Saltar a: navegación, buscar

Cestería

Cestería
Información sobre la plantilla
Cesteria 2.jpg
Concepto:La Cestería es el proceso de confeccionar mediante tejido o arrollamiento de algún material plegable, un recipiente (Cesta o Canasto) u otro artefacto. Las personas dedicadas a este trabajo se denominan canasteros o cesteros.

Cestería. La cestería es una de las artes más antiguas de la humanidad, practicada a partir de tiras o fibras de origen vegetal, animal o cabello humano, hoy en día procedentes también de materias sintéticas.

Historia

El hombre siempre ha necesitado recipientes. Al principio pudo ser de gran utilidad una concha o una calabaza, pero pronto debió encontrar un método más fácil para transportar los frutos de la recolección, de la Caza y de la Pesca, un método que dejara las manos libres.

Antropólogos, arqueólogos y especialistas en artes textiles coinciden en que la cestería fue en el pasado una práctica universal. Ésta precedió a la Alfarería, pues las cestas fueron usadas como moldes en la fabricación de ollas de barro destinadas a la cocción de alimentos.

Los registros de mayor antigüedad han sido entre los 12 y 10 mil años antes del presente, descubiertos en El-Fayum, Alto Egipto.

En el Medio Oriente han sido encontrados restos de otros cestos de hace 7 mil años. Esto a pesar de lo perecedero de las materias primas de la cestería, por lo cual se considera que la fabricación de canastos precedió a la Alfarería, lo cual también se evidencia en las marcas de cestos usados para dar forma a algunos de los primeros artefactos de Alfarería encontrados.

Influencia de la Alfarería

Con el descubrimiento de nuevas soluciones técnicos, la Alfarería se fue independizando de los moldes de cesta. Sin embargo conservó por mucho tiempo los patrones decorativos que imitaban los marcos de tramas y urdimbres que caracterizaron el período inicial.

La cestería, además de preceder a la Alfarería, es anterior a todo trabajo de cuerdas y telar. Las afirmaciones sobre los orígenes de la cestería son difíciles de sustentar por las dificultades que presentó su conservación. La humedad ha sido el elemento más perjudicial.

Por tal razón, las evidencias arqueológicas de su existencia sólo se encuentran en lugares sumamente áridos. Aunque las cestas desaparezcan, su huella se mantiene fresca en el barro de los suelos y en los restos de la Alfarería más antigua.

Técnicas de cestería

El incremento de las técnicas de cestería y sus distintas aplicaciones pudo haberse producido, al mismo tiempo, en sociedades geográficamente distantes, entre las cuales no existen evidencias arqueológicas de contacto cultural.

Esto ha sido objeto de una amplia especulación y polémica entre estudiosos de culturas antiguas, quienes tratan de explicar las razones por los cuales dos o más sociedades, culturalmente distintas, desarrollaron simultáneamente las mismas técnicas textiles.

A pesar de la antigüedad de la cestería, nunca ha dejado de interesar al público y en todo el mundo se comercia con canastos al lado de las carreteras, en sitios turísticos y mercados campesinos.

La popularidad de la cestería contrasta también con su carácter manual, ya que es una de las pocas actividades que no ha sido mecanizada.

Cestería indígena

Los aborígenes hacían sus cestas de materiales asequibles localmente. Por ejemplo en la Amazonia usan principalmente materia prima de palmas y bejucos, mientras en Nueva Inglaterra usan los fresnos. Los Cherokee usan bundled pine needles.

El material enrollado Rhus coriaria Zumaque, yuca, y sauces. En el noroccidente de México, el pueblo Seri maemo "cosiendo" canastos, enrollando partes flexibles de Jatropha cuneata. En el Ártico y subártico, se usan fibras de las ballenas. Los Indígenas del Chaco utilizan el Emo elmo (copernicia alba).

Diversos usos

Los canastos tuvieron como principal objetivo cargar, almacenar, aunque hoy para muchos tengan un propósito decorativo. Sería difícil hacer un listado de los usos que se han dado a la cestería entre los comunidades indígenas de Venezuela.

Algunos son muy específicos y están relacionados con el procesamiento de alimentos; otros conforman un rico repertorio de enseres, utensilios, objetos decorativos o de intercambio comercial.

En lo relacionado con el alimento están las cestas destinadas a recoger, cargar, guardar, secar, moler, mezclar, cocinar y servir. Para la caza y pesca se fabrican trampas, jaulas y carcaces. En los climas calientes se hacen paredes, techos, pisos y puertos.

Con los mismos técnicas se "amuebla" totalmente una casa, incluyendo por ejemplo cortinas, toldos, alfombras, camas y cunas. Para el vestuario se fabrican sandalias, sombreros, cinturones, carteras y vestidos, todos tejidos con fibras vegetales.

Asimismo la cestería ha jugado un papel muy importante en la ejecución de objetos ceremoniales. Con ella se confeccionan instrumentos musicales, coronas, copas y vestidos, cuyos complejos diseños se relacionan con mitos de creación y seres ancestrales.

Actualidad

Hay quienes consideran que la cestería ha caído en desuso, y que el tiempo en el que las cestas maravillaban por su utilidad y perfecto diseño ha pasado. Desde este punto de vista, la cestería parece apenas consistir en el tejido y plegado simple de fibras elementales para construir un objeto o recipiente.

Sin embargo, basta con observar cómo, a pesar de la producción masiva de objetos industriales, es difícil encontrar una casa en la que no haya una cesta cumpliendo funciones utilitarias o decorativas.

Además, cuando se observa con detenimiento este oficio, es imposible dejar de experimentar un sentimiento de admiración por objetos, salidos de manos indígenas o campesinas, capaces de producir un genuino placer estético.

En el mismo mundo campesino se produce todo tipo de cestos y recipientes de carácter decorativo, y aunque se fabrican con las técnicas tradicionales, la variedad de sus formas y diseños han ido cambiando a la luz de nuevos modelos.

Una mirada que nos acerque al tejido de las fibras duras, que llamamos cestería, nos ha dejado ver como el ojo, la mono y hasta los dientes del tejedor se disponen a producir un objeto que nunca contradice la belleza, el orden, el equilibrio y las proporciones. Nuestros cesteros tienen el sentido siempre dispuesto a ofrecer el placer de multiplicar los usos de ese arte milenario.

Cestería en lugares de Cuba

Un ejemplo del rescate y florecimiento de las tradiciones artesanales lo constituye Trinidad, ciudad Patrimonio de la Humanidad desde 1988, donde más de mil artesanos trabajan la cestería y otras artes manuales heredadas de sus antepasados.

La cestería, una de las más auténticas formas de la artesanía popular tradicional, ha cobrado vida gracias a las posibilidades de una rica naturaleza proveedora de excelentes fibras vegetales con las que se confeccionan ánforas, cestos y muebles, mientras que variedades como el macusey, el tibisí, la malangueta y la yagua son empleadas en jabas, cesteras y paneras.

En la llamada ciudad Museo del Caribe también se pueden encontrar los famosos juguetes tejidos, una expresión muy local de la cestería inspirada en el entorno urbano y las inconfundibles pamelas trinitarias, confeccionadas con yarey y guaniquiqui por estos incansables artesanos.

A esto se suma la utilización de las agujas en el tejido, las cuales todavía sobreviven en diversas ciudades como La Habana, Trinidad, Holguín y Matanzas y la realización de hermosos bordados con incrustaciones textiles, aplicados a la ropa femenina, a la de cama y a la mantelería.

Es tan amplia la cultura artesanal de la Isla que abarca trabajos de temática campesina con ceras, piezas figurativas con yarey, encajes con hojas de todos tipos, las tallas en madera, la arcilla en la elaboración de diversos objetos utilitarios y decorativos, y la pintura primitivista, llamada naif, cultivada en toda Cuba.

Fuentes

Enlaces externos