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Carlos Augusto Alfonso

Carlos Augusto Alfonso
Información sobre la plantilla
CarlosAugusto.jpg
Poeta
NombreCarlos Augusto Alfonso
Nacimiento1963
La Habana, Bandera de Cuba Cuba
ResidenciaMunicipio Habana del Este
NacionalidadCubana.
CiudadaníaCubana.
EducaciónUniversitario.
PremiosPremio Internacional de Poesía "Raúl Hernández Novás", 2001
Carlos Augusto Alfonso. Poeta cubano del municipio Habana del Este que su obra es vista como transgresora de toda norma vigente.

Síntesis biográfica

Nacido en La Habana en 1963. Sus trabajos y colaboraciones aparecen en diferentes publicaciones cubanas y extranjeras. La poesía de Carlos Augusto es vista como transgresora de toda norma vigente, aunque no sólo la dinamite, sino que, en un ejercicio extraordinario de examen y nueva construcción, se sirva lo mismo de la fraseología popular como de la consecución discordante de las ideas o el conversacionalismo lírico al igual que de tantos otros recursos, para perfilar su poética.

Trayectoria

Vive, si no a tiempo completo, buena parte de él para la poesía. No parece atraerle escribir narrativa, crítica o ensayo, como a muchos de los poetas de su generación. Cuando no hace poesía, la piensa en un reflujo de conciencia discontinuo que en algún momento procesará y llevará a la escritura.

El cosmos donde transcurren sus visiones se nutre, por lo general, de las referencias más variadas: literarias, sociales, históricas, culturales, geográficas, médicas, científicas…, a las que les dedica una atención y un tiempo incalculables, y que terminan compactando el bosque espinado de sus poemas, de su obra toda, considerada por la crítica como experiencia creativa difícil de comparar o emular.

Los modos a través de los cuales ha intentado acceder a la "realidad” y la comprensión que hace de ella, le han valido la aceptación absoluta o la indiferencia cuando no el añadido de “creador interesante” por parte de algunos de sus contemporáneos.

Obra Poética

  • El Segundo Aire. Premio "David" de la UNEAC, 1986.
  • Población Flotante. Editorial Letras Cubanas, 1994.
  • La Oración de Letrán. Premio “Pinos Nuevos”. Editorial Letras Cubanas, 1996.
  • Fast Delivery. Editora Abril, 1996.
  • El Ladrón de Licario. Premio Proyecto de Creación “Dador”, 1997.
  • Cabeza Abajo. Premio UNEAC "Julián del Casal" de Poesía, y Premio de la Crítica, 1997.
  • Cerval. Premio Internacional de Poesía "Raúl Hernández Novás", 2001; y Premio de la Crítica, 2004.
  • El rey sastre. Editorial Letras Cubanas, 2010.

Sus trabajos y colaboraciones también aparecen en diferentes publicaciones cubanas y extranjeras. Es co-compilador de la Antología de jóvenes poetas Retrato de Grupo, Editorial Letras Cubanas, 1989.

Premios y Reconocimientos

  • Premio "David" de la UNEAC, 1986.
  • Premio "Pinos Nuevos". Editorial Letras Cubanas, 1996.
  • Beca de Creación "Dador", 1997.
  • Premio UNEAC "Julián del Casal" de Poesía, 1997.
  • Premio Internacional de Poesía "Raúl Hernández Novás", 2001.
  • Premio de la Crítica, 1997 y 2004.

Fragmento de su obra

DÍA MUNDIAL DE LAS GENTES QUE NO ME VEN (fragmento)

Termino la oración y me atropello, derecho por la calle de tubo como si no existiera un día como hoy que puede ser, que vengan a gritarme ¡Vocero intencionado de la etnia Pashtún nuevos insultadores que me salen con una reverencia baja. Las bolsas se desploman, fuera de la reserva federal. Los mismos se cogieron los controles de cambio, y ahora su papel es el patrón, SIRVIENTE PARA RAYO, El NASDAQ que traiciona de acuerdo con el oro, el oro que se hace con un poco de oro, y ciertos respaldantes de cobre sin metal. El duelo que se hace de espaldas con mi vida, en las vetas de cuarzo, buscadores de cuanta cosa pueda servir después de botada. En el depósito de aluviones, mi casa yo la sueño, (más bien un grupo de ellas) Junto a la Batería de Fort Summer en Charleston. Lanchero en la primera y manchego me dicen una letra y dicen que no, dos laicos retirados de La Edad Media. Qué té en la farmacia vino ayer. Si era boldo señores no recuerdo porque en su droguería lo pensaron mejor dos viejos escarpelos para enfriarme. Y el viejo que hace roscas me descuelga el cartel sitúa la picadura que enciende el rostro, en la mesa botada al final de la calle.

Entrevista

En cierta ocasión un periodista le preguntó:

Te han incluido en la mayoría de las antologías de poesía de las últimas generaciones y se te considera uno de los más originales poetas cubanos. ¿Cuánto pesa en tu escritura este controversial “San Benito”?

El respondió:

Honestamente no me considero para nada un poeta renovador, ni trasgresor ni experimental. Sólo un poeta, nada más, aunque tenga mis reservas por el hecho de que cada día respete más esa denominación que tantos se atribuyen. Un simple mortal, que respira y se corta las uñas. Alguien que busca transfigurarse, levantar vuelo, oscilar para una comunicación directa con Dios a través de lo que intenta. Una voz, sí, una voz más, un juglar que ha cantado como ha podido, llegando hasta donde le han permitido sus fuerzas, que ha tratado de satisfacer una necesidad expresándose a través de poéticas diferentes en una guerra contra y con el lenguaje, lo cual lleva implícito riesgos que pudieran parecer “experimentos” y no lo son. A lo largo de mi obra coexisten contenidos bien disímiles estilísticamente; a unos los llamaría poemas expediciones, a otros áreas, a otros, descargas, arqueología histórica; otros se proponen ser delicatessen, comestibles, etcétera, dependiendo de cómo logre resolver la escritura y plantear nuevas esencias, hurgando en mis entrañas hasta ponerlas limpiamente sobre una mesa bajo el sol. La poesía es mi “sistema de posicionamiento global”, mi especulación financiera. Es mi economía de casino, mis actas procesales, mi “agüita de Marte”, y sobre todo, por sobre todo, angustia. Angustia de la existencia y angustia por encontrar al ser y angustia por expresarlo en toda su intensidad no sólo literaria.

Fuentes

Véase también