de microorganismos de la cavidad bucal del paciente (placa-bacteriana), con el empleo de métodos físicos y químicos. Para lograr antisepsia se utilizan las denominadas Sustancias antisépticas.

Toda intervención que se fuera a realizar en la cavidad bucal de los pacientes, particularmente en aquellos que no mantienen una buena higiene, deberá ser precedida de una rigurosa antisepsia de los tejidos (con sustancias antisépticas que se aplicarán directamente sobre las mucosas con un trozo de algodón embebido). También se efectuará una profilaxia tratando de evitar la generación de aerosoles contaminantes del medio ambiente.

Antisepsia de los tejidos de la boca del paciente

La eliminación de la placa bacteriana de las superficies dentarias deberá convertirse en un procedimiento de rutina, ya que las sustancias producidas por las bacterias que conforman la placa bacteriana ofrecen gran resistencia para la acción química de los compuestos terapéuticos (caso de uso de resinas). Con el uso de métodos antisépticos (químicos o físicos) durante un minuto sobre la mucosas y piezas dentarias de los pacientes, se ha demostrado que se logra una reducción entre el 93% al 100% de los Microorganismos. Ha sido demostrado que cuando se reduce la microbiota oral de los pacientes, se obtienen resultados más confiables y mayor seguridad terapéutica.

El hacer que el paciente se enjuague la boca con agua antes de empezarle a trabajar, reduce la cuenta bacteriana en un 75%. Hacer que se cepille los dientes puede reducir la cuenta bacteriana en los aerosoles en un 90% y el uso de enjuagatorios bucales puede reducir la cuenta bacteriana en un 90%.

Si a estas medidas añadimos el instruir al paciente en las técnicas apropiadas para su cepillado dental antes que les iniciemos su tratamiento, trabajaremos en mejores condiciones de asepsia.

En Periodoncia es posible admitir el uso de determinados antimicrobianos como coadyuvantes al tratamiento mecánico convencional, por las siguientes razones:

 El rol que juegan las bacterias en la etiología de la enfermedad periodontal, hacen posible considerarla como un proceso infeccioso.

 Los períodos de actividad e inactividad de la enfermedad periodontal corresponden a la presencia de diferentes tipos de flora microbiana.

 Estudios microbiológicos han evidenciado diversas poblaciones bacterianas que corresponden a cuadro clínicos periodontales diferentes.

La presencia de bacterias en el interior de los tejidos, aún después del raspaje y alisado radicular, podrían ser causa de recidiva.

Se pueden afirmar la existencia de una relación causa-efecto originada por el acúmulo de Placa y la inflamación gingival como respuesta. Clínicamente los antisépticos confiables son exclusivamente la Clorhexidina, los compuestos fenólicos y el Fluor.

La Clorhexidina es el antiséptico bucal más confiable. Partiendo del criterio que el control de la placa supragingival no modifica la patogenicidad de la microfora subgingival ya instalada y que la droga es efectiva ante ambas poblaciones bacterianas, el fármaco se debe administrar por diversas vías: para actuar sobre la placa supragingival, usarla en colutorios, spray, pastas dentales, geles, o irrigaciones supragingivales. Para la placa subgingival, se le usará en irrigaciones subgingivales.

2 buches diarios manteniendo en la boca por un minuto, 10 ml de clorhexidina al 0.2 % reduce la placa en un 60% y la Gingivitis entre el 50 y el 80%. Las manchas dentarias fueron el mayor efecto secundario indebido más relevante. Para disminuir esta tinción dentaria, se debe usar a clorhexidina en solución al 0.12%.

Los compuestos fenólicos que contienen timol, mentol y metilsalicilato en solución hidroalcxohólica al 26.9%, reducen la placa en un 55% y la gingivitis en un 60%. Se recomienda hacer buches con 20ml. De la solución pura, manteniéndose en la boca 30 segundos, 2 veces al día. Ambas sustancias tienen un buen efecto sobre la salud de los tejidos periodontales, a pesar que un trabajo efectuado por Grossman y otros en 1989 demostró que la clorhexidina es más efectiva.

Con medida antiséptica inicial, se usará en los pacientes 15ml de una solución enjuagatorio deCloruro de cetilpiridinio al 50%. También se podrá realizar una atomización de la boca del paciente con está solución.

 Antisépticos en base a yodo: se usarán enjuagatorios con soluciones acuosas de yodo al 2%, las que se aplicarán directamente sobre las mucosas con una torunda grande de algodón como colutorio, usando 15 a 20 gotas diluidas en medio vaso de agua hervida tibia.

Antisépticos en base a Clorhexidine: el gluconato de clorhexidina es una sustancia antimicrobiana que permite disminuir intensamente la placa bacteriana.

  • En los dentífricos se le utiliza en concentraciones del 0,7 al 0,8%.
  • En los colutorios se le emplea del 0,1 al 0,2%.
  • En aplicaciones tópicas como antiséptico de la cavidad bucal, en concentraciones del 2%.

A mayor concentración, se puede dar origen a lesiones de la mucosa oral.

Antes de realizar actos quirúrgicos y en los procedimientos de profilaxia de las superficies dentarias hecha con escobillas, estará indicada la antisepsia utilizando soluciones químicas seguida de enjuagatorios con soluciones desinfectantes.

Asepsia: Como asepsia se entiende a los métodos empleados para impedir que determinado medio sea contaminado. Cuando este medio se encuentra exento de bacterias, se llama “aséptico”

La asepsia y la aplicación constante de métodos de control de infecciones, será una norma regular a ser cumplida por todo el personal del consultorio odontológico, que irá a favor de la protección a los pacientes y en salvaguarda de nuestra propia salud, ya que los conocimientos modernos sobre bacteriología y microbiología han determinado que los consultorios odontológicos deben ser considerados como ambientes de riesgos, tanto para los pacientes como para las personas que trabajan en ellos.

Todos los métodos empleados en el consultorio, referentes a control de infecciones, esterilización, desinfección, asepsia y antisepsia deberán ser evaluados constantemente, con el fin de lograr las mejores condiciones laborales de higiene para el personal y la adecuada presentación de los equipos, instrumentales y materiales.

Eliminación del material descartable

Los materiales descartables deberán ser eliminados de forma segura. Para tales efectos convendrá depositar los objetos o materiales cortopunzantes en descartadores apropiados, que deberán ser de paredes rígidas, boca ancha, de amplia capacidad y de material compatible con la incineración, además de no afectar al medio ambiente.

Los descartadores deben tener tapas y asas para su transporte seguro. Antes de ser descartados, se recomienda descontaminar los materiales cortopunzantes mediante inmersión en hipoclorito de sodio.

Las gasas y algodones sucios, así como las piezas dentarias eliminadas de la boca, deberán ser colocadas en bolsas de nailon gruesas, adecuadamente cerradas e identificadas.

Las copas y cepillos para profilaxis y el eyector plástico de saliva no deberán reprocesarse; se desechan. Evite desenfundar manualmente la aguja de la jeringa; para ello utilice la pinza adecuada. Las agujas dentales nunca deben recubrirse utilizando ambas manos, pues con esta técnica pueden producirse pinchazos. Se debe usar la técnica de la cuchara o colocar el protector con ayuda de una pinza.

En el caso de las agujas se recomienda:

  • No doblarlas.
  • No romperlas.
  • No manipular la aguja para separarla de la jeringa.

Absténgase de doblar o partir las hojas de bisturí, cuchillas o cualquier otro material cortopunzante.

La sangre y los líquidos succionados pueden eliminarse con mucho cuidado por el desagüe conectado al sistema sanitario de albañales.

En estomatología existen varios tipos de residuos debido a la diversidad de materiales utilizados para el ejercicio. La salud de los trabajadores y de los pacientes, los riesgos relacionados con el transporte y eliminación de desechos y los efectos ecológicos, hacen que asumamos una actitud responsable en el manejo de aquellos.


Accidentes de exposición a sangre o fluidos corporales (AES)

Se denomina AES, a todo contacto con sangre o fluidos corporales y que lleva una solución de continuidad (pinchazo o herida cortante) o con contacto con mucosa o piel lesionada (eczema, excoriación, etc.).

En un AES se debe definir:

  • La víctima o personal de salud accidentado
  • El material causante del accidente
  • El procedimiento determinante del mismo
  • La fuente, es decir la sangre o fluido potencialmente contaminante.

Clasificación de AES: Los Accidentes de Exposición a Sangre (AES) se clasifican de acuerdo a la naturaleza de la exposición y puede clasificarse en 4 categorías probables:

Dudosa: Cualquier lesión causada con instrumental contaminado con fluidos no infectantes, o exposición de piel intacta o fluidos o sangre infectante.

Probable: Herida superficial sin sangrado espontáneo con instrumentos contaminados con sangre o fluidos infectantes o bien mucosas expuestas a sangre o fluidos infectantes.

Definida: Cualquier herida que sangre espontáneamente contaminada con sangre o fluidos infectantes o bien, cualquier herida penetrante con aguja u otro instrumento contaminado con sangre o fluidos infectantes.

Masiva: Transfusión de sangre infectada por VIH. Inyección accidental de más de 1 ml. de sangre o fluidos contaminados. Cualquier exposición parenteral a materiales de laboratorio o de investigación conteniendo virus VIH.

Agentes infecciosos transmitidos por AES:

  • Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH): el riesgo de infectarse por este virus en un accidente laboral a través de una aguja que tiene sangre contaminada es estimado en 0.5 - 1%. En un contacto mucoso con sangre contaminada baja a un 0.05%.
  • Hepatitis a Virus B (HBV): el riesgo de infectarse por este virus en un accidente laboral a través de una aguja que tiene sangre contaminada es promedio un 15%, llegando hasta un 40%.
  • Hepatitis a Virus C (HVC): el riesgo en este caso no está todavía bien precisado citándose cifras de hasta un 10%.

Véase también

Fuentes

  • Infomed
  • Guandalini, S. L. (1997): Como controlar la infección en la odontología. Brasil: GNATUS.
  • Lozano de Luaces, V. (2000): Control de las Infecciones Cruzadas. Madrid: Ediciones Avances Médico-Dentales, S.L.
  • Moreira, S. (1997): Normas de bioseguridad en la prevención de accidentes por exposición a sangre y fluidos corporales.Uruguay: Ministerio de salud Pública.
  • Santana Garay, J. C. (2000): Infección por el VIH en el complejo bucal. La Habana: Editorial Ciencias Médicas.
  • Velázquez, V. G. (1994): Medidas de Bioseguridad en SIDA. Colombia: Laboratorios Biogen S.A.
  • Investigación realizada por el colectivo de instructores del Joven Club de Computación Manzanillo IV.