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Casimiro Morcillo González

Casimiro Morcillo González
Información sobre la plantilla
Obispo de
1964 - 1971
CasimiroMorcillo.jpg
IglesiaCatólica
Proclamación cardenalicia24 de marzo de 1964
PredecesorEijo y Garay,
Información personal
Nacimiento26 de enero de 1904
Soto del Real, Madrid, Bandera de España España
Fallecimiento30 de mayo de 1971.
Madrid, Bandera de España España
Profesiónarzobispo

Casimiro Morcillo González. Primer arzobispo de Madrid. Fue Padre conciliar del Concilio Vaticano II y parte integrante del Coetus Internationalis Patrum, con un preclaro aprecio por la tradición católica.


Síntesis biográfica

Nace el 26 de enero de 1904, en la localidad madrileña de Soto del Real, Madrid Estudió en el Seminario de Madrid y se ordenó sacerdote en 1926. Fue canónigo de la catedral de Madrid, vicario general de la diócesis de Madrid-Alcalá, secretario nacional del movimiento de propagación de la fe, consiliario de mujeres de Acción Católica, obispo auxiliar de la diócesis de Madrid-Alcalá 1943, obispo de Bilbao 1950, donde se llevaría a cabo la misión del Nervión, verdadero impulso de renovación apostólica en la recién creada diócesis vizcaína y arzobispo de Zaragoza (1955-1964), el cual fue variado y fecundo.

Fue el alma de la reconstrucción de la diócesis tras la guerra civil, y del Sínodo de 1948, dirigiendo los trabajos previos. Construyó el gran Seminario de Casablanca, impulsó el apostolado seglar, creó la Obra de Cooperación Hispanoamericana de Sacerdotes, levantó viviendas en las barriadas nuevas. Dejó un feliz recuerdo en la capital del Ebro.

El Papa Juan XXIII, al iniciar en 1962 el Concilio Vaticano II, lo nombra Subsecretario. En esos años, su figura menuda, más laboriosa, era bien conocida en Roma, de acá para allá, cargado de papeles, en comisiones y grupos de trabajo. Sin duda, cuando se escriba sobre la aportación del episcopado español al Concilio, ocupará un puesto destacado Don Casimiro.

A la muerte de Eijo y Garay, tras su largo pontificado (1923-1963), era vox populi que Don Casimiro sería su sucesor. Realidad que se cumplió, con el nombramiento de primer arzobispo el 24 de marzo de 1964. Después de esto vuelve Don Casimiro a su casa. La que había dejado década y media antes. Pero habían cambiado muchas cosas: gentes inmigradas, barrios nuevos, poblaciones del anillo de Madrid industrializadas. También los aires conciliares soplaban en direcciones diversas.

Era el último gran reto de su ministerio episcopal. Para decirlo de una vez, no tardó ni perdió el tiempo. Creó parroquias, renovó instituciones diocesanas, divulgó la doctrina y aplicó la disciplina del Vaticano. Llevó a rajatabla su lema episcopal, Me gastaré y me desgastaré, dejando su vida en la brega.

La Biblia

La Biblia

Maravilloso ejemplar de La Biblia, traducida de los textos originales por el equipo hispanoamericano de la Casa de la Biblia, cuyo prólogo fue escrito el día de jueves Santo, 23 de marzo de 1967 en Madrid por el Excmo. y Rvdmo. Dr. D.Casimiro Morcillo. Encuadernada en piel de color veis con incrustación en la portada de una preciosa cruz de metal y esmalte, canto dorado, marca páginas original con anagrama de tela rojo y oro, contiene 1.028 páginas y cientos de maravillosos grabados y láminas en color.

Nombramiento

Casimiro Morcillo González

En 1969 fue nombrado procurador en Cortes por designación y consejero del Reino por ser el prelado más antiguo entre los procuradores, lo cual suponía formar parte, en su día, del Consejo de Regencia; pero elegido segundo Presidente de la Conferencia Episcopal Española en ese mismo año, renunció dichos cargos civiles y también se le concedió la gran cruz de la Orden de Carlos III.

Fue esta etapa, los dos últimos años de su vida, repleta de problemas, desafíos: cuestiones civiles y eclesiales que, acumuladas al gobierno ordinario de la archidiócesis, minaron físicamente a Don Casimiro. En la breve estancia en Roma para la canonización de San Juan de Ávila, a finales de mayo de 1970, pasó varias noches sin poder descansar. Aviso premonitorio de la enfermedad que lo llevaría a la tumba el 30 de mayo de 1971, tras siete años de ministerio en Madrid.

Fuente